Jaime II de Mallorca

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Jaime II de Mallorca
Rey de Mallorca
Jurament dels Privilegis de Jaume II de Mallorca davat de Jaume I el Conqueridor.jpg
Juramento de los privilegios del reino por Jaime II.
Información personal
Reinado 12761311
Nacimiento 1243
Montpellier, Corona de Aragón
Fallecimiento 1311 (68 años)
Ciudad de Mallorca, Reino de Mallorca
Entierro Catedral de Palma de Mallorca
Predecesor Jaime I de Aragón
Sucesor Sancho I de Mallorca
Familia
Casa Real Casa de Barcelona
Padre Jaime I de Aragón
Madre Violante de Hungría
Consorte Esclaramunda de Foix
Royal Coat of Arms of the Monarchs of Majorca since the 14th Century.svg
Escudo de Jaime II de Mallorca

Jaime II de Mallorca (Montpellier, 31 de mayo de 1243 - Ciudad de Mallorca, 1311) fue el segundo hijo de Jaime I el Conquistador y de Violante de Hungría y reinó entre 1276 y 1311 con los títulos de rey de Mallorca, conde del Rosellón y de la Cerdaña y señor de Montpellier. Importante no confundir este monarca con su sobrino y coetáneo Jaime II de Aragón el Justo.

Sus dominios comprendían el Reino de Mallorca; formado por las islas de Mallorca, Ibiza y Formentera, los condados de Rosellón y Cerdaña, el señorío de Montpellier, la baronía de Omeladès y el vizcondado de Carladès. Menorca, aún habitada por los musulmanes, le rendía vasallaje.

Estos territorios, muy dispersos, eran un parte muy pequeña en comparación con lo que le había tocado a su hermano mayor Pedro el Grande tras el reparto testamentario de su padre.

Matrimonio y descendencia[editar]

Cosa poco frecuente en la época, su padre le dejó escoger esposa, y en 1265 se casa con Esclaramunda de Foix, hija de Roger IV, conde de Foix. De este matrimonio nacieron seis hijos:

Tuvo el rey Jaime II al parecer una sola hija ilegítima, Saura de Mallorca, hija de una dama conocida como Saura de Monreal.

Reinado[editar]

Bandera del Reino de Mallorca.

A la muerte de su padre, no presta homenaje a su hermano el rey de Aragón, Pedro III, el Grande. Ocupado éste en diversos problemas dentro del reino, hasta 1279 Jaime no se vio obligado a reconocer que tenía sus estados en feudo del rey de Aragón.

Una de las consecuencias sería que el reino de Mallorca no tendría Cortes, y que el rey de Mallorca tendría que acudir a las de Cataluña para prestar homenaje al rey de Aragón. Mediante el tratado de Perpiñán (1279), fruto del desequilibrio de poder entre la Corona de Aragón y el reino de Mallorca, se mantuvo el control político-económico de Aragón sobre el reino de Mallorca, restableciendo la unidad jurisdiccional de la Corona de Aragón, rota por el testamento de Jaime I. Este hecho condicionaría durante toda la existencia del reino de Mallorca las relaciones entre ambos. La falta de Cortes agravaría posteriormente la desvertebración de un reino ya de por sí disperso, al carecer éste de ninguna institución común más allá de la monarquía.

Tras la conquista de Sicilia por parte de Pedro III de Aragón, Jaime II se alió con el papa Martín IV y con Felipe III Capeto, rey de Francia, cuando éstos invaden Cataluña. Rechazada la invasión, tras la derrota de la flota francesa por la aragonesa comandada por el almirante Roger de Lauria en la batalla de Formigues (1285), los monarcas aragoneses inician le conquista de las Baleares (1285). Alfonso III el Franco de Aragón le arrebata Mallorca (1285) e Ibiza (1286), y Menorca (1287) a los musulmanes de forma definitiva (el soberano de Menorca era tributario desde 1231, primero de Jaime I y luego de Jaime II).

Las Baleares estarán bajo control de Aragón hasta 1295. Los territorios continentales del reino (los condados de Rosellón y Cerdaña, el señorío de Montpellier) permanecen en su poder durante todo su reinado.

El sucesor de Alfonso, Jaime II el Justo de Aragón, finalmente acepta la decisión del papa Bonifacio VIII (Tratado de Anagni, 1295) y devuelve todas las islas a Jaime II de Mallorca. Sin embargo, el rey aragonés consigue que el reino de Mallorca siga siendo vasallo del rey de Aragón, según las condiciones del tratado de 1279. Jaime de Mallorca sólo reconocería este vasallaje mediante el tratado de Argilers (1298).

Jaime II reinaría sobre las islas durante más de dos décadas y se esforzó en garantizar la viabilidad del reino. Impulsó una vasta política de colonización agraria, con la creación de núcleos rurales; incrementó las rentas reales; favoreció la creación de consulados en el Norte de África y en el reino de Granada; creó un nuevo sistema monetario para el reino; fomentó la creación de industrias textiles; procedió a incrementar el poder real sobre la nobleza y la Iglesia; e impulsó la construcción de palacios y castillos (palacios-castillos de Perpiñán y de Ciudad de MallorcaLa Almudaina—, catedral de esta última, castillo de Bellver). La apertura de proceso a los templarios y posterior supresión de la orden permitiría la incautación de las rentas de la Orden en las islas. También fue protector de Ramon Llull.

Sepultura[editar]

A su muerte, el cadáver de Jaime II de Mallorca recibió sepultura en la Capilla Real de la Catedral de Palma de Mallorca, y en el siglo XVIII, Carlos III ordenó que sus restos fueran depositados en un sepulcro colocado en el centro del templo, que hasta el momento de su sustitución causaba una mala impresión a los visitantes, por el mal gusto que lo caracterizaba.

Los restos del rey Jaime II de Mallorca reposan actualmente, desde el año 1947, después de numerosos traslados a lo largo de la historia dentro del mismo edificio, en un sepulcro de piedra de alabastro de estilo neogótico, en la Capilla de la Trinidad, en compañía de los restos de su nieto, el rey Jaime III de Mallorca, que se halla en otro sepulcro situado a su lado.

El sepulcro donde reposan los restos del rey es obra del artista catalán Frederic Marès, que también realizó el del nieto de Jaime II, Jaime III, situado en la misma capilla.


Predecesor:
Jaime I de Aragón
Escudo del Reino de Mallorca.svg
Rey de Mallorca

1276-1311
Sucesor:
Sancho I

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]