Clito el Negro

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Clito el Negro (en griego: Κλεῖτος ὁ Μέλας, Kleitos ho Melas) (367 a. C. aproximadamente en Macedonia -328 a. C. en Samarcanda ), fue un lugarteniente macedonio (actual provincia de Grecia) que prestó sus servicios bajo los reinados de Filipo II de Macedonia y de su hijo Alejandro Magno (356-323 a. C.). Clito fue conocido como el negro por su cabello negro azabache.

Biografía[editar]

Infancia[editar]

Nació en el reino de Macedonia (al norte de la antigua Grecia) aproximadamente en el año 367 a. C. Su padre era Drópidas y era un hombre rico, su madre no está registrada en la historia. Su hermana diez años mayor que él era Lanice, quien tenía un hijo llamado Proteas.

El padre de Clito servía a Filipo II de Macedonia y Clito, mientras iba creciendo, se hacía querer por el rey y su familia y se iba incorporando en las tareas de la corte: estudiar la carrera militar además de aprender literatura, geografía, matemática, etc. El niño cada vez más amaba el reino donde vivía y era fiel a la familia real; su hermana Lanice fue la nodriza del príncipe Alejandro, el hijo de Filipo; en esa época Clito tenía 11 años.

Juventud[editar]

Cuando el pequeño príncipe Alejandro Magno tenía 12 años, Clito, junto con un grupo de soldados, cuidaban de la seguridad del hijo de Filipo y de los hijos de los nobles macedonios: Hefestión, Crátero, Nearco, Ptolomeo, Pérdicas, Seleuco y otros, que estaban estudiando bajo la enseñanza de Aristóteles en Mieza. En el año 343 a. C. Clito combatía junto al rey Filipo y a su ejército en las diferentes luchas para defender a Macedonia de los ataques enemigos. El joven era querido por todos. En el año 336 Filipo de Macedonia murió asesinado, fue un golpe bajo para Macedonia, pero el príncipe Alejandro, con apoyo de sus amigos, se puso firme e impuso su autoridad. Clito juró servir con fidelidad al nuevo rey y a su patria lo que lo lleva a dejarla.

Vida adulta en Asia[editar]

Clito acompañó al rey Alejandro Magno en la conquista del Imperio aqueménida, para luchar contra los que reinaban en el continente asiático en el año 334 a. C. En el 334 a. C. le salvó la vida en la batalla del río Gránico. Él iba conociendo las distintas ciudades y luchaba por el bien de su patria. En cuanto a la vida sentimental de Clito cabe decir que no se le conoció un verdadero amor, sólo se sabe que disfrutaba de las compañías de distintas mujeres. A partir del año 330 a. C., fue jefe de la caballería de los hetairoi junto con Hefestión.

En el 328 a. C. fue nombrado sátrapa de Bactriana.

Decepción y muerte[editar]

A medida que iban pasando los años, Clito percibió que su rey y amigo Alejandro Magno se interesó por integrar a los persas en el ejército y a tomar las costumbres de estos pueblos, a los que los habitantes de los distintos pueblos griegos consideraban bárbaros, lo cual le llevó a sentirse decepcionado con el rey, pero debido a su amor y lealtad hacia él, callaba tratando de no contradecirlo. Se sentía fuera de lugar en Persia, pero tenía la esperanza de volver pronto a su casa en Macedonia.

En el año 328 a.C., Alejandro organizó un banquete en Maracanda (actual Samarcanda) en la región de Sogdiana, al que invitó a sus amigos griegos de siempre y también a los asiáticos. A mitad de la celebración, Clito comenzó una acalorada discusión con el rey, discusión que acabó en un cruce de reproches, en la que Clito le dijo a Alejandro que era inferior a su padre Filipo y que era un orgulloso que se creía un dios y un traidor hacia Macedonia, y, además, le recordó que le salvó la vida en el Gránico. Criticó la «orientalización» del rey macedonio y su ingratitud para con sus soldados griegos y macedonios, quien según él eran los verdaderos responsables de los triunfos de Alejandro, y le acusó indirectamente de haber participado en el asesinato de Filipo II.

Alejandro montó en cólera, comenzando una fuerte pelea; los amigos no podían separarlos y la desgracia apareció cuando Alejandro lo atravesó con su lanza y le provocó la muerte. El joven rey al tomar conciencia que había matado a un gran amigo, deseó quitarse la vida justo después, pero los soldados impidieron tal acto. Estuvo deprimido durante tres días lamentando haberlo matado.

Clito tuvo un gran funeral y siempre fue y será recordado por su amor a su patria y por la lealtad a sus superiores y amigos.

Clito el Negro en la ficción[editar]

Bibliografía[editar]

  • Gisbert, Haefs; Alemany, José Antonio (2005). Alejandro: El unificador de Grecia, la Hélade (1 edición). Barcelona, España: Quinteto, S.L. Edhasa. p. 592. ISBN 978-84-95971-24-1. 
  • Gisbert, Haefs (2002). Alejandro: El Conquistador de un imperio: Asia (1 edición). Barcelona, España: Quinteto, S.L. p. 680. ISBN 978-84-95971-25-8. 
  • Carl Grimberg, Historia Universal, "Ocaso político de Grecia", ediciones Daimón, Manuel Tamayo de 1967.
  • Diccionario biográfico UNIVERSAL, "Forjadores de la Humanidad", Título original: "Protagonistas del Mundo", Tomo 1, ediciones Nauta S.A.. ed. 1992.