Phodopus sungorus

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Hámster ruso
Phodopus sungorus2.jpg
Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN 3.1)[1]
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Rodentia
Suborden: Myomorpha
Superfamilia: Muroidea
Familia: Cricetidae
Subfamilia: Cricetinae
Género: Phodopus
Especie: P. sungorus
Nombre binomial
Phodopus sungorus
Pallas, 1773

El hámster ruso (Phodopus sungorus) es una especie de roedor miomorfo de la familia Cricetidae.[2] Es propio de Kazajistán y el suroeste de Siberia, y no se reconocen subespecies.[2]

Características[editar]

Características su línea dorsal.

El hámster ruso es de pequeño tamaño, con 7-11 cm de longitud y unos 35 a 50 gramos de peso, de cola muy corta y cuerpo rechoncho. Es común como mascota, ya que sus cuidados se limitan prácticamente a la alimentación e higiene de la vivienda. El poco espacio necesario también es considerado un factor idóneo para su estancia en casas de poco tamaño. Es un hámster agradable al que se puede acostumbrar a una rutina de comida e interacción con las personas encargadas de él.

Se trata de un animal generalmente dócil y su esperanza de vida va de promedio de los 2 a los 2,5 años, aunque puede llegar a vivir excepcionalmente 3 años o poco más.

Variedad de colores[editar]

En la naturaleza, el color común para los hámsters rusos es habitualmente de un tono café, grisáceo y blanco, con una línea dorsal de color negra o gris oscura en la gran mayoría de los casos, así como alguna mancha del mismo color en la zona del hombro. Dentro de las mutaciones o mezclas que se producen entre ellas (por razones científicas) también hay combinaciones como:

  • Argente: es una combinación genética entre los rasgos del roedor campbells y el ruso. Presenta un color sepia, mientras que su línea dorsal puede ser de tono dorado.
  • Canelo: es un tono gris que llega a presentar malformaciones como la falta de linealidad en la cabeza. Es un tipo de hámster que suele vivir menos de lo habitual.
  • Mandarín: la mutación presenta un color de pelo naranja que, con el paso del tiempo, se irá volviendo de un torno amarillento-marrón.
  • Perla: es un color de tonos diversos habitualmente grisáceos, que data su aparición desde los años 80 ó 90 del siglo XX.

Así pues, se presentan diferentes colores, siendo los más habituales los tonos grisáceos o blanquecinos, con una banda gris oscura a lo largo del lomo y es común el vientre blanco, aunque existen también variedades con diferentes tonalidades intermedias obtenidas a partir de cruces. La hembra se distingue del macho por la distancia entre los orificios del ano y la vulva. En ésta se pueden distinguir hasta 3 orificios.

Reproducción[editar]

El período de reproducción natural, en el cual se produce el apareamiento, abarca de abril a septiembre, aunque en estado de cautividad transcurre durante todo el año. La hembra, que alcanza su madurez sexual en torno a los dos meses de edad, suele entrar en celo cada 4 días, si bien éste dura sólo unas horas y se produce un cambio en su comportamiento, soliendo quedarse quieta y con la zona genital en espera.

El período de gestación abarca de 18 a 21 días y el número de crías por parto suele ser de 4 a 8, y hasta 12.

Al nacer, las crías, que están completamente indefensas, pesan en torno a los 2 gramos, carecen de pelo y tienen los ojos y orejas cerrados. Al comienzo, maman hasta los 5 ó 6 días, momento en el cual los progenitores comienzan a proporcionarles alimento sólido, pese a que aún no han abierto los ojos. A los 12-14 días comienzan a ver y andan explorando el nido y las proximidades, mientras suelen buscar semillas o insectos. Suelen tomar leche materna hasta los 12 días, teniendo ya un comportamiento plenamente independiente a las 4 semanas, cuando pueden ya separarse de los padres, lo que si no se efectúa puede coincidir con el nacimiento de las nuevas crías que llevarán al inicio su proceso una vez más entre los 13 y 15 días.

Cuando las crías nacen, se debe retirar al padre del recinto en el que están las crías y la madre, dado que existe la probabilidad de que el padre las devore. Por lo general, al menos hasta que las crías no desteten, no se les puede acercar al padre. En caso de pretender que la hembra quede preñada de nuevo, hay que poner en una jaula al macho y a la hembra solos fuera del horario en el que las crías maman de la madre. Es menester no manosear en exceso las crias en los primeros 12 días, dado que, en caso contrario, la madre suele herirlos y hasta darles muerte. Se debe mencionar que en ocasiones, si el macho es manso, se puede dejar en el recinto, pero siempre hay un pequeño riesgo que hay que asumir.

A partir del año y medio de edad aproximadamente, las hembras por lo general pasan a ser estériles.

Cuidado doméstico y costumbres silvestres[editar]

Costumbres[editar]

Generalmente son más activos en horas nocturnas, permaneciendo dormidos durante buena parte del día. Son animales solitarios, no siendo aconsejable que vivan en parejas del mismo sexo, ya que son muy territoriales y podrían llegar a agredirse e, incluso, a provocarse la muerte. En algunos otros momentos también existe la posibilidad de que agredan a los hámsters del sexo opuesto, sobre todo en el caso de las hembras que se encuentran en época de celo o parto, pues aunque sea su pareja de cortejo, buscará proteger a sus futuras crías del ataque de otros. Esto último depende del carácter de la hembra, el cuál será, como en la mayoría de los casos, muy agresivo.

Tienen por costumbre hibernar, aunque es raro que lo hagan en estado de cautividad. La hibernación dura, aproximadamente, una semana. Durante este proceso parece como si el animal estuviese muerto, pero en realidad duerme plácidamente. Durante este período suelen cambiar impresionantemente el color de su pelo, haciéndose bastante más claro. El proceso de cambio de color del pelaje puede alcanzarse en poco más de 16 horas. En ocasiones, si están en cautividad, es posible que su pelaje no cambie de color.

Hábitat[editar]

El hámster ruso proviene de las estepas de Kazajistán, Siberia y Mongolia, en el continente asiático, donde construye galerías bajo el subsuelo, aunque en la actualidad se cría fácilmente en cautividad en todo el mundo. Sus enemigos naturales son depredadores como águilas, zorros, serpientes y otros animales rapaces. Al ser domesticado es recomendable que el hámster ruso no viva en una jaula de barrotes ni de tela o plástico ya que las roen y, finalmente, la rompen. Son mucho mejores las peceras de terrario amplio, siendo este último lo más recomendable para este tipo de roedores ya que son muy flexibles y atravesarían con suma facilidad las rejas. La desventaja puede ser la falta de oxígeno. Por lo común, se usan habitualmente jaulas metálicas de barrotes estrechos.

Una rama o juguete masticable para hámsters es necesario para que controlen el tamaño de sus dientes que nunca paran de crecer. Si no se proporciona un juguete masticable o una rama, el hámster tratará de morder todo lo que esté a su alcance como barrotes, dedos, juguetes dentro de la jaula y todo tipo de cosas. A estos animales el frío no les afecta en exceso, debido a que se han criado en la fría estepa rusa y resisten muy bien las bajas temperaturas. También pueden pasar largos períodos sin apenas beber. Debajo de su pelaje claro se encuentra una capa que les aísla totalmente, muy útil durante la hibernación. Para comodidad de la criatura es práctico utilizar como material absorbente de olores y desechos una cama de cubos biodegradables o serrín compuesto por pequeños trozos de madera, así como virutas de mazorca de maíz.

Alimentación[editar]

Comida[editar]

Siendo omnívoros, en su hábitat natural, suelen alimentarse principalmente de semillas y, ocasionalmente, de algunos insectos. Domesticado por el hombre, toma semillas variadas como pipas de girasol, maíz, cebada, sorgo, cártamo, etc.

Hámster ruso comiendo y almacenando alimento en los abazones. La imagen permite apreciar su pequeño tamaño.

Aparte, pueden comer frutas como manzana, pera, plátano, fresa en pequeñas cantidades, melocotón, aunque no deben ingerir frutas ácidas como el kiwi o la naranja. También pueden tomar verduras, como zanahoria en pequeñas cantidades, espinaca, brócoli, pimientos verdes y calabacín nunca darles patatas, ajos, cítricos, tomates ni cebollas como así tampoco aquellos alimentos que generen polvillo, como los cereales muy molidos.

Ya en la vivienda doméstica se pueden acostumbrar a la mezcla de semillas para pájaro, cereal inflado como un complemento alimenticio y otro cereal dulce para que mantenga con él un buen estado activo, pues la falta de actividades le podría ocasionar su muerte rápida. En algunos casos, el animal críado en cautividad adoptará costumbres omnívoras y tomará carne cruda, chocolate u otros alimentos, pero no son aconsejables, pues pueden causarles trastornos importantes. El animal puede ingerir frutos secos, siempre crudos y sin salar, como avellanas, almendras o nueces, pero siempre en pequeñas cantidades dado que son muy calóricos.

Es recomendable darles frutas y verduras sólo 2 ó 3 veces a la semana, y siempre en pequeñas cantidades. También es aconsejable retirarles de la jaula los restos que no se hayan comido pues suelen guardarlas en rincones de la jaula y se podrían pudrir y comerlo después en mal estado. Además, como aporte proteínico, queso fresco, yema de huevo cocida, carne cocida (jamón de York, salchichas), o insectos, como el gusano de la harina (Tenebrio molitor) y, en épocas de cría, a la hembra embarazada es aconsejable proporcionarle con una contribución más grande de aporte proteínico.

Agua[editar]

Es recomendable darle la opción de ingerir agua por medio de un bebedero, pues no causará tantos inconvenientes con el derrame de ésta. Sería aconsejable no ofrecerle agua directamente del grifo, ya que contiene sustancias muy tóxicas que no acabaría de ingerir adecuamente. Es importante no dejar que el hámster sólo extraiga el jugo de las verduras frescas, que también serían necesarias en modo razonable.

Enfermedades[editar]

Entre las más frecuentes está la caída total del pelo, presentado por la falta de vitaminas y demás sustancias energéticas. En este caso es recomendable aportarle vitaminas en gotas al agua, aunque este gesto podría ser conveniente e incluso para el cuidado cotidiano.

Una diarrea causada por la ingesta de muchos dulces o demasiada cantidad de verduras es otra enfermedad común. El roedor presentaría en este caso una enfermedad popularmente descrita como "cola mojada", en la cual el animal se mostrará con la abertura del ano aparentemente tapada con un pequeño trozo de excremento que le llevaría directamente a la muerte. Este caso también es común durante el nacimiento de las crías, quienes se verían afectadas en su desarrollo, pues no alcanzarían su tamaño normal y sus ojos tardarían en abrirse.

Debido a que el animal roza frecuentemente sus patas por los ojos al objeto de asearse, si la jaula o el serrín están sucios después de varios días sin limpieza, son frecuentes las conjuntivitis bacterianas en los ojos. Este tipo de infección, si no es grave, suele remitir a los pocos días, pero en caso de conjuntivitis más persistentes o bien con agentes patógenos más resistentes, deben ser tratadas con antibióticos y antiinflamatorios específicos mediante colirios adecuados.

Son frecuentes las parálisis neurológicas, causadas por caídas y, posiblemente, también por virus, caracterizadas por falta de movilidad en las extremidades posteriores. El animal afectado, si no se recupera pronto, muere habitualmente en pocas horas.

Es un fenómeno completamente natural el que los padres devoren a las crías indefensas por causa de la selección natural cuando sus progenitores estiman que no van a poder sobrevivir fácilmente.

Las causas de sus enfermedades suelen ser debidas a una mala alimentación, al mal estado de la vivienda, problemas respiratorios o digestivos por maltrato y a la sensibilidad al estrés, aunque, obviamente, también sufren enfermedades infecciosas víricas y bacterianas de difícil solución si no son tratadas a tiempo.

Referencias[editar]

  1. Tsytsulina, K. (2008). «Phodopus sungorus». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2010.4. Consultado el 13 de mayo de 2011.
  2. a b Wilson, Don; Reeder, DeeAnn, eds. (2005). Mammal Species of the World (3ª edición). Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2 vols. (2142 pp.). ISBN 978-0-8018-8221-0. 

Enlaces externos[editar]