Reportaje

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El reportaje (concepto que tiene su origen en el vocablo italiano reportagio)[1] es un género periodístico que consiste en la narración de sucesos o noticias de cualquier tipo.

El periodista Raphaël Hitier en pleno reportaje, preparándose a intervenir en directo para una cadena francesa de televisión, acerca de la Opéra Garnier en París, poco después de una manifestación popular contra la guerra de Gaza, el 17 de enero de 2009.

En términos generales, un reportaje es un trabajo documental extenso y planificado, y su propósito es informar. A pesar de ello (a diferencia de la simple información noticiosa), puede incluir opiniones personales del autor. Por este motivo, tienden a elaborarse con ciertos criterios subjetivos del investigador, aunque incluya una gran diversidad de colaboradores o informantes para redactarlo. Este hecho contribuye a que un reportaje sea emitido —en muchas ocasiones— con la finalidad de crear una posición en el espectador respecto a un determinado tema en particular.

En este género, se explican acontecimientos de interés público, con palabras, imágenes, y vídeos, desde una perspectiva actual, y utilizando un lenguaje accesible y popular para un público lo más extenso y diverso posible.

Los reportajes son más largos y completos que el simple desarrollo de las noticias, y muchas veces vienen acompañados de entrevistas (a veces desde el propio lugar de los hechos, a veces en algún estudio de grabación). Al igual que en el género noticia, en el reportaje —con mayor razón— se requiere contrastar varias fuentes. Entre más fuentes se consulten mayor credibilidad va a tener el trabajo periodístico. Si lo mínimo para una noticia son tres fuentes, se podría esperar que para el reportaje se consulten siempre más de tres.

Características[editar]

El reportaje es un relato relativamente extenso y completo, que incluye investigaciones (reportaje informativo) y observaciones personales (reportaje interpretativo).

El reportaje debe tener las siguientes características:

  • Lenguaje claro y simple, dirigido al público al que se quiere llegar, sin usar tecnicismos. No debe ser parcial, y nunca debe estar de acuerdo con ninguna de las partes.
  • Intensidad de la voz adecuada, remarcando las palabras claves.
  • Tono de voz, fundamental, ya que sólo puede interpretarse oralmente, lo que otorga mayor carácter a las palabras.
  • Uso de subtítulos.
  • Partición en párrafos.
  • La cultura occidental percibe los tonos graves como más agradables al oído, ayudando así a una mejor recepción de la información.
  • Timbre de la voz, condicionada a la edad y al género del hablante.
  • Duración de la voz, es decir, control de la velocidad con la que se habla. Una locución pausada, obviamente favorece la comunicación.
  • Entonación de la voz, característica de cada persona.
  • Respiración diafragmática recomendada, ya que facilita una mayor acumulación de oxígeno en los pulmones junto con la relajación de las cuerdas vocales (a diferencia de la respiración costal, así no se fuerzan las cuerdas vocales).[2]

Estructura[editar]

Inicio:

  • Sumario o índice: es una lista de secuencia de puntos que dan una idea del reportaje.
  • Descriptiva: diseñado para describir algún lugar, persona, hecho o situación.
  • De contraste: utiliza dos cosas diferentes para señalar algo que ha cambiado.
  • Cita: se recurre lo que dijo exactamente un personaje con grandes ideas.

Desarrollo: Existen varias formas de desarrollar el cuerpo del reportaje:

  • Por temas: cuando el tema es muy amplio y puede verse desde diferentes ángulos.
  • Por elementos de investigación: lugares, personas, documentos.
  • Cronológicos: se utiliza en los reportajes cuando el tema tiene una secuencia temporal.
  • Enigmático: Se ordenan los datos para crear suspenso narrativo con la finalidad de captar la atención del lector.

Tipos de reportajes[editar]

  • Científico: Este tipo de reportaje destaca los avances y descubrimientos científicos más recientes. Interpreta los términos científicos, en lo posible haciéndolos entendibles para receptores de cualquier nivel cultural. Ejemplos son los reportajes médicos, ecológicos, astronómicos, bioéticos, económicos, etc.
  • Explicativo: Se presta a profundizar en hechos de trascendencia entre la opinión pública, tiene un fondo predominantemente noticioso, pero detalla las causas y efectos de la noticia o de eventos noticiosos.
  • Investigativo: El reportaje investigativo requiere una labor casi detectivesca del periodista para captar detalles completamente desconocidos sobre un hecho en particular. Requiere mucha confianza de las fuentes en el reportero, las que aportarán pruebas y documentos en muchos casos confidenciales, con la total certeza que el periodista no revelará sus nombres. Este tipo de reportaje habitualmente contiene cifras actualizadas y datos estadísticos en relación con el tema. Por la seriedad y extensión del reportaje (normalmente una serie de ellos), a veces requiere la participación de dos o tres periodistas que deben profundizar y verificar la información, así como evitar filtraciones o fugas informativas antes de la publicación de la investigación periodística.
  • De interés humano: Es aquél que está centrado en una persona o en una colectividad, dando relevancia a su vida o a un aspecto de su vida.
  • Formal: El reportaje formal es similar a la noticia, el periodista no incluye opiniones personales, tiene un lenguaje un poco más amplio que el de la noticia, y tiene secuencias narrativas las cuales tienen un orden cronológico (antes-durante-después).
  • Narrativo: Es muy parecido a una crónica; este tipo de reportaje nos va describiendo y hablando sobre el suceso como si fuese una historia.
  • Interpretativo: Si bien, el informe de cualquier hecho noticioso requiere del talento e imaginación del periodista para ser transmitido de manera inteligente y amena, en el reportaje interpretativo es aún mayor esa responsabilidad, ya que el reportero tiene la función de explicar al lector un tema como asuntos de finanzas, leyes, etc.
  • Autobiográfico: Nombre acuñado por el periodista norteamericano Tom Wolfe, quien innovó en su tiempo con nuevos estilos en el periodismo. Este reportaje es en el que el propio reportero se convierte a sí mismo en el personaje del propio reportaje.
  • Informativo: Este responde a la técnica de la famosa pirámide invertida, donde igualmente el reportero hace gala de su estilo, de su libertad expositiva y su creatividad.
  • Descriptivo: Describir es hacer una relación de las características de lo que se va a hablar: objetos, sensaciones, seres humanos, ciudades. La descripción en el reportaje requiere fundamentalmente de una enorme capacidad de observación por parte del reportero. En cambio en un reportaje de algún cuento u otra cosa se debe mencionar sus ideas principales.

Y principalmente se pueden encontrar en la radio y en la televisión, y con menos frecuencia en medios tales como:

  • Revistas: donde se pueden consultar distintas noticias de interés;
  • Periódicos: las noticias que se presentan con objetivo informativo;
  • Internet: al buscar e investigar en el ciberespacio se lo puede encontrar, depende de lo que se busque.

Antecedentes: Los primeros reportajes[editar]

El reportaje es sobre todo un informe de acontecimientos a los que el periodista asiste sobre el terreno. Desde el comienzo de la prensa, y particularmente a partir del siglo XVII, los « escritores de noticias » alimentaban las gacetillas con informaciones de todo tipo recogidas en las ciudades y villas que visitaban, así como recogidas en los salones y las tabernas que frecuentaban.[3]

Pero fue a partir de la mitad del siglo XIX, que realmente surgieron los primeros reportajes, en el sentido moderno de este término.

En Estados Unidos por ejemplo, los periodistas fueron enviados sobre el terreno, para seguir de cerca la guerra de secesión.

En Europa se procedió de manera análoga, en los grandes conflictos de entonces, como por ejemplo la guerra de Crimea (1853-1856) y la campaña de Italia (1858-1860); en esas circunstancias, los fotógrafos seguían a los ejércitos en furgones-laboratorio, para así poder transmitir sus clichés a sus casas matrices. Y estos fueron los comienzos del periodismo fotográfico.

El título de reporter fue utilizado por primera vez en francés por Stendhal (Henri Beyle) en 1829,[4] y con seguridad se utilizó en 1866 en la publicación Le Figaro, entonces ya un cotidiano, y también en la publicación La Liberté que venía de comprar Émile de Girardin.

Poco a poco, los nuevos medios de comunicación (telégrafo, teléfono, radio) permitieron transmitir informaciones cada vez con menos retraso, y casi en directo para esa época.

Tipos de fuentes de información[editar]

La evolución de los medios técnicos ha desplazado la importancia de la prensa escrita hacia la televisión. En la imagen, una reportero enviada especial, preparando una intervención.
  • Libros
  • Periódicos
  • Internet
  • Televisión
  • Radio

Notas y referencias[editar]

  1. Miedo al miedo: Reportaje (etimología)
  2. Arturo Merayo, “Curso práctico de técnicas de comunicación oral”, Ediciones Tecnos.
  3. Raymond Manevy, La presse française de Renaudot à Rochefort, Foret, 1958.
  4. Dictionnaire International des Termes Littéraires

Véase también[editar]

Referencias externas[editar]

  • «Los géneros periodísticos». Periodismo Actual. Ediciones Colihue. 1998. ISBN 950-581-660-X.  Texto « páginas  » ignorado (ayuda)

Enlaces externos[editar]