Menas de Alejandría

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San Menas de Alejandría
Saint Menas Martire.jpg
El Veronés, Martirio di San Mena
h. 1580, óleo sobre lienzo, 48 x 182 cm.
Museo del Prado.
Anacoreta, mártir
Nacimiento 285
Actual Menfis, Niceous Província romana de Egipto
Fallecimiento 309
Abu Mena antigua Provincia romana de Frigia en Asia Menor
Venerado en Toda la Cristiandad
Canonización Antigua
Festividad 11 de noviembre (Católicos y Ortodoxos); 24 de noviembre (Coptos)
Atributos Dos camellos, soldado romano, caballero
Patronazgo Peregrinos, caravanas del desierto, mercaderes, acusados injustamente

No confundir con San Menas de Constantinopla.

San Menas de Alejandría (también Minas, Mina, Mena, Mennas) (nace en Menfis en 285 - Abu Mena 309), el Mártir y Taumaturgo es uno de los más conocidos santos de Egipto, debido a los muchos milagros que se atribuyen a su intercesión y la oración. Fue un Egipcio que se enroló en el ejercitó y que estando en el mismo confesó a Cristo pese al edicto de persecución, por lo que fue martirizado en Karm Aba Mina, junto a Alejandría a comienzos del siglo IV. Es conocido como uno de los Padres del yermo. Su fiesta se celebra el (24 de noviembre) en la Iglesia ortodoxa copta y el 11 de noviembre en las iglesias católica y ortodoxa.

Origen de su nombre[editar]

Icono búlgaro del s. XVIII.

Mena era su nombre original, de acuerdo con la historia de su madre que lo llamó 'MENA', porque oyó una voz diciendo Amén. Menas (Μηνάς) es una variante griega del nombre, mientras que en árabe se le conoce como «Mina» (مينا).

Vida y martirio[editar]

Terracota cantimplora de peregrino impresa con San Menas entre dos camellos, bizantino, sexto a séptimo siglo, probablemente hecha en Abu Mina, Egipto (Museo del Louvre).

Menas nació en la antigua Alejandría, hoy Egipto en el año 285 AD, en la ciudad de Niceous (o Nakiyos Nikiu), que se encuentra en las cercanías de Menfis. Sus padres fueron ascetas, pero no tuvieron hijos por un largo tiempo. Su padre era Eudoxio y el nombre de su madre era Eufemia. En la fiesta de la Virgen María, Eufemia estaba orando delante de un icono de Santa María, pidiéndole con lágrimas que intercedioera ante Dios para que la bendijera con un hijo. Un sonido llegó desde el icono, diciendo «Amén». Unos meses más tarde, Eufemia dio a luz a un niño y, recordando ese día, lo nombró «Menas».

Eudoxio, quien era gobernante de una de las divisiones administrativas de Egipto, murió cuando Menas tenía catorce años. A la edad de quince Menas se unió al ejército romano, y se le dio un puesto más alto debido a la reputación de su padre. Su nombramiento fue en Argelia. Tres años más tarde abandonó el ejército deseoso de dedicar su vida entera a Cristo. Se dirigió hacia el desierto para vivir una vida diferente.

Después de pasar cinco años como un ermitaño, Menas vio en una revelación a los ángeles coronando a los mártires con coronas de gloria, y experimentó el deseo unírseles. Mientras estaba pensando en eso, oyó una voz que decía: «Bienaventurado eres Menas, ya que has sido llamado a la vida piadosa desde tu niñez. Se te concederán tres coronas inmortales: una por el celibato, otra por tu ascetismo y una tercera a causa del martirio.» Menas posteriormente se apresuró a bajar al poblado vecino, donde se celebraba una fiesta en honor de sus dioses paganos, declarando su fe cristiana. La valentía con que encaró ls torturas que sufrió a consecuencia de ello, atrajo a muchos de los presentes no solo a la fe de Cristo, sino al martirio.

Reliquias[editar]

Los soldados que ejecutaron a Menas pusieron su cuerpo al fuego durante tres días, pero el cuerpo se mantuvo incólume. La hermana de Menas sobornó a los soldados y logró llevarse el cuerpo. Ella se embarcó en un barco rumbo a Alejandría, donde quedó el cuerpo del santo en una iglesia.

El momento de la persecución terminó, durante el papado de San Atanasio de Alejandría, y un ángel se apareció al Papa y le ordenó que el cuerpo de Menas fuera colocado en un camello dejado enfilado hacia el desierto Líbico. En cierto lugar cerca de un pozo de agua al final del Lago Mariout, no lejos de Alejandría, el camello se detuvo y no hubo modo de moverlo. Los cristianos pensaron que se trataba de una señal de Dios y enterraron allí el cuerpo de Menas.

Los bereberes de la Pentápolis libia se levantaron contra las ciudades alrededor de Alejandría. A medida que la gente se preparaba para hacerles frente, el gobernador romano decidió tomar en secreto el cuerpo de San Menas como reliquia para defensa del pueblo. A través de las bendiciones del santo, el gobernador regresó victorioso. Sin embargo, decidió no devolver el cuerpo a su lugar original, sino llevarlo a Alejandría. En el camino de regreso, al pasar por el lago Mariout, en el mismo lugar donde fue enterrado el cuerpo originalmente, el camello que lo llevaba se arrodilló. La gente trasladó el cuerpo a otro camello que tampoco se movía. El gobernador finalmente se dio cuenta que se trataba de la voluntad de Dios, y mandó hacer un ataúd de madera resistente a la erosón y colocó en él un ataúd de plata.

Durante el siglo V, la ubicación del cuerpo quedó en el olvido. Años más tarde, un pastor estaba dando de comer a sus ovejas en ese lugar, y un cordero que estaba enfermo se curó. La historia se extendió rápidamente y los enfermos sanaban. Durante ese tiempo, la hija del emperador Zenón era leprosa. Sus consejeros le dijeron que fuera a ese santo lugar. Durante la noche San Menas se apareció a la niña y le informó que su cuerpo había sido enterrado en ese lugar. A la mañana siguiente, la joven se curó, y relató su visión sobre el santo a sus criados.

Zenón ordenó de inmediato que el cuerpo de Menas fuera removido y puesto en una catedral que se construyó allí. Una gran ciudad se construyó en nombre del santo. Los enfermos de todo el mundo cristiano solían visitarla y fueron curados.

Debido a que fue bautizado por Pedro de Alejandría y dada su indubitable historicidad, se le identifica a veces con San Cristóbal.

El monasterio y la catedral de San Menas[editar]

Tan pronto como el Papa Cirilo VI de Alejandría se convirtiera en Pontífice y el Patriarca de San Marcos comenzaron a poner los cimientos de un gran monasterio Abu Mena, y centro de peregrinación de los primeros siglos del cristianismo. Hoy en día, el monasterio de San Mena es uno de los más famosos de monasterios de Egipto. Las reliquias de San Menas, así como la de Papa Cirilo VI de Alejandría se encuentran en este monasterio.La catedral de San Menas fue destruido durante las invasiones árabes del siglo octavo.

El Icono Cristo y el Abad Menas[editar]

Cristo y el Abad Menas. Siglo VII. Louvre.
Pintura sobre madera de sicomoro. 57 x 57 cm.
Procedente del Monasterio de Baouit (Egipto).

Es el icono copto más antiguo encontrado hasta ahora y es la obra maestra de la sección copta del Departamento de Antigüedades Egipcias del Louvre, regalo de gobierno egipcio (división de las excavaciones, 1901-1902, E 11565). Esta pintura excepcional de gran elegancia y serenidad proviene del monasterio Bawit, en el Egipto Medio. Data de finales del siglo VI o principios del VII, y representa a Cristo (fácilmente reconocible por su nimbo con una cruz) y el abad Menas, superior del monasterio en ese momento. El sacerdote está en su mano izquierda un rollo que podría contener la regla del monasterio del que él es responsable.

Entre los dos anillos, colocado a cierta altura, se yergue un crismón, como en los manuscritos griegos y coptos de la época.

Ambos personajes están pintados sobre un soporte de madera de sicomoro que tiene la forma exacta de un cuadrado. Este objeto fue descubierto en el sitio de Bawit, en el Egipto Medio, en los restos de un monasterio descubierto por el arqueólogo francés Jean Clédat alrededor del 1900. Sus anotaciones no específican, sin embargo, dónde fue exactamente descubierto este icono. A pesar de algunas grietas significativas, está en buenas condiciones y puede considerársele íntegro, lo cual es raro para una obra de esta época y región.

Los dos personajes se presentan en frontal estricta frente a un paisaje. Uno puede discernir vestigios de vegetación a sus pies y el cielo crepuscular, del que las aureolas de los personajes parecen emerger. A la derecha, Cristo, ligeramente más grande que la figura de la izquierda tiene el nimbo cruciforme. La inscripción "Salvador" se coloca al lado de él, en griego. Viste manto y túnica. Con su mano izquierda sostiene los Evangelios ricamente decorados con perlas y piedras preciosas, y equipados con ganchos de metal en el lado visible. Su mano derecha se levanta como un signo de apoyo y presentación, en el hombro izquierdo de un hombre muy importante para la vida del monasterio, el abad Menas, con barba entrecana, una túnica y un manto. Se halla identificado por la inscripción a la izquierda de su halo: "Abad Mena, el más alto". Porta un rollo que sostiene en su mano izquierda y que puede contener el estado de la institución monástica; con la mano derecha hace un gesto de bendecir al espectador.

Bibliografía[editar]

  • Todos los Santos, Santos y Beatos del martirologio Romano. José Luis Repetto. Biblioteca de Autores Cristianos. 2007 Madrid.

Enlaces externos[editar]