Concejo (historia)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Concejo era la asamblea de los vecinos de las localidades que participaban en el gobierno de las mismas, en los reinos cristianos de la Alta Edad Media en la Península Ibérica.

Etimológicamente, deriva del latín concilium que significa reunión o asamblea, término también utilizado como sinónimo.

Características[editar]

El concejo era la reunión general de los vecinos[1] que, en asamblea de todos ellos, decidían sobre el aprovechamiento comunal de prados, bosques y montes vecinales con fines ganaderos y agrícolas, de los regadíos y de la explotación del molino, el horno o el pozo de sal. Y no sólo para asuntos económicos, sino para actos administrativos y judiciales, así como para dar autenticidad, fuerza y eficacia en derecho a los documentos que se redactaban en su presencia.

El concejo solía reunirse los domingos, después de misa, en el atrio de una iglesia. La llamada a concejo se realizaba mediante repique de las campanas de la iglesia o mediante otro instrumento, como una bocina. Su asistencia era obligatoria, multándose al vecino que no acudía.

el conceio de la tierra de Lagnneo siendo ajuntados a la puente de Oturiellos llamados por vozina asi como avemos por costume

Carta-puebla de Langreo, 1338[2]

En la corona de Castilla se solía nombrar un juez para presidir el concejo y aplicar el fuero y uno o dos alcaldes para administrar justicia, en un primer momento, ampliando funciones administrativas a fines de la Edad Media. En el reino de Aragón los concejos eran presididos por un zalmedina y en el reino de Navarra por un justicia.

Tipos[editar]

Se denominaba concejo abierto a la reunión de todos los habitantes de la localidad que tuvieran la condición de vecinos. En algunos casos, en la asamblea sólo se reunían algunos vecinos destacados (boni homines), denominándose entonces, concejo cerrado.

El concejo fue abierto sobre todo en León y Castilla, mientras que en Cataluña predominaba el cerrado.

Orígenes y evolución[editar]

Aparece en el siglo X en el Reino de Asturias y León, en Navarra y en Cataluña, aunque más generalizado y definido en su actuación en el primero.

Según Luis García de Valdeavellano, la institución procede de la Conventus publicus vicinorum (Asamblea pública de vecinos) visigoda, aunque Julio Valdeón Baruque considera que «es una creación específica de la Edad Media». El concejo es considerado como uno de los antecedentes del municipio, y ambos términos llegaron a convertirse en sinónimos, sobre todo a partir del siglo XII, por el incremento del número de habitantes de villas o ciudades, y la necesidad de restringir el número de convocados.

La concesión de algunas libertades a los pobladores de algunos lugares, a través de sus fueros, tuvo influencia en la aparición del concejo. Con la concesión del fuero, los pobladores de la localidad accedían, además de a otros derechos, como la libertad de residencia, a la posesión y aprovechamiento de bienes que antes eran monopolio del rey o del señor.

Los vecinos, reunidos en concejo, van adquiriendo más capacidad de autogobierno, a costa de los representantes del poder del señor. Así primero exigen que el dominus villae, que antes designaba el rey y tenía delegada su autoridad, sea elegido entre los propios vecinos, para llegar a su elección por el concejo, junto a otros cargos.

Referencias y notas[editar]

  1. Vecino era la persona que residía en la localidad y era reconocido como tal. Además debía ser mayor de edad y cabeza de familia.
  2. Coronas González, Santos Manuel (1990). «22. La Nueva Organización Social del Territorio en Asturias: las Villas y Pueblas Medievales». Historia de Asturias. Tomo II. La Época Medieval. Oviedo: Prensa Asturiana. p. 389. ISBN 84-404-8567-0. 

Véase también[editar]

Bibliografía utilizada[editar]