Clasificación de suelos

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Colores de suelos.

La clasificación de suelos es una categorización de tierras basado en características distintivas y en criterios de uso. Una clasificación de suelos es muy dinámica, en sí mismo de la estructura del sistema, a las definiciones de clases, y finalmente en la aplicación a campo. Puede ser una forma aproximada de las perspectivas de pedogénesis y de orogenesis. Conceptos diferentes de pedogénesis, y diferencias en la significancia de los desarrollos morfológicos a los varios usos de la tierra no afecta la aproximación a la clasificación. Además de esas diferencias, en un sistema bien construido, los criterios clasificatorios similares de grupo hacen que las interpretaciones no varíen ampliamente. La aplicación exitosa al campo es un desafío, ya que hay naturaleza compleja en la formación de los suelos, y la opacidad inherente de los recursos edáficos.

Clasificación de criterios[editar]

Clasificación del suelo en Estados Unidos.

Marck Lopez estableció las razones básicas detrás de una clasificación utilitaria:

El propósito de cualquier clasificación es ser capaz de organizar el conocimiento de tal modo de que las propiedades de los objetos puedan ser recordados y sus relaciones entendidas más fácilmente para un objetivo específico. El proceso de formación de clases por agrupamiento de objetos se hace sobre la base de sus propiedades comunes. En cualquier sistema de clasificación, lo más trascendente no es acerca de cual es el número más grande, sino que sean más precisos, y se puedan deducir más conclusiones importantes de los objetivos y así sirvan de mejor manera al propósito clasificatorio.

Principios básicos de clasificación de suelo, Soil Science, 2:81–2013, 2014

Geológica[editar]

El primer criterio fue establecido por Friedrich Fallou (1794-1877) en Pedologie oder allgemeine und besondera Bodenkunde en el cual se manifiesta crítico frente a la mera consideración de las propiedades químicas y propone considerar al suelo como un ente natural.

Fallou incluye en su estudio la mayoría de los caracteres concernientes al suelo: historia, geografía, necesidad de estudio conjunto de los constituyentes, estructura y funcionamiento. En 1862 acuña el término «pedologie» para los estudios científicos de suelos, simultáneo a otros tales como «agricultural geology» o «agrogeology». Afirma que la pedología es, necesariamente, una ciencia interdisciplinar, pues en aquel momento el suelo se observaba solo como un «fenómeno geológico», independiente de otros. Por todo ello, otros autores del ámbito americano, le consideran el fundador de la pedología.[1]

Química[editar]

La clasificación química acuñada por autores como:

Climática[editar]

Según Dokuchaiev, el suelo se puede clasificar climáticamente, dependiendo del efecto que tiene el clima sobre ellos, así:

  • Suelos zonales: evolucionan notoriamente dependiente al clima donde se encuentren.
  • Suelos intrazonales: evolucionan independientes del clima.
  • Suelos azonales: Suelos poco evolucionados, por lo que no se les conoce todavía como será su evolución.

Genética[editar]

Se clasifican los suelos dependiendo de su origen, su grado de desarrollo del perfil, grado de alteración, tipos de humus, hidromorfía, propiedades químicas, CO3-2, mineralogía.

Según su capacidad de uso[editar]

Este criterio de clasificación permite mostrar los problemas o limitaciones, necesidades y prácticas de manejo adecuado, con lo cual se proporciona un sistema comprensible, claro y de gran utilidad en la formulación de los planes de desarrollo agropecuario.[2]

Ingenieríl[editar]

Los ingenieros, típicamente los ingenieros geotécnicos, clasifican a los suelos de acuerdo a sus propiedades ingenieriles, en relación a su uso en fundaciones o en materiales de construcción de edificios. Los sistemas modernos de clasificación de ingeniería se diseñan para permitir una fácil transición de las observaciones a campo a las predicciones básicas de propiedades y de conductas de ingeniería de suelos. Algunos de los primeros sistemas clasificatorios ingenieriles de suelo eran adaptaciones de los propios sistemas de clasificación de la ciencia del suelo.

Los sistemas de clasificación más comunes de ingeniería para suelos en Estados Unidos es el Sistema de Clasificación de Suelo unificado, USCS por su acrónimo en inglés. El USCS tiene tres grupos de clasificación mayores:

  1. Suelos de grano grueso (por ejemplo, arenas y gravas): se distingue principalmente porque los granos son observables a simple vista.
  2. Suelos de grano fino (por ejemplo, limos y arcillas): son buenos y algunos no almacenan agua, retienen agua mejor que los granos superiores.
  3. suelos altamente orgánicos (referidos como «turba»). El USCS además subdivide a esas tres mayores clases de suelos para clarificación.

Otros sistemas de clasificación de ingeniería de suelo en África es el «wikitiqui», o Sistema de Clasificación de Suelos AASHTO, y el «Burmeister Modificado».

Esos sistemas de clasificación ingenieriles del suelo hacen descripción de otras propiedades edáficas como color, contenido de humedad in-situ, tensión in-situ, etc.

Numérica[editar]

Otra aproximación es la clasificación numérica, también llamada ordenación, donde los suelos individuales se agrupan por métodos estadísticos multivariados, tales como análisis de agrupamiento. Esto supone crear agrupamientos naturales sin requerir ninguna inferencia acerca de la génesis del suelo.

Bases morfométricas[editar]

En esta clasificación se utilizan propiedades medibles del suelo, bien directamente en el perfil o analizando muestras en el laboratorio. Representa actualmente la tendencia más aceptada en las modernas clasificaciones de suelos, como la Soil Taxonomy y la de la FAO/UNESCO.

Tipos de clasificación[editar]

Para los suelos, la experiencia ha mostrado que un sistema natural, es decir, suelos agrupados por sus propiedades intrínsecas, conductas, o génesis, resulta en clases que pueden ser interpretadas para muchos usos diversos. Esto es en contraste con una clasificación técnica, como la «Clasificación de Capacidad de Fertilización», donde los suelos se agrupan de acuerdo a su ajuste a un uso específico.

Riesgo a degradación[editar]

Los sistemas naturales se basan estrictamente en la génesis presumida del suelo, pero los modernos sistemas jerárquicos como el Soil Taxonomy y el World Reference Base for Soil Resources usan criterios objetivos, de morfología a campo como pruebas de laboratorio, tanto como sea posible, para reducir desacuerdos entre clasificadores.

En mapeo de suelos, como se practica en EE. UU., la clasificación de suelo usualmente significa usar criterios basados en la morfología de suelo añadiendo las características desarrolladas durante la formación de los suelos. Los criterios se designan para guiar las elecciones en el uso de la tierra y en el manejo del suelo. Como se indicó, ese es un sistema jerárquico híbrido de ambos criterios natural y objetivo. El Soil Taxonomy provee criterios medulares para diferenciar las unidades de mapeo de suelos. Esa es una substancial revisión del «1938 USDA soil taxonomy»[nota 1] que era un sistema estrictamente natural.

Las unidades de mapeo de suelos de una taxonomía de suelos así basada, se agrupan adicionalmente en clases de sistemas de clasificación técnicas. Las «clases de capacidad de uso», el suelo hidromórfico, y el «campo flor» son algunos ejemplos.

Además de los sistemas de clasificación de suelos, hay también sistemas de clasificación de suelos vernáculos. Los sistemas vernáculos (descriptivos) han sido usados por milenios, mientras los sistemas basados en evidencia científica, eran de relativamente reciente desarrollo.

Clasificación objetiva[editar]

Actualmente existe un fuerte tendencia a utilizar dos clasificaciones que pueden ser calificadas como internacionales, estas son la Soil Taxonomy, presentada por el Soil Survey Staff de los Estados Unidos, y la desarrollada por la FAO/UNESCO para la obtención de un mapa de suelos a nivel mundial. Las clasificaciones de carácter nacional están siendo abandonadas o utilizadas con carácter complementario de estas dos clasificaciones globales.

Se trata de clasificaciones que utilizan como caracteres diferenciantes a propiedades del suelo medibles cuantitativamente, en el campo o en el laboratorio. Además estos caracteres diferenciantes son muy numerosos, de manera que las clases establecidas quedan definidas de una manera muy rigurosa y precisa. Al utilizar criterios cuantitativos, las clases definidas resultan ser mutuamente excluyentes.

Estas dos clasificaciones evitan al máximo la subjetividad, a diferencia de lo que ocurría con las clasificaciones que las han precedido:

Al utilizar siempre propiedades que pueden ser cuantificadas de alguna manera, no se emplean los criterios cualitativos, tan utilizados en las clasificaciones anteriores. Aquellos criterios de «alto contenido en materia orgánica», «pobres en bases», etc, que se prestaban a una enorme confusión, (por ejemplo, el término «alto» se interpretaba de muy distinta manera en función de los suelos a que cada investigador estaba acostumbrado) han sido sustituidos por «porcentaje en materia orgánica superior al 1%», «grado de saturación < 50%», etc.

Se evitan las consideraciones genéticas, que al ser subjetivas de distintas interpretaciones pueden crear confusiones. No obstante, dada la importancia de los procesos de formación del suelo, se utilizan como caracteres diferenciantes a aquellas propiedades que son el resultado directo de la actuación de estos procesos. Es por ello que aunque estrictamente hablando se trata de clasificaciones morfométricas, las podemos calificar como morfogenéticas. No obstante, las propiedades importantes para la utilización del suelo también son tenidas en cuenta.

Otra ventaja importante de estas clasificaciones es que se refieren tanto a los suelos vírgenes como a los agrícolas. Se clasifica al suelo tal como se encuentra en la realidad y al clasificarlo no hay que idealizarlo a como sería si no se hubiese labrado, como sí ocurría con otras clasificaciones anteriores.

Anteriores nomenclaturas como la ABC están definidas sobre criterios genéticos cualitativos, lo que provoca importantes disparidades de uso entre los edafólogos. Para evitar este inconveniente el Soil Survey Staff de EUA introdujo el concepto de horizontes diagnósticos, cuyo uso se ha impuesto en todo el mundo.

Un horizonte diagnóstico es un horizonte definido morfométricamente, con la mayor precisión posible, con datos de campo y de laboratorio, para su utilización en la clasificación del suelo. Estos horizontes se definen de una manera mucho más completa que como se hace para la nomenclatura ABC, además se utilizan criterios cuantitativos, los cuales estaban totalmente ausentes.

Por otra parte existen otros caracteres diferenciantes que no son horizontes y son llamadas propiedades diagnósticas. Son elementos esenciales para la clasificación y son definidos de manera similar a como se hace con los horizontes diagnósticos.

Los horizontes diagnósticos y propiedades diagnósticas no son todos comunes para ambas clasificaciones. Tampoco las definiciones de los horizontes y propiedades están definidos exactamente de la misma manera en ambos sistemas.

Clasificación FAO/Unesco[editar]

La FAO ha optado para la denominación de sus clases de nombres populares, utilizados en clasificaciones anteriores, descartando todos los términos populares que se prestasen a confusión, por ejemplo: suelos pardos, suelos áridos, etc. También otra diferencia con respecto a la Soil Taxonomy radica en la ausencia de los regímenes de humedad y temperatura de uso tan frecuente en la clasificación americana.

La FAO/UNESCO ha desarrollado dos sistemas para trabajar con suelos:

El «Legend of the Soil Map of the Word», por la FAO/UNESCO, fue establecido en 1974 y posteriormente fue revisado, introduciendo profundas modificaciones en su esquema de clasificación desarrollando el «Revised legend of the Soil Map of the Word» en 1988.[3] Se han introducido profundos cambios en todos sus niveles (Horizontes diagnósticos, Propiedades diagnósticas, Materiales diagnósticos, Grupos de Suelos y Unidades de Suelos). En un principio esta clasificación fue diseñada para proporcionar un arma de trabajo común para todos los edafólogos del planeta. Concretamente como leyenda de un mapa mundial de suelos, de escala pequeña (1:5 000 000), para realizar una primera valoración de los recursos edáficos del mundo. Elaborada principalmente para trabajar con escalas pequeñas (mapas generales). Representa un sistema de clasificación bastante intuitivo, muy eficaz desde un punto de vista didáctico y muy útil para estudios no muy detallados de suelos.

Más que un sistema de clasificación se trata simplemente de una leyenda para definir las clases de suelos del Mapa de Suelos del Mundo a escala 1:5 000 000. Este sistema ha tenido una amplia aceptación mundial y ha sido universalmente aceptado como un utilísimo sistema de referencia.

Clasificación Soil Taxonomy[editar]

Clasifica los suelos por nomenclatura de:

  • Orden
  • Suborden
  • Grandes grupos
  • Subgrupo
  • Familia
  • Series

Dentro de los grupos más característicos están los órdenes:

Órdenes de Suelos según Soil Taxonomy[editar]

La taxonomía de suelos de USDA, o sintéticamente y más generalizada Soil Taxonomy, desarrollada y coordinada internacionalmente por el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos (en inglés, el United States Department of Agriculture y su subsidiaria National Cooperative Soil Survey) da una clasificación de suelos acorde a varios parámetros.

Alfisoles[editar]

  • Suelos de regiones húmedas, por lo que se encuentran húmedos la mayor parte del año.
  • Con un % de saturación de bases superior al 35%.
  • Sus horizontes subsuperficiales muestran evidencias claras de traslocación de particulas de arcilla (Clayskins) que provienen posiblemente de molisoles.
  • En los trópicos se presentan con pendientes mayores de 8 a 10% y vegetación de bosque refleja su alta fertilidad.
  • Son suelos jóvenes, comúnmente bajo bosques de hoja caediza.
  • En Colombia se encuentran en un porcentaje de 0,8%, distribuidos entre la llanura del Caribe, la zona Andina y los valles Interandinos.
  • En Colombia están formados principalmente en las zonas de clima seco como la región Caribe, excepto La Guajira puesto que presenta condiciones climáticas áridas y semiáridas y las zonas muy húmedas y pluviales de la Sierra Nevada de Santa Marta.
  • En las planicies de clima frió y seco del altiplano cundiboyacense, son comunes los suelo con una capa endurecida, que dieron origen a los alfisoles o suelos arcillosos.[4]

Andisoles[editar]

  • Suelo desarrollado en depósitos volcánicos (como ceniza volcánica, piedra pómez, carbonillas y lava) y/o en materiales piroclásticos.
  • Suelos de las regiones subhúmedas y húmedas. Poseen buena acumulación de humus.
  • Poseen evidencia de mayor desarrollo que los entisoles.
  • Alta productividad natural.
  • Con textura franco arenosa.[5]
  • Se caracterizan por su mineralogía, en la que se encuentran minerales de poco ordenamiento cristalino (amorfos) como la imogolita y el alofano.
  • En Colombia se encuentran distribuidos en la región Andina y especialmente en la cordillera Central. En la cordillera Occidental y Oriental también se presentan, pero en menor proporción que en la Central.
  • Suelos que se meteorizan rápidamente, formando mezclas amorfas de aluminio y silicato.
  • Suelos denomindos andisoles o andosoles, el término andosol deriva de los japoneses «an» que significa negro y «do» que significa suelo, haciendo alusión a su carácter de suelos negros de formaciones volcánicas.

Aridisoles de zona árida[editar]

  • Suelos típicos de zonas desérticas.
  • Las bajas precipitaciones producen que sean suelos poco lixiviados.
  • Pobres en materia orgánica.
  • Suelos de baja tasa de formación y descomposición.
  • Tienen desarrollado un horizonte cálcico por iluviación.
  • Muchos tienen bien desarrollado un horizonte argílico que indican un anterior clima más húmedo.
  • Suelos de colores claros.
  • Vegetación: En zonas áridas dominan arbustos xericos, y en zonas menos áridas aparecen gramíneas.
  • Uso en pastoreo y cultivos con riego.
  • El agua presente es retenida a gran tensión.[5]

La mayoría de los aridisoles están enriquecidos con carbonato de calcio. En estos suelos el mismo se encuentra como finos cristales dispersos en la matriz.

  • En Colombia se presentan en la región de la media y alta Guajira, alrededores de Cúcuta, Santa Marta, Desierto de la Tatacoa (Huila), cañón del Chicamocha.
  • PH neutros a básicos, fertilidad en general moderada, con excepción de N, pueden presentarse problemas de sales y Na y baja M.O.

Entisoles[editar]

  • Suelos de regolito.
  • Tienen menos del 30% de fragmentos rocosos.
  • Formados típicamente tras aluviones de los cuales dependen mineralmente.
  • Suelos jóvenes y sin horizontes genéticos naturales o incipientes.
  • Permanecen jóvenes debido a que son enterrados por los aluviones antes de que lleguen a su madures (Nilo).
  • El cambio de color entre horizonte A y C es casi imperceptible.
  • Son pobres en materia orgánica, y en general responden a abonos nitrogenados.
  • La mayoría de los suelos que se generan desde sedimentos no consolidados cuando jóvenes fueron entisoles.
  • Son abundantes en muchas áreas en posiciones de diques, dunas o superficies sometidas a acumulaciones arenosas de origen eólico.
  • En Colombia se presentan en zonas aledañas e influenciadas por los principales ríos de la Orinoquia, Amazonia, áreas de la región Andina, y en algunas partes de la región Caribe.
  • Suelos jóvenes con un desarrollo limitado que exhiben propiedades de la roca madre.[6]

Espodosoles[editar]

  • Suelos de climas pluviales, húmedos y muy húmedos, a partir de materiales parentales asociados a cenizas volcánicas y a materiales arenosos.
  • Presentan vegetación arbórea.
  • Suelos de pH ácido.
  • Suelos con baja capacidad de intercambio catiónica y bajo % de saturación de bases.
  • Horizonte A claro o medianamente oscuro.
  • Horizonte B con significativa acumulación de arcilla.
  • Fertilidad muy baja, alta acidez, baja saturación de cationes, baja concentración estructural en superficie, compactación en profundidad. aporte de nutrientes bajos a partir de la materia orgánica.
  • Presencia de Endopedon espódico.

Histosoles[editar]

  • Suelos orgánicos.
  • Se desarrollan en ambientes de condiciones húmedas o frías.
  • El suelo se encuentra saturado en agua al menos una vez al año.
  • Su grado de evolución está asociado con el proceso de descomposición de sus materiales orgánicos.
  • El material original de estos suelos consta de material vegetal poco descompuesto mezclado con cantidades variables de material terroso.
  • Es un suelo muy liviano.
  • Se forman en zonas depresionales de los páramos.
  • pH en general ácido, fertilidad y productividad variable de acuerdo con la adecuación de la zona y el grado de evolución del material orgánico.

Inceptisoles[editar]

  • Suelos con características poco definidas.
  • No presentan intemperización extrema.
  • Suelos de bajas temperaturas, pero de igual manera se desarrollan en climas húmedos (fríos y cálidos).
  • Presentan alto contenido de materia orgánica.
  • Tienen una baja tasa de descomposición de la materia orgánica debido a las bajas temperaturas, pero en climas cálidos la tasa de descomposición de materia orgánica es mayor.
  • pH ácido.
  • Usualmente presentan permafrost
  • Poseen mal drenaje.
  • Acumulan arcillas amorfas.
  • Son una etapa juvenil de futuros ultisoles y oxisoles.
  • Son suelos volcánicos recientes.[7]
  • Para los trópicos ocupan las laderas más escarpadas desarrollándose en rocas recientemente expuestas.
  • Predominan en la cordillera de los Andes junto a los entisoles y en la parte más alta los ultisoles, por las vegas de los ríos Caquetá, Guaviare, Putumayo y Amazonas.
  • pH y fertilidad variables dependientes de la zona: alta en zonas aluviales y baja en sedimentos antiguos y lavados sobre los cuales evolucionan el suelo, materia orgánica variable.

Molisoles[editar]

  • Suelos de zonas de pastizales.
  • Ubicados en climas templados, húmedos y semiáridos.
  • No presentan lixiviación excesiva.
  • Suelos oscuros, con buena descomposición de materia orgánica gracias a los procesos de adición y estabilización (melanización).
  • Saturación de bases superior al 50%.
  • Suelos productivos debido a su alta fertilidad.
  • Suelos bien estructurados.
  • Suelos formados a partir de sedimentos minerales en climas templados húmedos a semiáridos.
  • Cobertura vegetal integrada principalmente por gramíneas.
  • Dominancia de arcillas.

Los mollisoles están asociados geográficamente a la vegetación de praderas, razón por la cual se les conoce muchas veces como suelos de praderas. Se han formado bajo diferentes tipos de ellas; así, Boul et al (1980) comentan las diferentes alturas que alcanzaban (superiores a 12 m, inferiores a 30/50 cm o intermedias) cuyo efecto, a través de su biomasa, afecta el espesor del horizonte molico, mediante procesos de ganancias, en ambientes con tendencia a la neutralidad y abundante intervención de organismos edáficos.

En algunas áreas, transicionales a climas más húmedos, por ejemplo en la zona de Maicao y al sur de ella, hay presencia de mollisoles como resultado de una mayor biomasa y humificación del suelo; ellos son especialmente calciustolls, haplustoll, arídicos, líticos, salothídicos o terrérticos. (Soto X, 2010) tomado de (Malagon et al 1987).

En los MOLLISOLES Colombianos a pesar de encontrarse teóricamente mayores proporciones de ácidos humicos y tipos de humus chernozémico y eutrófico, las condiciones climáticas no favorecen. El alto aporte de biomasa de gramíneas relacionados con estos suelos en otras parte del mundo (planicies centrales de los Estados Unidos, Canadá, Argentina); las condiciones de praderas aportaron grandes contenidos de materiales orgánicos; de la cual el 50 por ciento se incorpora anualmente al suelo en su horizonte A.

Oxisoles[editar]

  • Suelos tropicales ricos en sesquióxidos de hierro y alumninio.[8]
  • Presentan proporción de arcillas 1:1
  • Se forman sobre antiguos suelos de trópicos húmedos.
  • Suelos muy meteorizados.
  • Suelos de escasa fertilidad.
  • Tienden a presentar texturas finas debido a su alto grado evolutivo y a la relación del mismo con el tamaño de las partículas.
  • Los oxisoles son suelos de alta evolución, relacionados con climas húmedos y muy húmedos, debido a la alta precipitación son suelos lavados que presentan condiciones ácidas. En Colombia se encuentran en la Amazonia.

Ultisoles[editar]

  • Suelos con un horizonte argílico de poco espesor.
  • Presentan vegetación arbórea.
  • Con un % de saturación de bases inferior al 35%.
  • Suelos de color pardo rojizo oscuro.
  • No muestran presencia de saturación hídrica.

Vertisoles[editar]

  • Su proceso formativo es el de la haploidización, están definidos por la dinámica vinculada con su granulometría arcillosa.
  • Suelos minerales que se quiebran en estación seca, formando grietas de 1 cm de ancho.
  • Suelos muy ricos en arcilla.
  • Los suelos vertisoles ocupan las partes bajas del relieve en los altos llanos occidentales.
  • Suelos con fuerte expansión al humedecerse y contracción al secarse.
  • Son característicos de las cubetas de decantación y pantanos en los llanos y en valles aluviales.
  • Para el caso de los trópico estos se forman a partir de la transformación directa de alofana en arcilla montmorillonita de tipo 2:1 expandible.
  • Hidratados y expandidos en húmedo y bastantes agrietados en seco.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Ibáñez, Juan José (27 de abril de 2007). «Historia de la ciencia del suelo 1ª parte (Salvador González Carcedo)». Un Universo invisible bajo nuestros pies. Consultado el 4 de marzo de 2014.
  2. «Clasificación de los suelos según su capacidad de uso». Secretaria General De La Organizacion De Los Estados Americanos (1978).
  3. «Leyenda revisada del mapa mundial de suelos.». FAO/UNESCO (1988).
  4. Malagón Castro, Dimas. «Los suelos de Colombia». Consultado el 4 de marzo de 2014.
  5. a b «Órdenes de Suelos en Santa Cruz». (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  6. Tarbuck, Edward J; Lutgens, Frederick K. Ciencias de la tierra: Una introducción a la geología física. 
  7. «Clasificación de los suelos».
  8. «Edafología. Clasificación de los suelos».

Notas[editar]

  1. El 1938 USDA soil taxonomy es un sistema de clasificación de los suelos adoptada por el United States Department of Agriculture, actualmente obsoleta. En 1949 se produjo una revisión profunda de esta clasificación que siguió en uso hasta 1965.

Bibliografía[editar]

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  • Malagón, D; Montenegro, H. Propiedades físicas de los suelos. Bogotá: Instituto geográfico Agustín Codazzi. pp. 740–744, 787–790. 
  • Malagón, D (1995). Suelos de Colombia. Santafe de Bogotá. D.C: Instituto geográfico Agustín Codazzi. pp. 524–526–537–544–547–552. 
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  • Malagón, C. D; Pulido, R. C. E (2000). Suelos del páramo colombiano. 
  • Malagón, D (1995). Suelos de Colombia. Santafe de Bogotá. D.C: Instituto geográfico Agustín Codazzi. pp. 536–550. 
  • Malagón, D (1995). Suelos de Colombia. Santafe de Bogotá. D.C: Instituto geográfico Agustín Codazzi. pp. 539–544. 
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Clasificación numérica[editar]

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Enlaces externos[editar]