Homúnculo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El término homúnculo (del latín homunculus, ‘hombrecillo’, a veces escrito homonculus) es el diminutivo del doble de un humano y se usa frecuentemente para ilustrar el misterio de un proceso importante en alquimia. En el sentido hermético es un actor primordial incognoscible, puede ser visto como una entidad o agente. Los alquimistas creen que el proceso para crear esta entidad es simbólico.

Historia[editar]

El término parece haber sido usado por primera vez por el alquimista Paracelso, quien una vez afirmó haber creado un homúnculo al intentar encontrar la piedra filosofal. La criatura no habría medido más de 30 centímetros de alto y hacía el trabajo normalmente asociado con los golems. Sin embargo, tras poco tiempo, el homúnculo se volvía contra su creador y huía. La receta para crearlo consistía en una bolsa de carbón, mercurio, fragmentos de piel o pelo de cualquier humano o animal del que el homúnculo sería un híbrido. Todo esto había de enterrarse rodeado de estiércol de caballo durante cuarenta días, tiempo en el cual el embrión estaría formado en el seno de la Tierra.

Hay también variantes citadas por otros alquimistas. Una de ellas implicaba usar mandrágora. Las creencias populares sostenían que esta planta crecía donde caía al suelo el semen que los ahorcados emitían durante las últimas convulsiones antes de la muerte (o putrefaccion en alquimia), además, sus raíces tiene una forma vagamente parecida hasta cierto punto a un ser humano. La raíz había de ser recogida antes del amanecer de una mañana de viernes por un perro negro, siendo entonces lavada y «alimentada» con leche y miel y, en algunas recetas, sangre, con lo cual se terminaría de desarrollarse en un humano en miniatura que guardaría y protegería a su dueño. Un tercer método, citado por el Doctor David Christianus en la Universidad de Giessen durante el siglo XVIII, era tomar un huevo puesto por una gallina negra, practicar un pequeño agujero en la cáscara, reemplazar una porción de clara del tamaño de una alubia por esperma humano, sellar la abertura con pergamino virgen y enterrar el huevo en estiércol el primer día del ciclo lunar de marzo. Tras treinta días surgiría del huevo un humanoide en miniatura que ayudaría y protegería a su creador a cambio de una dieta regular de semillas de lavanda y lombrices.

El término homúnculo fue posteriormente usado en la discusión de la concepción y el nacimiento. En 1694, Nicolas Hartsoeker descubrió «animalúnculos» en el esperma de humanos y otros animales. La escasa resolución de aquellos primeros microscopios hizo parecer que la cabeza del espermatozoide era un hombre completo en miniatura. A raíz de ahí se desataron las teorías que afirmaban que el esperma era de hecho un «hombre pequeño» (homúnculo) que se ponía dentro de una mujer para que creciese hasta ser un niño; éstos llegarían más tarde a ser conocidos como los espermistas. Se pensaba que ya desde Adán estaba enclaustrada toda la humanidad, que se iría transmitiendo a su descendencia. Esta teoría biológica permitía explicar de forma coherente muchos de los misterios de la concepción (por ejemplo, por qué necesita de dos). Sin embargo más tarde se señaló que si el esperma era un homúnculo, idéntico a un adulto en todo salvo en el tamaño, entonces el homúnculo debía tener su propio esperma. Esto llevó a una reducción al absurdo, con una cadena de homúnculos «siempre hacia abajo».

Por su parte Goethe también popularizó el término, ya que denominó homunculus al pequeño ser que creó el antiguo alumno de Fausto; Wagner, mediante operaciones quirúrgicas.

Actualmente el término se usa de determinadas formas para describir sistemas que se cree que funcionan gracias a los «hombrecillos» de su interior. Por ejemplo, el homúnculo sigue siendo una de las principales teorías sobre el origen de la conciencia, que afirma que es una parte (o proceso) del cerebro cuyo cometido es ser «tú». El homúnculo se cita con frecuencia también en la cibernética, por razones similares.

Los homúnculos sensorial y motor[editar]

El término homúnculo se usa también comúnmente para describir una figura humana distorsionada dibujada para reflejar el espacio sensorial relativo que nuestras partes corporales representan en la corteza cerebral. Los labios, manos, pies y órganos sexuales son considerablemente más sensibles que otras partes del cuerpo, por lo que el homúnculo tiene labios, manos y genitales extremadamente grandes.

El Dr. Wilder Penfield usaba una imagen parecida para representar el cuerpo según la superficie del córtex motor que las controlaba en movimiento voluntario. A veces visto como un mapa cerebral del cuerpo, el homúnculo motor es en realidad un mapa de la asociación proporcional del córtex con los miembros del cuerpo. También refleja la propiocepción cinestésica, es decir, cómo se siente el cuerpo al moverse. Desempeña un papel principal en el fenómeno de los miembros fantasmas y su opuesto, la desaparición de miembros corporales de la percepción consciente presente en ciertas lesiones cerebrales. Por ejemplo el pulgar, que se usa en miles de actividades complejas, aparece mucho más grande que el muslo, que tiene un movimiento relativamente simple. El homúnculo motor evoluciona con la edad y difiere de una persona a otra. La mano en el cerebro de un infante es diferente a la mano en el cerebro de un pianista. Este tipo de diferencias está abierto a introspección. Probablemente puedas flexionar y extender sólo la punta de tu pulgar a voluntad. La mayoría de la gente puede hacer esto con bastante facilidad, pero relativamente poca gente puede hacer movimientos análogos con el resto de los dedos. La diferencia se debe a las variaciones en la organización funcional de las áreas del cerebro relacionadas.

El razonamiento del homúnculo en la filosofía de la mente[editar]

En medida que el razonamiento del homúnculo explica un fenómeno en términos del propio fenómeno que se supone que explica (Richard Gregory, 1987) cae con frecuencia en el paralogismo y en el dialelo. Aunque no todas las teorías que recurren a homúnculos merecen ser rechazadas, generalmente los razonamientos del homúnculo suelen ser falaces, sobre todo si se les atribuye a los hombrecillos la realización de tareas complejas. En la psicología y la filosofía de la mente los razonamientos del homúnculo son extremadamente útiles para detectar los puntos en los que las teorías sobre la mente fallan o son incompletas.

Los razonamientos del homúnculo son frecuentes en la teoría de la visión. Considere a una persona viendo una película. Ésta ve las imágenes como algo ajeno a ella, proyectado en una pantalla. ¿Cómo puede ocurrir esto? Una teoría simple podría proponer que la luz de la pantalla forma una imagen en las retinas de los ojos y que algo en el cerebro la ve como si estuviesen en la pantalla. El razonamiento del homúnculo indica que esto no es una explicación completa porque todo lo que propone es situar a una nueva persona u homúnculo detrás del ojo, mirando a la retina. Una teoría más sofisticada podría proponer que las imágenes en las retinas son transmitidas al córtex visual donde son procesadas. De nuevo, esto no puede ser una explicación completa porque todo lo que propone es situar al homúnculo en el cerebro, tras el córtex. En la teoría de la visión el razonamiento del homúnculo invalida las teorías que no explican la «proyección», la experiencia que separa el punto de vista de las cosas que se ven. (Adaptado de Gregory, 1987/1990.)

Un razonamiento del homúnculo debe formularse de tal forma que la conclusión sea siempre que si se necesita un homúnculo, entonces la teoría está equivocada. Al fin y al cabo, los homúnculos no existen.

Muy pocas personas propondrían que realmente hay un hombrecillo en el cerebro examinando la actividad cerebral. Sin embargo, estas propuestas se han hecho, como en las teorías del «hombre de paja» sobre la mente. Gilbert Ryle (1949) propuso que la mente humana se reconoce por sus actos inteligentes (véase la regresión de Ryle). Ryle arguyó que si hay un ser interior dentro del cerebro que dirigiera sus propios pensamientos entonces esto llevaría a un ciclo repetitivo absurdo o regresión antes de que un pensamiento pudiera darse:

Según la leyenda, cada vez que un agente hace algo inteligente, su acto va precedido y es dirigido por otro acto interno de considerar una proposición regulativa apropiada a su problema práctico.

[...] Debemos afirmar entonces que para las reflexiones [del agente] sobre cómo actuar inteligentemente, ¿éste debe primero reflexionar sobre cómo reflexionar correctamente sobre cómo actuar? La infinitud de esta regresión implícita muestra que la aplicación de la adecuabilidad no supone la ocurrencia de un proceso de contemplación de este criterio.

El razonamiento del homúnculo y el argumento de la regresión suelen ser considerados iguales pero no es así. El razonamiento del homúnculo afirma que si se necesita un hombrecillo para completar una teoría entonces ésta es errónea. El argumento de la regresión afirma que un agente inteligente necesitaría pensar antes de poder tener un pensamiento.

Si el razonamiento del homúnculo se aplica al problema del agente inteligente se obtiene un resultado sutilmente diferente del argumento de la regresión. El razonamiento del homúnculo aplicado a la teoría de Ryle sería expresado en términos de si la cualidad mental de «reflexionar sobre cosas internamente» puede ser explicada por la teoría de que la mente consiste en «actos inteligentes» sin la necesidad de un homúnculo. La respuesta, proporcionada por la propia lógica de Ryle, es que la reflexión interna necesitaría al homúnculo para evitar que se convirtiera en una regresión infinita. Por tanto con estas suposiciones el razonamiento del homúnculo no apoya la teoría de que la mente se deba completamente a los actos inteligentes.

El ejemplo de la teoría de Ryle demuestra otro aspecto del razonamiento del homúnculo en el que es posible atribuir a la mente diversas propiedades tales como una «reflexión interna» que no son universalmente aceptadas y usarlas argumentativamente para declarar que una teoría sobre la mente no es válida.

Referencias culturales[editar]

Literatura[editar]

Los homúnculos aparecen en la literatura durante varios siglos:

  • Pinocho es claramente un homúnculo [cita requerida], pudiendo ser toda su historia una metáfora de la alquimia. Incluso en varias de las obras mencionadas debajo, como El péndulo de Foucalt de Umberto Eco y Fausto de Goethe, se menciona que los homúnculos desean y buscan convertirse en personas reales, como Pinocho.
  • En La vida y opiniones del caballero Tristram Shandy de Laurence Sterne (volumen I, capítulo II) hay una referencia al homúnculo: «[...] los espíritus animales, cuya responsabilidad era escoltar e ir mano a mano con el homúnculo y guiarlo seguro hasta el lugar designado para su recepción.»
  • En El péndulo de Foucault de Umberto Eco hay varias referencias a los homúnculos, especialmente detalladas en el capítulo que trata sobre los ritos druídicos llevados a cabo en una fiesta en el castillo de un rico rosacruciano. Tras efectuar una serie de actos ocultos sensualmente estimulantes para una pequeña audiencia, varios homúnculos parecen ser creados, siendo incapaz de decidir el protagonista Casaubon si son de cera o auténticos.
  • En la segunda parte de Fausto, el dramaturgo alemán Goethe hace que el famoso mago cree un homúnculo, quien mantiene entonces largas conversaciones con su creador y con Mefistófeles.
  • En su estudio original sobre la novela de la inglesa Mary Shelley Frankenstein, el Profesor Radu Florescu señala que el padre de Shelley, William Godwin, y su marido, Percy Bysshe Shelley, estaban bastante familiarizado con la vida y obra de alquimistas como Paracelso y otros. Florescu también sugiere que Johann Conrad Dippel, un alquimista nacido en el Castillo Frankenstein de quien cree que puede haber sido la inspiración para el Doctor Frankenstein, fue un estudiante del Doctor David Christianus.
  • El escritor alemán de terror Hanns Heinz Ewers usó la receta de la mandrágora para crear un homúnculo como inspiración para su novela de 1911 Alraune, en la que una prostituta queda embarazada del semen de un asesino ahorcado para crear una mujer desprovista de moral y conciencia. Se ha hecho varias adaptaciones cinematográficas de Alraune a lo largo de los años, siendo la más reciente de Erich von Stroheim en 1952. La película de 1995 Species también parece inspirarse en parte en esta variante de la leyenda del homúnculo.
  • En la obra de 1908 del novelista inglés W. Somerset Maugham El mago, Oliver Haddo, un personaje basado en el ocultista británico Aleister Crowley, está obsesionado con la creación del homúnculo.
  • El autor estadounidense David H. Kellner escribió dos obras en la que aparecen homúnculos. Una era una historia corta, Un homúnculo del siglo XX, publicada en Amazing Stories en 1930, que describía la creación de homúnculos a escala industrial por parte de una pareja de misóginos. En la otra, una novela titulada El homúnculo, publicada en 1949 por Prime Press de Filadelfia, el coronel retirado Horatio Bumble creaba dicho ser.
  • En el cuarto volumen de El cuarteto de Alejandría (Clea) de Lawrence Durrell, uno de los personajes, Capodistria, cuenta en una carta cómo un barón austríaco animó cuatro homúnculos a partir de conocimientos alquímicos. En el relato, estos seres eran capaces de adivinar el futuro.
  • En el libro la Sociedad de la Mente de Marvin Minsky. Descarta la idea de un hombrecillo dentro de la mente que sirva para procesar estímulos y producir una respuesta, dado que este debería tener otro hombrecillo adentro y así de forma recursiva, lo que haría entrar en un esquema que no podría terminar de diagramarse jamás.
  • En el libro El jinete del Dragón de Cornelia Funke es partícipe de la historia un homúnculo llamado Pata de Mosca, obra de un alquimista, que ayuda a un Dragón llamado "Lung" a encontrar la orilla del cielo. También traiciona a un Pseudo-dragón llamado Ortiga Abrasadora, de igual manera obra del mismo alquimista que creó a Pata de Mosca.
  • Homunculus, es un manga japones de Yamamoto Hideo. El protagonista llamado Nakoshi es un empresario que duerme en su coche todas las noches. como si fuese vagabundo, sin embargo, un día un extraño personaje con aspecto gótico llamado Ito, le ofrece la oportunidad de ganar 700,000 yenes a cambio de hacerle una intervención a su cuerpo conocida como “trepanación”, para poder ver a los homunculos de todas la personas.

Cine y televisión[editar]

  • El homúnculo también ha sido un tema popular en las películas desde hace tiempo, empezando con la serie alemana de 1916 de seis episodios Homunculus.
  • En la película de terror clásica La novia de Frankenstein el viejo profesor del Doctor Frankenstein, el Doctor Praetorius, le enseña sus propias creaciones, una serie de diminutos humanoides conservados en tarros, incluyendo un obispo, un rey, una reina, una bailarina, una sirena y un diablo. Se da claramente a entender que éstos son tipos de homúnculos, basados en las criaturas descritas en Esfinge de Emil Besitzny y en Vida de Paracelso de Franz Hartmann.
  • En diversas obras de fantasía y ciencia ficción, el término «homúnculo» describe a cualquier humano o criatura humana o humanoide creada por el hombre mediante alquimia o magia.
  • En la historia de Full Metal Alchemist, en su versión anime, un homúnculo es el resultado de una transmutación humana fallida (intentar revivir a un muerto sin éxito). En la segunda adaptación del manga Full Metal Alchemist: Brotherhood, se da a entender que el primer homúnculo fue creado por el maestro y dueño del padre de los hermanos Elric, quien no tenía nombre en esa época ya que era un esclavo; y fue el homúnculo quien le da el nombre Van Hohenheim; es una especie de representación de el Fausto de Goethe; ya que muestran al homúnculo dentro de una botella y al aprendiz hablando con él, tal como esta en la obra; luego de que entablan una amistad el homúnculo y Van Hohenheim el primero aniquila a todo el pueblo de Xerxes para crearse un nuevo contenedor y volver a Van Hohenheim en la piedra filosofal; el nuevo envase de Homúnculo es una replica del cuerpo de Van Hohenheim, y cambia su nombre a Padre.
  • En un episodio de Humanoid Monster Bem, aparecen dos homúnculos que a los 5 años de vida mueren. También, en este anime se menciona que los 3 monstruos fueron creados con alquimia.
  • En la historia de Gosick, Albert de Blois, con las indicaciones del alquimista Leviathan, creó una gran cantidad de homúnculos.
  • Hay un capítulo de Ghost Hound que se llama Homúnculo Cerebral, donde se explica qué es un homúnculo cerebral.

Videojuegos[editar]

  • El personaje A.B.A de la serie de juegos de lucha Guilty Gear es considerada un homúnculo, pues fue una forma de vida artificial creada por un científico.
  • En el videojuego SoulCalibur: Legends aparecen, en varias ocasiones, alquimistas, hablando de seres humanos falsos y homúnculos. Al parecer Astaroth es un homúnculo.
  • En el video juego de Konami, "Shadows of Memories" (Shadows of Destiny en USA) se habla por completo sobre el concepto alquímico y teórico del humunculus, siendo el protagonista contactado por uno a cambio de un favor mutuo que en un principio de la historia se ignora, pero luego se desvela paulatinamente, dependiendo de los avances y finales sacados dentro del mismo.
  • En el MMORPG Ragnarok online, un homúnculo es una criatura que asiste al alquimista para enfrentar a sus adversarios.
  • En el videojuego Haunting Ground de CAPCOM, Daniella es una homúnculo que tratará de matar al jugador para así lograr la supuesta perfección que desea.
  • En el videojuego de Konami, "Castlevania: Dawn of Sorrow", una de las almas coleccionables pertenece al Homúnculo (homunculus).

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Florescu, Radu (1975): In Search of Frankenstein. Warner Books, Nueva York.
  • Gregory, R.L. (1990): Eye and Brain: The Psychology of Seeing. Oxford University Press Inc., Nueva York.
  • Gregory, R.L. (1987): The Oxford Companion to Mind. Oxford University Press.
  • Maconius, S. (1980): Lore of the Homunculus. N.p.: Red Lion Publications.
  • Ryle, G. (1949): The Concept of Mind. The University of Chicago Press.
  • Waite, A. E., editor (1967): The Hermetic and Alchemical Writings of Paracelsus the Great. New Hyde Park, Nueva York: University Books (2 tomos).