Cegua
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Cegua, también denominada Segua y Tzegua, es una leyenda típica de Costa Rica y Nicaragua que habla de un espectro con cuerpo de mujer y cabeza de caballo putrefacto.
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[editar] Leyenda
Se denomina Cegua a un espanto que, según la leyenda, se aparece de noche a los hombres mujeriegos que viajan solos, bajo la forma de una hermosa muchacha.
El varón la sube a su caballo, y al voltear la cabeza para contemplar lascivamente a la joven, se encuentra con un espectro que, donde tenía cabeza de mujer presenta una calavera de caballo cubierta con carne podrida.
El espectro se apodera del hombre y le muerde la mejilla dejándole la marca de picaflor e infiel. Se dice que todos los que la ven terminan locos.
[editar] En la idiosincrasia Costarricense
Al igual que el Cadejos y la Llorona, la Cegua es la leyenda más conocida de los pueblos Centroamericanos. Por ello, no es de extrañar que los compiladores de leyendas posean una amplia gama de relatos que con ella tengan que ver. En El Salvador y Guatemala es conocida como la Siguanaba.
Elías Zeledón, recopilador y autor de Leyendas Costarricenses, posee en dicho libro cinco títulos referentes a este espectro, en mayor o menor grado: Yo y la larva, Espantos, La Cegua del Poás, La Tzegua y Carlos y la Cegua.
En Yo y la larva se da el siguiente fragmento:
"Muchacha de divina voz que arrulla como un canto de sirena, pero no da la cara que tiene de yegua infernal. Enamora con su arrullo a los hombres que andan por solitarios caminos. Tiene la muerte en los labios y mata besando. Alguien la ha visto bañarse en el río y peinarse las crines con una rasqueta de oro."'
Una caracterización atípica de la leyenda que da pie a un paralelismo con una leyenda griega, que se tratará más adelante.
[editar] En Nicaragua
La Cegua es una mujer en busca de venganza encontra de los mujeriegos trasnochadores. Se dice que para que este personaje adquiere su grotesca apariencia, primero tiene entrar en la oscuridad de la noche a un maizal, donde hace un pacto con el señor de las tinieblas. Luego ella vomita su alma en un guacal o vacija, al perder su alma empieza su transformación, su cara se convierte en la de una yegua esqueletica, sus cabellos se vuelven como el pelo del maíz y sus dientes como los granos de mazorca podrida. Además de eso el resto de su cuerpo se transforma, su piernas se vuelven tan largas y robustas como las patas traseras de un caballo, sus pies se hacen más grandes lo mismo ocurre con sus brazos, dándole a ella gran fuerza física y velocidad que le asegurarán no dejar escapar a su víctima.
Los que han topado u oído de ella conocen una forma de ahuyentarla es, llevar semillas de mostaza y llevar un sombrero( un sombrero cualquiera), luego mostrarle este con la copa boca arriba, esto la impresiona mucho. Seguido de eso hay que sacar las semillas de mostaza y arrojarlas contra ella, se dice que la semilla de mostaza es sagrada (Mateo 13:31-32), con esta acción la cegua se dispondrá a tratar de recojerlas, lo cual le resultar imposible por que cada vez que termine de recoger los granos estos caerán de sus manos nuevamente y ella otra vez interá recogerlos, si no lo hace morirá de vergüenza por haber vomitado su alma. De cualquier forma ella no dejará de hacerlo nunca y al llegar al amacenar morirá irremediablemente. Esto le ha permitido al caminante escapar muy fácilmente de ella mientras intentaba recoger los granos de mostaza.
Cuando el trasnochador no es precavido de lo anterior, la cegua lo embosca jugando con el, atormentandolo pero sin matarlo inmediatamente. Al dejarlo ir, cuando este es encontrado por alguien, se ve en su cara el terror de haberla visto, sus ojos desorbitados también con una fuerte y fiebre y otros sintomas como diarrea. La victima casi como loco antes morir lo único dice es: ¡la vía, la ví!
[editar] En la literatura
[editar] Relatos cortos
En el libro de cuentos Leyendas... entre sombras, de Eduardo Chaves Montero,, se da un total de cinco relatos que hablan, en mayor o menor grado, de la Cegua. Estos son: Un hombre valiente, La Cegua, El espíritu de la Cegua, La acompañante y La enfermera. Precisamente es en estos relatos donde se da más características al monstruo.
En La Cegua y El espíritu de la Cegua se habla de que ella fue una mujer que seducía a hombres casados, arruinándoles el matrimonio y la economía propia, y luego de ello los dejaba. Por ello, Dios (siempre muy presente en las leyendas costarricenses) la castigó convirtiéndola en el espectro con cara de yegua en descomposición.
En La acompañante y La enfermera se "universaliza" en el ámbito de la sociedad actual, siendo en el primer relato una mujer que seduce a los hombres que viajan solos en sus automóviles (ya no caballos) para convertirse en el interior del vehículo. En el segundo relato, la Cegua aparece de repente en un hospital, como una enfermera que un doctor lujurioso invita a hacerle compañía sexual. La enfermera se transforma en la Cegua cuando se desnuda.
[editar] El teatro
Alberto Cañas Escalante, reconocido autor de teatro costarricense, que escribió obras tales como En agosto hizo dos años, Algo más que dos sueños, El luto robado y El héroe, escribió la obra La Segua.
Esta obra se compone de tres actos y un prólogo, y fue estrenada el 20 de septiembre de 1971 en el Teatro Nacional, con Haydée de Lev como Encarnación Sancho, Lupe Pérez Rey como Manuela, Gladys Catania como María Francisca Portuguesa, Lisbeth Quesada como Petronila Quesada, y Sergio Román como don Félix Fernández.
La historia se da en Cartago del siglo XVIII, en la cual la niña Encarnación Sancho (no tan niña) es la mujer más bella del pueblo. Pero sucede que todos los galanes que intentan conquistarla se les aparece de noche la Cegua.
Debido a esa circunstancia, y a la presencia de María Francisca Portuguesa, la bruja del pueblo, en alianza con Petronila Quesada, gran enemiga de Encarnación, ésta comienza a creer que la han embrujado para ser la Cegua, y llevar a los hombres a la perdición.
La obra se resuelve cuando tanto María Francisca como Petronila Quesada fallecen, entonces la Cegua deja de aparecer, y Encarnación es consolada por el rico no vidente don Félix Fernández, se enamoran perdidamente, hasta que se casan.
Esta obra fue adaptada al cine.
[editar] En el cine y la televisión
La Cegua como leyenda costarricense ha estado presente en varios programas y miniseries, así como la película La Segua, inspirada en la obra de Alberto Cañas, donde incluso se utilizó una máscara que recreaba la cabeza de caballo putrefacta para las escenas más inquietantes.
Esta película fue transmitida recientemente en Televisora de Costa Rica, Teletica popularmente, que es el canal 7 en Costa Rica. Dicha compañía, con motivo de la instauración del 31 de octubre como el Día de las Mascaradas (absorbiendo Halloween) recopiló las leyendas más conocidas del país (El Cadejos, La Llorona, el Padre sin Cabeza, la Carreta sin Bueyes, los Duendes (Costa Rica) y por supuesto, la Cegua) en una miniseria de un minuto aproximadamente cada capítulo, transmitiéndolos los días anteriores al 31 de octubre. El Día de las Mascaradas, transmitió la película.
En la popular teleserie La Pensión, transmitida también por Televisora de Costa Rica, uno de los personajes, Azucena (interpretado por la actriz Alejandra Portillo), viaja a su casa natal en San Carlos, y al limpiarla, pues allí vive su madre, halló una carta con una supuesta maldición que hacía que todas las mujeres de la familia se transformaran en la Cegua la noche de luna llena después de leer la carta. Esta era en realidad una broma, pero eso no impidió a Azucena encerrarse en su cuarto en la Pensión de Doña Tere, para evitar que se volvieran todos locos al contemplarla.
[editar] Otros datos
•La Cegua apareció, como Tsegua, en un cómic de K-Oz, Kadejos, como una de las aliadas de Kadejos, el personaje principal.
•De todos los espectros del folclore costarricense, es el único que causa un daño a propósito y con regularidad.
•En la leyenda Yo y la larva, recopilada por Elías Zeledón, se da a la Cegua un carácter de castigadora de pecados mortales, para lo cual toma la forma usual o la de un bebé abandonado al que igual se le transmuta la cabeza en calavera equina.
•En el cuento El espíritu de la Cegua se da la capacidad al espectro de posesionar a una persona. Véase Exorcismo.

