Batalla de Roncesvalles
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| Roncesvalles | |||||||
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| Parte de Campaña de Carlomagno en la Península Ibérica | |||||||
Muerte de Roldán por Jean Fouquet (c. 1455–1460). |
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| Beligerantes | |||||||
| Reino Franco | probablemente vascones o alguna coalición en la que estos participaban. | ||||||
| Comandantes | |||||||
| Carlomagno Roldán |
Desconocido | ||||||
| Fuerzas en combate | |||||||
| 20.000 según el Cantar de Roldán | Desconocido | ||||||
| Bajas | |||||||
| Aniquilación de la retaguardia del ejército franco | Desconocidas | ||||||
La Batalla de Roncesvalles tuvo lugar el 15 de agosto de 778, posiblemente en Valcarlos, en las proximidades del desfiladero de Roncesvalles del Pirineo de Navarra, en la que la retaguardia del ejército de Carlomagno mandada por Roldán fue diezmada en una emboscada efectuada por vascones, como tesis más probable. La misma ocurrió en el contexto de la creación de la Marca Hispánica carolingia.
Contenido |
[editar] Ubicacion
La ubicación exacta del lugar de la batalla se desconoce, ya que los cronistas carolingios no mencionan con un topónimo el puerto por donde pasaron las tropas ni el desfiladero donde aconteció la emboscada. La historiografía del siglo IX y tradicionalmente la población la situó en Luçayde (actual Luzaide / Valcarlos, denominación en euskera y la castellana procedente de Vallis-Karoli en relación a la mención explícita del valle de Carlos). Es a raíz de la Canción de Roldán, en el siglo XII (hacia 1150[1] ) cuando se localiza más al sur, en Rozaballes o Renzeval (Roncesvalles). En estudios recientes se dan distintas posibilidades. Así Rita Lejeune lo situó en el paso de Perthús, en los Pirineos orientales gerundenses actuales. El historiador Antonio Ubieto concluyó que fue en el puerto del Palo en el valle de Ansó del actual Pirineo oscense, cuando utilizaban la calzada romana de Zaragoza al Bearne. José María Jimeno Jurío en sus conclusiones, posteriores a los anteriores, se decanta por la hondonada de Valcarlos.[2]
[editar] Prolegómenos y batalla
El interés de Carlomagno en los asuntos hispánicos le movió a apoyar una rebelión en el Vilayato de la Marca Superior de al-Ándalus, de Sulaymán al-Arabi, valí de Barcelona, que pretendía alzarse a emir de Córdoba con el apoyo de los francos, a cambio de entregar al emperador franco la plaza de Saraqusta.
Entre mayo y junio[2] de 778 Carlomagno, rey de los francos, se había adentrado en tierras hispanas, acudiendo a la llamada del gobernador de Zaragoza, Sulaymán al-Arabi, quien se había rebelado contra Abderramán I un año antes, para apoyarle en su sublevación a cambio de la plaza de Zaragoza. En su avance, Carlomagno llegó a Pamplona que capituló.[2] La conjura fue un desastre, pues Sulaymán se negó a su llegada a entregar Zaragoza y Carlomagno puso asedio a la ciudad. Dado que llegó la noticia de la sublevación de los sajones, los francos levantaron el cerco e iniciaron la retirada llevando consigo como rehén al propio Sulaymán al-Arabi. Sulayman, que marchaba junto a sus tropas a unirse a las fuerzas rebeldes al emir y al ejército de Carlomagno, fue capturado por este frente a Saraqusta. Al llegar de nuevo a Pamplona, arrasa las murallas como se describe en los Anales Regios y el Poeta Sajón, y además destruye totalmente la ciudad para abandonarla y retornar al Pirineo por el mismo camino que en la venida.[2]
Al paso por el desfiladero de Valcarlos (transformación etimológica de Vallis-Karoli), la retaguardia del ejército franco, unos 20.000 soldados acaudillados por Roldán, sobrino de Carlomagno, y por el resto de los Doce Pares de Francia, fue desbaratada el 15 de agosto de 778 por unas huestes formadas probablemente por contingentes de tribus vasconas. Sulaymán fue liberado en esta batalla.
Los primeros textos relatan que el ataque se efectuó sobre la cola de la retaguardia, como punto más débil, y que utilizaron la estrechez del camino (angustiae viae), lo angosto de los parajes (angustus locus) y los tupidos bosques (opacitas silvarum). Se lanzaron dardos y piedras y cayeron rodando pesadas rocas por las laderas que sorprendieron al ejército creando pánico que les hizo precipitarse por el barranco sin tiempo para reaccionar (Anales Regios hasta 829).[3] Murieron en gran número de caballeros francos entre los que destacaban Oliveros y Roldán.[4] En los textos iniciales no se dice nada de la agonía y muerte de Roldán no encontrándose su cadáver.[3]
[editar] Los atacantes
No se conoce con exactitud quiénes fueron los vencedores. Los historiadores manejan tres hipótesis. La primera dice que una coalición de vascones y musulmanes; la segunda, una combinación de vascones de ambas laderas del Pirineo y, la tercera, vascones ultrapirenaicos descontentos con el fortalecimiento del régimen franco en Aquitania. En una redacción casi coetánea de la época, en los Anales Regios, hacen protagonistas de la emboscada únicamente a los vascones. Es en la Canción de Roldán y otros del siglo XII donde se sustituye a los atacantes por sarracenos, ya que describe un enorme ejército de cuatrocientos mil sarracenos distribuido en escuadrones a las órdenes de los doce Pares musulmanes (equivalente a la organización franca). Ramón Menéndez Pidal concluye que en la celada tomaron parte vascones y musulmanes juntos, en el contexto entre alianzas y relaciones familiares entre los primeros caudillos pamploneses y la familia Banu Qasi del valle del Ebro que arrancan en el 734.[2]
[editar] Relatos sobre los hechos
No existen relatos sobre estos hechos de los vascones del siglo VIII que en los años siguientes sus caudillos establecieron el reino de Pamplona que evolucionó al reino de Navarra.[3]
Los principales textos carolingios recogidos en los Anales Regios (hasta 829), Annales Mettenses priores, Vita Karoli Magni imperatoris de Eginhardo, Annales de Gestis Caroli Magni del Poeta Sajón y Vita Hludowici imperatoris del Astrónomo Lemosín recogen estos hechos en los años siguientes a la batalla.[2]
Los "Anales Mettenses Priores” (hasta el 805) son anónimos y fueron escritos en Metz a los 25 años de la masacre, son los más cercanos en el tiempo y aunque “silencian el desastre son valiosísimos por cuanto anotan expresamente la ruta seguida por Carlomagno entre Aquitania y Pamplona” como refiere José María Jimeno Jurío.[5]
Los "Anales Regios" también anónimos, fueron escritos a los 50 años de los hechos:[5]
Eghinardo que era el biógrafo de Carlomagno en el relato “Vita Karoli Magni”, realizado 50 años después, describe:[5]
El Astrónomo Lemosín, biógrafo de Ludovico Pío:[5]
La gloria de la feliz hazaña fue gravemente mancillada por la fortuna pérfida. Terminados los asuntos que le habían llevado a España, después de la feliz marcha de retorno, surgió un contratiempo. Los hombres de la retaguardia fueron degollados en la montaña.
El Poeta Sajón un siglo después de la batalla, cuenta que el rey iba por delante y que ya había pasado los puertos cuando se produjo el ataque:[5]
Este suceso histórico también dio lugar a relatos y poemas épicos con versiones en el siglo X que llevarían a la leyenda recogida en la versión más antigua del Cantar de Roldán conocido como el manuscrito de Oxford del siglo XII,[1] compuesta por 4002 versos agrupados en estrofas relatando una batalla abierta localizada en Roncesvalles, en vez de una emboscada como en realidad fue[3] y que cuenta que Roldán hizo sonar su olifante de marfil en el vértice de Ibañeta para advertir al grueso del ejército, que descansaba en Valcarlos. En la versión legendaria de la Chanson de Roland, Carlomagno creyó oír el olifante de Roldán pidiendo ayuda, pero Ganelón le convence de que no tiene importancia. Cuando caen heridos los doce paladines imperiales y Roldán, éste arrojó al agua su gloriosa espada, «Durandarte», a fin de que no cayera en manos del enemigo.
Antes de esta versión existe una variante recogida por la Nota Emilianense, fechada por su descubridor Dámaso Alonso entre 1065 y 1075, donde aparecen los duodecim neptis (los futuros doce pares de Francia) con los nombres de Rodlane, Bertlane, Oggero Spatacurta, Ghigelmo Alcorbitunas, Olibero y del obispo Turpín. En esta Nota Emilianense emplaza la muerte de Roldán en Rozaballes.
En 1066, durante la batalla de Hastings, el juglar Incisor Ferri o Taillefer animó a los franceses cantando las hazañas de los héroes muertos en roncesvalles:[2]
sor un cheval que tost alout
devant le duc alout chantant
de Karlemaigne et de Rolant
et d´Oliver et des vassals
En el Liber IV del Codex Calixtinus (también denominado Historia Turpini y Pseudo Turpín) en tiempos de las cruzadas en Tierra Santa y la reconquista de al-Ándalus, en la que describe que Carlomagno en siete años conquistó toda la Hispania mora, excepto Zaragoza. La gesta de Roldán en Roncesvalles se relata en el capítulo XXI. La ubicación que realiza, copia a la Canción de Roldán en la zona donde se fundará el hospital de Santa María en el 1132, pero como novedad utiliza el Vallis Karoli por donde camina la vanguardia francesa, que denota el uso ya popular de esta la denominación. Hay un reconocimiento explícito de la utilización del camino de Luzaide-Valcarlos.[2]
[editar] Referencias
- ↑ a b Canal Social. Enciclopedia GER. Roland, Chanson
- ↑ a b c d e f g h Jimeno Jurío, José María (2004). ¿Dónde fue la Batalla de "Roncesvalles"?. Pamplona: Pamiela. ISBN 84-7681-392-9.
- ↑ a b c d Carlos Viñas. Muerte de Roldán.
- ↑ [Gran Enciclopedia Larousse, ISBN 84-320-7370-9]
- ↑ a b c d e Carlos Viñas. La hondonada del descalabro.
[editar] Fuentes
- ALVAR, Carlos, Roldán en Zaragoza, Zaragoza, CAI, 2000. ISBN 84-95306-53-0
- CERVERA FRAS, M ª José, El reino de Saraqusta, Zaragoza, CAI, 1999. ISBN 84-88305-93-1
- CORRAL, José Luis, Historia de Zaragoza. Zaragoza musulmana (714-1118), Zaragoza, Ayto. de Zaragoza y CAI, 1998. ISBN 84-8069-155-7
- VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, Aragón musulmán, Zaragoza, Mira editores, 1988. ISBN 84-86778-06-9
- VIGUERA MOLINS, Mª Jesús, El islam en Aragón, Zaragoza, CAI, (Col. «Mariano de Pano y Ruata», nº 9), 1995. ISBN 84-88305-27-3

