Protector solar

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La recomendación 2006/647/CE de la Comisión Europea define como producto de protección solar cualquier preparado (como crema, aceite, gel o aerosol) de aplicación sobre la piel humana con la finalidad exclusiva o principal de protegerla de la radiación UV absorbiéndola, dispersándola o reflejándola.

El protector solar es una loción, gel, spray u otro tópico que evita o disminuye las quemaduras debidas a la exposición al sol. Ningún protector solar ofrece una protección 100% absoluta.

La ropa que bloquea o tamiza los rayos solares nocivos (UVA y UVB), junto con los sombreros de ala ancha, los anteojos para sol y los parasoles, es útil para prevenir la lesión de los ojos y la piel pero no es lo suficiente para cubrirnos de quemaduras causadas por el sol. Cada uno de ellos por separado puede no ser suficiente para prevenir las lesiones por el sol.[1]

Normalmente, la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel es mayor en personas que presentan gran cantidad de lunares.

Los filtros solares deben aplicarse entre 30 minutos y 2 horas antes de exponerse al sol. En general, deben reaplicarse después de haber pasado 80 minutos en el agua o si ha transpirado en gran cantidad o cada 2 horas fuera del agua. Siga cuidadosamente las instrucciones en la etiqueta del producto y pregúntele a su farmacéutico cualquier cosa que no entienda.[2]

En Europa la Comisión Europea publicó en el año 2006 una recomendación en la que especificaba ciertas instrucciones de uso para que fueran incluidas en el etiquetado de los protectores solares.[3]

Exposición prolongada al sol[editar]

Los rayos ultravioleta (UV) son una forma invisible de radiación. Pueden penetrar la piel y dañar las células. Las quemaduras de sol son un signo de daño en la piel. Las quemaduras solares se producen cuando la cantidad de exposición al sol o a otra fuente de rayos ultravioleta excede la capacidad del pigmento protector del cuerpo, la melanina, para proteger la piel. Las quemaduras de sol son tan graves como las quemaduras térmicas y pueden tener los mismos efectos sistémicos, como ampollas, edema y fiebre.[4] El bronceado tampoco es saludable. Aparece después que los rayos del sol ya mataron algunas células y dañaron otras. Los rayos UV pueden causar lesiones en la piel durante cualquier estación del año y a cualquier temperatura. También pueden causar problemas en los ojos, arrugas, manchas en la piel y cáncer de piel.[5] Entre las recomendaciones para protegerse del sol tenemos:

  • Manténgase alejado del sol cuando sus rayos son más fuertes (entre las 10 a.m. y las 4 p.m.)
  • Use protector solar con un FPS de 15 o más
  • Utilice ropa protectora
  • Use anteojos de sol con buena cobertura que le brinden 100 por ciento de protección contra los rayos UV
  • Evite las lámparas solares y las camas para broncearse
  • Revise su piel con regularidad para detectar cambios en el tamaño, la forma, el color o la textura de sus marcas de nacimiento, lunares y manchas. Esos cambios pueden ser un signo de cáncer en la piel.

Tipos[editar]

Hay dos tipos de protectores solares:

  • Filtros físicos: También son llamadas pantallas totales. Reflejan totalmente la radiación solar impidiendo que ésta penetre en la piel y produzca enrojecimiento, quemaduras, etc. Hay que aplicarlos en capa gruesa y apenas se notan utilizando el dióxido de titanio.
  • Filtros químicos: Actúan absorbiendo la radiación solar y transformándola en otro tipo de energía que no resulte nociva para la piel. Dan lugar a los factores de protección solar (FPS).

Un buen filtro solar debe reunir las siguientes cualidades:

  • Buena capacidad de absorción de las radiaciones ultravioletas.
  • Resistencia a los agentes externos: sudor, agua...
  • No causar irritación a la piel.
  • Ser estable al sol.
  • Ser inodoro e insípido.

Clasificación de los fotoprotectores según su composición[editar]

  • Los que contienen ácido para-amino benzoico y sus derivados
  • Los que contienen cinamato
  • Los que contienen benzofenonas
  • Los que contienen derivados del benzimidazol
  • Los que contienen bencilidenos y derivados del alcanfor

Factor de protección solar[editar]

El SPF (Por sus siglas en Inglés – Sun Protection Factor) es la medida de laboratorio de la eficacia con la cual un protector solar protegerá nuestra piel - a más alto es el SPF, mayor protección estará ofreciendo el protector solar en contra de los rayos UV-B (la radiación ultravioleta que es la causante de las quemaduras de sol).[6]

El SPF es la cantidad de radiación UV necesaria para causar quemaduras de sol en la piel con la crema protectora solar aplicada, en relación con la cantidad de radicion UV necesaria para causar la misma quemadura sin el protector solar. Por lo tanto, al usar un protector solar con SPF 50, la piel no se quema hasta que haya sido expuesto a 50 veces la cantidad de la energía solar que normalmente haría que sufriera de una quemadura. La cantidad de energía solar a la que se expone la piel no sólo depende de la cantidad de tiempo que es expuesta al sol, sino también de la hora del día a la cual se realiza la exposición. Esto es debido a que durante la mañana y la tarde, la radiación proveniente del sol, debe atravesar una capa más gruesa de la atmósfera antes de llegar a la Tierra (y a la piel de quien se está exponiendo al sol) con respecto a la distancia que debe atravesar al encontrarse al medio dia. En la práctica, la protección de un protector solar en particular depende de factores tales como:

  • El tipo de piel de la persona
  • La cantidad aplicada de protector solar y la frecuencia de aplicación.
  • Actividades realizadas durante la exposición al sol (por ejemplo, nadar lleva a la pérdida del protector solar de la piel en menor tiempo).
  • Cantidad de protector solar que la piel ha absorbido

La elección de su protector solar dependerá de sus antecedentes personales con las quemaduras de sol y bronceado, tipo de piel, uso de otros medicamentos y las razones que tenga para usar un filtro solar. Usted debe usar un producto con el factor de protección solar (FPS) apropiado para su piel. En la mayoría de los casos, un FPS mayor que 30 no es necesario y no se recomienda. Si usted está usando un filtro solar para prevenir reacciones de fotosensibilidad inducidas por medicamentos o para prevenir trastornos inducidos por rayos ultravioleta, elija un producto de amplio espectro. Pídale asesoramiento a su farmacéutico. Si usted va a nadar o transpira mucho, elija un filtro solar cuya etiqueta lo identifique como a prueba de agua o resistente al agua. Converse con su doctor antes de aplicar filtro solar a un niño menor de 6 meses de edad. Use un filtro solar con un FPS alto (por ejemplo, 30) en los niños mayores de 6 meses.[7]

Resistencia al agua[editar]

En Europa la mención de "resistente al agua" y "muy resistente al agua" está regulada por una especificación de la Asociación Europea de Fabricantes de Cosméticos. Los productos resistentes al agua han de soportar dos inmersiones de 20 minutos, y los productos muy resistentes al agua cuatro.[8]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]