Teoría del Actor-Red

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Viñeta introductoria al libro "Re-ensamblar lo social. Una introducción a la teoría del actor-red"

La Teoría del Actor-Red, conocida como ANT (por su sigla en inglés Actor-Network Theory), Sociología de la traducción u Ontología del Actante-Rizoma, es un enfoque sociológico característico de teoría social y de investigación originado en el campo de los estudios sociales de la ciencia en los años 1980. Fue iniciada por Bruno Latour, Michel Callon y otros investigadores del Centro de sociología de la innovación de Mines ParisTech, en Francia. También han colaborado en su elaboración investigadores anglosajones como John Law, Arie Rip, Susan Leigh Star y Geoffrey Bowker.

Ideas clave[editar]

El elemento distintivo de esta teoría es que considera actante tanto a humanos, como a objetos ("no-humanos), y discursos. Propone una visión simétrica y monista del mundo. Señala la importancia de lo tecnológico en la explicación del mundo, tratándolo de una manera equivalente a la manera en que se trata lo social. Esta teoría pone atención en las redes que se establecen en la producción de conocimiento, estudiando y observando el entorno de los ingenieros y científicos cuando llevan a cabo sus proyectos, enfatizando que nadie actúa solo y que hay un gran número de actantes que influyen. En contraste con la mayoría del trabajo en sociología, la ANT no distingue entre humano y no-humano para identificar la agencia. Devuelve la mirada hacia la participación que tienen recursos como el equipo, dinero, datos, publicidad o poder.

El término actante es utilizado como una forma neutral de referir a actores tanto humanos como no-humanos, ya que sus principales autores han considerado que la palabra actor tiene una carga simbólica ligada al "ser personas".

Según Latour, las personas y las máquinas deberán ser tratadas como iguales para hacer estudios sociales, esto se refiere al principio de simetría. Es decir que considera un error plantearse explicaciones que hacen referencia a dualismos como naturaleza-social o, como ya hemos mencionado, lo humano de lo no-humano. Son elementos indisociables y podrían, más aún, deberían ser descritos en los mismos términos.

«El actor-red no es reductible ni a un simple actor ni a una red. (...) Un actor-red es, simultáneamente, un actor cuya actividad consiste en entrelazar elementos heterogéneos y una red que es capaz de redefinir y transformar aquello de lo que está hecha» (Callon, 1992/1998: 156). Los actores pueden ser representados siempre mediante redes de palabras. Para ello se emplea el análisis de palabras asociadas que pone de manifiesto las redes, su posición estratégica y su evolución o traducción.

Latour, en su libro “Reensamblar lo social”, redacta un párrafo que recoge de forma muy explicativa las características principales de su teoría de ensamblaje:

«Lo social se detecta además a través de los sorprendentes movimientos de una asociación a la siguiente; esos movimientos pueden ser suspendidos o reiniciados; cuando son suspendidos prematuramente, lo social, tal como se lo concibe normalmente, aparece compuesto por participantes ya aceptados llamados "actores sociales", que son miembros de una "sociedad"; cuando el movimiento hacia la recolección se reinicia, rastrea lo social en tanto asociaciones a través de muchas entidades no sociales que podrían convertirse en participantes mas adelante; si se lo realiza sistemáticamente, este rastreo puede culminar en una definición compartida de un mundo común, lo que he llamado un colectivo; pero si no existen procedimientos para lograr que ese mundo sea común, puede ocurrir que no sea ensamblado y, por ultimo, la mejor definición de la sociología es que se trata de la disciplina en la que los participantes explícitamente se ocupan de reensamblar lo colectivo»[1] .

Conceptos de la Teoría del Actor-Red[editar]

Categorías de ANT
  • Actantes: término neutro para denominar cada elemento que infiere en una red; entidades no diferenciadas por ser personas o artefactos, objetos o cualquier forma física o intangible que dialogue en un colectivo.
  • Colectivo: conjunto de múltiples actantes que interaccionan y consiguen aportar una definición compartida para un mundo común.
  • Descajanegrización: se aborda la importancia de que todos los actantes que forman parte de un proceso, es decir no estudiar simplemente el producto terminado, sino también el cómo se ha llegado hasta él [anacoluto, frase ininteligible]. En el laboratorio por ejemplo, a esto se refiere la idea desarrollada como seguir a los investigadores en el proceso constructivo, observando las negociaciones y los actantes que participan en este proceso.
  • El quehacer científico se caracteriza por las referencias circulantes. Los científicos no crean la realidad ni describen algo que "está ahí". Lo que hacen es crear sistemas de referencias (podríamos decir aproximadamente, "representaciones") que permiten referirse a un fenómeno generando un esquema descriptivo. Estos esquemas, que una vez consolidados sirven de base a la creación de nuevas representaciones, permiten transitar entre el fenómeno y sus sucesivas representaciones, en ambos sentidos, y son parte fundamental del campo de operación de las disciplinas.[2]
  • La estructura social no es un sustantivo sino un verbo. La estructura no es independiente de la sociedad que sustenta, si no que a la vez genera y regenera. "Ninguna versión del orden social, ninguna organización, y ningún agente resulta jamás completo, autónomo y final" (Law, 1992: 385-386).
  • Rompe la dicotomía micro y macro: propone seguir y examinar a los actores y productos de la tecnociencia en el momento mismo de sus acciones.
  • Rompe la dicotomía dimensión social-dimensión cognitiva: la sociedad es producto de un entramado de relaciones heterogéneas.
  • Los elementos sociales en el pensamiento social no son dimensiones causales, son otro producto de las interacciones entre los actores. Por lo tanto son un problema, no una solución.

Críticas a la Teoría del Actor-Red[editar]

  • A la ANT se le ha acusado de deshumanizar a los humanos cuando los iguala a los actores no-humanos.
  • Se ha cuestionado acerca del mismo nombre de la teoría siga haciendo referencia a aquello que se pretendía superar. "Actor" es humano masculino.
  • Esta teoría no resulta muy útil a la hora de estudiar fenómenos por su bajo nivel de concreción. Es decir, la conceptualización de red y de que los actantes no pueden excluirse de las explicaciones puede llevarnos a perder el foco original. Complejiza excesivamente el fenómeno, lo cual dificulta su estudio. Para llevarlos a término de aplicación, no deja claro el punto donde se debe incidir.

Determinismo social vs determinismo tecnológico[editar]

Desde las corrientes del determinismo tecnológico la tecnología constituye el agente causal más importante en los cambios sociales a lo largo de la historia; el cambio tecnológico es lo que determina el cambio social. En el lado opuesto, el determinismo social considera la tecnología como una construcción en el sentido amplio pero sin ningún tipo de agencia ni autonomía, siendo la sociedad la única causa de los cambios sociales.

Ambos determinismos tienen una formulación dura y una blanda; la dura dice que la influencia de la tecnología o la sociedad, en cada caso, es suficiente para explicar el cambio social y la blanda apoya que la influencia es mayor, pero que hay en juego otros factores. En cualquier caso, podemos llamar a estas formulaciones reduccionistas.

En contraposición a estas formulaciones encontramos otras holísticas, que concluyen que un fenómeno no se puede partir en partes, si no que es precisamente el estudio en conjunto lo que permitiría una mejor aproximación al fenómeno social. Este es el caso de la ANT, mientras que para el socioconstruccionismo la tecnología es vista como un producto de, desde y para la sociedad, pues se entiende la tecnología cómo una construcción social que cubre necesidades sociales.

La Teoría del Actor-Red sigue la trayectoria iniciada por el construccionismo social. Ambos están de acuerdo en que los trabajos que se llevan a cabo desde la tecnociencia no son sino prácticas objetivadoras para presentar como naturales diferentes objetos de conocimiento. Pero además, la ANT se distancia de la corriente socioconstruccionista al poner en evidencia que ésta reifica una base de lo social en sus explicaciones. La ANT considera la tecnología no sólo como una construcción social, sino fruto de un entramado sociotécnico, es decir, detrás de cada elemento tecnológico encontraríamos un sinfín de personas, procesos, elementos, artefactos, es decir actantes que han posibilitado una determinada tecnología y no otra. Por esto entendmos que la ANT se basa en el concepto de simetría generalizada. La tecnociencia produce objetos híbridos que pertenecen al campo de lo social y de lo natural. Son entramados relacionales de entidades que adquieren su significado individual en las totalidades con sentido que conforman.

Sobre la denominación[editar]

El propio Latour (1999), uno de los padres de la ANT, siguiendo a Mike Lynch propone que la ANT tendría que haberse llamado Ontología del Actante-Rizoma. Los ensamblajes o articulaciones proponen un desplazamiento de la perspectiva a la ontología. El término "Actor" es precisamente uno de los términos de lo que se quiere huir, por su tradición de vinculación a lo humano. Desde el principio se intentó trabajar con el término "actante", ¿por qué mantenerlo en el nombre de la teoría?, además ¿porqué "actor" y no "actriz"? Nos encontramos con un sesgo androcéntrico. Por último el concepto red tiene muchos sesgos de jerarquías, por ello se propone el concepto "rizoma" a través de la tradición de Deleuze y Guattari (1988) (principios de conexión y heterogeneidad, principio de multiplicidad,...) un concepto que tiene mucho más que ver con el gran número de actantes descentralizados que pueden llegar a influir en la producción de conocimiento.

Modos de existencia[editar]

En el 2012 Latour publicó Investigación sobre los modos de existencia. Una antropología de los modernos,[3] en el cual desplegó algunas ideas que venía madurando desde hace algunos años. Allí propone una descripción positiva de los modernos en contraste con el Nunca fuimos modernos[4] que parecía limitarse a negar la distinción naturaleza y sociedad. Latour invita al lector a compartir una investigación que reconoce una ontología múltiple, fuertemente influida por el pensamiento de Etienne Sourieau y Alfred North Whitehead. Justamente ambos autores venían siendo trabajados por Isabelle Stengers y su libro se beneficia de muchos de los desarrollos de la pensadora Belga. También se reconoce la influencia de los trabajos del brasileño Eduardo Viveiros de Castro.[5]

La primera naturaleza, bifurcada por los modernos, según el análisis de Whitehead, es reconsiderada como una amalgama entre dos modos de existencia: la de reproducción, propias de las líneas (seres inanimados) y linajes (seres vivos) [REP-REF]. La economía, esa especie de segunda naturaleza, a su vez es comprendida como una combinación de tres modos distintos de existencia: la de los seres apasionados, la de la organización (scripts) y la de la valorización, asociada a la vinculación entre medios y fines y la búsqueda de óptimos (moral) [ATT-ORG-MOR]. Los modos de existencia son descripciones empíricas de criterios de veridicción específicos, que instauran seres con ontologías identificables, trayectorias, continuidades y hiatus.

La condición de red pasa a ser un metalenguaje de la investigación. Los modos de existencia permiten multiplicar los seres, pasando más allá de la dicotomía humano-no humano, incorporando por ejemplos seres ficcionales, el modo de ser religioso, político, moral, del derecho, separar la técnica de la ciencia y reconocer ámbitos específicos en la vida colectiva, con ciertas reglas productivas propias. La condición de cuasi-objeto y cuasi-sujeto es diversificada en modos de existencia. La Teoría de Actor Red cobra así una dimensión ontológica múltiple, de ruptura con la metafísica occidental y con las nostalgias de un monismo ontológico.

La fuerza de la Teoría del Actor-Red en la actualidad[editar]

Según Pérez Tornero, la vigencia de la Teoría del Actor-Red es propiciada por las características del mundo contemporáneo: “necesitamos un marco conceptual que pueda dar cuenta del continuo movimiento de reticulación, ensamblaje y organización que se produce con los nuevos medios. Y requerimos que este marco sea global, explicativo y sostenga la idea de conjunto”[6] .

Con ello relaciona la potencialidad explicativa de la teoría del actor-red como una forma de abordar la sociedad que propone puntos de vista mucho más certeros, teniendo en cuenta el inmenso impacto de Internet en la comunicación, que intrínsecamente “ha dado fuerza y visibilidad al fenómeno de estructuración en forma de red”. En este contexto, donde la concepción de interrelación es mucho más explícita, la teoría del actor-red consigue identificar en un mismo nivel y a la vez unificar los artefactos tecnológicos con lenguajes de programación y actos humanos, todos ellos actantes en conjuntos holísticos.

La fuerza de esta teoría reside también en la aplicación parcial o total, explícita o encubierta, de sus fundamentos en teorías de otros autores que “reivindican el papel fundamental que tiene hoy en día las redes y las conexiones”. Tal como indica José Manuel Pérez Tornero, éstas pueden ser el conectivismo, el constructivismo, la semiótica, la antropología cultural o la economía política.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Latour, Bruno (2008). «Conclusion: de la sociedad a lo colectivo ¿Es posible reensamblar lo social?». Reensamblar lo social. Manantial. p. 344. ISBN 978-987-500-114-5. 
  2. Latour, Bruno. La esperanza de Pandora, ensayos sobre la realidad de los estudios de la ciencia. Ed. Gedisa, Barcelona 2001
  3. Latour, Bruno (2013). Investigación sobre los modos de existencia. Una antropología de los modernos. Buenos Aires: Paidós. 
  4. Latour, Bruno (2007). Nunca fuimos modernos. Ensayo de antropología simétrica. Siglo XXI. 
  5. Viveiros de Castro, Eduardo (2012). Metafísicas caníbales. Katz. 
  6. «¿Por qué está de moda la teoría del actor-red?». Gabinete de Comunicación y Educación. 8 de junio de 2015. Consultado el 20 de mayo de 2016. 

Enlaces externos[editar]