Dulce María Loynaz

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Dulce María Loynaz
Dulce frente a su escritorio.jpg
Dulce María Loynaz, prestigiosa escritora cubana que mereció el Premio Cervantes de literatura en 1992.
Nacimiento 10 de diciembre de 1902
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Defunción 27 de abril de 1997 (94 años)
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Ocupación Escritora
Nacionalidad Bandera de Cuba Cuba
Período 1920-1992
Género Poesía, novela lírica
Cónyuge

Enrique de Quesada y Loynaz (1937-1943)


Pablo Alvarez de Cañas (1946-Hasta la muerte de éste en 1974).
Firma DML Firma.jpg
Sitio web oficial

Dulce María Loynaz Muñoz (La Habana, Cuba, 10 de diciembre de 1902 - La Habana, Cuba, 27 de abril de 1997), una de las principales figuras de la poesía lírica cubana y universal. Hija del mayor general del Ejército Libertador de Cuba, Enrique Loynaz del Castillo, creador del Himno Invasor.

Publicó sus primeros poemas en La Nación en 1920, año en que también visitó a los Estados Unidos. A partir de esa fecha realiza numerosos viajes por Norteamérica y casi toda Europa. Sus viajes incluyeron visitas a Turquía, Siria, Libia, Palestina y Egipto. Visitó México en 1937, varios países de América del Sur entre 1946 y 1947 y las Islas Canarias en 1947 y 1951, en donde fue declarada hija adoptiva.

Monumento a Dulce María Loynaz en Puerto de la Cruz, Tenerife

Contenido

[editar] Infancia

Desde muy niña vivió junto a sus hermanos Enrique, Carlos Manuel y Flor todos poetas pero de los cuales sólo Dulce María hizo públicas sus obras. Crecieron en un ambiente de celoso enclaustramiento y desbordado lujo, no visitando jamás escuelas públicas ni privadas los preceptores iban a educar a los hermanos en su propia casona primero de San Rafael y Amistad, Centro Habana y luego de Línea entre 14 y 16 en El Vedado, hasta que comienza en la década del 20 estudios en Derecho Civil en la Universidad de La Habana junto a su hermano Enrique, graduándose de Doctora en Leyes, profesión que si bien no era su vocación ejercerla, mantuvo hasta 1961, siempre en asuntos familiares. En el linaje de los hermanos Loynaz se entrecruzan importantes figuras de la Historia Patria como su propio padre el general Enrique Loynaz del Castillo, Ignacio Agramonte y Loynaz o Gertrudis Gómez de Avellaneda.

[editar] La abogada

Profundizando en este aspecto, hay que decir que fue la Loynaz muy reconocida en su patria como profesional del derecho , recibiendo en 1944 la Orden González Lanuza, conferida a aquellos que en esta rama aportaron los frutos de sus estudios y experiencias, siendo la primera mujer en recibirla.

[editar] Obra poética

Su primera incursión en las letras impresas fue en el periódico habanero La Nación con apenas 17 años, donde aparecieron sus poemas Invierno de almas y Vesperal; en este periódico aparecieron varias obras más entre 1920 y 1938. En 1929 Dulce María junto a su madre y hermana realiza un viaje por el Medio Oriente donde visitaron Turquía, Siria, Libia, Palestina y Egipto, este último país afectó especialmente a la poetisa que luego de visitar el museo de Luxor y ver la tumba de Tutankhamon escribió “Carta de amor al rey Tutankhamon”, que no sería publicada hasta varias décadas después. En 1947 publicaría Juegos de agua, otro poemario, y a partir de 1950 el editor español se interesa por la obra de la cubana, publicándose entonces varios de sus trabajos. De esta época, específicamente de 1951, data la publicación de Jardín. Le seguirían varios otros libros, entre los cuales destacan, en 1953, Carta de amor al rey Tut-Ank-Amen, y en 1958, Poemas sin nombre y Un verano en Tenerife, este último catalogado como un libro de viajes. En 1950 publicó crónicas semanales en El País y Excélsior. También colabora en Social, Grafos, Diario de la Marina, El Mundo, Revista Cubana, Revista Bimestre Cubana y Orígenes.

[editar] Jardín

Jardín fue escrita entre 1928 y 1935, aunque su publicación se hizo en España en 1951. Los elementos estilísticos utilizados por la autora han ubicado a esta novela como precursora de la actual novelística hispanoamericana. Aunque Dulce María Loynaz es más conocida en el ambiente literario por su poesía, ella misma declaró alguna vez: "La poesía es lo accidental, lo accesorio. La prosa es lo medular".

[editar] Mutismo

Permaneció el resto de sus días en la La Habana, casi autorrecluida por su propia voluntad en su antigua casona de El Vedado. Es bueno señalar que los premios que recibió esta poeta -como le gustaba ser llamada, no poetisa- fueron principalmente internacionales, así como el grueso de la publicación de sus obras. De hecho, en Santa Cruz de Tenerife, y en vida de la escritora se bautizó una calle con su nombre, postmortem en el 2002 se bautizaría otra en La Orotava. Esto se debe a la gratitud del pueblo tinerfeño por la descripción tan bella y fiel que hace de sus costumbres en el libro de viajes Un verano en Tenerife.

Es cierto que la artista mantuvo un recogimiento propio de su carácter que la mantuvo aislada durante largo tiempo a pesar de su valía, pero más que su naturaleza fue su actitud apolítica, en un país donde se instauraba un nuevo régimen, lo que le costó el desconocimiento de su obra en su propia tierra. La poetisa recién triunfada la Revolución Cubana recibió numerosas ofertas de España y EE.UU., pero nunca abandonó su país, impulsada en gran medida por ser la hija de un general del ejército libertador. En algún momento se quejó de no figurar en los textos escolares, pero la luz no se puede ocultar y la paciencia era su mayor virtud. Con el premio Cervantes se borró cualquier intento de opacar una estrella que brillaba con luz propia.

Sus últimas publicaciones fueron Poemas escogidos, de 1985, Bestiarium y La novia de Lázaro, ambos de 1991. La Diputación de Cádiz publicó, además, en 1992, Poemas náufragos, y la editorial Espasa Calpe una amplia antología de su obra. Igualmente en 2001 un joven investigador cubano actualmente radicado en la República Mexicana, Roberto Carlos Hernández Ferro, publica con la editorial habanera Extramuros, una selección de poemas casi desconocidos de la Loynaz, considerados sus primeros textos, que se encontraban dispersos en prensa periódica de la década del 20. Esta selección se agrupó bajo el título de El áspero sendero, nombre que también corresponde al primer poema de dicha selección, en la cual con notable valor exegético el compilador aclara en su prólogo la correcta fecha de publicación del sonetario "Diez sonetos a Cristo", en el diario La Nación, Abril de 1920 y no en el año 1921 en la Revista de la Asociación Femenina de Camagüey, como se había manejado hasta entonces.

[editar] La poetisa y Pinar del Río

En la década de los sesenta el destacado pianista pinareño José Antonio Martínez de Osaba, como el mismo relata, comenzó a interesarse por la vida de Dulce María Loynaz y hacer averiguaciones sobre el paradero de la poetisa; a lo cual recibió diferentes respuestas. Algunos decían que la misma había partido al extranjero con su esposo Pablo Álvarez de Cañas, otros que aún vivía en La Habana, peor no sabían exactamente dónde fijar su residencia y algunos aseguraban que había fallecido. Pero luego de una tenaz búsqueda dio con el paradero de la Loynaz en el año 1969 y mediante una amplia correspondencia y visitas periódicas lograron una gran amistad, que fue el primer acercamiento de la escritora con las tierras vueltabajeras. Sin embargo su más grande amigo fue el también pinareño Aldo Martínez Malo que la conoció en 1971 y con quien también mantuvo una amplia correspondencia, que luego sería recogida en el epistolario Cartas que no se extraviaron. En Pinar del Río recibió numerosos reconocimientos, tanto a ella como a sus hermanos. En 1990, luego de haber donado su biblioteca personal, la cual atesora importantes títulos, muchas ediciones príncipe, y obras dedicadas por sus propios autores, funda en la ciudad de Pinar del Río el Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz. También en esta provincia se celebran con carácter más o menos anual el Encuentro Iberoamericano sobre su vida y obra.

[editar] Distinciones

Asistió en 1953, invitada por la Universidad de Salamanca, a la celebración del VII Centenario de la Universidad. En 1959 fue elegida miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua, presidió desde 1992 hasta el momento de su muerte, filial local de esa institución. Durante su vida recibió innumerables premios y honores; entre otros se destacan el Premio Cervantes en 1992, la Orden de Alfonso X el Sabio en 1947, y la Orden de Isabel la Católica de periodismo. En Cuba recibió la orden cultural Félix Varela y el Premio Nacional de Literatura. En 1944 recibió el premio González Lanuza que otorgaba el Colegio Nacional de Abogados de Cuba. Otras importante distinción con la que cuenta en su haber es la Orden Pro Ecclesia et Pontífice.

[editar] Personalidades relacionadas

Entre las grandes figuras de la literatura universal que pasaron por su casa se cuentan Federico García Lorca y los premios Nobel de literatura, Gabriela Mistral y Juan Ramón Jimenez En su casa sitio en Calzada de 19 esq. a E , El Vedado, se hacían reuniones de intelectuales del ámbito nacional y extranjero, como le llamaron en su época " Aristocracia del conocimiento". También intercambió con la poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou, quien confesó a la cubana que desconocía la causa de su admiración ya que luego de leer los poemas de la Loynaz reconocía que quien la admiraba era superior a ella.

[editar]

El 15 de abril de 1997 es homenajeada en su residencia de E y 19 en El Vedado por el Centro Cultural de España en La Habana por el 45º aniversario de su obra Jardín. Siendo ese mismo día internada en el hospital CIMED en muy delicado estado de salud. Falleció el 27 de abril de 1997, a los 94 años de edad, producto a un paro cardiorrespiratorio luego de una penosa enfermedad, sin dejar descendencia alguna ni ella ni ninguno de sus otros tres hermanos, pero colmada de reconocimientos y premios que durante mucho tiempo no le fueron conferidos. Fue sepultada en el panteón familiar la mañana del día 28 presunta fecha del cumpleaños de su fallecido esposo Pablo Álvarez de Cañas. Asistieron importantes figuras del ámbito cultural y político cubano, así como representantes de la Iglesia Católica, pero fundamentalmente estaba su pueblo, para decirle el último adiós a la petisa, mientras de fondo se escuchaba su propia voz en los altavoces, declamando parte de la obra que la hizo merecedora del Premio Cervantes (Nobel de las letras hispanas).

[editar] Galería

http://www.cubaliteraria.cu/autor/dulce_maria_loynaz/galeria.html

[editar] Obra

[editar] Poesía

  • Versos (1950)
  • Juegos de agua (1951)
  • Poemas sin nombre (1953)
  • Últimos días de una casa (1958)
  • Poemas escogidos (1985)
  • Poemas náufragos (1991)
  • Bestiarium (1991)
  • Finas redes (1993)
  • La novia de Lázaro (1993)
  • Poesía completa (1993)
  • Melancolía de otoño (1997)
  • La voz del silencio (2000)
  • El áspero sendero (2001)

[editar] Otros géneros

Portada del epistolario "Cartas que no se extraviaron"
  • Jardín (1951) -novela-
  • Un verano en Tenerife (1958) -libro de viajes-
  • Yo fui (feliz) en Cuba (1993) -crónicas-
  • Canto a la mujer. Tomo I y II (1993) -ensayo-
  • Confesiones de Dulce María Loynaz (1993) -entrevistas-
  • Fe de vida (1994) -ensayo-
  • Cartas a Julio Orlando (1994) -epistolario-
  • Un encuentro con Dulce María Loynaz (1994) -entrevistas-
  • Alas en la sombra (1995) -texto autobiográfico-
  • Cartas que no se extraviaron (1997) -epistolario-
  • Cartas de Egipto (2000) -epistolario-
  • La palabra en el aire (2000) -ensayo-

[editar] Referencias

[editar] Enlaces externos

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