Samora Machel

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Samora Machel
Samora Moises Machel detail DF-SC-88-01383.jpg

Coat of arms of Mozambique (1975-1982).svg
Presidente de la República Popular de Mozambique
25 de junio de 1975-19 de octubre de 1986
Predecesor Gobierno colonial portugués
Sucesor Joaquim Chissano

Datos personales
Nacimiento 29 de septiembre de 1933
Xilembena, Bandera de Portugal Mozambique
Fallecimiento 19 de octubre de 1986 (53 años) Nkomati, bordered Sudáfrica
Partido FRELIMO
Cónyuge Sorita Tchaicomo, Josina Mutemba, Graça Machel (née Simbine)
Profesión Militar y político
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Samora Moisés Machel (29 de septiembre de 1933, Xilembena, Mozambique - 19 de octubre de 1986, Nkomati, Sudáfrica), fue el presidente de Mozambique entre 1975 y 1986.

Biografía[editar]

Lucha por la independencia[editar]

En 1951, Mozambique fue declarada provincia exterior de Portugal. En 1962, Eduardo Mondlane crea el Frente para la Liberación de Mozambique (FRELIMO), de inspiración comunista, y se da inicio a la guerra de la independencia.

En 1962, Machel se había exiliado en la vecina Tanzania, donde se unió a las fuerzas del FRELIMO. Luego fue a Argelia a recibir adiestramiento militar.

Allí se destacó como organizador militar, y fue nombrado Comandante en jefe del FRELIMO en 1968.

En 1969, Mondlane fue asesinado y en 1970 Samora Machel y Marcelino Santos asumen la dirección del FRELIMO.

El FRELIMO llamaba «liberadas» a cualesquiera de las zonas afectadas de alguna forma por acciones bélicas, las cuales cubrían cerca del 30% del territorio mozambiqueño. Sin embargo, como el verdadero foco de la guerra estaba confinado en bolsas bien delimitadas de las provincias (que entonces se llamaban «distritos») de Cabo Delgado, Niassa y Tete y, por lo tanto, las acciones bélicas eran esencialmente potenciales o muy ligeras en la mayoría de los casos, las «zonas liberadas» –o mejor, las zonas efectivamente controladas por el FRELIMO– no tenían la dimensión que éste reclamaba.

Tras la revolución del 25 de abril de 1974, conocida como la Revolución de los Claveles, que termina con la dictadura salazarista en Portugal, los nuevos gobernantes portugueses negocian con el FRELIMO la salida del Ejército portugués de Mozambique, cuya independencia se declara para el 25 de junio de 1975.

Consolidación del poder[editar]

Aun antes de la independencia, bajo el gobierno de transición compartido con Portugal, el FRELIMO desmanteló toda oposición. Los antiguos militantes Lázaro Kavandame, Uria Simango, Paulo Unhai, Kambeu y Mateus Gwengere fueron detenidos, so pretexto de haberse aliado con elementos de la comunidad blanca en la sublevación del 7 de septiembre de 1974 contra la entrega del poder al FRELIMO (Mateus Gwengere fue raptado en su exilio en Kenia y extraditado secretamente a Mozambique). La misma ola de detenciones afectó a Joana Simeão que, a pesar de nunca haber pertenecido al FRELIMO, había creado un partido, GUMO (Grupo Unido de Mozambique) presuntamente de tendencia pro-occidental, que proponía un modelo basado en el pluralismo y el mercado libre. Clasificados como traidores y enemigos, fueron sometidos a un juicio sumario presidido personalmente por Machel según el modelo «revolucionario» y «popular».

Según escribieron los periodistas José Pinto de Sá y Nélson Saúte (del diario portugués Público), Joana Simeão, el reverendo Uria Simango, Lázaro Nkavandame, Raul Casal Ribeiro, Arcanjo Kambeu, Júlio Nihia, Paulo Gumane y el padre Mateus Gwengere estaban detenidos en el «campo de reeducación» de M’telela, en la provincia de Niassa (noroeste de Mozambique), cuando, el 25 de junio de 1977 (segundo aniversario de la independencia de Mozambique), les comunicaron que iban a ser trasladados para la capital, Maputo, donde el presidente Machel discutiría personalmente su liberación. En un dado momento, el convoy de jeeps se detuvo en la carretera de tierra entre M'telela y la capital de Niassa, Lichinga. Al borde de la carretera, los soldados habían abierto un foso con una excavadora mecánica y lo habían llenado parcialmente de leña. Amarraron los prisioneros, los echaron al foso y los regaron con gasolina, que a continuación inflamaron. Los prisioneros políticos del Frelimo fueron quemados vivos, mientras los soldados entonaban cánticos revolucionarios alrededor del foso. Los detalles macabros de la masacre sólo fueron conocidos dieciocho años más tarde, en 1995. El Frelimo, cuyos gobiernos sucesivos se habían hasta entonces negado sistemáticamente a divulgar informaciones sobre el paradero de aquellos elementos del llamado «grupo de los reaccionarios», se remitió al silencio (artículo O dia em que eles foram queimados vivos, Público Magazine, Lisboa, n.º 277, 25.06.1995).

Otro disidente del FRELIMO, Miguel Murupa, logró refugiarse en Portugal, tal como Máximo Dias y dos antiguos contestatarios del régimen colonial, Domingo Arouca y Pereira Leite. El abogado Willem Gerard Pott, que había tenido una actividad considerada progresista durante la época colonial, cayó en desgracia por no demostrar fidelidad incondicional al FRELIMO, y murió en la cárcel.

La presidencia[editar]

Samora Machel forma el primer gobierno independiente. Se propone como objetivo utilizar el socialismo como el camino para el desarrollo del nuevo país.

Tras la independencia, en julio de 1975, se convierte en primer presidente del Mozambique independiente. A pesar de su marxismo ortodoxo, desarrolló una política pragmática, manteniendo relaciones con el gobierno racista sudafricano, de quien Mozambique dependía económicamente.

Bajo la iniciativa del SNASP (Servicio Nacional de Seguridad Popular) y de la PIC (Policía de Investigación Criminal), las detenciones proliferaron, en penitenciarías tradicionales y así mismo en los llamados campos de reeducación perdidos en la jungla del norte y del centro del país. Incluso la primera esposa de Machel, abandonada por él cuando había partido para Tanzania en 1963, fue detenida, a pesar de su abstención total de actividad política. La vida cotidiana de los ciudadanos era vigilada por los grupos dinamizadores, células de control creadas a nivel de los barrios y lugares de trabajo.

Fue impuesta una reforma agraria, que agrupaba los campesinos en aldeas comunales según el modelo del koljoz y del sovjoz en la URSS. Para este efecto, el nuevo régimen mozambiqueño no desdeñó utilizar los antiguos «aldeamentos», pequeñas aglomeraciones en las que el Ejército portugués había intentado confinar la población rural, tradicionalmente dispersa en unidades unifamiliares en el campo, para sustraerla a la influencia del FRELIMO en las zonas del norte afectadas por la guerra (paradójicamente, el mismo FRELIMO clasificaba entonces esos «aldeamentos» como «campos de concentración»). Profundamente contraria al modo de vida tradicional de los campesinos mozambiqueños, la reforma agraria basada en el concepto de las «aldeas comunales» se reveló pronto como un fiasco colosal.

El cambio de política de Machel hacia los portugueses[editar]

Machel en Berlín Este, junto a Margot Honecker.

Es casi consensualmente admitido que una de las principales razones del colapso de la economía mozambiqueña tras la independencia fue el éxodo precipitado de la mayoría de los cerca de 200.000 portugueses que vivían en el país inmediatamente antes de la Revolución portuguesa del 25 de abril de 1974, y que dicho éxodo habrá sido provocado por un cambio brusco de actitud por parte de Samora Machel.

En efecto, el gobierno de transición que iba dirigir el país entre el acuerdo de alto el fuego (firmado el 7 de septiembre de 1974 en Lusaka, la capital de Zambia) y la independencia (prevista para el 25 de junio del año siguiente) se había mostrado bastante conciliador. El Primer Ministro, Joaquim Chissano (que sería Presidente de Mozambique después de la muerte de Machel, doce años más tarde), logró convencer a la mayoría de los blancos de que sólo los que tuviesen responsabilidades graves en las páginas más sombrías de la época colonial podrían temer el gobierno del FRELIMO.

Un mes antes de la independencia, o sea, a mediados de mayo de 1975, Samora Machel entró en Mozambique por la frontera norte, desde Tanzania, y empezó un periplo con destino a la capital, en el extremo sur, adonde debería llegar en la víspera de la independencia. A lo largo de ese viaje, inflamaba literalmente a las masas con sus discursos, en los que repetía sin cesar los aspectos más odiosos y humillantes del colonialismo desde la perspectiva de los colonizados. La inquietud se instaló paulatinamente entre la comunidad portuguesa, muchos miembros de la cual decidieron partir y rehacer su vida en otras tierras.

Distintas explicaciones han sido propuestas para este cambio de actitud. En su libro Quase Memórias (editorial: Casa das Letras, Lisboa), el Dr. António de Almeida Santos, famoso abogado de Lourenço Marques (actual Maputo) que, después de la caída del régimen de Marcello Caetano, fue Ministro de la Coordinación entre los Territorios Portugueses y que mantuvo relaciones personales con Machel, sostiene que el líder del FRELIMO habría sido muy afectado por dos episodios de violencia, el primero de los cuales tuvo como causa una sublevación en la capital, con la tomada de las instalaciones del Rádio Clube de Moçambique, debido al acuerdo de Lusaka del 7 de septiembre de 1974 entre el gobierno provisional portugués y el FRELIMO, que preveía la entrega total del poder al movimiento nacionalista: esta sublevación fue liderada por el FICO (Frente Integracionista de Continuidade Ocidental), un movimiento mayoritariamente blanco al que se habían aliado disidentes del FRELIMO y otros miembros de la comunidad negra que no veían con buenos ojos la instauración de un régimen de partido único en nombre del FRELIMO. Como represalia, estallaron entonces motines sangrientos en los barrios negros de la ciudad y, durante días, miles de habitantes, sobre todo portugueses, fueron brutalmente masacrados por partidarios del FRELIMO. El segundo episodio de violencia ocurrió pocas semanas más tarde, el 21 de octubre de 1974, debido a una pelea entre comandos portugueses y guerrilleros del FRELIMO, que provocó también motines sangrientos en los barrios de mayoría negra, con el asesinato de docenas de blancos.

Según Almeida Santos, Machel se habría posiblemente convencido de que la presencia de una numerosa comunidad portuguesa en Mozambique sería siempre una fuente de inestabilidad y una amenaza potencial contra el poder del Frelimo. A eso se habrían añadido las presiones de la Unión Soviética, hacia la cual el FRELIMO había contraído una pesada deuda, sobre todo política, y que tendría interés en librarse de los portugueses para ejercer su influencia a todos los niveles.

Aunque plausible, esta explicación nos conduce a conclusiones sorprendentes: Como los dos episodios de violencia habían ocurrido en el inicio del período de transición (el primero había incluso estallado antes de la entrada en funciones del gobierno presidido por Joaquim Chissano), el FRELIMO habría, por lo tanto, tomado la decisión de expulsar los portugueses en el momento mismo en que su Primer Ministro Chissano parecía invitarlos a permanecer. ¿Cómo explicar que el gobierno de transición dirigido por un alto responsable del FRELIMO haya adoptado una posición conciliadora a tal punto contrastante con el timbre posteriormente hostil y revanchista de Machel? Parece excluida una falta de coordinación entre la política del presidente y la de su delegado en el gobierno de transición. Lo más probable es que todo habrá sido previamente arreglado al más alto nivel dentro del movimiento, en el sentido de que, en una primera etapa, se llevaría tranquilamente la transición hasta el final, cuando el proceso de independencia se volviese irreversible; luego que la gran mayoría de los agentes de la administración portuguesa, sobre todo los militares, hubiesen salido del país (inmediatamente antes de la independencia), el radicalismo de Samora Machel, o sea, la verdadera cara del FRELIMO, se manifestaría.

Muerte de Samora Machel[editar]

Machel apoyaba la lucha del Congreso Nacional Africano contra el apartheid y era miembro de la Línea del Frente Antiapartheid, constituida por Angola, Zimbabue Zambia, Namibia y Mozambique.

En marzo de 1984, firmó un tratado de seguridad con el gobierno sudafricano, en lo que se conoció como los Acuerdos de Nkomati.

Esto conllevó al cese del apoyo sudafricano a la guerrilla de la Resistencia Nacional de Mozambique, principal grupo opositor del régimen comunista, y una provisión de ayuda económica en un momento en el que la sequía amenazaba seriamente la vida media mozambiqueña.

En la ceremonia de la firma de estos acuerdos se presentó ante el presidente sudafricano, Pieter Wellel Botha, vestido con el uniforme de Jefe de las Fuerzas Armadas de Mozambique, simbolizando con ello que la firma no suponía una derrota.

Poco después, el avión en el que volvía de Lusaka se estrelló, pereciendo todos sus ocupantes, incluido el presidente Machel. Se acusó al gobierno sudafricano de este hecho aunque el gobierno de Pretoria siempre lo negó rotundamente.

En 2010, el periodista portugués José Milhazes, que vive en Moscú desde 1977 y trabaja actualmente para el diario portugués Público y como corresponsal de la cadena portuguesa de televisión SIC, publicó el libro «Samora Machel: Atentado ou Acidente?» (editora: Alêtheia, Lisboa), en el que sustenta que la caída del avión no tuvo nada que ver con un atentado o una falla mecánica, sino con algunos errores de la tripulación rusa: en lugar de ejecutar correctamente las operaciones de vuelo, los miembros de la tripulación, incluyendo el piloto, estaban entretenidos con futilidades, como el reparto de bebidas alcohólicas y otras, que no era posible obtener en Mozambique y que ellos traían de Zambia. Según Milhazes, tanto los soviéticos como los mozambiqueños tendrían interés en divulgar la tesis de un atentado perpetrado por el gobierno racista de Sudáfrica: la URSS quería salvaguardar su reputación (calidad mecánica del avión y profesionalidad de la tripulación), mientras que el gobierno de Mozambique quería crear un héroe.

Sin embargo, Jacinto Veloso, uno de los más fieles aliados de Machel en el FRELIMO, había publicado en 2007 sus Memórias em Voo Rasante (editora: Papa-Letras, Lisboa), en las cuales sostiene que la muerte de Samora Machel se debió a una conspiración entre los servicios secretos sudafricanos y los soviéticos que, unos y otros, tendrían razones para eliminarlo.

Según Veloso, el embajador soviético pidió una vez una audiencia al Presidente para comunicarle la preocupación de la URSS con el aparente «deslizamiento» de Mozambique hacia el bloque occidental, a lo que Machel habría contestado «Vai à merda!» [¡Vete a la mierda!] (después de ordenar al intérprete que tradujera, habría abandonado la audiencia). Convencidos de que Machel se había alejado irrevocablemente de su órbita, los soviéticos, para eliminarlo, no habrían dudado en sacrificar el piloto y toda la tripulación de su propio avión.

Jacinto Veloso[editar]

Nacido en Mozambique de padres portugueses, Jacinto Veloso desertó de la Fuerza Aérea Portuguesa en 1963, en su avión, para Tanzania, donde ingresó en el FRELIMO en el momento en que este organizaba sus primeros ataques armados contra la soberanía portuguesa. Después de la independencia, fue encargado de organizar y dirigir el SNASP (Serviço Nacional de Segurança Popular o «Servicio Nacional de Seguridad Popular»), la policía política del nuevo régimen. Pocos años después de la muerte de Samora Machel, fue acusado de corrupción y alejado de cualquiera actividad política significativa.

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
ninguno
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25 de junio de 1975 - 19 de octubre de 1986
Sucesor:
Joaquim Chissano