Pastorela

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Bartolomé Esteban Murillo: La adoración de los pastores (hacia 1660). Museo del Prado, Madrid.

La pastorela es una forma musical de origen pastoril de ritmo sencillo y alegre. Como composición poética,[nota 1] tuvo especial desarrollo entre los trovadores provenzales en Occitania y Cataluña.[1] En Latinoamérica sin embargo se desarrolló a partir del siglo XVI como un género dramático religioso, similar a los autos de Navidad, arraigando especialmente en México. La palabra proviene de la voz francesa «pastourelle».[2]

Pastorelas trovadorescas[editar]

En Occitania y Cataluña, las pastorelas relatan el encuentro en el campo de un caballero con una pastora, a la cual intenta seducir.[3] Se trata de una composición dialogada, en la que se describe con tonos unas veces moralizantes y otras picarescos una situación inventada por el trovador, pero en muchas ocasiones en localizaciones geográficas identificables. El diálogo suele mostrar las formas de habla respectivas de la aristocracia y de los villanos. El tratamiento que se hace de la figura de la pastora es muy respetuoso, y a menudo ella muestra mayor ingenio que el caballero a la hora de resolver la situación comprometida en que se encuentra. En el desenlace más habitual, la pastora rechaza al caballero mediante su ingenio o, más a menudo, con ayuda familiar. Otras veces el desenlace queda abierto y es menos claro.[nota 2]

Lista de pastorelas[editar]

Se conservan 25 pastorelas escritas en occitano:

Compositor Incipit Notas
Marcabrú L'autr' ier jost' una sebissa
Marcabru L'autr' ier, a l'issida d'abriu 1140
Giraut de Bornelh L'autrier, lo primier jorn d'aost
Giraut de Bornelh Lo dous chan d'un auzel
Gavaudan Desamparatz, ses companho
Gavaudan L'autre dia per un mati
Cadenet L'autrier lonc un bosc folhos
Gui d'Ussel L'autre jorn cost' una vía
Gui d'Ussel L'autr' ier cavalcava
Gui d'Ussel L'autre jorn per aventura
Paulet de Marselha L'autrier manei ab cor pensiu
Guiraut Riquier L'autre jorn m'anava 1260
Guiraut Riquier L'autr' ier trobei la bergeira d'antan 1262
Guiraut Riquier Gaia, pastorela 1264
Guiraut Riquier L'autr' ier trobei la bergeira 1267
Guiraut Riquier D'Astarac venia 1276
Guiraut Riquier A Sant Pos de Tomeiras 1282
Joan Esteve L'autr' ier al gai tems de Pascor 1275
Joan Esteve El dous tems quan la flor sesplan 1285
Joan Esteve Ogan al freg que fazia 1288
Guiraut d'Espanha ? Per amor soi gai
Cerverí de Girona Entre Lerida e Belvis
Cerverí de Girona Entre Caldes e Penedes
Cerverí de Girona En mai, can per la calor
Cerverí de Girona Pres d'un jardi, encontrei l'altredia
Joyos de Tolosa L'autr' ier el dous tems de Pascor
Guilhem d'Autpol L'autr' ier a l'issida d'abril
Anónimo L'autrier al quint jorn d'Abril
Anónimo Quant escavalcai l'autr' er Llamada balada.
Anónimo Mentre per una ribeira Titulada Porquieira.

Pastorelas mexicanas[editar]

Como género dramático religioso, la "pastorela", también llamada en Latinoamérica "posada", tuvo su origen en los autos sacramentales llevados al Nuevo Mundo por los misioneros franciscanos aprovechando algunos aspectos de la primitiva dramaturgia de la cultura Náhuatl y otros pueblos indígenas americanos. A lo largo de cuatro siglos, la expansión geográfica y cultural de las pastorelas ha desarrollado un rico tapiz regional.[4]

Entre las más antiguas pastorelas en el México colonial se menciona La Comedia de los Reyes, representada en 1527 en el atrio de la que luego sería Catedral de Cuernavaca; y entre las más famosas, La pastorela de Tepotzotlán, escrita por Jaime Saldivar y Miguel Sabido en 1963, que se pone en escena cada año en la hostería del convento de Tepotzotlán. Como muchas otras tradiciones populares fueron recogidas por el Teatro Campesino incluyendo en sus dramatizaciones aspectos sociales y políticos.

Otras fuentes proponen entre las más rancias representaciones la "pastorela de Zapotlán", donde todavía se relata en lengua indígena la primera batalla entre San Miguel y Lucifer; y la "pastorela del Altillo" en la ciudad de México.[5]

Argumento[editar]

Alternativamente relatan, en un tono festivo y participativo, las peripecias que viven, la Virgen María y San José en su camino a Belén por un lado, y por otro las luchas dialécticas entre los pastores y los demonios, que representando los siete pecados capitales, les acosan con trampas, obstáculos y tentaciones para hacerlos desistir. Otras veces es el arcángel san Miguel quien libra batalla con Lucifer, parodiando una vez más la confrontación entre el bien y el mal, y con un final feliz.

Antonio Caño describió los sencillos personajes de la farsa así:[6] "...un Lucifer sagaz y divertido, un arcángel bienintencionado pero estúpido, y unos pastores perezosos y hambrientos, dispuestos a caer en las tentaciones carnales que les ofrecen..."

Referencias[editar]

  1. Riquer, Martin de (1975). Los trovadores I. Ariel. ISBN 84-344-8363-7. 
  2. Gómez García, Manuel (1999). Diccionario Akal de teatro. Akal. pp. 635 y 636. ISBN 978-84-460-0827-9. 
  3. Jeanroy, Alfred. La poésie lyrique des troubadours. Toulouse: Privat, 1934.
  4. Arellano, Ignacio (2008). El teatro en la Hispanoamérica colonial. Madrid, Iberoamericana. ISBN 978-84-8489-326-4. 
  5. La pastorela en México Consultado en noviembre de 2013
  6. Gómez, Manuel, "Diccionario del teatro", p. 636

Notas[editar]

  1. Entre la égloga y el idilio, por su contenido son similares a la serranas o serranillas castellanas, aunque anteriores.
  2. I
    Entre Lérida y Bellvís,
    cerca de un río, entre dos jardines,
    vi, con una pastorcilla,
    un pastor vestido de terliz;
    y yacían entre flores de lirio,
    besándose bajo la hierba fresca;
    y nunca pastora más bella,
    más graciosa y más vivaracha,
    no creo que existiera; ni creo haber visto
    que a mis ojos fuera tan agradable
    ni en Francia ni en Castilla.

    II
    Contemplé bien su rebaño,
    y vi que un sirviente se lo llevaba
    el cual a los dos lo había robado;
    y empecé alto a gritar:
    -¡dejadlo, no podéis marchar!-,
    y el sirviente hizo a mi gusto;
    y cuando vi que lo hacía
    voy tomarlo (el rebaño), que no me placía
    irme con él a pelear;
    Y fui a un huerto a cerrarlo,
    después volví allá de dónde venía.

    III
    Cuando volví cerca del jardín,
    la pastora gritar sentí:
    -¡Ay desgraciada!, ¡mal año nací!
    todo gozo se convierte en dolor a la larga:
    Mientras mi amigo estaba conmigo,
    no pensaba que pudiera estar tan preocupada
    ¡ay! dulzura: rápido me ha pasado,
    ¡y se ha vuelto grande dolor!
    Decidme, señor Cerverí,
    si habéis visto ganado en el camino,
    que yo me lo temo en desbandada.

    IV
    -Si el ganado que habéis perdido,
    moza, yo os lo hubiera vuelto,
    ¿cuál recompensa recibiría?
    -Señor, de vos haría amante,
    y me lo habríais vendido caro:
    pero en mal momento se cambia perdiendo.-
    Juntos hacemos nuestro camino
    allá dónde el ganado apacentaba;
    y, cuando por sí sola lo reconoció:
    -Señor -dijo ella,- Dios os ayude,
    id, que no haré nada.

    V
    -Moza, no sería correcto
    si me rompierais vuestra promesa.
    -Señor, es causa corriente:
    no os maravilléis si yo os miento,
    porque conmigo os han mentido más de cien;
    y soy de vos gentilmente escapada:
    se debe tomar su sueldo
    que le es dado inmediatamente;
    porque quien tiene la oportunidad y deja pasar el tiempo,
    pierde su tiempo muy neciamente;
    y la mujer pronto cambia.

    VI
    -Moza, disfrutar no me gusta
    ni yacer con mujer irritada.
    Si tuviera gozo, ¡y vos arrepentimiento...!
    -No sería causa digna.
    -Pero ahora ¡me debe ser dada!

    VII
    Señor, la cosa conseguida
    a la fuerza es cosa desagradable,
    no se tiene que hacer, porque yo me arrepiento
    -Pero quiero oír juramento
    del Infante, de quien me gusta el mérito.

    VIII
    A la Vizcondesa amable,
    moza, de Cardona me remito,
    porque el amor no es provechoso si es forzado.


    Pastorela de Cerverí de Gerona