Richard Thaler

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Richard H. Thaler Premio Nobel
Richard Thaler Chatham.jpg
Información personal
Nombre en inglés Richard H. Thaler Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 12 de septiembre de 1945 Ver y modificar los datos en Wikidata (72 años)
East Orange, Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Estadounidense Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Judaísmo Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Supervisor doctoral Sherwin Rosen Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Economista Ver y modificar los datos en Wikidata
Área Economía Ver y modificar los datos en Wikidata
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Richard H. Thaler (East Orange, 12 de septiembre de 1945) es un economista conocido por sus aportes teóricos en finanzas conductuales y por su colaboración con Daniel Kahneman y otros en la definición avanzada de este campo. Recibió el Premio Nobel de Economía 2017.[1]

Biografía[editar]

Se doctoró en Ciencias Económicas en la Universidad de Rochester en 1974. Actualmente enseña en la University of Chicago Booth School of Business, y colabora con el "National Bureau of Economic Research".

Trayectoria[editar]

Thaler logró fama en el campo de la ciencia económica publicando una columna habitual en el Journal of Economic Perspectives desde 1987 a 1990 titulada "Anomalías", en la que documentaba casos particulares de conducta económica que parecían violar la teoría tradicional microeconómica.[2]

Kahneman citó después su trabajo conjunto con Thaler como uno de los principales factores en lograr el Premio Nobel de Economía, diciendo "El comité me citó por haber integrado percepciones desde la investigación psicológica en la ciencia económica..,.. pero aunque no deseo renunciar a ningún crédito por mi contribución, debo decir que me parece que el trabajo de integración fue realmente hecho principalmente por Thaler y el grupo de jóvenes economistas que rápidamente comenzaron a su alrededor".[3]

Thaler también ha escrito algunos libros orientados a lectores legos en el tema de las finanzas conductuales, incluyendo Quasi-rational Economics y The Winner's Curse. Este último contiene muchas de sus columnas "anomalías", revisadas y adaptadas para una audiencia popular. Participó en la película ganadora de un óscar La gran apuesta, donde, sentado en una mesa de Black Jack, explicó en dos minutos junto a Selena Gómez la crisis de las hipotecas subprime.[4]

En 2017 fue galardonado con el Premio Nobel de Economía. La academia valoró sus contribuciones a la economía conductual.

El Comité del Nobel indica en la presentación del galardón que sus trabajos "han construido un puente entre el análisis económico y psicológico de la toma de decisiones por parte de los individuos, explorando aspectos cómo la racionalidad limitada, las preferencias sociales y la falta de autocontrol afectan a las decisiones de las personas y los resultados de los mercados." Y "Richard Thaler ha desempeñado un papel crucial en el desarrollo de la economía del comportamiento durante las últimas cuatro décadas", añadiendo que el economista estadounidense ha proporcionado los "cimientos" empíricos y conceptuales de este campo: "Al incorporar nuevas ideas sobre la psicología humana al análisis económico, ha dotado a los economistas de una mayor riqueza de herramientas analíticas y experimentales para comprender y predecir el comportamiento humano".[5]

Este enfoque conductual aporta a la economía "un análisis más realista de cómo piensan y actúan las personas cuando están tomando decisiones económicas", lo que ayuda a "diseñar medidas e instituciones que incrementan los beneficios para el conjunto de la sociedad".

Este posicionamiento difiere de la teoría tradicional, que da por sentado que las personas tienen buen acceso a la información y la procesan de forma correcta, lo que casi siempre está lejos de suceder en la realidad.[6]

Contribuciones notables[editar]

Conceptos básicos de su pensamiento económico[7][editar]

  • "La economía tradicional no es incorrecta, pero se puede mejorar": Los modelos tradicionales suponen que siempre tomamos la decisión mejor para nosotros, teniendo en cuenta las circunstancias y que lo único que nos hace felices es nuestro propio interés, que no tenemos problemas de autocontrol o que nuestras creencias y opiniones no están sesgadas.
  • "Supuesto de optimización plausible": Ya que hay tareas que nos resultan más difíciles que otras, es decir, en las que cometemos más errores, y que hay personas más inteligentes que otras, es decir, que cometen menos errores que otros, si vamos a hacer prescripciones de política económica debemos antes enriquecer el modelo y entender que las fricciones existen.
  • "¿Qué puede ser la economía sino una ciencia sobre el comportamiento?": La economía estudia comportamiento de los individuos cuando toman decisiones económicas. El problema surge cuando nuestros modelos no son todo lo realistas que debieran. Los seres humanos cometemos "errores" sistemáticos y queremos entender de dónde vienen y a qué llevan.
  • "No es un aspecto secundario de la teoría económica": No es cierto que aunque las motivaciones de los modelos económicos sean simplificaciones, al final los sujetos se comportan "como si" esos modelos fueran ciertos. En la mayor parte de las situaciones no nos comportamos como predicen los modelos. Resulta que precisamente aquellas decisiones más difíciles, comprar una casa, contraer matrimonio, elegir una profesión.... son aquellas que decidimos pocas veces y sobre las que es difícil aprender por propia experiencia.
  • "Los mercados no son perfectos": Los modelos económicos tradicionales postulan que 1) "nada es gratis", que quiere decir que no se puede "vencer" al mercado y por tanto poder beneficiarse del arbitraje y que 2) los precios de los activos son igual a su valor intrínseco, es decir, que realmente no existen las burbujas. La realidad nos muestra los amplios márgenes de intermediación de los que se benefician los agentes que operan en el mercado mejor informados y posicionados. Por otro lado la recurrente formación de burbujas en los mercados y sus periódicos estallidos refutan la teoría del valor tradicional.
  • "Sesgo del presente": Tendemos a darle más peso al presente en nuestras decisiones y terminamos cometiendo errores. Preferimos comprar algo que nos satisfaga hoy frente a una ganancia futura. Estas preferencias pueden hacer que tomemos decisiones poco consistentes o irracionales.[8]
  • "Demasiados factores supuestamente irrelevantes": Según la economía tradicional, los llamados "costes sumergidos" (los derivados de decisiones erróneas pasadas que no podemos recuperar) no deberían afectar nuestras decisiones de inversión presentes, ni la forma de presentar un problema ("framing") debería cambiar nuestra elección porque nos dieran una opción u otra por defecto. Sin embargo está demostrado que muchos inversores siguen invirtiendo en algo, no porque crean que vaya a rendirles más en el futuro, sino porque con lo que ya han invertido en el pasado es difícil asumir que se trata de dinero perdido. Igualmente las decisiones por defecto, como en el caso de la donación de órganos, influyen grandemente en los resultados globales efectivos de las mismas.
  • "Hacia las políticas basadas en la evidencia...y la teoría basada en la evidencia": Tomar medidas políticas sin tener evidencia empírica sobre si van a funcionar es una temeridad. Por ello el uso de experimentos de campo a pequeña escala sirve para diseñar y mejorar dichas medidas. Thaler cree que el problema viene de que usamos la teoría para dos funciones distintas: 1) encontrar  la mejor manera de resolver un problema y 2) describir cómo la gente resuelve los problemas. Desgraciadamente, dado que nos parecemos más a Homer Simpson que al consumidor tipo de la teoría tradicional, ambas funciones son distintas. En los últimos 20 años se han multiplicado las teorías económicas que incorporan aspectos psicológicos más realistas (la teoría "prospectiva", modelos de decisión intertemporal con sesgos, modelos de preferencias sociales, de puntos de referencia, de racionalidad limitada...), y poco a poco se van incorporando a todos los campos como algo estándar.
  • "Orígenes de la Economía conductual": Thaler recurre a algunos de los "padres" de la Economía cuando busca las raíces de la Economía del Comportamiento. Por ejemplo, cita el "otro" libro de Adam Smith, "La Teoría de los Sentimientos Morales" como la base sobre la que luego  se han construido modelos sobre exceso de confianza ("overconfidence"), aversión a la pérdida ("loss aversion") o los problemas de autocontrol. Igualmente, nombra a John Maynard Keynes como el primero en introducir aspectos psicológicos en el campo de las finanzas ("Behavioral Fiance") y reivindica a Vilfredo Pareto por su convicción en que los fundamentos de la Economía han de estar basados en la Psicología.

Referencias[editar]

  1. «Richard H. Thaler, pionero de la economía conductual, Premio Nobel de Economía 2017». Diario Expansión. 9 de octubre de 2017. Consultado el 9 de octubre de 2017. 
  2. "Anomalies", articles published in the Journal of Economic Perspectives; Richard Thaler. University of Chicago.
  3. Daniel Kahneman - Biography; Nobel Price.
  4. Pascual, Manuel González (2016-09-12). «No invertimos como el capitán Spock sino como Homer Simpson». Cinco Días. Consultado el 2017-10-10. 
  5. «Richard Thaler, Premio Nobel de Economía 2017». www.larazon.es. Consultado el 2017-10-09. 
  6. «Richard Thaler, premio Nobel de Economía por sus estudios sobre la 'economía del comportamiento'». ELMUNDO. Consultado el 2017-10-09. 
  7. Biel, Pedro Rey (2016-01-22). «De Mr. Spock a Homer Simpson: Notas Presidenciales sobre la Economía del Comportamiento». Nada es Gratis. Consultado el 2017-10-09. 
  8. Gimeno, Rebeca (2017-10-10). «Le damos demasiada importancia al presente (y eso es un error): este Nobel explica por qué». EL PAÍS RETINA. Consultado el 2017-10-10. 

Enlaces externos[editar]