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Sales de rehidratación oral

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Dos sobres con sales de rehidratación oral: uno elaborado en Nepal (izquierda) y el otro en Perú (derecha).

Las sales de rehidratación oral (SRO), también denominadas sales para rehidratación oral, suero oral o, en algunos países, vida suero oral, son una mezcla de electrolitos y glucosa destinada a preparar una solución que se administra por vía oral para prevenir y tratar la deshidratación leve o moderada, especialmente la asociada a la diarrea.[1][2] También pueden emplearse como reposición de mantenimiento tras pérdidas por vómitos o deposiciones líquidas, siempre que exista tolerancia a la vía oral.[2]

Se distribuyen habitualmente en sobres de bajo coste, cuyo contenido se disuelve en un volumen determinado de agua (con frecuencia 1 litro, según el producto), aunque existen presentaciones para otras cantidades. Para que sean eficaces y seguras, es fundamental respetar la dilución indicada y utilizar agua potable o previamente hervida y enfriada.[2][3]

Las SRO forman parte de la terapia de rehidratación oral, considerada una medida de primera elección en la deshidratación leve o moderada por diarrea, en particular en la infancia, y pueden reducir la necesidad de rehidratación por vía intravenosa en muchos casos.[1][2]

Su uso y distribución han sido promovidos por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, especialmente en entornos con recursos limitados, donde la diarrea aguda y la deshidratación asociada han sido causas importantes de mortalidad en menores de cinco años.[2]

Numerosos países han implantado programas de provisión gratuita o a bajo coste de sobres de SRO con formulaciones estandarizadas basadas en las recomendaciones internacionales.

Contenido

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La composición de las sales de rehidratación oral está estandarizada internacionalmente. Históricamente se empleó la fórmula clásica de la Organización Mundial de la Salud, pero desde 2003 se recomienda preferentemente la fórmula de osmolaridad reducida, que disminuye el volumen de heces, los vómitos y la necesidad de rehidratación intravenosa.[1]

Composición por litro (g/L)

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Composición recomendada por litro de agua
Componente Fórmula clásica Osmolaridad reducida (actual)
Cloruro de sodio 3,5 g 2,6 g
Citrato trisódico dihidratado
(o bicarbonato de sodio en formulaciones antiguas)
2,9 g 2,9 g
Cloruro potásico 1,5 g 1,5 g
Glucosa anhidra 20 g 13,5 g

Composición iónica (mmol/L)

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Concentración aproximada de solutos
Sodio Potasio Cloruro Citrato Glucosa Osmolaridad total
Fórmula clásica 90 20 80 10 111 311 mOsm/L
Osmolaridad reducida 75 20 65 10 75 245 mOsm/L

La presencia simultánea de sodio y glucosa facilita la absorción intestinal de agua mediante el cotransporte sodio-glucosa, lo que permite una rehidratación eficaz incluso durante episodios de diarrea activa.

Preparación casera

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Cuando no se disponga de sobres comerciales de sales de rehidratación oral, la Organización Mundial de la Salud recomienda como medida provisional la preparación de una solución casera con el fin de prevenir o retrasar la deshidratación hasta poder acceder a atención sanitaria.[4]

La preparación básica consiste en disolver en:

  • 1 litro de agua potable o previamente hervida y enfriada
  • 6 cucharaditas rasas de azúcar
  • ½ cucharadita rasa de sal

Esta mezcla se conoce como solución de azúcar y sal.

La Organización Mundial de la Salud señala que estas soluciones caseras pueden utilizarse de forma temporal cuando no haya alternativas disponibles, pero no sustituyen a las formulaciones estandarizadas de sales de rehidratación oral para el tratamiento de una deshidratación ya establecida.[4]

Debido a que las medidas domésticas pueden variar (tamaño de las cucharas, tipo de sal o azúcar y errores de dilución), la concentración final puede ser inexacta. Por ello, siempre que sea posible se prefieren los sobres comerciales, que garantizan proporciones adecuadas de glucosa y electrolitos.

Administración

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Paciente con cólera bebiendo una solución de rehidratación oral preparada según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

La solución debe prepararse exclusivamente con agua potable o previamente hervida y enfriada, respetando estrictamente la proporción indicada por el fabricante o por las guías sanitarias.[5]

Se recomienda administrar la solución a temperatura ambiente y en tomas pequeñas y frecuentes para mejorar la tolerancia digestiva. En lactantes puede ofrecerse con cuchara, jeringa o gotero, y en niños mayores y adultos mediante sorbos repetidos.

En caso de vómito, se aconseja interrumpir la administración durante 5–10 minutos y reanudarla posteriormente de forma más lenta y fraccionada. La administración gradual suele reducir la recurrencia de los vómitos.

La cantidad total ingerida debe ajustarse a las pérdidas estimadas por diarrea o vómitos y al peso corporal del paciente, siguiendo las pautas de mantenimiento o rehidratación establecidas.

Una vez preparada, la solución debe conservarse tapada y utilizarse en las siguientes 24 horas; el sobrante debe desecharse para evitar contaminación bacteriana.

Indicaciones y posología

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Las sales de rehidratación oral se emplean en personas con deshidratación leve o moderada y tolerancia a la vía oral. La pauta de administración varía según el objetivo terapéutico: prevención de pérdidas (mantenimiento) o corrección del déficit hídrico ya establecido (rehidratación).[2][1]

Esquema orientativo

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Pautas habituales de administración
Situación clínica Objetivo Dosis recomendada
Mantenimiento Reponer pérdidas y prevenir deshidratación 5–10 mL/kg por cada deposición líquida
2–5 mL/kg por cada vómito
Rehidratación leve Corregir déficit hídrico 50 mL/kg en 4 horas
Rehidratación moderada Corregir déficit hídrico 75–100 mL/kg en 4 horas

Administración práctica

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Durante la fase de rehidratación, el volumen total calculado para 4 horas debe fraccionarse en tomas pequeñas y frecuentes (por ejemplo, cada 5–10 minutos o de forma continua), lo que mejora la tolerancia digestiva y reduce los vómitos.[5][2]

Tras completar las primeras 4 horas, se recomienda reevaluar el estado clínico del paciente:

  • si la deshidratación se ha corregido, continuar con pauta de mantenimiento;
  • si persiste, repetir la fase de rehidratación o valorar atención médica adicional.[1]

En lactantes y niños pequeños puede administrarse con cuchara, jeringa o gotero. La alimentación habitual, incluida la lactancia materna, debe mantenerse o reanudarse lo antes posible.

Contraindicaciones

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El vómito aislado no constituye por sí mismo una contraindicación para la terapia de rehidratación oral, ya que la administración fraccionada en pequeñas cantidades suele ser bien tolerada. Sin embargo, los vómitos persistentes o incoercibles que impidan la ingesta adecuada pueden limitar su eficacia y requerir otras vías de hidratación.[5]

La rehidratación oral está contraindicada o debe sustituirse por rehidratación intravenosa y valoración médica urgente en las siguientes situaciones:[5][1]

  • Choque hipovolémico o signos de deshidratación grave.
  • Alteración del estado de conciencia o incapacidad para beber.
  • Vómitos repetidos que impiden la retención de líquidos.
  • Pérdidas intestinales muy abundantes (diarrea de alto volumen o evacuaciones muy frecuentes).
  • Sospecha de obstrucción intestinal o íleo.
  • Lesiones extensas de la mucosa oral que dificulten la administración.
  • Presencia de enfermedades asociadas que requieran manejo hospitalario.

En estos casos, la reposición por vía intravenosa o la atención en un centro sanitario resulta más adecuada.

Véase también

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Referencias

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  1. 1 2 3 4 5 6 Cellucci, Michael. «Rehidratación oral - Pediatría». Manual MSD versión para profesionales. Consultado el 11 de junio de 2020.
  2. 1 2 3 4 5 6 7 «Sales para rehidratación oral». Asociación Española de Pediatría. Consultado el 13 de julio de 2020.
  3. «Sales de rehidratación oral (SRO)». Nutriset. Consultado el 3 de febrero de 2021.
  4. 1 2 «WHO position paper on Oral Rehydration Salts to reduce mortality from cholera». WHO. Consultado el 11 de junio de 2020. «In case ORS packets are not available, homemade solutions consisting of either half a small spoon of salt and six level small spoons of sugar dissolved in one litre of safe water, or lightly salted rice water or even plain water may be given to PREVENT or DELAY the onset of dehydration on the way to the health facility.»
  5. 1 2 3 4 de Materán, Mercedes R.; Tomat, María; Pérez, Dolores; Roa, Betzabe; Meneses, Ruth (diciembre de 2009). «Terapia de Rehidratacion Oral». Archivos Venezolanos de Puericultura y Pediatría 72 (4): 146-153. ISSN 0004-0649. Consultado el 16 de enero de 2021.

Enlaces externos

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