Glándula lagrimal

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Las glándulas lacrimales (una principal, alojada en la fosa lagrimal, que está situada en la parte superior lateral externa de cada órbita y varias accesorias muy pequeñas, situadas en el epitelio conjuntival) tienen como función producir las lágrimas, que están formadas por agua, cloruro de sodio (sal común) y albúmina. La función de la secreción es mantener limpia y húmeda la superficie del ojo, nutrir la córnea en su parte externa y actuar como lubricante para facilitar el movimiento de los párpados.

La glándula lagrimal se encuentra dividida por la expansión lateral del tendón del músculo elevador del párpado superior en 2 partes: una porción superior u orbitaria y una porción inferior o palpebral. Existen además algunas glándulas lagrimales accesorias que son más abundantes en el párpado superior.

Las lágrimas van a desembocar por el conducto lagrimo-nasal a las fosas nasales, por debajo del cornete inferior, al meato nasal inferior; allí se evaporan debido al paso del aire por la nariz.

[editar] Inervación

El nervio que recoge la sensibilidad (el dolor, por ejemplo) de la glándula lagrimal es el nervio lagrimal, una rama del nervio oftálmico, a su vez rama del nervio trigémino.

El nervio que estimula a la glándula lagrimal (no confundir con el anterior) para la producción de lágrimas es un nervio motor y vegetativo parasimpático. Las fibras parasimpáticas preganglionares secretomotoras viajan desde el nervio facial (séptimo par craneal) por medio del nervio petroso mayor y del nervio del conducto pterigoideo hasta llegar al ganglio pterigopalatino, lugar en el cual hacen sinapsis con los cuerpos neuronales y salen como fibras postganglionares.

[editar] Véase también

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