Escándalo Sokal

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El escándalo Sokal fue un famoso engaño logrado por el físico Alan Sokal para exponer al equipo editorial de la importante revista académica de humanidades Social Text.

En 1996, Sokal, profesor de física en la Universidad de Nueva York, envió un artículo pseudocientífico para que se publicase en la revista postmoderna de estudios culturales Social Text. Pretendía comprobar que una revista de humanidades «publicará un artículo plagado de sinsentidos, siempre y cuando: a) Suene bien; y b) apoye los prejuicios ideológicos de los editores (contra las ciencias exactas)».

El artículo, titulado Transgressing the Boundaries: Towards a Transformative Hermeneutics of Quantum Gravity[1] («La transgresión de las fronteras: hacia una hermenéutica transformativa de la gravedad cuántica»), se publicó en el número de primavera/verano de 1996 de Social Text y sostenía la asombrosa tesis de que la gravedad cuántica era un constructo social; es decir, que la gravedad existe sólo porque la sociedad se comporta como si existiera, por lo tanto si no creyéramos en ella no nos afectaría.

El mismo día de su publicación, Sokal anunciaba en otra revista, Lingua Franca, que el artículo era un engaño.

El hecho causó un escándalo académico en la Universidad de Duke, entidad que publicaba Social Text. Sokal dijo que su artículo era «un pastiche de jerga postmodernista, reseñas aduladoras, citas grandilocuentes fuera de contexto y un rotundo sinsentido», que se «apoyaba en las citas más estúpidas que había podido encontrar sobre matemáticas y físicas» hechas por universitarios genéricamente llamados 'postmodernos' de humanidades. Posteriormente se ha estudiado el lado oscuro de su operación mediática.[cita requerida]

Discusiones[editar]

Cobertura de los medios[editar]

En los Estados Unidos, al ser revelado el engaño, el filósofo francés Jacques Derrida fue inicialmente blanco de desacreditaciones, particularmente por parte de periódicos en EEUU y Francia.[2] La revista "US Weekly Magazine", para ilustrar un informe sobre el asunto Sokal, utilizó una foto y una caricatura de Derrida. Para éste, se trataba más bien de atacar a un extranjero, remiténdose incluso al célebre coloquio de Baltimore, de 1966, en el que invitó en EEUU a un grupo selecto de intectuales franceses: Poulet, Todorov, Hyppolite, Lacan, Morazé, Vernant, Girard, que estaban renovando la lingüística, la crítica, el psicoanálisis, la historia, la antropología y la filosofía, desde diferentes puntos de vista.[3] Ese coloquio facilitó la entrada progresiva del pensamiento francés en EEUU, con perspectivas plurales y con figuras de gran prestigio.

Respuesta de la revista Social Text[editar]

Los editores de Social Text argumentaron que, en el contexto de la época, el artículo de Sokal "Transgressing the Boundaries: Towards a Transformative Hermeneutics of Quantum Gravity" fue una traición fraudulenta de su confianza.

Por otra parte, en el año 1996 la revista no hacía la acostumbrada revisión científica por pares académicos (una práctica que caracteriza a las revistas científicas para verificar la validez de sus publicaciones), debido a que los editores estimaban que una política editorial más abierta estimularía una investigación menos convencional de la que es usual entre los científicos.[4]

Los editores de la revista han argumentado, además, que la revisión científica por árbitros académicos no necesariamente sirve para detectar el fraude intelectual.

Sokal y Bricmont escriben Imposturas intelectuales (1997)[editar]

Sokal y Bricmont publicaron en 1997, Impostures Intellectuelles, que fue traducido al español y luego al inglés y otras lenguas. [5]

Sokal y Bricmont ampliaban sus posturas, y pretendieron demostrar que determinados intelectuales presuntamente "posmodernos", como Lacan, Kristeva, Baudrillard y Deleuze usaron abusivamente conceptos provenientes de las ciencias físico-matemáticas, usados fuera de contexto y sin dar la menor justificación conceptual o empírica, u ofuscando a sus lectores con palabras "sabias" sin preocuparse por su pertinencia o sentido, y negando —a su juicio—, la importancia de la verdad. Además, el ensayo incluye una dura crítica a un relativismo epistémico que considera a la ciencia como "un relato más".

Respuesta por parte de intelectuales de las Humanidades[editar]

Precisiones de Derrida[editar]

Ya Jacques Derrida, que escribió en contra de esta presunta manipulación académica en Le Monde, 20-11-1997[6] , trató de poner en evidencia su falta de seriedad al subrayar que Sokal y Bricmont sólo elegían a franceses (y a ciertos franceses, especialmente señalados), y que ellos no estudiaban escrupulosamente sus llamadas "metáforas" científicas ni su papel, ni tampoco su estatuto y sus efectos en los discursos que reprobaban. Por ejemplo, aunque Derrida no emplease esa terminología, sí hizo una vez, singularmente, una cuidadosa referencia del teorema de Gödel, pero nada decían de ello.

Añadía Derrida que toda esa operación mediática de Sokal y Bricmont (de la que habrían sacado rédito inmediato), era una lectura superficial, propia de cierto mundo universitario. Se dio la circunstancia de que, en el Times Literary Supplement, ellos declararon que habían excluido de su crítica a pensadores célebres, como Althusser, Barthes y Foucault, pero al darlo a traducir a Libération (19-10-1997) modificaron la secuencia e incluyeron además a Derrida como autor serio, supuestamente porque les convenía hacerlo en Francia y para hacer creer, así, que su ataque a este era inexistente. Para Derrida, ellos ni habían leído las obras impugnadas, ni conocían las ciencias humanas, ni discernían un comentario retórico del razonamiento principal de un analista cultural.[7]

Baudouin Jurdant responde: Imposturas científicas (2003)[editar]

En 2003 bajo la coordinación del doctor en filosofía de la ciencia Baudouin Jurdant,[8] se realizó una contracrítica a Imposturas Intelectuales, en el libro Imposturas científicas: los malentendidos del caso Sokal.[9] Aquí, un grupo de diversos científicos —físicos, matemáticos, filósofos o sociólogos— , especialistas en esos pensadores e intelectuales franceses —que sufrieron críticas en el libro de los físicos Sokal y Bricmont—, se propusieron la tarea de analizar sus lecturas concretas. Y resaltaron, en cada una de sus lecturas sectoriales, la gran insuficiencia de conocimientos acerca de lo que ellos criticaron, así como sus nula familiaridad con los recursos literarios y argumentativos usados por la filosofía francesa, lo cual les conducía a malentendidos: la 'verdad' se persigue de muchas maneras, decían, y desde luego no tiene que ver con el proceso demostrativo de las ciencias formales.

Siguiendo con el rastreo, observaron cómo todo habría empezado por intereses de Sokal, que pretendía desprestigiar a los filósofos postestructuralistas y los científicos relacionados a este campo, por pertenecer al campo político contrario, como Sokal en algunas intervenciones habría dicho [10] —punto, sin embargo, desmentido por Sokal en Imposturas Intelectuales—. Y deducían que el éxito del libro se debió a sus fines, pues recibió apoyo de medios de comunicación, centros universitarios y librerías asociados con los discursos dominantes. Los intelectuales que escribieron Imposturas científicas querían combatir el dogmatismo que provocaba Imposturas intelectuales, donde se quiere exponer que los filósofos franceses son unos "relativistas", "pseudocientíficos e "irracionalistas", aún sin, supuestamente, haber leído seriamente ningún libro de los filósofos mencionados en esa obra polémica. Por ejemplo, señalan que Lacan es un buen conocedor de matemáticas, y Latour un conocedor de las ciencias, entre muchos otros ejemplos, lo que les conduce a conclusiones completamente contrarias a las de Sokal y Brimont. Estos dos físicos —que hacían tanto énfasis en el rigor científico—, solamente habrían adaptado los textos de los intelectuales franceses a los resultados que a su juicio querían conseguir.[11]

Escándalos paralelos en la ciencia[editar]

Esta situación se ha dado en otras ocasiones, pero en el terreno científico; ajenos por tanto al problema de las dos culturas, en el que se confrontan dos lenguajes muy distintos.

  • Recientemente ocurrió en la Física, en el famoso escándalo Bogdanov. Dos hermanos que consiguieron publicar en prestigiosas revistas científicas teorías absurdas y carentes de sentido. El físico alemán Max Niedermaier concluyó que se trataba de pseudociencia, escrita con una densa jerga técnica, para evitar el sistema de revisión por pares de la física teórica. Según el físico-matemático John Baez, su trabajo «es una mezcolanza de frases aparentemente plausibles que contienen las palabras técnicas correctas en el orden aproximadamente correcto. Pero no hay lógica ni cohesión en lo que escriben». Según el físico Peter Woit en la prestigiosa revista Nature: «El trabajo de los Bogdanoff resulta significativamente más incoherente que cualquier otra cosa publicada. Pero el decreciente nivel de coherencia en todo el campo les permitió pensar que habían hecho algo sensato y publicarlo».[12]
  • En 1986, extrañado por un artículo aparecido en Physical Review Letters que despertó escepticismo en muchos científicos, Lawrence M. Krauss envió una queja del artículo que era casi una parodia de la misma revista, pero fue detectado adecuadamente y obtuvo en respuesta seis informes de revisión científica, también en forma de parodia.[13]
  • Más recientemente, en el conocido "Escándalo SCIgen", tres estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts diseñaron un programa de ordenador denominado SCIgen[30] que generaba imposturas pseudocientíficas, mediante frases aleatorias que aparentaban tener sentido, al más puro estilo Sokal-Bricmont. El artículo era «un completo batiburrillo de estupideces que pasó directamente el supuesto filtro del comité de selección».[31] Uno de los artículos generados completamente al azar por SCIgen consiguió que invitaran a los autores a dar una conferencia sobre su investigación en el congreso internacional de Computación WMSCI.[32] [33]

Referencias[editar]

  1. «Transgressing the Boundaries: Towards a Transformative Hermeneutics of Quantum Gravity» (en inglés). Consultado el 9 de octubre de 2011.
  2. Lo señaló Jacques Derrida, Papier machine, Galilée, 2001, p. 279
  3. R. Macksey y E. Donato, Los lenguajes críticos y la ciencias del hombre. Controversia estructuralista, Barcelona, Barral, 1972 (or. Johns Hopkins, 1970)
  4. «Mystery science theater». Lingua Franca. July 1996. http://linguafranca.mirror.theinfo.org/9607/mst.html. . Reply by Alan Sokal.
  5. Impostures Intellectuelles, París, Odile Jacob, 1997; Imposturas Intelectuales, Paidós ISBN 84-493-0531-4, con traducción de Joan Carles Guix). Al inglés, como Intellectual Impostures, en el Reino Unido, y como Fashionable Nonsense en los EE UU, al alemán, al catalán, al coreano, al holandés, al húngaro, al italiano, al japonés, al polaco, al portugués y al turco
  6. Ahora, en Jacques Derrida, Papier machine, Galilée, 2001, pp. 279-281
  7. Derrida, Jacques. Sokal y Bricmont no son serios (en Español). Consultado el 11 de diciembre de 2010. ; y Papier machine, Galilée, 2001, cit.
  8. Baudouin Jurdant, de la Escuela Altos Estudios en Ciencias exactas, es autor de Les problèmes théoriques de la vulgarisation scientifique, Archives contemporaines col. «Etudes de sciences», 2009; libro que remite a su tesis, redactada en su juventud
  9. Imposturas científicas: los malentendidos del caso Sokal, Valencia, Universitat de València, 2003 ISBN 84-376-2079-1
  10. Imposturas científicas, Universitat de València, 2003 ISBN, p. 11
  11. Jurdant, Baudouin (2003). Imposturas científicas Los malentendidos del caso Sokal (en Español) (1a edición). Madrid: Universitat de València. ISBN 8437620791. Consultado el 11 de diciembre de 2010. 
  12. John Baez. The Bogdanoff Affair.
  13. El artículo enviado y las respuestas se encuentran en Krauss, Lawrence M. (2008). «A fifth force farce». Physics Today 61 (10). pp. 53-55. 
  14. J. H. Schon, C. Kloc, E. Bucher and B. Batlogg (2003). «retraction: Efficient organic photovoltaic diodes based on doped pentacene». Nature 422 (6927):  pp. 93. doi:10.1038/nature01468. 
  15. J. H. Schon, C. Kloc and B. Batlogg (2003). «retraction: Superconductivity in molecular crystals induced by charge injection». Nature 422 (6927):  pp. 93. doi:10.1038/nature01467. 
  16. J. H. Schon, C. Kloc and B. Batlogg (2003). «retraction: Superconductivity at 52 K in hole-doped C60». Nature 422 (6927):  pp. 93. doi:10.1038/nature01466. 
  17. J. H. Schon, A. Dodabalapur, Z. Bao, C. Kloc, O. Schenker and B. Batlogg (2003). «retraction: Gate-induced superconductivity in a solution-processed organic polymer film». Nature 422 (6927):  pp. 92. doi:10.1038/nature01465. 
  18. J. H. Schon, H. Meng and Z. Bao (2003). «retraction: Self-assembled monolayer organic field-effect transistors». Nature 422 (6927):  pp. 92. doi:10.1038/nature01464. 
  19. J. H. Schon, C. Kloc, T. Siegrist, M. Steigerwald, C. Svensson and B. Batlogg (2003). «retraction: Superconductivity in single crystals of the fullerene C70». Nature 422 (6927):  pp. 92. doi:10.1038/nature01463. 
  20. J. H. Schon, M. Dorget, F. C. Beuran, X. Z. Zu, E. Arushanov, C. D. Cavellin and M. Lagues (2003). «retraction: Superconductivity in CaCuO2 as a result of field-effect doping». Nature 422 (6927):  pp. 92. doi:10.1038/nature01462. 
  21. a b J. H. Schön, Ch. Kloc, R. A. Laudise, and B. Batlogg, Electrical properties of single crystals of rigid rodlike conjugated molecules, Phys. Rev. B 58, 12952-12957 (1998)
  22. a b J. H. Schön, Ch. Kloc, and B. Batlogg, Hole transport in pentacene single crystals, Phys. Rev. B 63, 245201 (2001)
  23. a b J. H. Schön, Ch. Kloc, D. Fichou, and B. Batlogg, Conjugation length dependence of the charge transport in oligothiophene single crystals, Phys. Rev. B 64, 035209 (2001)
  24. J. H. Schön, Ch. Kloc, and B. Batlogg, Mobile iodine dopants in organic semiconductors, Phys. Rev. B 61, 10803-10806
  25. J. H. Schön, Ch. Kloc, and B. Batlogg, Low-temperature transport in high-mobility polycrystalline pentacene field-effect transistors, Phys. Rev. B 63, 125304 (2001)
  26. J. H. Schön, Ch. Kloc, and B. Batlogg, Universal Crossover from Band to Hopping Conduction in Molecular Organic, Phys. Rev. Lett. 86, 3843-3846 (2001)
  27. Z. Bao, B. Batlogg, S. Berg, A. Dodabalapur, R. C. Haddon, H. Hwang, C. Kloc, H. Meng and J. H. Schon (2002). «Retraction». Science 298 (5595):  pp. 961b-. doi:10.1126/science.298.5595.961b. 
  28. J. H. Schön, Ch. Kloc, and B. Batlogg, Mobile iodine dopants in organic semiconductors, Phys. Rev. B 61, 10803-10806 J. H. Schön, Ch. Kloc, and B. Batlogg, Low-temperature transport in high-mobility polycrystalline pentacene field-effect transistors, Phys. Rev. B 63, 125304 (2001)
  29. J. H. Schön, Ch. Kloc, and B. Batlogg, Universal Crossover from Band to Hopping Conduction in Molecular Organic, Phys. Rev. Lett. 86, 3843-3846 (2001)
  30. http://pdos.csail.mit.edu/scigen/
  31. Javier Armentia: Congresos Sacacuartos
  32. «SCIgen: An Automatic CS Paper Generator». MIT.
  33. Stribling, Jeremy; Aguayo, Daniel; Krohn, Maxwell. «Rooter: A Methodology for the Typical Unification of Access Points and Redundancy» (PDF). «Many physicists would agree that, had it not been for congestion control, the evaluation of web browsers might never have occurred. In fact, few hackers worldwide would disagree with the essential unification of voice-over-IP and public/private key pair. In order to solve this riddle, we confirm that SMPs can be made stochastic, cacheable, and interposable.».

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]