Batalla de Adís

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Batalla de Adís
Primera Guerra Púnica
Fecha comienzos de 255 a. C.
Lugar Montes cercanos a Adís, actual Oudna
Resultado Victoria romana
Beligerantes
Cartago República romana
Comandantes
Asdrúbal, Bostar y Amílcar Marco Atilio Régulo
Fuerzas en combate
5.000 infantería, 500 caballería y un número desconocido de elefantes 15.000 infantería y 500 caballería
Bajas
La mayor parte de la infantería. La caballería y los elefantes escaparon. Mínimas

La Batalla de Adís (o Adis) se libró en el año 255 a. C. entre el ejército de Cartago y el romano, que derrotó a los cartagineses y después demandó la paz. La Primera Guerra Púnica continuaría, sin embargo, debido a que los términos ofrecidos por Régulo para un posible acuerdo de paz fueron muy duros, y en consecuencia el pueblo de Cartago decidió seguir luchando.

Antecedentes[editar]

En el año 256 a. C., el ejército romano bajo Lucio Manlio Vulso y Marco Atilio Régulo invadieron la patria cartaginesa en África. El ejército romano pronto forzó la capitulación de Clupea, una ciudad a 40 millas de Cartago. Después de establecer las defensas de la ciudad y reunir unos 20.000 esclavos y rebaños de ganado del campo, recibieron instrucciones de Roma. Éstas decían que Vulso tenía que navegar hasta Roma, llevando la mayoría de las escuadras (incluyendo todos los transportes) con él. Régulo, por otro lado, estaba con 15.000 unidades de infantería y 500 de caballería.

En ese momento, Cartago había llamado a Amílcar y a sus 5000 infantes y 500 caballeros desde Sicilia para unirse a los generales Bostar y Asdrúbal Hannón en África. La combinación de fuerzas cartaginesas se formó organizando las defensas en Adis, una ciudad a 40 millas al sureste de Cartago, que ahora estaba bajo cerco romano. A pesar de contar con una caballería superior y con elefantes, los cartagineses se ubicaron sobre una montaña pasando por alto la llanura de Adis.

Batalla[editar]

Sin que los cartagineses lo supieran, los romanos rápidamente desplegaron sus fuerzas alrededor de la montaña, al amparo de la oscuridad, y atacaron desde dos laderas al amanecer. Los cartagineses mantuvieron su posición por un momento, y luego expulsaron una legión romana. Este espacio en la batalla le permitió a algunos elefantes y a la caballería cartagineses escapar. Pero finalmente, los cartagineses fueron aplastados y huyeron del sitio. Los romanos los persiguieron por un tiempo, y luego saquearon el campamento enemigo. No encontrando resistencia, el ejército romano continuó marchando hacia Cartago, deteniéndose en Túnez.

Consecuencias[editar]

Esta derrota causó una gran agitación en Cartago. Los númidas se levantaron contra sus opresores y los refugiados del campo inundaron la ciudad. Naturalmente, este gran exceso de población junto con la destrucción del campo, llevaron a una crisis de alimento y a la posibilidad de aparición de enfermedades. A pesar de estas amenazas, Régulo y su ejército de dos legiones no tuvieron la oportunidad de atacar la ciudad por falta de refuerzos. Y aún peor, el consulado de Régulo terminaría pronto, (el puesto de Cónsul romano duraba un año) y así él no recibiría la gloria de finalizar victorioso la guerra. Las negociaciones se llevaron a cabo entre las partes, con Régulo exigiéndole a Cartago ceder Sicilia, Córcega y Cerdeña, renunciar a su armada, pagar una indemnización, y firmar un tratado de vasallaje. Naturalmente, Cartago no aceptó.

Véase también[editar]