Hipótesis Némesis

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Concepción artística de Némesis.

La hipótesis Némesis surgió en un artículo de investigación publicado en 1984 por R. A. Muller (físico, Universidad de California en Berkeley), Piet Hut (físico, Instituto de Estudios Avanzados de Princeton) y Marc Davis (Princeton) en la revista Nature (vol 308, pp 715-717, 1984).[cita requerida] Némesis sería, según este artículo, una estrella oscura y pequeña, tal vez una enana marrón, con una órbita decenas, centenas o hasta millares de veces más distante que la de Plutón.[cita requerida]

Una estrella binaria[editar]

La hipótesis Némesis es una hipótesis astronómica que sustenta la posibilidad de que nuestro Sol forme parte de un sistema binario. En este sistema, la estrella compañera del Sol —aún no descubierta— se llamaría Némesis (la diosa griega de la retribución y la venganza) por los efectos catastróficos que produciría al perturbar periódicamente la Nube de Oort.

Según esta hipótesis, nuestro Sol —al igual que el 50% de los sistemas de estrellas de la galaxia[cita requerida]— formaría parte de un sistema binario. Su otro foco sería una estrella apagada ("muerta"), una enana marrón o un pequeño agujero negro. El supuesto objeto, denominado "Némesis" por los investigadores, orbitaría a entre 1 y 3 años luz de su pareja.

Cada 26 millones de años, Némesis pasaría cerca o entraría en la nube de Oort, desestabilizándola y lanzando lluvias de grandes cometas en dirección al Sol, lo que no explicaría la aparente periodicidad de los grandes impactos y las extinciones asociadas (confirmada por el registro fósil y los estratos geológicos de iridio extraterrestre). Sin embargo, precisamente la precisión y regularidad de las extinciones masivas en el pasado demuestra que Némesis no existe.[1]
También existen algunas mediciones magnetométricas y otros indicios que favorecerían esta suposición.[cita requerida] Sin embargo, el hecho de no haberse registrado un campo gravitatorio asociado a la estrella pone en entredicho la hipótesis.[2]

Muller ha llegado a afirmar en alguna entrevista que «si le dan un millón de dólares, descubre a Némesis». En 1985, Whitmire y Matese, de la Universidad de Louisiana del Sur, sugirieron que Némesis podría ser un pequeño agujero negro.[cita requerida]

Hipótesis controvertida[editar]

Desde esas fechas la hipótesis aparece y desaparece periódicamente en los medios de comunicación o en la comunidad científica,[cita requerida] siendo a veces ridiculizada por la mayoría (científicos, astrofísicos, publicaciones y prensa especializada, etc...) y a veces sustentada por otros grupos (algunos blogs, sectas, etc...). Los científicos mayoritarios oscilan entre el escepticismo y la burla o mofa, debido a que la hipótesis es fácilmente desmontada,[1] [2] aunque hay un grupo que la apoya de manera más o menos discreta.[cita requerida]

El noveno planeta[editar]

En octubre de 1999, el astrónomo británico John Murray anunció haber descubierto un noveno planeta,[cita requerida] y que por sus características sería asimilable a Némesis,[cita requerida] mientras estudiaba unos cometas en los márgenes del Sistema Solar. Según Murray, el nuevo planeta o estrella compañera giraría alrededor del Sol a una distancia 1.000 veces más lejana que Plutón,[cita requerida] si bien tal teórico descubrimiento no pudo finalmente ser verificado.

Una "enana" marrón[editar]

A comienzos de 2000, un equipo de astrónomos de EE. UU. calculó que la estrella oscura, en caso de existir, podría ser un enana marrón,[cita requerida] coincidiendo con las afirmaciones de John Matese, de la Universidad de Luisiana,[cita requerida] quien ese mismo año estudió las órbitas de ochenta y dos cometas de la nube de Oort, afirmando que sus órbitas tenían algunos elementos extraños en común que sólo se podían explicar por la influencia gravitacional de un objeto de varias veces el tamaño de Júpiter.[cita requerida] Según su hipótesis, el nuevo planeta estaría 30.000 veces más lejos del Sol que la Tierra, y haría su órbita alrededor del Sol en el sentido opuesto al de los otros miembros del Sistema Solar.[cita requerida]

Murray calculó una órbita que se completaría en unos seis millones de años y estimó su distancia al Sol en casi cinco billones de kilómetros.[cita requerida] Sin embargo, tampoco sus tesis han podido ser demostradas. Aún no se posee material probatorio sobre la existencia de Némesis y no se ha observado ni registrado ningún campo gravitacional asociado a la supuesta "estrella" que, por tanto, sigue siendo un objeto hipotético más del Sistema Solar que forma parte de la ufología.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]