Aisha bint Abi Bakr

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

A'ishah bint Abi Bakr (la) (613/14 d. C. - 16 de julio de 678 d. C.)(en árabe: عائشة)[1] fue una de las esposas de Mahoma.[2] En los escritos islámicos su nombre a menudo aparece precedido por el título de "Madre de los Creyentes" (en árabe: أم المؤمنين, Umm al-Mu'minin), por la descripción de las esposas de Mahoma en el Corán.[3]

Las fuentes tradicionales afirman que Aisha se casó con Mahoma a la edad de 6 o 7 años, y el matrimonio con Mahoma (que contaba entonces con 53 años) se consumó a los 9 años, en Medina.[4] A excepción de Al-Tabari, que afirma que Aisha tenía diez años.[5]

Según las opiniones Sunnitas, Aisha tuvo un papel muy importante en la historia del Islam, tanto durante la vida de Mahoma como después de su muerte. Ella fue una figura activa en muchos eventos y un importante testimonio de muchos más. Aisha contribuyó al crecimiento, desarrollo y descripción del Islam. Fue un modelo a seguir para los demás, también fue una importante consultora religiosa y política.[6]

Después de la muerte de Mahoma, Aisha se involucró en la continuación de su mensaje. Ella estuvo presente a través de los reinados de los cuatro primeros Califas. Su padre, Abu Bakr as-Siddiq, se convirtió en el primer califa en suceder a Mahoma. Durante el reinado del tercer califa, Aisha se rebeló ya que, en muchas ocasiones, no aprobaba las prácticas de Uthman Ibn Affan. Durante el reinado del cuarto califa, Ali Ibn Abi Talib, quería vengar la muerte de Uthman, cosa que intentó hacer en la denominada Batalla del Camello. Aisha participó en la batalla, dando discursos y viajando en la retaguardia de las tropas a lomos de un camello. Aisha acabó perdiendo la batalla pero su participación y determinación provocó una impresión duradera.[7]

Infancia y juventud[editar]

Aisha nació a finales del año 613 o a principios del año 614, en la Meca. Era hija de Umm Ruman y Abu Bakr as-Siddiq, dos de los compañeros de más confianza de Mahoma.[8] El nombre de su padre "Bakr" significa "virgen", en referencia a la virginidad de Aisha.[9] Fue la tercera y más joven esposa de Mahoma. Uno de sus primeros encuentros se dio cuando Mahoma visitó su casa. Mahoma la encontró "llorando amargamente" porque sus padres la habían disciplinado. Mahoma se vio afectado por sus lágrimas y, en un esfuerzo para que ella dejara de llorar, éste le pidió a su madre que "fuera amable con la niña por su propio bien".

Edad al contraer matrimonio[editar]

Según las fuentes tradicionales, Aisha contaba con 9 años cuando se casó con Mahoma y 13 años cuando el matrimonio fue consumado.[10] Sin embargo, Al-Tabari afirma que Aisha tenía diez años[cita requerida]. Las fuentes no ofrecen mucha más información acerca de los años de infancia de Aisha.

La historiadora estadounidense Denise Spellberg afirma que "estas referencias específicas a la edad de la novia refuerzan el estado pre-menarquia de Aisha y, implícitamente, su virginidad". Los primeros musulmanes consideran la juventud de Aisha como una demostración de su virginidad y, por lo tanto, su idoneidad como esposa de Mahoma. Esta cuestión de la virginidad era de gran importancia para aquellos que apoyaron la posición de Aisha en el debate de la sucesión de Mahoma. Estos partidarios consideran que, como la única esposa virgen de Mahoma, Aisha fue divinamente elegida para él.[11]

Vida personal[editar]

Relación con Mahoma[editar]

En la tradición musulmana, Aisha es descrita como la esposa más amada y favorecida de Mahoma después de su primera esposa, Khadija Bint Khuwaylid, que falleció antes de la migración hacia Medina.[12] Hay varios hadices, o dichos de Mahoma, que apoyan esta creencia. Uno de ellos se refiere a que cuando un Compañero preguntó a Mahoma "Quién es la persona a quien más quieres en el mundo?"; Mahoma respondió: "Aisha".[13] Otros cuentan que Mahoma construyó el apartamento de Aisha para que la puerta se abriera directamente hacia la Mezquita y que ella fue la única mujer con la que Mahoma recibió revelaciones, ambos se bañaban en la misma agua y yacía tumbada ante Mahoma mientras él oraba.[14]

También existen varias tradiciones que revelan el afecto mutuo entre Mahoma y Aisha. Él solía sentarse y observarla jugar a las muñecas con sus amigas y, en ocasiones, se unía a ellas.[15] Además, estaban tan conectados que eran capaces de discernir el estado de ánimo del otro.[16] También es importante mencionar que Mahoma no se consideraba superior a Aisha, almenos no lo suficiente para evitar que Aisha dijera lo que pensaba, aún a riesgo de enojarlo. En uno de esos casos, ante el anuncio de que Mahoma había recibido una revelación que le permitía contraer matrimonios no permitidos a otros hombres, ella le replicó: "¡Me parece que el Señor se ha apresurado en satisfacer tu deseo!". Por otra parte, Aisha y Mahoma tenían una fuerte relación intelectual: Mahoma valoraba su aguda memoria y su inteligencia, y ordenó a sus compañeros que emularan algunas de las prácticas religiosas de su esposa.

La relación entre Aisha y Mahoma llegó a ser tensa en alguna ocasión. En una de esas ocasiones, Mahoma dejó a Aisha en la cama y fue al cementerio a suplicar por los muertos. Aisha siguió a Mahoma, pero al darse cuenta de que se encontraba manchada se marchó hacia su casa. Cuando Mahoma llegó a la habitación de Aisha, la encontró en la cama y le faltaba el aire. Estaba disgustado con Aisha y, después de una breve conversación, hubo un punto que podría considerarse como violencia doméstica. Según los registros musulmanes, Mahoma le preguntó a Aisha: "¿Fue la oscuridad de tu sombra lo que vi ante mi?"; Aisha respondió que sí, él la golpeó en el pecho causándole dolor y le dijo: "¿Crees que Alá y su Apóstol te tratarían injustamente?.

Acusación de adulterio[editar]

La historia de la acusación de adulterio impuestas contra Aisha se puede remontar a la Sura Al-Nur (capítulo 24) del Corán. Según cuenta la historia, Aisha abandonó su Howdah con el fin de buscar un collar que había perdido. Sus esclavos montaron el Palanquín y lo prepararon para el viaje sin notar ninguna diferencia en el peso sin la presencia de Aisha, por lo tanto, la caravana partió accidentalmente sin ella. Ella permaneció en el campamento abandonado hasta la mañana siguiente, cuando Safwan ibn Al-Mu'attal (un nómada y miembro del ejército de Mahoma) la encontró y la llevó de vuelta hacia el campamento militar donde la esperaba Mahoma. En ese momento, Abd-Allah ibn Ubay, Hassan ibn Thabit, Mistah ibn Uthatha y Hammanah bint Jahsh (hermana de una de las esposas de Mahoma) extendieron el rumor sobre una supuesta relación adúltera entre Aisha y Safwan. Usama ibn Zayd, hijo de Zayd ibn Harithah, defendió la reputación de Aisha, pero Ali recomendó a Mahoma que se divorciara de ella. Mahoma decidió visitar a Aisha y hablar directamente con ella acerca de esos rumores. Seguía sentado en la casa de Aisha, cuando recibió una revelación divina que confirmaba la inocencia de Aisha. La Sura 24 detalla las leyes y castigos sobre el adulterio y las calumnias. Los acusadores de Aisha fueron sometidos a un castigo de 80 latigazos.[17]

Historia de la miel[editar]

Después de la oración diaria de las tardes, Mahoma iba a visitar cada uno de los apartamentos de sus esposas para preguntar sobre su bienestar. Una vez, la quinta esposa de Mahoma (Zaynab bint Jahsh) recibió de un familiar y al profeta le gustó mucho esta miel. Como resultado de esto, cada vez que Zaynab le ofrecía miel el pasaba más tiempo en su apartamento. Esto no le sentó bien ni a Aisha ni a Hafsa bint Umar (cabe señalar que "el sabor de la miel" era una metáfora árabe común para "tener relaciones sexuales"). Es posible que la molestia de Hafsa y Aisha no tuviera nada que ver con la miel literal. Así que Hafsa y ella acordaron secretamente, que si él visitaba a cualquiera de las dos, le dirían: "Parece que has comido maghafir (una especie de resina con mal olor), porque hueles a maghafir". Así lo hicieron y el respondió: "No, pero estaba bebiendo miel en casa de Zaynab, hija de Jahsh, y nunca la voleré a tomar. He hecho un juramento y no deberías mencionarlo a nadie".[18] Poco después de este hecho, Mahoma anunció que había recibido una revelación en la que se le dijo que podía comer cualquier cosa permitida por Alá.

Algunos Sunníes estudiosos del Corán afirman que es el motivo de la revelación de la Sura 66, que comienza con los siguientes versos: "Profeta ¿Porqué le prohíben lo que Dios ha hecho lícito, al tratar de complacer sus esposas? Dios es indulgente, misericordioso. Dios te ha dado la absolución de tales juramentos".[19]

Muerte de Mahoma[editar]

Aisha fue la esposa favorita de Mahoma durante toda su vida. Cuando él enfermó y sospechaba que iba a morir, pidió a sus esposas que lo dejaran permanecer junto a Aisha. Se quedó en el apartamento de Aisha hasta su muerte y tomó su último suspiro entre los brazos de ésta, su esposa más amada.[20]

Carrera política[editar]

Después de la muerte de Mahoma, que puso fin al matrimonio de 10 años entre Aisha y Mahoma, ésta vivió cincuenta años más en Medina. Gran parte de su tiempo lo dedicó a aprender y a adquirir conocimientos del Corán y de la Sunnah de Mahoma. Aisha era una de las tres esposas (las otras dos son Hafsa bint Umar y Umm Salama) que fueron capaces de memorizar el Corán. Como Hafsa, Aisha tenía su propio Corán después de la muerte de Mahoma. Durante la vida de Aisha comenzaron muchas costumbres prominentes del Islam, como el uso del Hiyab y la reclusión de las mujeres. La importancia de Aisha en la revitalización de la tradición árabe y el liderazgo entre las mujeres árabes destaca en el Islam.[21] Aisha se involucró en la política del incipiente Islam y en la de los tres primeros califatos. Durante un tiempo en que no se esperaba que las mujeres contribuyeran fuera del hogar, Aisha pronunció discursos públicos, se involucró directamente en la guerra, luchó en batallas y ayudó a los hombres y mujeres a comprender las prácticas de Mahoma.

Actividad política durante los Califatos[editar]

Rol durante el primer y segundo califato[editar]

Después de la muerte de Mahoma, en el año 632, Abu Bakr as-Siddiq fue nombrado Califa. Éste tuvo dos ventajas en el logro de su nuevo papel: su amistad personal con Mahoma y su papel como suegro. Como califa, Abu Bakr, fue el primero en establecer directrices para la nueva posición de autoridad.

Aisha, como esposa de Mahoma y hija de Abu Bakr as-Siddiq, obtuvo un especial privilegio en la comunidad musulmana. Se le otorgó el título de "al-Siddiqa bint al-Siddiq" que significa "la mujer veraz hija del hombre veraz".

En el año 634, Abu Bakr enfermó gravemente y no pudo recuperarse. Antes de morir, nombró a Umar ibn al-Jattab (uno de sus consejeros) como su sucesor. Aisha continuó jugando el papel de consultora en asuntos políticos durante el reinado del segundo Califa.[22]

Rol durante el tercer califato[editar]

Después de la muerte del Califa Umar ibn al-Jattab, Uthman Ibn Affan fue escogido para ser el tercer Califa. Uthman quería promover los intereses de la familia Omeya. Aisha tuvo poca participación durante los dos primeros años del reinado de Uthman, pero finalmente se vio obligada a volver a introducirse en las intrigas políticas. Con el tiempo, la esposa de Mahoma, llegó a despreciar a Uthman, aunque los historiadores no están seguros sobre lo que provocó esta especial oposición hacia él. Su oposición hacia Uthman se hizo latente cuando el Califa maltrató y pegó a Ammar ibn Yasir, un Compañero de Mahoma. Aisha se enfureció y habló públicamente diciendo: "¿Cuando habéis olvidado la práctica del Profeta? ¡Sus cabellos, su camisa y sus sandalias aún no han muerto!".

El reinado de Uthman empeoró cuando Egipto estaba gobernado por el gobernador Abdullah ibn Saad. Abbott explica que Muhammad ibn Abi Hudhayfah, un opositor de Uthman, escribió cartas conspiradoras firmando con los nombres de las "Madres de los Creyentes" (las esposas de Mahoma). Al recibir dichas cartas, la gente de la comunidad musulmana le cortaron el agua y los suministros a Uthman. Cuando Aisha observó este comportamiento no se podía creer que "Ofrecieran tales indignidades a una viuda de Mahoma". Esto se refiere a cuando Safiyya bint Huyayy (una de las esposas de Mahoma) trató de ayudar a Uthman y fue arrastrada por una multitud enfurecida. Entonces, Malik Al-Ashtar acusó a Aisha de querer asesinar al Califa y también la acusó de ser una de las autoras de las cartas conspiradoras, y ella dijo que nunca querría "ordenar el derramamiento de sangre de los musulmanes y de su Imam"; también negó su participación en la escritura de esas cartas. La ciudad de Medina continuó oponiéndose a Uthman y el peregrinaje de Aisha a la Meca estaba cada vez más cercano. Uthman supo que ella no quería hacerle daño y le rogó que se quedara en Medinaa causa de su influencia sobre la comunidad musulmana, pero no la persuadió y ella siguió con su peregrinaje..[23]

La Batalla del Camello[editar]

En el año 655, el Califa Uthman fue asesinado, lo que provocó la Primera Fitna.

Los rebeldes propusieron a Ali Ibn Abi Talib como Cuarto Califa y legítimo sucesor de Mahoma, al ser su yerno. Muchos informes absuelven a Ali de su complicidad en el asesinato de Uthman. Alí solo accedió a ser califa cuando sus seguidores persistieron.

Aisha, junto a un ejército encabezado por Zubayr ibn al-Awwam y Talha ibn Ubayd-Allah, se enfrentó al ejército de Ali exigiendo el enjuiciamiento de los asesinos de Uthman que se mezclaban con su ejército a las afueras de la ciudad de Basora.[24] La batalla sobrevino y las fuerzas de Aisha fueron derrotadas. Aisha dirigía sus fuerzas militares sobre un palanquín a lomos de un camello, es por eso por lo que esta batalla se llama la Batalla del Camello.[25]

Aisha y Ali convinieron en reconciliarse. Él la envió de vuelta a Medina acompañada por una escolta militar, guiada por su hermano Muhammad ibn Abi Bakr, uno de los comandantes de Ali. Posteriormente, Aisha se retiró a Medina sin volver a interferir en los asuntos del Estado.[26]

Contribuciones en el Islam y su influencia[editar]

El matrimonio de Aisha es el más importante entre muchos de la cultura islámica, llegando a ser conocida como la mujer más erudita de sus tiempos. Al ser la esposa favorita de Mahoma, esta ocupó un puesto muy importante en su vida. Cuando Mahoma se casó con Aisha en su juventud, era accesible "... a los valores necesarios para dirigir e influir en la hermandad de las mujeres musulmanas".[27] Después de la muerte de Mahoma, Aisha se descubrió a si misma como una fuente de hadices, debido a su gran inteligencia y memoria. Aisha supo transmitir las ideas que expresan la practica del Profeta Mahoma (Sunnah). Aisha fue un modelo a seguir para todas las mujeres musulmanas, un modelo de esfuerzo para obtener el cambio social.[28]

Mahoma se convirtió en una figura poderosa en una comunidad Islámica en rápida expansión. Debido a esta expansión, se permitió la separación de sus esposas para hacer valer su condición sagrada. El Hiyab, que fue visto como su emblema más característico, no fue específicamente obligado por el Corán para todas las mujeres musulmanas. Durante el liderazgo de Mahoma, las mujeres de la comunidad musulmana no usaban el hiyab. A parte de las esposas de Mahoma, el resto de mujeres musulmanas no estaban obligadas a llevar este tipo de velo.[29]

Aisha tuvo un papel clave en la aparición del Islam y jugó una posición activa en la reforma social de la cultura islámica. No solo era el apoyo de Mahoma, sino que aportó inteligencia académica al desarrollo del Islam.[30] Aisha era conocida por su "... experiencia en el Corán, los derechos de herencia, asuntos legales e ilegales, poesía, literatura árabe, historia árabe, genealogía y medicina general".[31] Se encargó de hacer que las palabras del Islam fueran transcritas en el papel, convirtiéndose oficialmente en la historia del Islam. Después de la muerte de Mahoma, Aisha fue considerada como la fuente más fiable de Hadiz.

Como Aisha fue la esposa favorita de Mahoma y su compañera más cercana, poco después de enviudar, la comunidad islámica comenzó a hacerle consultas sobre las prácticas de Mahoma, y ella a menudo solía ser llamada para solucionar disputas y diversas cuestiones de derecho. 'Urwah, sobrino de Aisha, explicó que ésta poseía un amplio conocimiento sobre la ley islámica. Era solicitada, de forma frecuente, para informar y asesorar sobre temas de herencias, ya poseía grandes conocimientos sobre el Corán. Fue un personaje con una gran capacidad política y muy influyente para su época.

Durante toda su vida, Aisha, fue una firme defensora de la educación de las mujeres musulmanas. Fue especialmente incisiva con las enseñanzas legales y del Islam. Fue la primera de los musulmanes en establecer una madrasa para las mujeres en su casa. Entre muchos otros asistentes, se solía enseñar a los niños huérfanos. Los hombres también asistieron a las clases de Aisha, con una simple cortina que separaba los alumnos de las alumnas.[32]

Influencia política[editar]

Aisha se convirtió en una figura muy influyente durante los comienzos del Islam y después de la muerte de su esposo. Aunque Mahoma había ordenado que sus esposas permanecieran en el hogar, Aisha (después de la muerte de Mahoma) tuvo un gran papel público y político.

Después de su derrota de la batalla del Camello, Aisha se retiró a Medina y se dedicó a la enseñanza.[33] A su llegada a Medina, Aisha se retiró de su papel en la política pública. Su abandono en la participación en la política pública, sin embargo, no hizo que dejara de ser un personaje con una importante influencia política. En privado, Aisha continuó influenciando en los entresijos de la esfera política islámica. Entre la comunidad musulmana, fue conocida como una mujer inteligente que era capaz de debatir la ley con el más erudito de sus compañeros masculinos. Durante los dos últimos años de su vida, Aisha pasó gran parte de su tiempo contando historias sobre Mahoma, con la esperanza de corregir pasajes falsos que se habían vuelto influyentes en la formulación de la ley islámica.

Muerte[editar]

Aisha falleció, tras una larga enfermedad, en su casa de Medina el 16 de julio del año 678. el período del Ramadán. Por entonces contaba con 64 años. El compañero de Mahoma, Abu Hurairah, dirigió su funeral después de la oración de la noche, y fue enterrada en el cementerio de Jannat al-Baqi.[34]

Opiniones[editar]

Opinión sunnita[editar]

Los sunnitas tienen a Aisha en muy alta estima, y muchos creen que ella era la esposa favorita del profeta Mahoma y la mejor mujer de su tiempo. Consideran que ella (entre otras esposas) es la "Madre de los Creyentes" y un miembro importante de la familia de Mahoma.

Opinión chiíta[editar]

La opinión de los chiítas sobre Aisha es bastante negativa, ya que la consideran la responsable de provocar la Primera Fitna y ven esto como un desprecio hacia la familia de Mahoma.

Referencias[editar]

  1. Ibn Saad, Muhammad (1995). Ta-Ha Publishers, ed. Tabaqat. Vol 8. p. 55. 
  2. Spellberg. p. 3. 
  3. Brockelmann, C; Perlmann M, Carmichael JP,. History of the Islamic Peoples: With a Review of Events. 
  4. Armstrong, K (1992). Harper, ed. Muhammad: a Biography of the Prophet. San Francisco. p. 57. 
  5. Tabari. 9.  pp. 131. 
  6. Ahmed, L (1992). «Women and Gender in Islam: Historical Roots of a Modern Debate». Yale University Press (New Haven). 
  7. Abbott, Nabia (1942). «Aishah: The Beloved of Muhammad». University of Chicago Press. 
  8. Esposito JL. «A'ishah in the Islamic world: Past and Present» (en inglés).
  9. Rogerson, B. «The Heirs of Muhammad: Islam's First Century and the Origins of the Sunni-Shia Split». 
  10. Spellberg, DA (1994). «Politics, Gender and the Islamic Past: the Legacy of A'isha bint Abi Bakr». Columbia University Press:  pp. 40. 
  11. Spellberg.  pp. 34 - 40. 
  12. McAuliffe, JD (2006). «1». En Brill. Encyclopaedia of the Quran. 
  13. Mernissi, F. The Veil and the Male Elite: a feminist interpretation of Women's Rights in Islam. 
  14. Roded, R (1994). Women in Islamic Biographical Collections. Boulder: Lynne Rienner Publishers, Inc. pp. 32 – 36. 
  15. Abbott, Nabia. Aishah: the beloved of Muhammad. 
  16. Lings, M (1994). Inner Traditions International, ed. Muhammad: His life Based on the Earliest Sources. New York. pp. 133 – 134. 
  17. Quran. «Surat An-Nur».
  18. al-Bukhari, Sahih.  Falta el |título= (ayuda)
  19. Quran. «Surat At-Tahrim».
  20. Guillaume, A (1997). Oxford University Press, ed. The Life of Muhammad: a Translation of Ibn Ishaq's Sirat Rasul Allah. Oxford. 
  21. Elsadda, H. «Discourses on Women's Biographies and Cultural Identity: Twentieth-Century Representations of the Life of A'ishah bint Abi Bakr». Feminist Studies. 2001:  pp. 37 - 64. 
  22. Spellberg, DA. Politics, Gender and the Islamic Past. The legacy of Aisha bint Abi Bakr. 
  23. Abbott, N (1942). University of Chicago Press, ed. Aishah: the Beloved of Muhammad. Chicago. 
  24. Goodwin, J (1994). Brown Book Group, ed. Prince of Honour: Muslim women Lift the Veil of Silence on the Islamic World. United Kingdom. 
  25. Glubb, J. The Great Arab Conquests.  pp. 320. 
  26. Muir, W (1981). The Caliphate: Its Rise, Decline and Fall from Original Sources. London. 
  27. Anwar, J. «History Shows te Improtance of Women in Muslim Life».
  28. Geissinger, A (2011). «Aisha bint Abi Bakr and her contributions to the formation of Islamic traditions». Religion Compass 5 (1):  pp. 37 - 49. 
  29. Aslan, R (2005). No god but God: The Origins, Evolution and Future of Islam. New York: Random House. pp. 58 – 136. 
  30. Anwar, J. «History Shows te Improtance of Women in Muslim Life».
  31. Anwar, J. «History Shows te Improtance of Women in Muslim Life».
  32. Anwar, J. «History Shows te Improtance of Women in Muslim Life».
  33. Spellberg, DA. Politics, Gender and the Islamic Past: The legacy of Aisha bint Abi Bakr. Columbia: Columbia University Press. 
  34. Ibn Kathir. al-Bidayah wa-al-Nihayah. p. 97.