Presura

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Presura (en Castilla) o aprisio (en Aragón), era el nombre que recibía una modalidad de repoblación en las primeras épocas de la Reconquista, basada en el Derecho Romano. El rey concedía alodios (tierras en propiedad -con o sin documento escrito-) al primero que las roturase, es decir, a campesinos que de esta manera mantenían su condición jurídica de libres, con la condición de que las cultivasen y se mantuviesen bajo su mandato; cosa no fácil, dado que tal concesión se hacía en unos momentos y lugares en que la situación militar era precaria: los siglos IX y X en el territorio fronterizo recién conquistado a los musulmanes (entre la Cordillera Cantábrica y el Duero -en el reino astur-leonés-, o en las zonas del Vallés o la Plana de Vic -en los condados catalanes-).

Tanto presura como aprisio derivan de presa ("tomar posesión"), apprehensio o aprisio ("apropiación").

A partir del año 850 el sistema se organizó de forma oficial. Los reyes consideraron que la propiedad de la tierra era un aliciente suficiente para que campesinos, nobles y monjes aceptasen permanecer en tierras fronterizas y trabajarlas bajo la amenaza de continuas incursiones guerreras. El hecho de que la economía estuviese basada casi en su totalidad en la agricultura hacía más apetecible la propiedad de las tierras. Muchos de los colonos eran mozárabes (cristianos que habían permanecido en los territorios conquistados por los musulmanes), otros llegaron desde los territorios cristianos del norte.

Siglo X[editar]

Concedían tierras a aquellos cristianos que poblaban las fronteras con los musulmanes.

Se puede considerar que la repoblación de España a partir del siglo X fue de tres tipos diferentes, partiendo siempre de la idea de que las tierras conquistadas al enemigo eran del rey, que:

  • las entregaba a los nobles en pago de servicios, por lo general militares;
  • creaba monasterios con grandes extensiones de tierra de cultivo, que terminaban siendo unidades autónomas;
  • las repartía entre agricultores.
Las Bárdenas Reales, fueron llamadas "Desierto de Soria".

Reino de León[editar]

Al principio, los colonos de las montañas cantábricas iban ocupando las tierras de nadie hasta el cauce del Duero. Generalmente estos colonos eran abades de los monasterios que, con permiso del rey, ejercían esta modalidad de repoblación que significa la libre ocupación de las tierras abandonadas por la guerra o yermas (tierras inhabitadas y sin cultivar, ya que el valle del Duero era una zona despoblada) y que después pasaban a ser propiedad de los colonos, en este caso de los abades. Por este motivo a esta fase también se le llama repoblación monacal. Además, los reyes de León también entregaron tierras a los nobles.

Castilla[editar]

En Castilla fue más común entregárselas a pequeños agricultores, que eran quienes se acogían al derecho de presura, y que formaban aldeas libres, con entidad jurídica propia: las llamadas aldeas de behetría, que podían elegir a su señor. Cada familia recibía la superficie de tierra que era capaz de arar en un día.

Poblado en los Pirineos.

Navarra y Aragón[editar]

En Navarra y Aragón, la expansión desde las montañas pirenaicas fue más complicada, ya que el Valle del Ebro era, y es hoy día, una de las zonas más ricas y pobladas. Sólo en los valles de los Pirineos se dio tierra a los colonos, en el resto se entregaron las tierras a la nobleza en Aragón y a los monasterios en Navarra.

Cataluña[editar]

En Cataluña, sí se entregaron a pequeños agricultores, recurriendo al derecho de aprisio. Las tierras entregadas estaban en las llanuras del Penedés, el Vallés y el Ampurdán. Pero a diferencia de las aldeas castellanas, las catalanas cayeron bajo el dominio de un señor feudal que ocupaba un castillo y que ejercía sobre ellas amplios poderes, hasta llegar a los malos usos.

Siglo XI[editar]

A partir del siglo XI los reinos cristianos comienzan a expandirse hacia el sur, sobre los territorios ya poblados del califato de Córdoba: no era necesaria la repoblación, así que siempre era necesaria la aprobación del rey ante una confiscación de tierras a los musulmanes. Cada municipio formado se asignaba a un Alfoz al que se le concedían unos Fueros.

Siglos XIV y XV[editar]

Se produjeron las últimas repoblaciones en Andalucía, en la cuenca del Guadalquivir al tomar los reinos taifas de Valencia, Murcia y Granada, donde se dispersó a la población musulmana. Esta última fase se denominó Repartimiento, y la tierra se repartió en grandes lotes dando lugar a latifundios.

Así pues, sólo en las zonas despobladas del valle del Duero y del Ebro y sólo en los primeros momentos de la Reconquista, se dio el caso de la repoblación espontánea por presura o aprisio. Luego se necesitó concesión real tanto en caso de que los colonos fueran civiles (repoblación concejil o municipal), nobles (repoblación nobiliaria) u órdenes monásticas (repoblación eclesiástica), órdenes que podían ser militares o no.

Esta repoblación se explica en una sociedad rural y en una zona en continuo peligro de incursiones guerreras: era la recompensa para que los desposeídos se atreviesen a abandonar lugares seguros y cultivaran las tierras fronterizas.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]

  • «Aprisio» (en español). Consultado el 20 de enero de 2007.
  • «Repoblación» (en español). Consultado el 06, 08 de 2007.