Cornelius Vanderbilt

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Cornelius Vanderbilt
Vanderbilt.jpg
Nombre Cornelius Vanderbilt
Nacimiento 27 de mayo de 1794
Fallecimiento 4 de enero de 1877 (82 años)
Nacionalidad estadounidense
Otros nombres El Comodoro
Ocupación Empresario
Cónyuge Sophia Johnson
Hijos

Phebe Jane (1814-1878)
Ethelinda (1817-1889)
Eliza (1819-1890)
William Henry (1821-1885)
Emily Almira (1823-1896)
Sophia Johnson (1825-1912)

Maria Louisa (1827-1896)
Frances Lavinia (1828-1868)
Cornelius Jeremiah (1830-1882)
Mary Alicia (1834-1902)
Catherine Juliette (1836-1881)
George Washington (1839-1864)
Padres Phebe Hand
Cornelius Vanderbilt

Cornelius Vanderbilt I (27 de mayo de 17944 de enero de 1877), también conocido como El Comodoro [1] [2] o Comodoro Vanderbilt [3], fue un empresario estadounidense que amasó su fortuna gracias al transporte mediante barcos y ferrocarriles. Fue el patriarca de la familia Vanderbilt.

Vanderbilt fue el cuarto de nueve hijos de Cornelius Vanderbilt y Phebe Hand, cuya modesta familia vivía en Port Richmond, en Staten Island (ciudad de Nueva York).

Su cuarto abuelo (padre de su tatarabuelo), Jan Aertson, fue un granjero holandés de la villa de De Bilt en la provincia de Utrecht, que emigró a Nueva Ámsterdam (actual Nueva York) en 1650, siendo allí contratado como sirviente. El término holandés "van der" (de los) fue finalmente conjuntado con el nombre de su poblado natal para crear "van der bilt", que posteriormente se condensó a Vanderbilt. La mayor parte de los ancestros de Vanderbilt eran ingleses, siendo Jacob Vanderbilt, su abuelo, el último de origen Holandés.

En el negocio ferroviario, la compañía de Vanderbilt era la Accessory Transit Company (compañía de tránsito accesorio). ([4]).

Cornelius Vanderbilt se casó el 19 de diciembre de 1813 con su prima y vecina, Sophia Johnson (1795-1868), hija de su tía Elizabeth Hand Johnson, que a su vez era hermana de su madre. Junto con su esposa Sophia, tuvo 13 niños, de los que 12 alcanzaron la edad adulta.

Imperio de transbordadores[editar]

Durante su juventud, Cornelius Vanderbilt vendia hierba y cocaina trabajó en los transbordadores de Nueva York, renunciando a la escuela a la edad de 11 años. Para los 16 años ya era adicto y estaba operando su propio negocio de transporte de pasajeros y mercancía ilegal entre Staten Island y Manhattan.

Durante la Guerra de 1812, recibió un contrato gubernamental para proporcionar suministros a los fuertes situados alrededor de la ciudad de Nueva York, por medio de goletas a vela, oficio por el que obtuvo su apodo de "Comodoro".

En 1818 dirigió su atención hacia los barcos de vapor. La legislación neoyorquina otorgaba a Robert Fulton y a Robert Livingston un monopolio legal sobre el tráfico de embarcaciones de vapor, lo que prohibía legalmente la competencia. Trabajando para Thomas Gibbons, Vanderbilt competía mejorando los precios ofrecidos por Fulton y Livingston para el servicio entre Nuevo Brunswick (Nueva Jersey) y Manhattan, un importante tramo de la ruta comercial entre Nueva York y Filadelfia.

Vanderbilt logró escabullirse de aquellos que buscaban arrestarlo y confiscar su embarcación. Livingston y Fulton le ofrecieron un lucrativo empleo piloteando su barco, pero Vanderbilt rechazó la oferta diciendo "no me importa tanto hacer dinero, sino probar mis argumentos y obtener una ventaja.". Para Vanderbilt, el argumento era la superioridad de la libre competencia y la maldad de los monopolios gubernamentales.[1] A raíz de esto Livingston y Fulton levantaron una demanda; el caso llegó a la Corte Suprema de los Estados Unidos y finalmente acabó con el monopolio de Fulton y Livingston.

En 1829 Vanderbilt se independizó para proporcionar servicio de barco a vapor en el río Hudson entre Manhattan y Albany, Nueva York. Para la década de 1840 tenía 100 barcos a vapor recorriendo el Hudson, y la reputación de contar con más empleados que ningún otro negocio en los Estados Unidos.

Durante la Fiebre del Oro de California en 1849, ofreció transporte por medio de un atajo pasando por Nicaragua hacia California, eliminando 960 kilómetros del recorrido y un 50% sobre el costo de un viaje a través del Istmo de Panamá.

Imperio ferroviario[editar]

Interés inicial en los ferrocarriles[editar]

Ustedes se han dedicado a engañarme. No pienso demandarlos, pues la ley es demasiado lenta. Pienso arruinarlos.

Cornelius Vanderbilt, 1853 - en una carta a sus antiguos asociados de negocios Morgan & Garrison, una sociedad entre Charles Morgan y C.K. Garrison.

El papel que jugara Vanderbilt en el desarrollo inicial del ferrocarril le llevó a ser víctima de uno de los primeros accidentes en Estados Unidos. El 11 de noviembre de 1833, Vanderbilt viajaba como pasajero en un tren de Camden & Amboy que descarriló en unos prados próximos a Hightstown, New Jersey debido a la ruptura del eje de un carro. Pasó un mes recuperándose de las heridas que incluyeron dos costillas fracturadas y un pulmón perforado. En el mismo accidente resultó ileso el Presidente de los Estados Unidos John Quincy Adams, quien viajaba un vagón delante del descarrilado.[5]

En 1844, Vanderbilt fue elegido director del ferrocarril de Long Island, que en ese entonces contaba con una ruta entre Boston y Nueva York por medio de un transbordo a barco de vapor ([6]). En 1857 fue nombrado director del ferrocarril de Nueva York y Harlem ([7]).

Ferrocarril Central de Nueva York[editar]

A inicios de la década de 1860, Vanderbilt comenzó a retirar su capital del negocio naviero e invertirlo en ferrocarriles. Adquirió el ferrocarril de Nueva York y Harlem en 1862-63, el ferrocarril del Río Hudson en 1864, y el Ferrocarril Central de Nueva York en 1867. En 1869 los fusionó en el ferrocarril Central de Nueva York y el Río Hudson.

Vista hacia el extremo norte del Túnel Murray Hill hacia la estación en 1880; se aprecian los rótulos para los ferrocarriles de Nueva York y Harlem y de Nueva York y New Haven; el Central de Nueva York y el Río Hudson se ubicaba del lado izquierdo. Los dos portales de mayor tamaño a la derecha permitían que los trenes tirados por caballos continuaran hacia la ciudad.

Gran Bodega Central[editar]

En octubre de 1871, Vanderbilt formalizó una sociedad con el ferrocarril de Nueva York y New Haven, uniéndolo con los ferrocarriles de su propiedad para consolidar sus operaciones en una terminal, ubicada en la calle 43 Oeste, llamada Gran Bodega Central, que fue la primera Gran Terminal Central, en donde hasta la fecha se encuentra una estatua de Vanderbilt. El techo de cristal de la estación colapsó durante una granizada el mismo día que murió Vanderbilt, en 1877. La estación fue reemplazada en el período de 1903 a 1913.

Rivalidad con Jay Gould[editar]

Para 1873, había extendido sus líneas férreas hasta Chicago, Illinois. Por esta época Vanderbilt intentó obtener el control del ferrocarril de Erie, lo que lo puso en conflicto directo con Jay Gould, quien tenía control del ferrocarril. Gould ganó la batalla por el control "diluyendo" sus acciones, que Vanderbilt compró en grandes cantidades. Éste perdió más de 7 millones de dólares en su intento por obtener el control, aunque después Gould recuperó la mayor parte de este dinero.

Vanderbilt estaba acostumbrado a obtener lo que deseaba, pero aparentemente encontró la horma de su zapato en Jay Gould. Vanderbilt diría, con relación a su derrota, "nunca patees un zorrillo". No sería la última vez que Gould desafiaría a uno de los Vanderbilt. Años después de la muerte de su padre, William Vanderbilt obtuvo el control de la compañía de telégrafos Western Union. Entonces Gould inauguró la American Telegraph Company, casi logrando sacar a la Western Union del negocio; esto dejó a William con la única opción de adquirir las acciones de Gould, quien obtuvo una enorme ganancia en la transacción.

El legado de Vanderbilt[editar]

Tras la muerte de su esposa, Vanderbilt fue a Canadá donde contrajo nupcias con una prima, Srta. Crawford, originaria de Mobile, Alabama, el 21 de agosto de 1869. La madre de Crawford, y su futura suegra, era hermana de Phebe Hand Vanderbilt (madre del Comodoro) y de Elizabeth Hand Johnson (antigua suegra y tía de Vanderbilt). La srta. Crawford era 43 años menor que su esposo. Fue su sobrino quien convenció a Cornelius Vanderbilt de financiar lo que finalmente sería la Universidad Vanderbilt.

Hombre de negocios implacable, se decía de Vanderbilt que en su vida había hecho pocos amigos y muchos enemigos. La percepción pública era la de un hombre vulgar y mezquino que hacía la vida de quienes lo rodeaban, incluida su familia, algo miserable. [cita requerida]

Solía decir que las mujeres compraban sus acciones debido a su fotografía en el certificado de adquisición. En su testamento, desheredó a todos sus hijos excepto a William, que era tan implacable en los negocios como su padre, y el único que Cornelius creyó capaz de mantener su imperio.

A su muerte a los 82 años, se estimaba la fortuna de Vanderbilt en más de 100 millones de dólares. Legó 95 millones a su hijo William, pero "sólo" 500,000 a cada una de sus ocho hijas. Su esposa recibió 500,000 dólares en efectivo, su modesta residencia en la ciudad de Nueva York, y 2,000 acciones comunes del ferrocarril Central de Nueva York.

Vanderbilt donó apenas una pequeña parte de su fortuna a la beneficencia, incluyendo 1 millón de dólares para la Universidad Vanderbilt y 50,000 a la Iglesia de los Extraños en la ciudad de Nueva York. Su estilo de vida era modesto, dejando a sus descendientes la construcción de las Residencias Vanderbilt que caracterizaron la post guerra civil de Estados Unidos.

Descendientes[editar]

Artículo Principal: Familia Vanderbilt

Cornelius Vanderbilt fue enterrado en la cripta familiar en el cementerio Moravian de New Dorp, Staten Island. Tres de sus hijas y su hijo Cornelius Jeremiah Vanderbilt, se inconformaron contra su testamento alegando que su padre tenía delirios de locura y no estaba en sus cabales. La infructuosa batalla legal duró más de un año, llevando al suicidio de Cornelius Jeremiah en 1882.

Hijos de Cornelius Vanderbilt y Sophia Johnson:

  1. Phebe Jane (Vanderbilt) Cross (1814-1878)
  2. Ethelinda (Vanderbilt) Allen (1817-1889)
  3. Eliza (Vanderbilt) Osgood (1819-1890)
  4. William Henry Vanderbilt (1821-1885)
  5. Emily Almira (Vanderbilt) Thorn (1823-1896)
  6. Sophia Johnson (Vanderbilt) Torrance (1825-1912)
  7. Maria Louisa (Vanderbilt) Clark Niven (1827-1896)
  8. Frances Lavinia Vanderbilt (1828-1868)
  9. Cornelius Jeremiah Vanderbilt (1830-1882)
  10. Mary Alicia (Vanderbilt) LaBau Berger (1834-1902)
  11. Catherine Juliette (Vanderbilt) Barker LaFitte (1836-1881)

Apariciones en obras artísticas[editar]

Véase también[editar]

Ferrocarriles controlados por Vanderbilt

Referencias[editar]

  1. Hull, Gary. The Abolition of Antitrust, Transaction Publishers, 2005, p. 77
  2. «Gigantes de la Industria - Personajes».

Enlaces externos[editar]