Instituto Nacional de Migración (México)

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El Instituto Nacional de Migración es un órgano técnico desconcentrado de la administración pública federal, dependiente de la Secretaría de Gobernación, el cual aplica la legislación migratoria vigente. Su público usuario lo integra quienes visitan México de otros países, y aquellos que quieren permanecer en México en forma temporal o permanente, así como los mexicanos que contratan extranjeros y quienes desean establecer vínculos familiares con una persona extranjera.

Luego de la independencia de México, se emitió el Decreto sobre Colonización del 18 de agosto de 1824, el cual ofreció a los extranjeros la posibilidad de establecerse en el territorio nacional, otorgando seguridad jurídica a su integridad física y a sus propiedades, siempre y cuando se sujetasen a las leyes del país.[1]

Coordinaciones[editar]

  1. Coordinación de Regulación Migratoria[2]
  2. Coordinación de Control y Verificación Migratoria[3]
  3. Coordinación de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales[4]
  4. Coordinación Nacional de Programa Paisano[5]
  5. Coordinación de Delegaciones[6]
  6. Coordinación Jurídica[7]
  7. Coordinación de Planeación e Investigación[8]
  8. Coordinación de Administración[9]

Dependencias relacionadas[editar]

I. Centro de Investigación y Seguridad Nacional;
II. Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal;
III. Archivo General de la Nación;
IV. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana;
V. Instituto Nacional de Migración;
VI. Secretaría General del Consejo Nacional de Población;
VII. Coordinación General de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados;
VIII. Secretaría Técnica de la Comisión para Asuntos de la Frontera Norte;
IX. Secretaría Técnica de la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas;
X. Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales, y
XI. Centro Nacional de Prevención de Desastres.


Polémicas[editar]

Polémicas y manifestaciones públicas en contra[editar]

Organizaciones defensoras de los derechos humanos (por ej. Amnistía Internacional, Sin Fronteras, Instituto de Estudios y Divulgación sobre Migración) así como asociaciones civiles y entidades religiosas y particulares acusan al INM de ser una institución descompuesta, con perfil policiaco, infiltrada por el crimen organizado, opaca y burocrática, que favorece la ilegalidad y la corrupción y tolera los abusos cometidos por servidores públicos y delincuentes.[10] [11]

En diversas ocasiones se le ha vinculado a este organismo, como una de las principales dependencias que hacen uso de la violencia al momento de "asegurar" elementos extranjeros que se introducen a México de manera temporal (principalmente Centroamericanos).

Otro factor que ha generado el repudio de la sociedad mexicana, es el racismo implícito con el que realizan las inspecciones migratorias en las denominadas revisiones aleatorias, puesto que confunden a ciudadanos mexicanos que tienen la piel obscura y rasgos étnicos mayas con algún ciudadano de origen centroamericano. A este filtro de inspección conocido como racial profiling se le considera retrógrada y de carácter Neonazi,[12] pues según algunos expertos, no es posible que en pleno siglo XXI y en tiempos de globalización, se siga ejerciendo estas técnicas ofensivas para la dignidad humana que consiste en clasificar a ciertos grupos o etnias por el simple hecho de tener una piel diferente al de la mayoría de la población.[13]

Asimismo, se le ha relacionado a algunos miembros de esta dependencia, nexo directo con traficantes de personas, puesto que el sueldo que perciben estos empleados no justifica los ingresos magnánimes que exponen mensualmente.

Periodistas y civiles han sido agredidos e incluso se les ha quitado por la fuerza sus herramientas de trabajo (celulares, videocámaras, etc.) cuando buscan alguna información relevante en temas relacionados con ellos, pues poca vez prefieren aclarar los hechos.[14] [15] También se ha hecho muy común últimamente, el hecho de que agentes del INM hostiguen tanto a periodistas y entidades periodísticas que denuncien sus actividades discriminatorias así como a los activistas defensores de indocumentados que denuncien los abusos que cometen la institución gubernamental, ejemplo de lo anterior fue lo sucedido a Elvira Arellano activista internacional y defensora de migrantes[16] y al personal del Diario del Sur, de Tapachula, so pretexto de “verificar” que dicho medio de comunicación no emplease a inmigrantes indocumentados,[17] ello días después de que este mismo medio de comunicación hubiese cuestionado constantemente el desempeño del INM en materia migratoria y de su delegada María Mercedes Gómez del Campo, ejerciendo como prensa, su plena libertad de expresión. De igual manera, es necesario recalcar la labor defensora en pro de los migrantes centroamericanos que ha realizado el sacerdote católico-romano Alejandro Solalinde, quien en su afán de denunciar la corrupción de dicho instituto, ha sido objeto de distintas vulnerabilidades contra su propia integridad.[18]

Críticas sobre las condiciones de las estaciones migratorias[editar]

Asimismo, se ha hecho hincapié sobre las condiciones de la mayoría de las estaciones en donde los migrantes presentados son alojados para realizar su posterior repatriación, las cuales suelen ser muy precarias y en la mayoría de las ocasiones, sobrepasan el límite de su capacidad, situación que suele ser muy incomoda para los detenidos en éstos sitios.[19] [20] [21] [22]

Un ejemplo podría ser la estación migratoria de la ciudad de Oaxaca en donde son presentados migrantes la mayoría de Guatemala, en donde se ha exigido que se cuente con servicios de salud de calidad y con infraestructuras adecuadas para el alojamiento como lo son las estaciones de Veracruz, Chiapas y de la Ciudad de México entre otras.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]