Bomba globo

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Una bomba globo interceptada y vuelta a inflar por los estadounidenses en el estado de California.

Las bombas globo (風船爆弾 'fūsen bakudan'?) eran globos de hidrógeno que llevaban una carga explosiva e incendiaria. Fueron lanzadas por Japón durante la Segunda Guerra Mundial, diseñadas para causar estragos en las ciudades, bosques y granjas de los Estados Unidos y Canadá.

Desarrollo del plan de bombardeo[editar]

Cuatro meses después del ataque japonés a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, la Fuerza Aérea estadounidense realizó el 18 de abril de 1942, un contraataque conocido como la Incursión Doolittle, la que consistió en efectuar un bombardeo sobre Japón que levantaría la moral combativa estadounidense y causaría pánico entre la población japonesa.

Las Fuerzas Armadas japonesas comenzaron entonces a idear un plan de represalia para bombardear el territorio de los Estados Unidos. El Laboratorio de Investigación Tecnológica del Noveno Ejército del Japón presentó un plan que consistía en enviar globos de hidrógeno con cargas explosivas a través del Océano Pacífico, que terminarían estallando en territorio norteamericano.

El plan no resultaba tan descabellado, ya que los técnicos japoneses conocían la existencia de una corriente en chorro (jet stream) existente a gran altura sobre Japón que llegaba a territorio norteamericano, y que según los cálculos, tomaría solo 3 días de viaje aéreo a los globos alcanzar su meta (aproximadamente 8 000 kilómetros a 9 000 metros de altura). Para fabricar el globo se utilizó primeramente seda engomada, pero con resultados poco satisfactorios, lo que decidió a los técnicos militares nipones a cambiarla por un material llamado washi, un tipo de papel japonés muy resistente, el cual se pegaba con un material comestible llamado konnyaku.

El globo llamado en japonés fūsen bakudan (globo bomba) tenía 10 metros de diámetro y una capacidad máxima de 540 metros cúbicos. La carga explosiva contenía entre 12 y 15 kilos de explosivos de defragmentación y 5 kilos de material incendiario. El dispositivo de bombardeo estaba fabricado de aluminio y portaba además sacos de arena como lastre.

La altitud del globo era controlada por un altímetro que cuando superaba los 11 500 metros, expulsaba hidrógeno haciéndolo descender, y cuando bajaba por debajo de los 9 000 metros soltaba dos bolsas de lastre para volver a ascender. Tras efectuar varios ascensos y descensos se agotaban las 36 bolsas de arena que lastraban el globo y este caía, según los cálculos japoneses, en territorio norteamericano. Un último dispositivo se encargaba de soltar las bombas y autodestruir el globo.

En septiembre de 1944, después de resolver los múltiples problemas técnicos, se efectuó la primera prueba que resultó satisfactoria. El 3 de noviembre de 1944 se soltó el primer globo bomba con destino a Norteamérica. El mayor Teiji Takada, ingeniero jefe del proyecto describió la partida: La figura del globo fue visible solo por algunos minutos, siguiendo su viaje hasta desvanecerse como un punto en el cielo azul al igual que una estrella diurna.

A comienzos de 1945 empezaron a reportarse en Norteamérica la presencia de globos y ruidos de extrañas explosiones desde California hasta Alaska. Un objeto parecido a un paracaídas cayó en Wyoming. Se encontró el cráter de una explosión rodeado de metralla. Un cazabombardero derribó un globo en Santa Rosa, otro fue visto en Santa Mónica y se encontraron restos de papel washi en las calles de Los Ángeles. Otros reportes comenzaron a llegar desde los estados de Washington, Oregón, Arizona, Idaho, Montana, Utah, Colorado, Texas, Kansas, Nebraska, Dakota del Sur, Dakota del Norte, Míchigan, Iowa, incluso desde las afueras de Detroit, así como también desde México y Canadá. La Armada de Estados Unidos reportó el hallazgo de globos flotando en el océano.

Se calcula que de los 9 000 globos que se lanzaron, 1 000 llegaron a territorio norteamericano, aunque sólo se tiene registro de 285. La prensa comenzó a escribir sobre los "Globos Misteriosos", pero la Oficina de Censura del régimen estadounidense les ordenó guardar silencio, de igual manera lo hizo con las radioemisoras. Los japoneses no deberían enterarse de la extensión de su ataque. Lamentablemente uno de los globos bomba fue descubierto por unos niños que acampaban en los bosques de Oregón, el cual explotó cuando trataban de arrastrarlo hacia su campamento, matando a 5 de ellos más un adulto. Fue de ésta forma que el público comenzó a enterarse del ataque.

Las autoridades estadounidenses temían además de las explosiones, la posibilidad de un ataque bacteriológico, ya que conocían el desarrollo de esta terrible arma en las fuerzas del Eje. Se hizo urgente localizar el origen de estos globos bombas que parecían venir de ningún lado.

Al principio se desechó la posibilidad de origen desde el Japón, por la gran distancia existente. Se especuló con la posibilidad del lanzamiento de globos desde submarinos japoneses, cuyo uso, presencia y ataques en la costa oeste ya había ocurrido en tres oportunidades. También se pensó en una acción de agentes alemanes o de estadounidenses de origen japonés.

Los servicios de inteligencia y propaganda japoneses comenzaron a emitir programas donde se hablaba de grandes incendios, de 10 000 muertos y del pánico existente en la población estadounidense. La Fuerza Aérea estadounidense trataba de interceptar los globos, con poco éxito, debido a la gran altura y la sorprendente rapidez con que se desplazaban. Lograron derribar alrededor de 20 globos.

La Unidad Geológica Militar (MGU) dependiente de la Inspección Geológica de los Estados Unidos comenzó a investigar el origen de la arena que contenían los sacos de lastre de algunos globos recuperados, llegando finalmente a ubicar unas playas en la isla de Honshū, en el archipiélago japonés, como su lugar de origen. Seguidamente la Fuerza Aérea estadounidense reconoció fotográficamente el área, descubriendo las instalaciones industriales de producción de hidrógeno para los globos, las que fueron rápidamente bombardeadas y destruidas. Esto significó el fin de la producción de globos bomba. El último fue lanzado en abril de 1945, terminando así un ataque que duró 5 meses.

Efectos del bombardeo[editar]

La efectividad de los bombardeos no fue alta. El hecho de haber sido lanzados al comienzo del otoño tuvo casi ningún efecto de incendios en los bosques norteamericanos como se esperaba, al estar éstos húmedos. Sin embargo el área que alcanzaron fue notable.

Las víctimas reconocidas alcanzaron a 6 civiles, y solo por descuido de éstos.

Las cifras conocidas son incongruentes. Japón reconoce haber lanzado cerca de 900 globos, mientras su propaganda hablaba de 9 000. Los Estados Unidos por su parte registran 285.

A pesar del tiempo transcurrido todavía se han encontrado bombas sin explotar, una en 1955 y otra en Alaska en 1992, siendo aún un peligro potencial para la población.

La "estrategia del silencio" en la prensa y radio sobre los bombardeos tuvo efecto entre los militares japoneses, que solo se enteraron de la explosión de una bomba en Wyoming, comenzando a dudar de su efectividad.

Una de las bombas explotó en las cercanías de las instalaciones del proyecto Manhattan en el Laboratorio Nacional Los Álamos causando destrozos los que fueron reparados rápidamente. El 6 de agosto de 1945 la Fuerza Aérea estadounidense lanzó la primera bomba atómica en Hiroshima, lo que significó el fin de la guerra para Japón.

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