Guillermo Estévez Boero

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Guillermo Estévez Boero
GEB 1987.jpg

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Diputado de la Nación Argentina
por Santa Fe
10 de diciembre de 1987-3 de febrero de 2000

Datos personales
Nacimiento 28 de diciembre 1930
Bandera de Argentina Rosario, Argentina
Fallecimiento 3 de febrero de 2000
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Partido Partido Socialista
Ocupación Político
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Guillermo Estévez Boero

Vida, obra y legado de un sembrador reformista


Guillermo Emilio Estévez Boero, hijo de Emilio Estévez y de Victorina Boero, nació el 28 de diciembre de 1930 en los altos de la casa ubicada en la esquina de calle Urquiza y España de la ciudad de Rosario. Su abuelo paterno, Eloy Estévez Yánez, llegó a la Argentina en 1888 y se radicó en Rosario, donde instaló un negocio dedicado a la venta de productos del país, al igual que su hermano Odilo Estévez, quien fuera dueño de una yerbatera.
Su abuelo materno, Antonio Boero, era hijo de inmigrantes piamonteses y dueño de un molino harinero en la localidad santafesina de María Juana.

Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Sagrado Corazón de los padres Bayoneses, no estando pupilo, ya que su familia vivía en ese entonces en calle Mitre entre Mendoza y 3 de Febrero. Sus recuerdos del colegio, del padre Juan y de sus compañeros formaban parte de aquello que Guillermo frecuentemente traía a su memoria. Luego vinieron sus años en la ciudad de Santa Fe, donde inició sus estudios de Abogacía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad del Litoral. Allí vivió en una casa de estudiantes en la calle Vera, junto a su hermano Ricardo. En esta ciudad forjó su carácter, inició el camino de sus ideales y de una postura frente a la vida. Según él mismo lo relatara, en aquellos años (1948-49), los exámenes en la universidad eran anuales, de modo que disponían de tiempo durante el año para otras actividades. Los militantes universitarios tenían una gran formación cultural y política, en las casas de estudiantes se leía y se estudiaba mucho. Eran los tiempos de la difusión de las ideas existencialistas, de modo que era común la lectura de los libros de Camus o de Sartre, junto a libros de historia y la obra de José Ingenieros, entre otros. Guillermo comienza a militar en el Centro de Estudiantes en un partido que se llamaba "1918", de clara orientación reformista, compuesto por estudiantes independientes y de diversas orientaciones políticas (demócrata progresistas, radicales, socialistas). Las reuniones duraban muchas horas, hasta la madrugada ya que los debates eran muy prolongados y las participaciones muy serias. Por ejemplo cuando se inició la guerra de Corea, se analizaban las disposiciones de las Naciones Unidas, los debates del Consejo de Seguridad; y si alguien recién llegado al grupo pretendía hablar y no decía algo positivo o racionalmente fundado, le instaban a callarse, estudiar, escuchar y después hablar. Esos eran los criterios de entonces, lo mismo sucedía con las reuniones de la Comisión Directiva del Centro de Estudiantes, o del Consejo Directivo de la Facultad, en cuyas actas consta la seriedad y profundidad de los debates. A través del hábito de la lectura y de la militancia, Guillermo se fue formando en las ideas socialistas.
En estos años conoce y se convierte en discípulo del renombrado jurista español especialista en Derecho Penal, Don Luis Jiménez de Asúa, quien era Presidente de la República Española en el exilio y junto a quien define su vocación política. Faltándole ya pocas materias para recibirse de abogado Guillermo debió optar entre continuar las investigaciones con quien fuera su maestro o abocarse de lleno a la actividad política.

De Jiménez de Asúa recibió una visión del socialismo profundamente democrático y el ejemplo al cual se referiría en las palabras pronunciadas con motivo de la repatriación de sus restos a España: "muchas veces las deserciones, las traiciones al ideal nos golpean, pero nos fortalece la vida de aquellos como el maestro que hicieron de la consecuencia con los principios la norma fundamental de su vida." Fue presidente del Centro de Estudiantes de Derecho, miembro del Consejo Directivo de la Facultad y Consejero Superior de la universidad.

De su militancia estudiantil todavía perduran en el recuerdo de sus compañeros las fiestas del comedor universitario cuando lo imitaba a Al Johnson, los bailes y las conferencias en el Club Universitario que organizaba, o el equipo de rugby de su Facultad que dirigía. Su aproximación al socialismo se produjo desde la práctica, a través de la lectura principalmente de los libros de José Ingenieros, de la figura de Alfredo Palacios, del estudio de los textos jurídicos de Carlos Sánchez Viamonte, de las ideas argentinas de José Luis Romero, y de los clásicos como Marx y Engels, sin que al inicio de su formación influyera significativamente Juan B. Justo, a quien luego reconocería en su plenitud. En este período se hizo patente para él la necesidad de resolver la contradicción que se había generado desde 1943 entre las ideas socialistas y los trabajadores de nuestro país, en el convencimiento de que el socialismo sin trabajadores no dejaría de ser buena teoría, sin raíces en la realidad. Fue en 1952, cuando Dardo Cúneo presenta su renuncia al Partido Socialista y junto a otros militantes socialistas funda Acción Socialista, buscando la superación de la vieja antinomia entre peronismo y antiperonismo, que Guillermo decide sumarse a sus filas. Del mismo grupo surgió el Partido de los Trabajadores, por el cual resultara electo el convencional constituyente Juan Carlos Deghi en la Reforma de 1957. Guillermo fue Secretario de ese Bloque de la Constituyente y bajo su inspiración se efectuó la impugnación a la derogación por decreto de la Constitución de 1949 con sólidos fundamentos jurídicos y políticos.

La valoración del proceso social y político del peronismo también dividió las aguas en la universidad entre los que apoyaban el golpe de estado del 55 y los que se oponían a él. Dentro de este grupo de estudiantes se encontraba Guillermo quien entonces militaba dentro del Grupo Universitario Renovación integrado por jóvenes reformistas independientes.

Su militancia estudiantil en la Facultad de Derecho de la Universidad del Litoral y su militancia política en Acción Socialista primero y en el Partido de los Trabajadores después, lo llevan a relacionarse con otras agrupaciones reformistas con quienes comparte una visión del país y de la universidad que triunfa en el Congreso de la FUA realizado en la ciudad de Córdoba en 1959 y donde lo eligen presidente de dicha Federación. La universidad vivía entonces una etapa de renovación, recuperada su autonomía, los concursos, la libertad de cátedra, a la par que se promueve la investigación y se discute la "función social" de la universidad ; pero aparece también un tema conflictivo que estalla en el año 58 cuando se reglamenta el artículo 28 del decreto militar N° 6403, el cual habilitaba a la iniciativa privada para crear universidades y expedir títulos académicos, que hasta entonces sólo el estado podía expedir, rompiendo así con los principios de gratuidad y laicidad en la tradición educativa argentina. El debate "libre-laica" gano las calles y las plazas ocupadas por las manifestaciones estudiantiles y allí es cuando Guillermo redactó la célebre carta pública dirigida al ministro Gabriel del Mazo, uno de los forjadores de la Reforma Universitaria del 18, interpelándolo a definirse frente a la disyunti-va:"...si tenemos que darlo de baja lo haremos con profundo dolor, porque será un trozo humano de la Reforma que queda en el camino; pero si seguimos contando con un maestro, ocho Universidades Nacionales lo rodearán con una fuerza juvenil que superará en mucho a la de 1918. Si así no fuese, le rogamos que nos devuelva el Manifiesto: miles de manos de todo el país tomarán la bandera que usted deja caer. Maestro: cuarenta generaciones lo escuchan."

Siendo presidente de la FUA, en 1960, participa en la República Popular China de la inauguración de la Asociación de Amistad Chino-Latinoamericana, donde comparte la Presidencia de la asamblea con el Primer Ministro Chou En-Lai y conoce la experiencia del proceso popular de aquel país. Participó también de los encuentros de la Unión Internacional de Estudiantes, lo que le posibilitó conocer la experiencia de la Unión Soviética y de los países del este, conservando, sin embargo, sus diferencias respecto del modelo de esos países. La tragedia de la República Española y las consecuencias del Franquismo lo llevaron a trabajar por la libertad de los presos políticos de aquella península. En 1959 acompañó la organización de la segunda Conferencia "Pro amnistía de los presos políticos de España y Portugal".

En 1960, como síntesis de su accionar y de otras experiencias latinoamericanas, Guillermo junto a un grupo de militantes socialistas reformistas funda el MNR en un intento por vincular las ideas del socialismo con la realidad nacional, como lo expresara él mismo en el 25° aniversario de su fundación: "Este movimiento estudiantil se llama Nacional porque al nacer se compromete a insertarse en la tradición histórica de nuestra Patria para poder modificarla. Y se llama Reformista porque enarbola las banderas de la Revolución Universitaria de 1918: "El MNR es una concepción de la universidad nacional que va articulada a una concepción de la Nación. Porque no puede tener ideas de la Universidad quien no tiene ideas acerca de qué es la Nación."

La línea programática del Movimiento Nacional Reformista (MNR) podríamos resumirla en los siguientes puntos: 1) el rechazo al seguimiento mecánico de los modelos extranjeros, 2) la unidad indestructible entre la juventud universitaria y las mayorías nacionales, 3) su definición por las ideas del socialismo y 4) su convicción en la necesidad de una organización adecuada para alcanzar estos objetivos.

Con la proscripción del peronismo comienza a plantearse un debate a comienzos de los 60: la opción entre la vía armada o la vía democrática, ello se debe en parte a la influencia de la Revolución Cubana y a la violencia instaurada por los militares en el país. Hay también una desvalorización de la democracia, tildándola de burguesa o formal. En 1962 los militares habían protagonizado otro golpe, esta vez contra el gobierno desarrollista de Frondizi, y en 1966 contra el gobierno radical de Arturo Illia.

Los jóvenes del MNR proceden a denunciar de inmediato el carácter antinacional del gobierno militar y a trabajar por la organización de los sectores populares en un Frente del Pueblo como una alianza programática de los trabajadores y de los sectores medios para enfrentar a los intereses de adentro y de afuera que trabajan sobre las divisiones del campo popular para producir los golpes de estado. Asimismo plantea la convocatoria a elecciones libres y sin proscripciones por entender que la lucha por la independencia nacional está ligada a la lucha por la democracia.

Cuando dejó la universidad volcó sus energías en la construcción de un partido socialista que superando viejas antinomias supiera conjugar la unidad nacional con la democracia y la libertad con la justicia. La lucha por la construcción de un partido, los esfuerzos por unir la dispersión socialista le llevaron a recorrer incansablemente los caminos de la patria, formando grupos de estudiantes, de trabajadores, equipos técnicos, centros de estudios que él personalmente verificaba en jornadas de interminable militancia.

A comienzos de la década del 70, se inicia un trabajo de acercamiento hacia otras agrupaciones socialistas ante la inminencia del retorno de la vida institucional, este proceso culmina con la fundación del Partido Socialista Popular el 23 de abril de 1972.

Su preocupación por vincular el pensamiento socialista a la cuestión nacional lo llevó al igual que lo hicieran Juan B. Justo y Alfredo Palacios a rechazar los dogmatismos, a imaginar las celebraciones del 1º de Mayo rodeadas de banderas celestes y blancas, a jerarquizar la celebración de las fechas patrias y a rescatar la literatura que sirve de base a la formación de nuestro pensamiento nacional. Su visión de la nacionalidad, era superadora de los antagonismos y promotora de la integración de las distintas identidades. Este pensamiento distinguiría al Partido Socialista Popular que año tras año, inició la convocatoria a locros multitudinarios para reunir a los argentinos en torno a la conmemoración de las fechas patrias y que simbolizara en el abrazo de los gauchitos con la bandera argentina para las salutaciones de fin de año, su anhelo de unidad nacional. En 1974 se abre en el país una etapa de una gran inestabilidad política tras la muerte del general Perón que desemboca en el golpe del 24 de marzo de 1976, dando inicio a la noche más larga de la historia argentina.

Frente a la proscripción de los partidos políticos y del MNR, en los años negros de la dictadura militar, cuando estaban vedadas las reuniones, su mensaje llegaba en hojas manuscritas a lo largo y a lo ancho del país, organizaba los encuentros y las charlas a través del Centro de Estudios Acción Argentina. El terror de la dictadura no detuvo su militancia; por el contrario, junto al doctor Raúl Alfonsín y tantos otros dirigentes políticos, trabajó para la organización de las fuerzas políticas y sociales para luchar por el retorno a la democracia. En 1983 fue candidato a Presidente de la Nación por el Partido Socialista Popular, sintetizando en su propuesta de gobierno que la economía y la riqueza nacional deben ponerse al servicio de la satisfacción de las necesidades básicas de todos los argentinos.

Sostenía como única herramienta posible para el logro de estos fines, la participación popular, otorgando a cada argentino la responsabilidad de gobernar, de planificar, de ejecutar, de controlar la vida del país, en el marco institucional de un Estado descentralizado y democrático. Postulaba entonces que la democracia representativa debe reforzarse con la democracia participativa en todos los organismos de planificación y de gestión, barriales, municipales, departamentales, provinciales y nacionales, a través de formas pluralistas, respetuosas de toda corriente de opinión, ajenas a toda exclusión, contrarias a toda marginación e integradoras de todos los sectores de la vida nacional. Concluía que la participación mejora al hombre porque lo hace artífice de su destino, mejora el resultado de toda gestión social y evita la corrupción y la degradación, ya que ellas desaparecen cuando el pueblo controla.

Fue convocado a integrar el Consejo para la Consolidación de la Democracia en 1985, presidido por Carlos Niño, donde aportó sus conocimientos, experiencia y proyectos para una concertación nacional.

En 1987 con Guillermo Estévez Boero volvió el socialismo a ocupar una banca en la Cámara de Diputados después de 25 años, al resultar electo Diputado Nacional por la Provincia de Santa Fe, siendo reelecto en 1991, 1995 y 1999. En 1989 fue candidato a Presidente de la Nación, acompañado por Alfredo Bravo como su compañero de fórmula, en el marco de la Unidad Socialista.

Preocupado por el futuro de la democracia en nuestro país nos decía: "...emergimos de la última etapa de la crisis que se exteriorizó con toda su fuerza en la dictadura instaurada en 1976-, sin tener conciencia de su dimensión y profundidad y creyendo que el simple imperio del estado de derecho iba a reordenar el panorama económico y social del país". "Existe un divorcio cada vez más profundo entre el consenso político y el social. Cada vez es más grande la diferencia entre lo que el pueblo vota y lo que luego se hace, lo cual trae una falta de credibilidad en el sistema y reduce la participación institucional".

Su labor legislativa abarcó diversas temáticas fundamentalmente en el marco de las reformas institucionales y del derecho a la salud. De su trabajo nos quedó la Ley 24901 del Sistema de Prestaciones Básicas en habilitación y rehabilitación integral para discapacitados. En 1998 fue partícipe protagónico, junto a otros diputados nacionales, en la resolución del último tramo de frontera con la República hermana de Chile que restaba sin delimitación en la zona de los Hielos Continentales, trabajando durante más de un año en la propuesta que finalmente fuera aceptada por ambos países. Su destacada labor fue reconocida por el gobierno de Chile, siendo condecorado con el grado de oficial de la Orden al Mérito en 1999. Este galardón se sumó al que hubiera recibido en 1990 del gobierno de Perú, que lo condecorara en el grado de Gran Oficial de la Orden "El Sol de Perú", por su firmeza indeclinable en la solidaridad con el pueblo peruano. También participó en las conversaciones con Gran Bretaña en defensa de la soberanía Argentina sobre las Islas Malvinas. En 1994 fue electo convencional constituyente por Santa Fe para la Reforma de la Constitución Nacional en la que desempeñó una destacada labor, tanto por la cantidad de proyectos presentados, como por la profundidad de su participación en los debates. Siendo delegado por su partido ante la Internacional Socialista tuvo oportunidad de seguir desde ese ámbito los debates acerca de los grandes temas del socialismo y de la política internacional protagonizada por hombres como Willy Brandt, Francois Mitterrand, Olof Palme, Simón Peres, Felipe González, Massimo DAlema; y generando amistades entre compañeros de luchas en el socialismo latinoamericano como Ricardo Lagos en Chile, Leonel Brizóla en Brasil o Tabaré Vázquez en Uruguay. Preocupado por la agudización de la crisis del modelo neoconservador, advertía que la no reversión del legado de los noventa desintegraría aún más nuestra sociedad. Valoraba que debía recuperarse el concepto de la política que plantea como primera premisa la dignidad del hombre. Atribuía la crisis que la política experimenta en esta época a la relativización de los valores y principios. Alertaba contra el relativismo de los valores porque, según sostenía, lo relativo termina transformándose en el valor mismo. "Los años de manipulación institucional, de ilícitos y de frivolidades del poder en esta era, desnudan una realidad corrupta e inmoral que debemos revertir, y una generalizada tolerancia a la ausencia de reglas, que debemos restablecer".

"....si la década del 30 mereció la denominación de década infame, la del 90 fue la década de la degradación nacional en la que se adoptó un modelo que jerarquizó el mercado sobre el bien común produciendo un inequitativo reparto de la renta nacional, esta vez sin necesidad de recurrir a un golpe de estado".

En su pensamiento profundo entendía que la más urgente tarea era impedir que las fuerzas de desintegración social siguieran expandiéndose. Por eso fue defensor incondicional de la democracia y el consenso, impulsó la realización de acuerdos y coaliciones que fortalecieran a las instituciones, intentando detener la degradación creciente de la República. La idea de la suma, en determinados momentos críticos de la historia de los pueblos, más allá de las diferen-cias, hoy desarrollada por los pensadores más racionales de la política, reemplazando el objetivo de la aniquilación del enemigo por la fórmula del consenso y la concertación, fue un rasgo distintivo de su pensamiento último. Durante toda su vida buscó la articulación entre la cuestión social y la cuestión nacional, entendió a la patria no como una superioridad sino como una particularidad. Ya resentida su salud, participó de la campaña electoral de 1999, siendo su candidatura a Diputado Nacional una responsabilidad que no quiso declinar. Sin restablecerse completamente, asistió al campamento de la juventud socialista en Amaicha del Valle, Tucumán, durante el mes de enero de 2000, y de allí partió a Santiago de Chile con motivo de la elección de Ricardo Lagos como Presidente del vecino país. Estas últimas jornadas mellaron seriamente su recuperación y, pese a su lucha, falleció el 3 de febrero de 2000.

Numerosas crónicas dieron cuenta de su muerte. El periodista Rogelio Alaniz hacía el siguiente retrato en el diario santafesino "El Litoral" del 6 de febrero de 2000: "él sabía mejor que nadie que la política nada tenía que ver con el facilismo y los privilegios. Fue el exclusivo dueño de sus aciertos y errores. Su identidad socialista se conjugaba con un sentido práctico que nunca derivó en el pragmatismo o en el oportunismo, era un político práctico, pero nunca cayó en el cinismo. Rechazaba la violencia en todas sus variantes y defendía a rajatabla las virtudes de la democracia y la convivencia pacífica. Como nadie contribuyó a desvincular la izquierda de la violencia y los delirios utopistas."

"Con su muerte, la democracia argentina pierde uno de sus protagonistas centrales, el socialismo a uno de sus militantes más reconocidos y la Reforma Universitaria al último exponente de un linaje de luchadores." También se destaca el recuerdo que Marcelo O'Connor plasmara en el diario "El Tribuno" de Salta ese mismo 6 de febrero: "Estévez era, ante todo y por sobre todo, un militante. Un militante no es (no era) un simple político profesional, de esos que actúan porque tienen un cargo rentado o la expectativa de obtenerlo, un ducho en las manio-bras comiteriles que sólo piensa y valora en términos electorales, el político que, con razón, tanto desprestigio ha ganado. No, un militante era un idealista de tiempo completo. Su vocación y su vida consagrada a ideas fecundas, capaces de transformar el mundo, sin importar el éxito o el fracaso inmediato. Guillermo, por origen familiar y fortuna personal, podría haber elegido el camino de la vida burguesa y los placeres materiales, el que despreció por la actividad política, pero entendida ésta en su acepción más altruista. Muchos de los que, en su momento, no le perdonaban su origen social para combatirlo, reciclaron sus impulsos revolucionarios en la complaciente aceptación del sistema. Estévez fue una de esas raras personas que logran vivir como eligieron. Nada más y nada menos que un militante. Quizás el último."


Guillermo Estévez Boero (n. Rosario, Santa Fe, 28 de diciembre de 1930 - † Buenos Aires, 3 de febrero de 2000) fue un dirigente estudiantil reformista, abogado, político y parlamentario socialista argentino.

De 1930 a 1970[editar]

Nació en Rosario (provincia de Santa Fe) el 28 de diciembre de 1930.

Fue discípulo del criminalista español y presidente de la República Española en el exilio, Luis Jiménez de Asúa. En 1952/53 fue presidente del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad del Litoral (Provincia de Santa Fe). En 1958 organizó la multitudinaria movilización obrero- estudiantil contra la privatización de las universidades bajo el lema "Laica o Libre", y fue el autor de una famosa carta enviada al Ministro de Educación Gabriel del Mazo. Elegido presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA) en 1959. Firme defensor del Movimiento la Reforma Universitaria iniciado en 1918 en Córdoba, en 1960 fundó el Movimiento Nacional Reformista (MNR), fuerza universitaria socialista que a partir de entonces se constituirá como una de las agrupaciones más representativas del movimiento estudiantil argentino.

De 1970 a 1976[editar]

En 1971 escribe Realidad Política Argentina (RPA) donde propone un nuevo enfoque de los grupos sociopolíticos y sostiene que tanto el radicalismo como el peronismo constituyen movimientos populares enfrentados a las elites económicas locales y extranjeras, y que el ciclo golpe-elección solo podría ser superado por un acuerdo entre peronistas, radicales y fuerzas progresistas que llevara a un sistema democrático estable fundado en un régimen económico de "liberación nacional". El RPA tuvo una gran influencia entre los dirigentes políticos surgidos en la década de los años 1970 que lograron consolidar la democracia a partir de 1983. En 1972 fundó el Partido Socialista Popular con el fin de construir una fuerza socialista que no estuviera enfrentada con radicales y peronistas, ampliamente mayoritarios en la población.

De 1976 a 1983[editar]

Fue un activo opositor a la dictadura cívico militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983. Mantuvo activo al PSP a pesar de la prohibición de la actividad política y de las severas condiciones de represión. Dio a conocer en los foros internacionales, como la Internacional Socialista, la situación de violación masiva de los derechos humanos en Argentina. Impulsó la participación del PSP en las acciones sindicales y estudiantiles de resistencia a la dictadura militar, como la huelga general de 1979 convocada por la fracción de la CGT denominada "los 25", la manifestación de San Cayetano de 1981 convocada por la CGT, y la gran manifestación del 30 de marzo de 1982 convocada por la CGT Brasil.

De 1983 a 2000[editar]

Fue candidato a presidente por el PSP en las elecciones de 1983 y por la Unidad Socialista en 1989. Entre 1985-1987 integra el Consejo para la Consolidación de la Democracia. En 1987 resulta electo como diputado nacional en representación del pueblo de la provincia de Santa Fe, constituyéndose en el primer parlamantario socialista después de la muerte de Alfredo Palacios en 1965. Resulta reelegido en 1987, 1991, 1995 y 1999. Como parlamentario insistió permanentemente en la necesidad de crear formas de democracia participativa que dieran mayor respaldo a la democracia representativa. Entre sus proyectos ley se encuentran:

  • Consejo Económico Social
  • Ley de medicamentos,
  • Creación de los comité de condiciones y medio ambiente de trabajo
  • Ley de investigación biomédica
  • Ley de prestaciones básicas en rehabilitación integral para discapacitados
  • Régimen legal de las universidades
  • Ley de la juventud
  • Ley federal de pesca
  • Regulación de los sondeos de opinión
  • Reglamentación constitucional de los derechos de los aborígenes
  • Ley de responsabilidad de los funcionarios públicos
  • Ley del Consejo Federal de Salud

En 1994 fue electo Convencional Constituyente por Santa Fe para la Reforma de la Constitución Nacional.

Jugó un rol decisivo en el acuerdo definitivo de límites entre Chile y Argentina de 1998.

Debilitado luego de superar una dura lucha contra el cáncer, viaja a Chile en enero de 2000, contra el consejo de su médico, para asistir a la asunción de Ricardo Lagos, primer presidente socialista luego del asesinato de quien fuera su amigo: Salvador Allende. El viaje en avión le desencadena una afección pulmonar de la que no podrá recuperarse.

Muere en Buenos Aires el 3 de febrero de 2000. Es velado en el Congreso de la Nación donde todos los sectores de la actividad política y social expresaron el gran respeto que había generado.

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