Teatro Romano de Málaga

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Teatro Romano de Málaga
Bien de Interés Cultural
Patrimonio histórico de España
Roman Malaga.jpg
Graderío del teatro.
Teatro Romano de Málaga ubicada en Provincia de Málaga
Teatro Romano de Málaga
Teatro Romano de Málaga
Teatro Romano de Málaga (Provincia de Málaga).
Declaración 16 de marzo de 1972
Figura de protección Monumento[1]
Código RI-51-0003875[2]
Coordenadas 36°43′16″N 4°25′01″O / 36.7212, -4.41686Coordenadas: 36°43′16″N 4°25′01″O / 36.7212, -4.41686
Ubicación Flag of Málaga, Spain.svg Málaga,
Flag of Andalucía.svg Andalucía,
Flag of Spain.svg España
Construcción Siglo I a. C.-
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El Teatro Romano de Málaga fue una edificación promovida por el emperador Cesar Augusto, en la ciudad romana de Malaca, actual Málaga, España. Su construcción se produjo en el siglo I a. C. y se encuentra al pie del monte Gibralfaro, junto a la Alcazaba, en la calle Alcazabilla. Es Bien de Interés Cultural desde 1972.[1]

El origen de la ciudad de Málaga se encuentra en lo que actualmente conocemos como colina de la Alcazaba. Las investigaciones llevadas a cabo para la recuperación del Teatro romano han permitido documentar algo excepcional; en su ladera se localizan restos arqueológicos que permiten conocer la presencia estable de colonos fenicios, al menos, desde el s. VII a.C.

El poblado se dispondría aterrazado, desde la cima hacia la ladera. Ya en el s. VI a.C. se construyó un importante recinto amurallado, que englobaba toda la zona habitada. La ciudad se extendía hacia el oeste, llegando su cerca hasta el actual Museo Picasso. El límite sur se ubica en el antiguo edificio de Correos.

En la ladera norte de esta colina, ha sido localizado uno de los cementerios de la ciudad fenicia cuando se realizaban las obras del nuevo túnel, hecho que permitió conocer algunas tumbas, construidas con sillares, y restos de ricos adornos personales de los allí enterrados, como magníficos pendientes de oro.

La ciudad romana, especialmente en sus fases posteriores a la  conquista o integración en el Estado romano, debió mantener  su fisonomía urbana de tradición oriental y su cultura, como  demuestran las excavaciones arqueológicas con el hallazgo en  la ladera de inscripciones púnicas, realizadas sobre cerámicas  de importación romana, y monedas emitidas en la ciudad en  época romana pero aún con escritura e iconografía púnica.

Perteneciente al s. I d.C., se observan los restos de un edificio público de tradición romana, que conformaron unas termas públicas. Esta construcción fue destruida para dar paso a la edificación del Teatro.

Historia[editar]

Detalle.

El Teatro Romano de Málaga tiene sus orígenes en el siglo I a. C., en el periodo de la Hispania romana, cuando Málaga formaba parte de la provincia de Hispania Ulterior. Fue construido en la época del emperador Augusto, siendo utilizado hasta el siglo III.

Tras permanecer oculto varios siglos, fue descubierto en 1951 durante la realización de los jardines del Palacio de Archivos y Bibliotecas, conocido como La Casa de la Cultura. Entre los años 1960 y 1963, el arquitecto Pons Sorolla restauró la cávea.[3] En 1988 se hizo pública la decisión de demoler el Palacio de Archivos y Bibliotecas para permitir completar las excavaciones arqueológicas y los trabajos de rehabilitación. Pero no fue hasta 1995 que comenzó el derribo.

Esas excavaciones revelaron la estructura subterránea de un gran almacén o espacio de laboreo relacionado con la factoría romana, que se levantó en el recinto en los siglos IV-V. Sus suelos revestidos de mortero hidráulico y soportado por pilares centrales se apoyaban en sillares procedentes del despiece del teatro. Su construcción, por tanto, fue responsable de la pérdida de los dos tercios occidentales de la basílica sur del teatro.

El Teatro también fue usado como cantera en la construcción de la Alcazaba. Varios capiteles y fustes de las columnas aparecen como sustento para los arcos de herradura en las puertas de la Alcazaba.

Entre 1958 y 1984 el Teatro Romano de Málaga acogió representaciones teatrales durante los veranos.[3] En 2011, después de veintisiete años de trabajos de rehabilitación, recuperó su uso como espacio escénico.[4] [5]

Edificio[editar]

El Teatro Romano en 1994 antes de la demolición de la Casa de la Cultura.

El Teatro Romano de Málaga fue edificado según el modelo arquitectónico establecido por Vitruvio, arquitecto romano. Desde el punto de vista constructivo, es una obra mixta al aprovechar, por un lado, parte de la ladera del cerro para asentar un sector importante de la cavea (gradas de asientos), disponiéndose el resto sobre cimentaciones artificiales. De esta cavea conocemos la parte inferior y media, mientras que la superior, la summa cavea y el pórtico in summa cavea, no está documentada, a excepción de las escaleras que nos permitían el acceso a esa zona. Aquí se encontrarían los elementos sustentantes del velum, un sistema de cubierta de tela que podía cubrir el graderío.

A los pies de la cavea está la orchestra, semicircular, donde podía sentarse un selecto grupo de espectadores, miembros notables de la ciudad, en asientos marmóreos como el conservado en el teatro malacitano. Este espacio iba ricamente decorado con grandes losas de mármol que continuaban hacia los pasillos laterales cubiertos con una bóveda.

Entre la orchestra y la scaena, discurre una inscripción marmórea fechada en época Flavia aunque reutiliza el mármol de otra inscripción anterior. La construcción de este tipo de edificios suponía importantes sumas de dinero por lo que era la élite local la que asumía sus costes, reflejándose en la epigrafía de los edificios las inversiones que realizaban estos evergetas, repercutiéndoles en prestigio y popularidad, contribuyendo ante los ciudadanos a legitimar el ejercicio del poder político.

La scaena constituía un amplio espacio rectangular elevado sobre la orchestra, delimitado por un muro bajo decorado con exedras. El aparato escénico se cierra en su frente con una fachada ornamental, el frons scaenae, decorada con vanos, columnas e imágenes tanto de los emperadores y los miembros de la familia imperial como de las principales divinidades de la ciudad. Según el canon arquitectónico, en este muro se abrían tres puertas: la valva regia en el centro y dos valvae hospitalium situadas simétricamente a ambos lados de la puerta central.

En esta línea, la temprana construcción de teatros en Hispania –y en general en las provincias occidentales– no debe ser, por tanto, relacionada con la rápida difusión del teatro como género. No respondió a una demanda ni de la población autóctona ni de las minorías itálicas, sino que vino impuesto como un medio de control sociopolítico, al margen de sus necesidades de diversión y espectáculos que, probablemente, tan sólo en muy escasa medida se darían en el teatro y que, además, contarían muy probablemente con antecedentes prerromanos previos.

Otro aspecto de gran interés presente en el Teatro romano, ya desde época tardorrepublicana, tal y como lo dejan ver los textos jurídicos de entonces, será la atención prestada a la disposición de los espectadores en la cavea. En ella se encontraría representada la totalidad de la población –también aquellos carentes de la categoría de ciudadanos– de acuerdo a un estricto orden que plasmaba la estructura social y el papel de cada uno dentro de ella. Así, asientos individualizados sobre la proedria de la orchestra estaban destinados a los magistrados municipales, sacerdotes e invitados prestigiosos. Asimismo, puestos de excepción eran los ubicados en los tribunalia, a modo de palcos sobre los pasillos cubiertos o itinera.

El sector inferior de la cavea estaba destinado a los caballeros (ordo equester), grupo al que daba acceso el patrimonio personal. En lo que quedaba del graderío se distribuía el resto de la población, organizada de acuerdo a diferentes criterios, como podían ser los colegios profesionales o los maestros con sus discípulos. En la parte alta asistían los esclavos y las mujeres.

El edificio teatral estuvo en uso hasta avanzado el s. III, momento en el que, tras su abandono, se instala en la zona una factoría destinada a la explotación industrial del pescado salado y a la elaboración de salsas derivadas, que permanecerá activo hasta el s. V, momento en el que estas piletas se reaprovechan como lugares de enterramiento convirtiéndose este lugar en una necrópolis. La vitalidad comercial volverá con la ocupación bizantina, aunque este resurgir acabará durante el s. VII. Tras la conquista musulmana en el 711, en este lugar se levantarán un recinto militar y una mezquita. La decisión de derribar la Casa de la Cultura para recuperar el Teatro romano de Málaga y la eliminación del tráfico rodado por la calle Alcazabilla, permitieron plantear la ordenación de un amplio espacio que se conformaba delante del monumento. Por otro lado, la creación de un Centro de visitantes para el Teatro romano de Málaga incide en la idea de la creación y ordenación de este espacio, potenciando la visibilidad y las relaciones espaciales de los restos con su entorno inmediato y proponiendo recorridos y puntos de vistas preferentes. En la actualidad, el Teatro ha recuperado su uso escénico formando parte del circuito Teatros Romanos de Andalucía, con cuya iniciativa se revalorizan tanto los teatros como los yacimientos ligados a estos, recuperando y poniendo en valor nuestro pasado romano, a la vez que se apoya al tejido profesional escénico de Andalucía.

Centro de interpretación[editar]

Centro de Interpretación del Teatro Romano.

En 2010 fue inaugurado el centro de interpretación del Teatro Romano. El edificio diseñado por el arquitecto Antonio Tejedor es un prisma cuadrangular de acero, madera y cristal, en cuyas paredes externas se reproducen fragmentos de la Lex Flavia Malacitana. Sirve de introducción al mundo romano en general y al teatro romano en particular por medio de audiovisuales y piezas originales recuperadas en las excavaciones que se han realizado en el monumento.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. «Consulta a la base de datos de bienes inmuebles». Consultado el 22 de octubre de 2016. 
  2. Ministerio de Cultura, Patrimonio Histórico
  3. a b Sur.es (ed.). «Seis décadas de historia en Alcazabilla». Consultado el 7 de noviembre de 2011. 
  4. El Mundo (ed.). «El público vuelve al Teatro Romano». Consultado el 17 de septiembre de 2011. 
  5. Diario Sur (ed.). «El Teatro Romano renace como escenario». Consultado el 17 de septiembre de 2011. 

Enlaces externos[editar]