Contabilidad medioambiental

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El término contabilidad medioambiental hace referencia a la inclusión, dentro de las cuentas de una compañía o de un país, de elementos que hacen referencia al impacto ambiental de sus acciones. De esta manera, se extiende el concepto de "beneficios" o "pérdidas" sacándolo de un ámbito puramente monetario. Se puede saber así de una forma rigurosa y estandarizada si las actuaciones corporativas o estatales son beneficiosas o perjudiciales para el medio ambiente.

La contabilidad medioambiental identifica y mide el uso de recursos, su impacto y sus costes. Los costes pueden incluir la limpieza de lugares contaminados, multas de carácter medioambiental, impuestos, compra de tecnología verde, tratamiento de residuos y en última instancia la integración de externalidades ambientales.

Un sistema de contabilidad medioambiental se compone de una cuenta ecológica, y de una cuenta convencional adaptada. La cuenta convencional adaptada mide los impactos en el medioambiente en términos monetarios. La cuenta ecológica mide el impacto que una empresa tiene en el medio ambiente en términos físicos (kilogramos de residuos producidos, kilojulios de energía consumida).

Objetivos[editar]

La contabilidad ambiental busca medir los impactos financieros y no financieros que tiene sobre una empresa el cuidado que ésta tenga de sus procesos sean respetuosos con el medio ambiente. Dicho de otro modo, mide que tanto le cuesta a la empresa cuidar (o no cuidar) el ambiente. Los costos ambientales pueden dividirse en las siguientes categorías:

a) Costos de prevención.

b) Costos de detección.

c) Costos de fallas internas.

d) Costos por fallas externas.

Estos costos darán el parámetro para ver las erogaciones hechas en cada una de ellas. Aquellos costos ambientales que no esten incluidos en los libros contables de la empresa se denominan externalidades y son costos soportados por el resto de la sociedad.

Ámbitos de aplicación[editar]

La contabilidad ambiental, al igual que la contabilidad convencional, puede aplicarse en distintos ámbitos. Hay tres ámbitos donde actualmente se aplica: la contabilidad ambiental global, la contabilidad ambiental estatal y la contabilidad ambiental corporativa.

La contabilidad ambiental global se refiere a la que se aplica a escala planetaria. Contempla aspectos energéticos, ecológicos y económicos. La Tierra es el sistema en estudio, y su presupuesto energético se basa en las recepciones y pérdidas de energía solar.

La contabilidad ambiental estatal contempla indicadores de los recursos naturales, emisiones, generación de residuos, etc., en una determinada área geográfica o país. Los recursos naturales quedan incluidos en esta contabilidad, y ayudan a la toma de decisiones políticas que afecten a la economía. Convencionalmente, dentro de un país es el producto interno bruto (PIB) el indicador básico del funcionamiento económico, y por extensión del funcionamiento general de un país. La contabilidad ambiental plantea la preocupación de incluir en el análisis indicadores sociales y ambientales, además de los económicos.

La contabilidad ambiental a nivel corporativo se aplica en el ámbito de una empresa. Consiste en la identificación, análisis y uso de información relativa a los flujos de energía, agua, materiales y residuos e información monetaria relacionada con los costes asociados.

Áreas de investigación[editar]

La contabilidad financiera medioambiental estudia el reconocimiento, valoración, registro y divulgación información financiera medioambiental en el ámbito de las cuentas anuales y del informe de gestión. Los recientes cambios experimentados en la normativa contable española para su armonización con las normas internacionales de información financiera han introducido diversos requerimientos informativos sobre aspectos medioambientales en las cuentas anuales y en el informe de gestión. Como consecuencia, en los últimos años, se han elaborado un importante número de trabajos de investigación que analizan el impacto de la regulación contable aprobada en España a este respecto.

La contabilidad de gestión medioambiental estudia las prácticas relacionadas con la determinación y análisis de la información medioambiental como apoyo a la toma de decisiones tácticas y operativas por la empresa, así como su programación, presupuestación y control. En esta línea destaca la literatura que analiza los costes y externalidades relacionadas con la protección ambiental.

La divulgación de información medioambiental y de sostenibilidad estudia la divulgación información medioambiental, social y de sostenibilidad en el ámbito del informe anual y en los informes específicos que elaboran las empresas. En este campo destaca en los últimos años el análisis de las memorias de sostenibilidad elaboradas bajo el marco de la Global Reporting Initiative.

La responsabilidad social corporativa se dedica al estudio de las prácticas corporativas enmarcadas generalmente en relación con la responsabilidad social corporativa (RSC) – por ej. implantación de códigos de conducta éticos, buen gobierno corporativo, inversión socialmente responsable, programas de acción social, o comunicación de la información sobre RSC – tanto por grandes empresas como por PYMES.

El concepto de eco-eficiencia[editar]

En los últimos años, la preocupación por el cuidado del medio ambiente ha sido un factor importante en las decisiones, no sólo por la responsabilidad social que éstas tienen frente a la comunidad, sino también porque en la actualidad las leyes ambientales obligan a las compañías a mantener índices de contaminación bajos, leyes que si no son respetadas conllevan a altas multas que van en demérito de la empresa o grupo. Actualmente, el término de ecoeficiencia se ha vuelto común en el lenguaje empresarial. La ecoeficiencia implica que una organización puede crear más y mejores bienes y, simultáneamente, el consumo de recursos y sus costos. Este concepto conlleva tres ideas principales:

1. Mejoramiento del desempeño financiero y el esfuerzo ecológico de la compañía deben ir de la mano.

2. Tener una mayor preocupación por el impacto que las actividades de la empresa pueda tener sobre el medio ambiente ya que no debe ser visto como una mera cuestión de responsabilidad social o incluso de caridad, sino como un factor clave de competitividad.

3. La ecoeficiencia se complementa y apoya al esfuerzo de las empresas por lograr un desarrollo sostenible(esto es, satisfacer las demandas actuales sin sacrificar la posibilidad de que futuras generaciones puedan satisfacer las suyas).[1]

Enlaces externos[editar]

Comentarios: Nosotras escogimos el tema de Contabilidad Ambiental, ya que hoy en día no solo tenemos que ver la contabilidad desde el ámbito monetario, ya que las empresas dejan huella ambiental en el ecosistema y también tiene un costo. La contabilidad de Costos abarca varias áreas como es la antes mencionada, con esta tomamos recursos muy necesarios ya que utilizando la tecnología verde las empresas pueden minimizar costos y ayudar al medio ambiente para un buen futuro.


Referencias[editar]

  1. D.N. Ramirez Padilla, Contabilidad Administrativa (Ed. Mc Graw Hill. 8 Ed. Mexico 2008)pp.598