Fosfatidilserina

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FosfatidilserinaA
Phosphatidyl-Serine.png
General
Fórmula semidesarrollada C13H45NO11P
Fórmula molecular C13H24NO10P
Identificadores
Número CAS 8002-43-5[1]
Propiedades físicas
Masa molar 385.304 g/mol
Propiedades químicas
Solubilidad en agua molécula anfipática
Valores en el SI y en condiciones estándar
(25 °C y 1 atm), salvo que se indique lo contrario.

Fosfatidilserina (abreviado DPT-L-Ser o PS) es un componente de los fosfolípidos que usualmente se mantiene en la monocapa lipídica interior, en el lado citosólico, de las membranas celulares gracias a una enzima llamada flipasa. Cuando una célula sufre apoptosis, la fosfatidilserina ya no se limita a la parte citosólica de la membrana, sino también queda expuesta a la superficie de la célula.

Beneficios para la salud[editar]

Memoria y cognición[editar]

En los primeros estudios de la fosfatidilserina, ésta se obtuvo a partir de la destilación del cerebro bovino; pero se dejó de extraer debido a la preocupación por la encefalopatía espongiforme bovina. Actualmente los estudios modernos y los productos comercializados se basan en la fosfatidilserina de la soja. Los ácidos grasos unidos a la serina en la soja son diferentes a los que hay en el producto bovino. Sin embargo, estudios preliminares indican que el producto de soja es al menos tan eficaz como el de origen bovino para tratar el deterioro cognitivo.[2] [3]

Diversos estudios sugieren la utilidad de la fosfatidilserina en la potenciación de la memoria, en el deterioro de la misma asociada al envejecimiento,[4] [5] [6] y al estrés.[7]

El 13 de mayo de 2003, la agencia americana Food and Drug Administration declaró que, «basándose en su evaluación de la totalidad de la evidencia científica disponible al público, la agencia concluye que no hay un acuerdo científico significativo entre expertos cualificados de que exista una relación entre la fosfatidilserina y la reducción del riesgo de la demencia o deterioro cognitivo». No obstante, la FDA dio a la fosfatidilserina una categoría de “reclamadora de una buena salud”, afirmando que «el consumo de fosfatidilserina puede reducir el riesgo de demencia y de disfunción cognitiva en los ancianos. La FDA concluye que hay poca evidencia científica que apoye esta afirmación».[8]

Nutrición deportiva[editar]

Se ha demostrado que la fosfatidilserina acelera la recuperación, previene el dolor muscular, mejora el bienestar y puede poseer propiedades ergogénicas en ciclistas, levantadores de pesas y corredores de fondo. Se ha informado de que la fosfatidilserina de la soja, en forma de dosis dependientes (400 mg), es un complemento eficaz para combatir el estrés inducido por el ejercicio al disminuir los altos niveles de cortisol.[9] El suplemento de fosfatidilserina promueve un equilibrio hormonal deseable para atletas y podría disminuir el deterioro fisiológico que acompaña el sobreentrenamiento y/o el sobreestiramiento.[10] En estudios recientes, se ha demostrado que la fosfatidilserina mejora el estado de ánimo en un grupo de jóvenes con tensión nerviosa y la precisión que tiene de salida mediante el aumento de la tensión de la resistencia de los golfistas.[11]

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad[editar]

Los primeros estudios piloto indican que el suplemento de fosfatidilserina podría ser beneficioso para los niños que padecen del trastorno por déficit de atención con hiperactividad.[12] [13]

Seguridad[editar]

Tradicionalmente, los suplementos de fosfatidilserina fueron derivados del córtex bovino, sin embargo, debido a la posible transferencia de enfermedades infecciosas, la fosfatidilserina derivada de la soja se ha establecido como una alternativa segura. La fosfatidilserina derivada de la soja es un suplemento nutricional para las personas mayores si se toman hasta una dosis de 200 mg tres veces al día.[14] Se ha demostrado que la fosfatidilserina reduce la respuesta inmune específica en los ratones.[15] [16]

Fuentes dietéticas[editar]

La fosfatidilserina se puede encontrar en la carne, pero es más abundante en el cerebro y en las entrañas, como el hígado y el riñón. Podemos encontrar fosfatidilserina en productos lácteos o en vegetales, con excepción de los frijoles blancos, pero sólo en pequeñas cantidades.

Tabla 1. Cantidad que encontramos en diferentes tipos de comida.[17]

Comida PS Contiene en mg/100 g
Cerebro de bovino 713
Caballa del Atlántico 480
Corazón de pollo 414
Arenque del Atlántico 360
Anguila 335
Despojos (valor medio) 305
Bazo de cerdo 239
Riñones de cerdo 218
Atún 194
Muslo de pollo con piel y sin hueso 134
Hígado de pollo 123
Alubias blancas 107
Almeja 87
Pechuga de pollo con piel 85
Salmonete 76
Ternera 72
Carne de vacuno 69
Carne de cerdo 57
Hígado de cerdo 50
Muslo de pavo con piel o hueso 50
Pechuga de pavo sin piel 45
Cangrejo de río 40
Sepia 31
Bacalao del Atlántico 28
Anchoa 25
Cebada de grano entero 20
Merluza 17
Sardina 16
Trucha 14
Lecitina de soja 10-20
Arroz (integral) 3
Zanahoria 2
Leche de oveja 2
Leche de vaca (entera, 3.5% grasa) 1
Patata 1

La ingesta media diaria de fosfatidilserina en la dieta de los países occidentales se estima en 130 mg.

Aplicaciones[editar]

Investigación[editar]

La anexina-A5 es una proteína natural con ávida afinidad por la fosfatidilserina. La anexina-A5 marcada permite la visualización de las células en los comienzos y mediados de estado de apoptosis in vitro o in vivo. Otra proteína que se enlaza a la fosfatidilserina es la Mfge8.

Tumores[editar]

La anexina-A5 marcada con tecnecio permite distinguir entre tumores benignos y malignos cuya patología incluye una alta tasa de división celular y apoptosis en las malignas mientras que, en los benignos, tienen una baja tasa de apoptosis.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Número CAS
  2. Blokland A, Honig W, Brouns F, Jolles J (October 1999). «Cognition-enhancing properties of subchronic phosphatidylserine (PS) treatment in middle-aged rats: comparison of bovine cortex PS with egg PS and soybean PS». Nutrition 15 (10):  pp. 778–83. PMID 10501292. http://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0899900799001574. 
  3. Crook, T. H.; R. M. Klatz (ed) (1998). Treatment of Age-Related Cognitive Decline: Effects of Phosphatidylserine in Anti-Aging Medical Therapeutics. 2. Chicago: Health Quest Publications. pp. 20–29. 
  4. T. H. Crook, PhD et al. (mayo 1991). «Effects of phosphatidylserine in age‐associated memory impairment». Neurology 41 (5):  p. 644-649. doi:10.1212/WNL.41.5.644. 
  5. Veronika Vakhapova et al. (2010). Phosphatidylserine Containing ω–3 Fatty Acids May Improve Memory Abilities in Non-Demented Elderly with Memory Complaints: A Double-Blind Placebo-Controlled Trial. 29. doi:10.1159/000310330. 
  6. Akito Kato-Kataoka et al. (november 2010). «Soybean-Derived Phosphatidylserine Improves Memory Function of the Elderly Japanese Subjects with Memory Complaints». J Clin Biochem Nutr. 47 (3):  p. 246–255. doi:10.3164/jcbn.10-62. 
  7. Melanie Schubert et al. (junio 2011). «Milk-based phospholipids increase morning cortisol availability and improve memory in chronically stressed men». Nutrition Research 31 (6):  p. 413–420. doi:10.1016/j.nutres.2011.05.012. 
  8. «Phosphatidylserine and Cognitive Dysfunction and Dementia (Qualified Health Claim: Final Decision Letter)». Fda.gov. Consultado el 2012-08-06.
  9. Jäger R, Purpura M, Kingsley M (7 2007). «Phospholipids and sports performance». Journal of the International Society of Sports Nutrition 4:  pp. 5. doi:10.1186/1550-2783-4-5. PMID 17908342. 
  10. Starks MA, Starks SL, Kingsley M, Purpura M, Jäger R (7 2008). «The effects of phosphatidylserine on endocrine response to moderate intensity exercise». Journal of the International Society of Sports Nutrition 5:  pp. 11. doi:10.1186/1550-2783-5-11. PMID 18662395. 
  11. Jäger R, Purpura M, Geiss KR, Weiß M, Baumeister J, Amatulli F, Schröder L, Herwegen H. (12 2007). «The effect of phosphatidylserine on golf performance». Journal of the International Society of Sports Nutrition 4:  pp. 23. doi:10.1186/1550-2783-4-23. PMID 18053194. 
  12. Hirayama S, Masuda Y, Rabeler R (September/October 2006). «Effect of phosphatidylserine administration on symptoms of attention-deficit/hyperactivity disorder in children». Agro Food 17 (5):  pp. 32–36. http://www.lipamin-ps.com/ftp/agro_16_20.pdf. 
  13. Vaisman N, Kaysar N, Zaruk-Adasha Y, Pelled D, Brichon G, Zwingelstein G, Bodennec J (2008). «Correlation between changes in blood fatty acid composition and visual sustained attention performance in children with inattention: effect of dietary n-3 fatty acids containing phospholipids.». The American Journal of Clinical Nutrition 87 (5):  pp. 1170–1180. PMID 18469236. http://www.ajcn.org/cgi/content/abstract/87/5/1170. 
  14. Jorissen BL, Brouns F, Van Boxtel MP, Riedel WJ (October 2002). «Safety of soy-derived phosphatidylserine in elderly people». Nutr Neurosci 5 (5):  pp. 337–343. PMID 12385596. 
  15. Hoffmann PR, Kench JA, Vondracek A, et al. (February 2005). «Interaction between phosphatidylserine and the phosphatidylserine receptor inhibits immune responses in vivo». J. Immunol. 174 (3):  pp. 1393–404. PMID 15661897. http://www.jimmunol.org/cgi/pmidlookup?view=long&pmid=15661897. 
  16. Carr DJ, Guarcello V, Blalock JE (September 1992). «Phosphatidylserine suppresses antigen-specific IgM production by mice orally administered sheep red blood cells». Proc. Soc. Exp. Biol. Med. 200 (4):  pp. 548–54. PMID 1508948. 
  17. Souci SW, Fachmann E, Kraut H (2008). Food Composition and Nutrition Tables. Medpharm Scientific Publishers Stuttgart. 

Enlaces externos[editar]