Solón Wilches

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José Pacífico Solón Wilches Calderón (1835-†1893). Militar y político colombiano, nacido en el municipio del Cerrito, Santander, creció y se formó en Concepción, Santander, municipio distante unos pocos kilometros de su lugar de nacimiento, hijo de Andrés Wilches Jaimes y de Martina Calderón Sánchez. Por línea paterna era nieto de José María Wilches, prócer de la independencia nacido en Jaén, radicado en Concepción (Santander) y fusilado en Barinas por tropas realistas al mando del coronel De la Calzada.

Inicios[editar]

Solón Wilches inició su figuración como militar al marchar con la columna García Rovira para combatir en los municipios santandereanos de La Concepción y San Andrés, obteniendo los grados de teniente y capitán. En 1862 fue elegido como representante a la asamblea constituyente de Socorro, organizada para reformar la constitución del Estado de Santander en 1862, pero no asiste. Para 1864 lo eligen diputado y en 1865 asume la jefatura departamental de García Rovira. Luego llega a la Cámara de Representantes y para 1868 actuó como suplente de Manuel Murillo Toro en el Senado.

Abandonó las banderas del radicalismo y acogiendo las corriente independiente que enarboló [Rafael Núñez], inició su candidatura a la presidencia de Santander, la cual obtuvo por votación en 1872.

Presidente de Santander[editar]

Su administración estuvo marcada por un progresismo sin antecedentes para el Estado, compaginándose sus ejecutorias a la filosofía liberal con que había sido diseñado en su constitución. La reforma en la instrucción pública se hizo visible implantando cátedras más orientadas a la ciencia que a la filosofía, y los proyectos de infraestructura tuvieron notorio avance con la apertura de vías y ferrocarriles del progreso.

Interesado en que el progreso de Santander estuviera ligado a la dinámica comercial del río magdalena, visitó en 1872 al margen santandereano sobre la arteria fluvial y pudo notar que el denominado camino de Paturia era usado para sacar mercancía y que prestaba condiciones aptas para erigirse en un puerto estratégico. Se logró entonces que el Congreso, mediante la ley 52 de 1872, ordenara una vía del ferrocarril hasta Paturia [cita requerida].

Al terminar su mandanto, ya con el rango de general, el presidente Santiago Pérez Manosalva lo designó como comandante del Ejército. Como el presidente buscaba que su secretario de hacienda, don Aquileo Parra fuera su sucesor, el dirigente cartagenero Rafael Núñez propuso su nominación presidencial con visos de revolución. Comenzó a hilar un acuerdo entre los estados de la costa atlántica y aprovechó la presencia del general Ramón Santodomingo, oriundo de la costa norte, para acercarse al ejército y buscar el apoyo de el cuerpo castrense a su candidatura. Pérez, enterado de la situaicón, expidió un documento en el que llamaba la atención del Ejército a no intervenir en la campaña presidencial, y al hacerlo circular para la firma de los comandantes, concluyó que tentó el secretario Santodomingo como el general Wilches estaban de acuerdo con Núñez al no ver su signatura en el documento, razón por la cual los destituyó de sus cargos.

Efectivamente, tanto Santodomingo como Wilches entraron a comandar el ejército que se levantó en favor de Núñez y contra el gobierno, el cual marchó a órdenes del presidente del estado de Magdalena, general Joaquñin Riascos, quien se declaró Presidente de la Unión en ejercicio. La guerra estallo formalmente en 1875 y cesó con la rendición de Santodomingo quien firmó la paz sometiendo a Magdalena de nuevo al gobierno de la Unión. Las elecciones se desarrollaron con normalidad resultando elegido Parra como presidente.

Parra tuvo que enfrentar una nueva guerra civil, enarbolada por el partido conservador. Para devolver el orden público, nombró al general liberal no radical Julián Trujillo como comandante del ejército, ante el cual se rindieron los rebeldes y convirtieron al genenral en presidenciable. Las estructuras políticas de Núñez se movieron hacia el conservatismo y en audaz movimiento recuperaron el poder, resultando elegido Trujillo como presidente de la Unión y Solón Wilches de nuevo en la presidencia de Santander.

Para su segunda administración, el general contó con la orientación del ingeniero Geo von Lenguerke para desarrollar caminos de piedra para la muy quebrada y agreste topografía santandereana. Continuó con el desarrollo de la ciencia y la tecnología con el estímulo a la inmigración de empresarios y maestros alemanes. El dinamismo y aprehensión al frente de su labor lo hizo concentrar el poder, y al presentarse de nuevo Núñez a la presidencia, conformó a una Asamblea Constituyente del Estado por amigos y parientes, cone le propósito de generar una carta constitucional del Estado con un perfil nuñista, logró su aprobación e introdujo la reelección, a la cual accedió para el siguiente periodo y en ejercicio de dicha administración inició los trabajos definitivos para el ferrocarril al río Magdalena. Preocupado por la detención del poder, inició tareas para imponer a su sucesor, situación que los redicales aprovecharon para fortalecer la oposición a su gobierno, logrando que figuras liberales como la de Nicolás Pinzón Warlostein se instalaran en Socorro para atacar a su gobierno desde tribunas periodísticas. La presión llevó a Wilches a entregar la presidencia del Estado, pasando a la comandancia del ejército de la Unión, nombrado en esa posición por el presidente Núñez.

Wilches postuló su nombre a la presidencia, pero fue derrotado por Francisco Javier Zaldúa, nombre promovido por Núñez para el periodo 1882-1884. Zaldúa murió a los ocho meses de su posesión, sucediéndolo el liberal José Eusebio Otálora en calidad de designado. Como Núñez iniciara su campaña para 1884 con la propuesta de cambiar la constitución, que era sagrada para los radicales, éstos le propusieron al presidente Otálora la nominación por el liberalismo unido, con el pretexto que al ser designado no estaba inhabilitado para ser elegido. Otalora declina con el tiempo el ofrecimiento y a último momento los liberales promueven a Wilches, de nuevo presidente de Santander, para enfrentar a Núñez, pero solo obtiene el favor de su Estado, el de Antioquia y el de Tolima, perdiendo la elección.

Puerto Wilches[editar]

El municipio santandereano de Puerto Wilches se erige con la construcción del ferrocarril al Magdalena que promovió el general Solón. Un pequeño corregimiento poblado por pescadores y conocido como Montecristo, fue señalado como el punto de partida de la locomotora. Don Francisco Ordóñez, jefe de la provincia de Soto, propuso que este lugar fuera bautizado con el nombre del egregio mandatario de Santander, propuesta acogida y oficializada por la Asamblea Deaprtamental por Ley número 41. La primera locomotora a vapor fue bautizada con el nombre de General Wilches, era de origen americano, tenía capacidad de 35 toneladas y desarrollaba 15 millas por hora, su maquinista se llamó Cornelio Mackey. El 29 de Septiembre de 1882 a la 1:00 p.m. la locomotora y su tren hicieron felizmente el viaje de prueba. El 2 de Septiembre de 1883 el presidente Wilches decreta la construcción de una sociedad anónima llamada Compañía Empresaria del Ferrocarril de Santander. A comienzos de 1920 el progreso ya había empezado a transformar la pequeña aldea de pescadores y Puerto Wilches empezó a ser el principal puerto sobre el río Magdalena en Santander.[cita requerida].

Familia[editar]

El general Wilches contrajo matrimonio con su prima hermana Rosalina Otero Wilches, hija del ex presidente de Santander Rafael Otero Navarro y de Natalia Wilches Calderón. Fueron hijos de este matrimonio Milciades, Andrés, Solón y Rosalina Wilches Otero, ésta última casada con Pablo Emilio Barón Peña, hijo de Moisés Barón Navas y de Lucía Peña Carvajal.

Referencias[editar]

GENEALOGIAS DE SANTA FE DE BOGOTA. TOMO VI. Pág 360.