Pueblo charca

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Charcas
Ubicación BoliviaFlag of Bolivia.svg Bolivia
Idioma Lenguas aimaraicas

El pueblo charca fue una etnia indígena que habitó la región del actual departamento de Chuquisaca (Bolivia). Desde fines del siglo XV fueron súbditos del Imperio inca. Regularmente sufrían incursiones de los avá guaraní (desde el actual Paraguay, al este), que ellos llamaban «chiriguanos».

El Señorío de los Charcas fue una nación indígena en América del Sur hasta la conquista española, y se considera que fue el primer nombre que recibió la región del sur del actual Estado Plurinacional de Bolivia, desde el norte del actual departamento de Chuquisaca hasta el centro del actual departamento de Cochabamba. La capital de los charcas, la localidad de Choquechaca («Chuquisaca») se asentaba donde ahora está la ciudad de Sucre (capital administrativa de Bolivia).

Trabajaban la tierra y cultivaban maíz y coca en yungas.[1]

A mediados del siglo XIV fueron conquistados por los incas, cuando el ejército inca cruzó el río Desaguadero, que desagua en el lago Titicaca, unos 600 km al noroeste de la región de los charcas.[2]

Poderío[editar]

Los charcas fueron la nación más poderosa del sur del Collasuyo. Se impusieron sobre otras tribus como los caracaras, los chuis o los chichas, que más tarde serían sus aliados.[cita requerida] Lucharon durante décadas contra las incursiones de los avá guaraní del este (que los quechuas del norte llamaban despectivamente «chiriguanos»).

Otras etnias de la zona eran los carangas, churumatas (jujuyes),[3]jukumanis, pacajes, soras y urus.[1]

La capital en Choquechaca[editar]

La vida de los charcas era tranquila y vivían en relación comercial con sus vecinos, pero a finales del siglo XV el ejército incaico, al mando del inca Túpac Yupanqui (1441-1493), comenzó a incursionar con su ejército hasta el territorio de los charcas.

Cuando llegaron los invasores, los charcas tomaron las armas: no estaban dispuestos a someterse ante los incas, adorar a sus dioses, darles sus tierras ni servir como esclavos. Empezó la guerra, pero solo después de varias derrotas ante los incas, los ancianos y el jefe charca Copacatiraca convencieron al pueblo, mostrando al rey inca como un personaje benevolente, demostrando que sus leyes eran buenas y su gobierno suave.

Historia[editar]

La vida de los charcas era tranquila y vivían en relación comercial con sus vecinos, pero a finales del siglo XV[4]​ el ejército incaico, al mando del inca Túpac Yupanqui (1441-1493), comenzó a incursionar con su ejército hasta el territorio de los charcas.

Cuando llegaron los invasores, los charcas tomaron las armas: no estaban dispuestos a someterse ante los incas, adorar a sus dioses, darles sus tierras ni servir como esclavos. Empezó la guerra, pero solo después de varias derrotas ante los incas, los ancianos y el jefe charca Copacatiraca convencieron al pueblo, mostrando al rey inca como un personaje benevolente, demostrando que sus leyes eran buenas y su gobierno suave, y que a los pueblos conquistados no los veían como esclavos sino como hermanos, y que era de más conveniencia estar en paz con el inca. Entonces los charcas entregaron las armas y se unieron al ejército inca. El jefe inca les regaló trajes lujosos a los ancianos charcas y a su jefe Copacatiraca.

Se cree que la primera persona de raza caucásica que hizo contacto con los charcas fue el aventurero portugués Aleixo García, en 1505, con un grupo numerosísimo de guaraníes, que estaban en busca del Rey Blanco (posiblemente el emperador inca).

En 1538, Gonzalo Pizarro (1510-1548) ―hermano menor del conquistador Francisco, que había fundado la ciudad de Lima (Perú)― al mando de un pequeño ejército ingresó en el territorio de los charcas (que los dejaron entrar), conquistó las tierras habitadas por los charcas y atacó la aldea de Choquechaca, matando a muchos habitantes.[5]

El 29 de septiembre de 1538, un grupo de conquistadores españoles, liderados por Pedro Anzúrez de Camporredondo, ocuparon Choquechaca y fundaron la Villa de La Plata de la Nueva Toledo ―bautizándola así por la plata que Hernando Pizarro había encontrado en el cerro de Porco―. En 1776 la villa volvería a llamarse Chuquisaca (que era como los españoles entendían el topónimo Choke-Shaka), y que 1825 sería denominada Sucre (en honor al libertador Antonio José de Sucre), actual capital administrativa de Bolivia.

Hoy en día de esa cultura no queda nada más que el nombre del dios Tanga Tanga, que perdura en las leyendas que se cuentan en la ciudad de Sucre.[cita requerida]

Referencias[editar]

  1. a b Lorandi, Ana María; Salazar-Soler, Carmen; y Wachtel, Nathan (comp.): Los Andes: cincuenta años después (1953-2003). Homenaje a John Murra. Lima (Perú): Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2003.
  2. Platt, Tristán; y Bouysse-Cassagne, Therese (2006): Qaraqara-Charka: mallku, inka y rey en la provincia de Charcas (siglos XV-XVII). Historia antropológica de una confederación aymara. Lima (Perú): IFEA (Instituto Francés de Estudios Andinos). Pág. 27 y 44.
  3. Gonzales, Juan (1560): Visita de los yndios churumatas e yndios charcas de Totora mytimas que todos estan en cabeça de su magestad. Archivo Histórico de Cochabamba, 1601-1661. Raimund Schramm (ed.), MUSEF (Museo Nacional de Etnografía y Folklore), 1990. 63 páginas. Ficha bibliográfica básica.
  4. «Colonial history», artículo en inglés en el sitio web Sucre Turístico.
  5. Cacua Prada, Antonio: «En Charcas nació la libertad de América», artículo en el sitio web Geográfica Sucre.

Enlaces externos[editar]