Rotación de la Tierra

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
rotacion de la tierra de un lado al otro
Animación que muestra el movimiento de la Tierra.

La rotación es uno de los movimientos de la Tierra que consiste en girar en torno a su propio eje. La Tierra gira de oeste a este. Tomando al polo norte como punto de vista, la Tierra gira en sentido antihorario, es decir, de derecha a izquierda. Un giro completo en relación a una estrella fija dura 23 horas, 56 minutos y 4 segundos. Este movimiento se hace patente con el péndulo de Foucault cuya masa considerable se suspende de un punto a gran altura para independizar su movimiento del propio movimiento de rotación terrestre, es decir, del suelo, aunque no se puede independizar de manera absoluta del movimiento del punto del techo de donde se suspende.

A lo largo de millones de años la rotación se ha ralentizado de forma significativa por interacciones gravitacionales con la Luna (efecto marea). Sin embargo, algunos acontecimientos de grandes proporciones, como el terremoto del océano Índico de 2004 han acelerado la rotación en tres microsegundos.[1]​ El ajuste postglacial, en marcha desde la última edad de hielo, está cambiando la distribución de la masa de la Tierra y, por consiguiente, modificando el momento de inercia y, a causa de la ley de conservación del momento angular, también el período de rotación.[2]

La medición del día terrestre[editar]

La medición del día terrestre toma en cuenta el valor exacto del movimiento de rotación. Como ese valor se hace cada vez más corto, se hace necesario ajustar periódicamente la medida del tiempo con un reloj atómico que es de gran precisión y no depende de la velocidad de rotación. Como resulta obvio, no se puede ajustar la duración del movimiento de rotación terrestre al reloj atómico (que, como hemos dicho, no depende de la duración de esa rotación) sino al contrario: cuando la hora marcada por un reloj atómico marca un segundo más que el movimiento de rotación terrestre como ha sucedido al iniciarse el año 2017, se suprime dicho segundo en la medición precisa del movimiento de rotación terrestre. En cualquier caso, esta exagerada precisión que ahora tenemos de la rotación terrestre tiene poco que ver con lo que se refiere a las consecuencias de la misma. La disminución muy lenta pero consistente de la rotación terrestre puede estar también relacionada con la teoría del Bing Bang, del universo en expansión, en el cual la velocidad de la expansión en ese movimiento se va reduciendo con el tiempo, pero ello tampoco es relevante cuando estudiamos los efectos de la rotación terrestre (o de la traslación).

Consecuencias de la rotación terrestre[editar]

El movimiento de rotación terrestre tiene una consecuencia muy compleja sobre los cuerpos en movimiento de la superficie terrestre. En general, se puede decir que las características de dicha consecuencia son las siguientes:

  • Se trata de una serie de efectos aparentes y no reales. Aunque esta idea parece un disparate, nos servirá para aclarar cómo es el efecto de la rotación terrestre, explicado por A. Gil Olcina en el libro Geografía General I [3]​, al explicar las características del efecto de Coriolis en lo que se refiere a la atmósfera, Gil Olcina señala que es el movimiento de rotación el que ejerce una acción que hace desviar los vientos hacia la izquierda en el hemisferio norte y a la derecha en el hemisferio sur. Sólo que al hacer esta referencia se entiende que no es un efecto real sino aparente ya que es la superficie terrestre la que se mueve durante el movimiento de rotación y el aire solo se mueve en consecuencia de este movimiento.
  • El movimiento de rotación terrestre ejerce un efecto tridimensional sobre los cuerpos que se mueven sobre la superficie, en especial, los líquidos (ríos, mares, océanos, lagos) y gaseosos en la atmósfera, como el viento en superficie, la convección, la subsidencia (meteorología), etc. También ejercen ese efecto en algunos cuerpos sólidos, como el hielo oceánico, fluvial o terrestre.
  • Se trata de un efecto inercial, tanto en la atmósfera como en la hidrosfera (aguas continentales y marinas). Ejemplos: vientos, vientos planetarios; corriente ecuatorial, corriente circumpolar antártica, etc. [4]

Sucesión del día y de la noche[editar]

Siendo la Tierra un cuerpo esférico, cualquier punto de su superficie pasará diariamente de la iluminación a la oscuridad, es decir, del día a la noche, excepción hecha de las zonas polares, donde la inclinación del eje terrestre modifica esta idea (seis meses de insolación y seis meses de oscuridad).

Esta consecuencia es muy importante y regula la vida cotidiana de los animales, las plantas y, especialmente, de los seres humanos.

A su vez, la sucesión del día y de la noche determina la exposición diaria de la superficie terrestre a la radiación solar y a una serie de procesos de compensación en las partes sólida, líquida y gaseosa de nuestro planeta que suavizan en gran medida los valores extremos a que daría lugar una exposición directa a dicha radiación. La atmósfera y, sobre todo, la hidrosfera, absorben gran cantidad de calor durante el día y lo ceden durante la noche permitiendo, en consecuencia, la vida sobre la Tierra. Y sobre la distinta absorción de la radiación solar por parte de la litósfera e hidrósfera terrestres, puede consultarse el artículo sobre la diatermancia

Abultamiento ecuatorial y achatamiento polar[editar]

La rotación terrestre crea una fuerza centrífuga.

Dirección de los vientos y de las corrientes marinas[editar]

Activación del campo magnético[editar]

El movimiento de rotación de la Tierra permite la producción de un campo magnético general y potente, ya que las masas internas también se mueven, pero a diferentes velocidades.

Una porción fluida (núcleo exterior líquido) circula sobre un núcleo sólido interno (metálico) produciendo fricciones y por ello electricidad, generándose un importante campo magnético que protege a la Tierra del viento solar.

Efecto Coriolis[editar]

En lo que respecta al planeta Tierra, el efecto de Coriolis es un efecto tridimensional e inercial que sufren los objetos en movimiento y las grandes masas fluidas de la superficie terrestre (atmósfera e hidrósfera) en sus desplazamientos, movimientos que también se pueden definir como respuestas inerciales y tridimensionales al movimiento de rotación terrestre.

Péndulo de Foucault en la Ciudad de Ciencias y las artes de Valencia

La mejor forma de comprender los efectos del movimiento de rotación terrestre es mediante la observación del péndulo de Foucault cuyas oscilaciones no solo comprueban el movimiento de rotación terrestre, sino la forma como se produce este movimiento.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Sumatran earthquake sped up Earth's rotation.» 30 de diciembre de 2004. Nature.
  2. Wu, P.; W. R. Peltier (1984). «Pleistocene deglaciation and the earth's rotation: a new analysis». Geophysical Journal of the Royal Astronomical Society 76: 753-792. 
  3. J. Vilà Valentí, F. López Bermúdez, A. Gil Olcina, J. Mateu Belles, Geografía General I. Taurus Ediciones, 1988
  4. Nota: aunque sólo se señalan algunos ejemplos, todos los vientos, al igual que sucede con todas las corrientes marinas, sin excepción, se deben al efecto inercial del movimiento de rotación terrestre como

Enlaces externos[editar]