Asesinos (película)

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Asesinos es una película estadounidense de acción y suspenso de 1995, dirigida por Richard Donner y protagonizada por Sylvester Stallone, Antonio Banderas y Julianne Moore en los papeles principales.

Trama[editar]

Robert Rath (Sylvester Stallone) es un metódico y experimentado asesino a sueldo profesional que después de una vida de trabajo no busca nada más que para salirse del “negocio”, agobiado por el recuerdo de asesinar años atrás a su amigo y mentor Nicolai. Rath tiene asignada la misión de matar a un importante jefe del crimen organizado cuando otro asesino llega al “blanco” (el objetivo) antes que él. El rival resulta ser Miguel Bain (Antonio Banderas), un hábil asesino sin escrúpulos. Ahora Rath trata de averiguar quién envió a Bain, cuando su contratista le ofrece un último trabajo que económicamente podría permitir que se retire: asesinar a cuatro compradores neerlandeses y un pirata informático llamado Electra (Julianne Moore), así como recuperar un disco que contiene valiosa información.

El problema es que misteriosamente Bain es asignado para matar a Electra también. Bain llega a la escena antes que Rath y cumple uno de los objetivos, matar a los cuatro compradores neerlandeses. Rath llega antes a Electra, pero por primera vez tiene un cambio de instinto y le perdona la vida, llevándola consigo a ella y al disco. Al momento de recolectar su "pago", Rath descubre que su contratista lo traiciona poniendo una bomba en el portafolio donde debía haber dinero. Después de sobrevivir al atentado, Rath encuentra en Electra a su único aliado real y descubre que Bain anda tras él, que se ha convertido en un “blanco” y que alguien que pudiera ser un viejo amigo del pasado lo quiere ver muerto.

Reparto[editar]

Comentarios[editar]

Sean Connery, Michael Douglas y Arnold Schwarzenegger fueron considerados para el papel de Robert Rath. Woody Harrelson y Tom Cruise fueron considerados para la parte de Miguel Bain, Christian Slater rechazó el papel.

La película contó con un presupuesto de $50 millones de dólares. Fue rodada enteramente en Seattle, Washington, excepto la escena final que está rodada en Puerto Rico. En la cinta se puede ver el desfile del Día de Muertos en las calles de San Juan, esta tradición es mexicana no puertorriqueña. La construcción que aparece frente al Banco de Puerto Rico en la escena final, es en realidad un casino histórico abandonado.

Pocos años después de su estreno, Donner admitió que si tuviera que hacer la película de nuevo, se habría apegado más a la escritura original y cambiaría los papeles principales, que Stallone fuera el asesino sin escrúpulos y Banderas el profesional experimentado.

Recepción[editar]

La película recibió críticas desiguales y tuvo poco éxito en la taquilla. Recaudó $30,3 millones de dólares en los Estados Unidos y $53,2 millones en el resto del mundo, siendo solamente un total de $83,5 millones de dólares contra un presupuesto de $50 millones.

Enlaces externos[editar]