Tratado de Belavezha

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Firma del Tratado de la disolución de la Unión Soviética y establecimiento de la CEI.

El Tratado de Belavezha (Belovezha) (en ruso: Беловежские соглашения ) fue un acuerdo internacional firmado el 8 de diciembre de 1991 por los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia (Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkiévich respectivamente) en la reserva natural de Belavézhskaya Pushcha. Estos acuerdos declaran la disolución de la URSS y establecen en su lugar la Comunidad de Estados Independientes (CEI), el acuerdo se realizó a pesar de que en el mes de marzo la población voto por un SI (78%) a la conservación de la URSS. (Véase Referéndum de la Unión Soviética de 1991.)

Escudo de la Unión Soviética con el lema de la misma -Proletarios de todos los países unios- en las cintas escrito en los idiomas de las RSS.

Bases legales y ratificación[editar]

Aunque había dudas sobre la autoridad de los líderes para disolver la Unión Soviética (Stanislav Shushkiévich, Borís Yeltsin, y Leonid Kravchuk), de acuerdo con el artículo 72 de la Constitución de la Unión Soviética de 1977, las repúblicas tenían el derecho de separarse libremente de la Unión. El 12 de diciembre de 1991 el Sóviet Supremo de Rusia ratificó los acuerdos por parte de Rusia, y al mismo tiempo derogó el Tratado de Creación de la URSS de 1922.

Todas las dudas relativas a la legalidad de la disolución de la Unión Soviética finalizaron el 21 de diciembre de 1991, cuando los representantes de todas las repúblicas soviéticas, excepto Georgia y las Repúblicas bálticas, incluyendo aquellas repúblicas que habían firmado los acuerdos de Belavezha, firmaron el Protocolo de Almá-Atá, confirmando el desmembramiento y la consecuente extinción de la Unión Soviética, y el establecimiento de la Comunidad de Estados Independientes en su lugar. Dado que catorce de las diecisiete repúblicas no ejercitaron el derecho constitucional a la secesión, y acordaron la extinción de la unión, cesó la pluralidad de repúblicas miembros requerida para que la Unión continúe su existencia como estado federal. La cumbre de Almá-Atá también acordó varias medidas con consecuencias prácticas para la extinción de la Unión.

Sin embargo, cuatro días más tarde, el gobierno federal soviético continuó existiendo, y Mijaíl Gorbachov continuó manteniendo el control del Kremlin como Presidente de la Unión Soviética. Esto finalizó el 25 de diciembre de 1991, cuando Mijaíl Gorbachov dimitió como Presidente de la Unión Soviética, y entregó el control del Kremlin y los restantes poderes de su puesto a la oficina del Presidente de la Federación Rusa, Borís Yeltsin, y con ello retinando con el gobierno federal soviético y la disolución de la Unión Soviética.

La dimisión de Gorbachov fue televisada así como el arriado de la bandera de la Unión Soviética del Kremlin de Moscú, lo que captó la atención mundial como acto simbólico del efectivo final de la Unión Soviética.

Al día siguiente, 26 de diciembre de 1991, el Soviet Supremo de la URSS, formalmente el más alto organismo gubernamental de la Unión Soviética, reconoció el colapso de la unión y se autodisolvió, como evento final que marcó la extinción de la Unión Soviética.

La cumbre de Alma Atá también tomó la decisión el 21 de diciembre de 1991 a las reclamaciones de Rusia para ser reconocida como el estado sucesor de la URSS, entre otros, la pertenencia como miembro de las Naciones Unidas. El 24 de diciembre de 1991, el presidente ruso Yeltsin informó a Javier Pérez de Cuéllar, Secretario general de la ONU, que la Unión Soviética se había disuelto y que la Federación Rusa sería su estado sucesor y continuador de la Unión Soviética como miembro de la ONU. El documento confirmó las credenciales de los representantes de la Unión Soviética como representantes de Rusia, y solicitó que el nombre de "Unión Soviética" fuese cambiado por el de "Federación Rusa" en todos los registros oficiales. Este movimiento permitió a Rusia retener el puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo cual hubiese sido imposible si algún otro estado se hubiese atribuido la sucesión. El Secretario General pasó la propuesta, y al no haber objeciones de ningún estado miembro, la Federación Rusa tomó el sitio de la Unión Soviética en la ONU.

El 31 de enero de 1992, el presidente de la Federación Rusa tomó personalmente parte en la reunión del Consejo de Seguridad como representante de Rusia, y la primera vez que ejerció como sucesor en la ONU.

Enlaces externos[editar]




Coordenadas: 52°37′23″N 23°57′19″E / 52.6231, 23.9554