Populus

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Para otros usos del término, véase Alameda, Álamo (desambiguación) o Chopo (desambiguación)
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Álamo
Illustration Populus nigra0.jpg
Álamo negro
Taxonomía
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Malpighiales
Familia: Salicaceae
Género: Populus
L.
Secciones

Sec. Populus
Sec. Aegiros
Sec. Tacamahaca
Sec. Leucoides
Sec. Turanga

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El género Populus comprende unas cuarenta especies de árboles y arbolillos de las zonas templadas y frías septentrionales, en concreto las que se conocen vulgarmente como álamos o chopos. Aparece en el Cretáceo inferior, si bien es en el Terciario cuando alcanza amplia representación. Pertenece a la familia de las salicáceas.

Localización[editar]

Son nativas de las regiones templadas del hemisferio norte e introducidas en el hemisferio sur. Está muy extendido el híbrido de esta especie, sobre todo orientado a su potencial productor.

Descripción[editar]

Son árboles o arbolillos, de hojas simples, alternas y caedizas, habitualmente anchas y de bordes enteros, aserrados, dentados, lobulados o festoneados. Sus yemas están cubiertas por escamas. El peciolo, largo y glanduloso, con frecuencia aparece comprimido lateralmente, lo que confiere gran movilidad a la hoja.

El fruto, con forma de cápsula, es lampiño, dehiscente, de color verdoso que se torna pardo al madurar, y libera numerosas semillas pequeñas provistas vilano blanco, lo que les confiere aspectos de copos de algodón.

Son especies de luz y de temperamento robusto. Suelen mostrar gran avidez hacia el agua, por lo que es frecuente encontrarlos a la vera de corrientes de agua superficiales o delatando cursos subterráneos. De crecimiento rápido, pueden alcanzar grandes tallas. Sus necesidades en cuanto a nutrientes son elevados.

Simbología[editar]

Álamos de las márgenes del Duero en San Saturio, Soria

La imagen que siempre ofrece el álamo es alegre y juvenil, llena de vida. Los celtas lo llamaban Aeda, que significa el que evita la muerte. Los miembros de este pueblo decían que en el susurro de sus hojas con el viento, se oían voces del mundo de los espíritus. Construían escudos con madera de álamo, no por sus características físicas, sino por el concepto que tenían del árbol, para evitar la muerte. A todo esto se le suma el hecho de que crecen en terrenos acuíferos, portadores de vida, de donde toman mucho de su carácter.[1]

Álamos y ríos, ríos y álamos. Quizás sean los poetas y los pintores quienes mejor entiendan la relación del árbol con su medio natural. Así los álamos tanto aman los cursos de agua que, como dice Antonio Machadocopian del agua del río las vivas ondas de plata. En una alameda, se puede ver avanzar el viento como una onda de plata por el aspecto centelleante de sus hojas.

Miguel Herrero Uceda, El alma de los árboles

A medida que cambian las estaciones, el álamo muda su carácter. No solo muestra la inocente alegría de los claros días de primavera. Cuando exhibe su llamativo porte dorado, entonces es la imagen misma del otoño. Por eso muchos poetas han visto en los álamos el reflejo de nuestra alma. [1]


¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!
Antonio Machado, Campos de Soria

Especies[editar]

Chopera en Galilea (La Rioja, España).

Usos[editar]

Cultivado en estaciones húmedas de agua movida y rica en nutrientes es aprovechado por su rápido crecimiento (bajo líneas de mejora genética detrás); presenta fustes largos y rectos y es plantado en formaciones regulares llamadas choperas, plantíos o plantigos.

Su madera es de buena calidad a pesar de ser una especie de crecimiento rápido: en buenos sitios llega a crecer más de 20 m3/ha/año. Si se ha seguido un buen itinerario selvícola la madera se destina a muebles de baja densidad, puntales y chapa la plana; pero su uso estrella es el de la industria del tablero contrachapado. Si presenta una disminución de calidad notable y no satisface la demanda del contrachapado, se destina a la industria de trituración devaluándose así el precio por métro cúbico. También se puede mencionar el uso de su madera como soporte en la pintura, como por ejemplo en la Mona Lisa.

Son también apreciados como árboles de sombra en parques y paseos.

Son utilizados en el sur de Argentina como cortinas forestales cortavientos.[3]

Uno de los usos más interesantes de los árboles pertenecientes a este género es en fitorremediación, tanto usando directamente la planta como a partir de ella, consiguiendo, mediante biotecnología, replicar su capacidad para acumular xenobióticos en otras especies.[4]

Aromia moschata, un cerambícido que ataca a los álamos.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b Herrero Uceda, Miguel: "El alma de los árboles". 2008. Elam Editores. ISBN 9788493658502
  2. Nota: la forma de escribirse es controvertida; algunas fuentes usan Aegiros, otras usan Aigeiros
  3. Dr. Pablo Peri. Universidad Nacional Patagonia Austral. http://www.inta.gov.ar/santacruz
  4. Víctor Campos: Fitorremediación de contaminantes persistentes: una aproximación biotecnológica utilizando chopo (Populus Spp.)como sistema modelo. Artículo de Pablo Lobato Villagrá en Ciencinante http://ciencinante.wordpress.com/2011/11/07/fitorremediacion

Enlaces externos[editar]