Prisión de Sremska Mitrovica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Prisión Sremska Mitrovica ubicada en Serbia
Prisión Sremska Mitrovica
Prisión Sremska Mitrovica
Prisión de Sremska Mitrovica en el mapa

La prisión de Sremska Mitrovica (en serbio: Казнено-поправни завод у Сремској Митровици /Kazneno-popravni zavod u Sremskoj Mitrovici) es la mayor prisión de Serbia. Se trata de un edificio de dos plantas situado en la ciudad Sremska Mitrovica, provincia de Vojvodina.

Historia[editar]

Fundación[editar]

Fué construida entre 1895 y 1899 por orden del emperador Franz Joseph de la Habsburgo. Entre 1918 y 1941 dependió de la administración del Reino de Yugoslavia y a partir de 1944 estuvo a cargo de la República Socialista Federativa de Yugoslavia.

Período de las Guerras Yugoslavas[editar]

Durante las Guerras Yugoslavas, algunos prisioneros de guerra croatas fueron encarcelados en esta prisión. El edificio principal se mantuvo operativo desde Noviembre de 1991 hasta Agosto de 1992, y en él muchos prisioneros fueron torturados empleando técnicas de abusos y violación. Al menos veinticinco presos murieron en presencia de testigos aunque se estima que el total es mucho mayor. Organismos internacionales han recogido datos pormenorizados procedentes de informes, inspecciones y los propios supervivientes.[1] Sin embargo, una de las dos instalaciones que integran la prisión de Sremska Mitrovica, Fruska Gora , era una dependencia secundaria en la que se mantuvo a un número desconocido de detenidos, y la información sobre lo allí sucedido es muy escasa, pues la mayoría de los informes se centra en la instalación principal.

El "Penal Correccional Principal" ("Kazneno Popravni Dom" - KPD) funcionaba sobre todo como centro de reinserción para la población civil. Se encuentra en el centro de Sremska Mitrovica y es un edificio de ladrillo rodeado por muros de cuatro metros de altura y alambrada de espino. El edificio consta de dos plantas, de 60 a 70 metros de largo por 8 metros de ancho. Se compone de pabellones múltiples con salas de diferentes tamaños. Junto a ellas hay asimismo celdas de aislamiento y celdas de segregación. El sótano del edificio fue utilizado para la tortura de prisioneros.

Durante la Guerra de Croacia (1991-1995), la ciudad de Vukovar se vio sometida por el JNA y, posteriormente, el 18 de noviembre, las fuerzas paramilitares serbias , después de un asedio de tres meses. Los croatas se rindieron con la condición acordada de que se permitiera la evacuación a la población civil, sin embargo, el Ejército Popular Yugoslavo no respetó dicho acuerdo y los civiles y militares capturados fueron detenidos. Entre los civiles también se detuvo a casi todo el personal médico del principal hospital de Vukovar, donde muchos de los sobrevivientes se habían refugiado. Entre ellos se encontraba el doctor Vesna Bosanac, jefe del personal médico. El resto de los prisioneros fue trasladado a Sremska Mitrovica (a 75 kilómetros al sudeste de Vukovar) en los días subsiguientes, y la KPD fue ampliada entonces para acogerlos. De camino hacia la KPD a menudo se detenían los autobuses llenos de presos, y los reservistas serbios que los vigilaban pudieron asesinarlos con impunidad.

Tiempo después otros grupos serían transferidos a la APC desde otros lugares de Serbia y más tarde, en diciembre, los civiles heridos en la masacre en el campo de minas de Lovas fueron también enviados a la KPD.

A medida que la Guerra en Bosnia y Herzegovina entraba en su apogeo en 1992, los prisioneros bosnios fueron llevados también al campo, aunque la mayoría de los que se encontraran allí fueran croatas, ya que los serbios de Bosnia abrieron campos de concentración en Bosnia y Herzegovina para mantener allí a los bosnios.

La mayoría de los prisioneros de guerra procedían de Vukovar (ejército y policía) o eran prisioneros de guerra musulmanes y croatas de Bosanski Samac ( Bosnia y Herzegovina). Junto a ellos, había al menos un estadounidense, rutenios, eslovenos, además de albaneses. Los serbios de Vukovar que se habían negado a colaborar con las fuerzas serbias también fueron detenidos, junto con un soldado del Ejército Popular Yugoslavo.

Dado que la instalación estaba destinada principalmente a la población civil, la KPD también recluyó a delincuentes comunes que, alentados por los guardias, participaron en los abusos. Algunos de ellos violaron a mujeres prisioneras.

Los informes sobre los prisioneros de guerra no serbios recluidos en las instalaciones calculan una total que oscila entre 3.000 y 4.000 personas tras la caída de Vukovar. Otros fueron trasladados dentro y fuera de las instalaciones a distintos lugares (como Stajićevo Nis, etc.), mientras que otros fueron ejecutados, por lo que se desconoce la cifra exacta. Además, muchos reclusos fueron puestos en libertad mediante el intercambio de prisioneros.

El Ejército Yugoslavo (JNA) administraba la prisión, aunque unidades paramilitares serbias (temidas por su brutalidad), y ciudadanos serbios comunes también ejercían la función de guardias. Algunos supervivientes, que padecieron la brutalidad de los paramilitares, sostienen que de haber estado aquellos a cargo de del recinto todos los internos habrían muerto.

El Comandante de los guardias en la KPD era apodado KOS (acrónimo de la Agencia de Contra Inteligencia de Yugoslavia) por los presos, aunque los guardias se referían a él por un nombre en clave. Ese individuo participaba él mismo en las palizas. Se sospecha que era un Capitán de Tierra o Aire.

La mayoría de los guardias eran reservistas del Ejército Yugoslavo, policía militar, paramilitares y ciudadanos comunes, que a veces visitaban el campo con el único propósito de abusar y golpear a los presos. Cinco guardias de la prisión (de entre 18 y 20 años) de la KPD fueron elegidos por el JNA para su adiestramiento militar. En enero o febrero de 1992, algunos de los primeros guardias fueron remplazados por otros de entre 18 a 20 años de edad, lo que aumentó la frecuencia y gravedad de las palizas. Los guardias fueron reemplazados de nuevo en marzo, a petición de la Cruz Roja, e incluso las raciones alimenticias mejoraron. A partir de entonces los informes sobre la prisión fueron redactados por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR​​) que visitó por primera vez el centro de detención el 2 de diciembre de 1991. El CICR registró los datos que pudo recopilar de los detenidos (aunque se ocultó a muchos de ellos) y el seguimiento de su internamiento.

Los guardias de la prisión tenían dificultades para encubrir los abusos,y durante los dos primeros meses a la Cruz Roja no se le permitió el acceso. Al levantarse la prohibición, se impidió que visitaran determinadas zonas a las que se había trasladado a los que padecieron los abusos. El CICR ​​envió inspectores cada mes, gracias a lo cual las condiciones mejoraron poco tiempo. Los prisioneros que protestaron ante el CICR fueron severamente castigados. La mayoría de las mujeres fueron puestas en libertad tras nuevas inspecciones de la CICR.

A su llegada, los presos eran obligados a desnudarse y eran sometidos a revisión. Todas sus pertenencias eran confiscadas y nada de valor les fue nunca devuelto. Los prisioneros fueron ubicados en habitaciones de suelo de madera y sin cama. Casi 100 presos eran encerrados en salas de entre 50 y 92 metros cuadrados, lo que obligó a algunos prisioneros a permanecer de pie para que otros pudieran dormir. Hubo un número indeterminado de heridos y enfermos entre la población general, a los que se negó el tratamiento médico a menos que fuera absolutamente necesario. Puesto que un número de prisioneros era personal del hospital atendían a los prisioneros heridos, pero se les negaba medicación y equipo. Muchos heridos murieron a causa de tal tratpor falta de medios.

Había agua fría disponible, pero los detenidos no tenían jabón, toallas, papel higiénico o detergente. Algunos de estos fueron proporcionados más adelante, pero siempre con escasez. En consecuencia la higiene no existía. Durante meses los presos no fueron capaces de afeitarse o lavarse y se infestaron de piojos, con lo cual fueron rociados con insecticidas por los guardias. A los prisioneros se les proporcionó jabón y papel higiénico hasta que llegó la Comisión para inspeccionar el campo, pero estos fueron retirados en el momento que inspección terminó. Después de dos meses y medio a los presos se les permitió finalmente bañarse debido a la presión del CICR, que se produjo sólo durante las inspecciones. Durante la noche, una luz fuerte constante impedía a los presos dormir con facilidad.

Ilustración para: Frundsberger Kriegsbuch (Libro de la Guerra) de Jost Amman, 1525)

Los prisioneros fueron alimentados con comida que calificaron de "terrible" y "horrible" y las porciones eran inadecuadas. La mayoría de los prisioneros perdió peso, algunos hasta 30 kg. Algunos no fueron alimentados en absoluto en los dos primeros días después de su rendición. Los prisioneros eran forzados a veces a comer pollo sin desplumar y nunca recibieron ninguna fruta o verdura. De las tres comidas diarias, sólo una estaba caliente. De acuerdo con uno de los prisioneros, los guardias siempre alimentaban a los presos con una rebanada de pan pequeña con el fin de causar la fricción entre ellos. Durante todo un mes y medio los prisioneros no fueron sacados aire libre. Después de eso, fueron obligados a trabajar en el campo, limpiar alcantarillas y hacer otros trabajos forzados hasta el agotamiento.

A su llegada a la prisión, los presos varones una vez descargados, eran obligados a aguantar el acoso- running a gauntlet- es decir, su entrada en la prisión se producía a lo largo de una fila de guardias que los golpeaban con palos, porras, mangos de hacha, Blackjack (arma) o, simplemente, con las manos y las piernas. Al menos 84 mujeres fueron retenidas después de la caída de Vukovar y otras fueron trasladadas más tarde. La mayoría de ellas fueron separadas, trasladadas a otros lugares y finalmente liberadas. Los prisioneros fueron severamente golpeados de una forma regular. Varios fueron golpeados con tanta fuerza que sufren lesiones corporales permanentes. Algunos fueron golpeados hasta desmayarse de dolor. Una práctica común era golpear los presos en las plantas de los pies.

Los prisioneros fueron obligados a permanecer con la cabeza gacha y las manos a la espalda cada vez que los guardias entraban en las habitaciones. Fueron obligados a permanecer de pie o sentados durante horas seguidas. Los guardias a veces elegían un preso por "no mantener la cabeza lo suficientemente baja" para golpearle. En otras ocasiones los guardias ponían en fila a los detenidos contra una pared golpeando al segundo o tercero en la línea. Los prisioneros fueron golpeados con mayor severidad cada vez que Croacia lograba un éxito importante (como el reconocimiento internacional o una acción militar exitosa).

Un grupo de 180 soldados croatas de Vukovar fueron aislado en el pabellón tres y tratados peor que los otros presos. Ellos fueron golpeados con barras de hierro en los pies, en la ingle y zonas del riñón. Junto con la tortura, los detenidos fueron maltratados verbal y psicológicamente - una práctica habitual eran los [[simulacro de ejecución|simulacros de ejecución]: conducir a un preso al que se le disparó por un pelotón de fusilamiento y después era devuelto a la cárcel.

Algunos prisioneros fueron tenidos en régimen de confinamiento solitario en celdas durante dos a cinco días, en los que sufrieron abusos físicos y obligados a escuchar canciones chetniks durante días y días. Si bien los golpes a los que estaban sometidos en este régimen no podían ser vistos por otros presos, si fueron escuchados y las víctimas tuvieron que ser sacadas de su confinamiento, ya que algunos ni siquiera podían caminar incluso después de siete a diez días tras la incomunicación. Uno de los presos permaneció cuatro meses en confinamiento solitario.

Oficiales del Ejército Nacional Yugoslavo, junto con varios soldados, efectuaban sesiones de interrogatorio con los presos, que se realizaban regularmente. Muchos prisioneros fueron golpeados para obtener confesiones falsas y la admisión de sus "crímenes". La brutalidad hacia los prisioneros era selectiva: algunos no sufrieron daños, mientras que otros fueron golpeados indiscriminadamente. A algunos presos se les dio instrucciones para leer en voz alta ante las cámaras. Estas películas se mostraban más adelante en la televisión serbia. Muchos de ellos fueron acusados ​​de delitos y enviados a Belgrado para el juicio. Estos prisioneros serían acusados ​​de insurrección armada o de genocidio sobre la base de las declaraciones obtenidas durante las palizas.

A veces, los guardias realizaban un simulacro de juicio golpeando a los acusados. Uno de ellos fue encontrado muerto la mañana posterior al "juicio". Un número desconocido de prisioneros fueron golpeados hasta la muerte. De acuerdo con uno de los supervivientes, dos presos en la misma sala murieron debido a los golpes y los dejaron allí tumbados por 20 horas con los otros prisioneros. Otros presos también hablan de prisioneros golpeados o torturados hasta la muerte. De acuerdo con los materiales desclasificados del Departamento de Estado de los Estados Unidos[2] por lo menos 18 prisioneros fueron torturados hasta la muerte. Otro sobreviviente afirma que otras personas perdieron la vida, pero no en presencia de testigos, mientras que al menos otros dos testigos informaron de al menos dos muertes más. Algunos prisioneros fueron trasladados a celdas de confinamiento solitario y nunca volvieron.

A lo largo de 1992, los presos fueron cambiados con regularidad. El 7 de agosto del año 1992, se alcanzó un acuerdo entre el Primer Ministro de Yugoslava Milán Panić y el primer ministro croata Franjo Greguric de Budapest para un intercambio masivo de prisioneros. Cerca de 500 presos de la KPD iban a ser intercambiados en Nemetin, cerca de Osijek. Durante el trayecto hacia su destino, muchos fueron maltratados. El 14 de agosto, alrededor de 1.500 prisioneros de ambas partes se intercambiaron.

Según informes de la prisión, no hubo prisioneros de guerra después del 13 de agosto. Algunos de los prisioneros sobrevivieron durante nueve meses en la cárcel. De acuerdo con la Sociedad Croata de Presos Serbios de los Campos de Concentración (HDLSKL), 8.000 croatas pasaron por las cárceles serbias, 300 de los cuales nunca regresaron.[3] La prisión de Sremska Mitrovica fue mencionada prominentemente por TPIY durante el juicio a Slobodan Milosevic[4] and Veselin Šljivančanin,[5] as many survivors testified there.[6] Tras los cambios democráticos en Serbia, la función de la cárcel se amplió también para albergar a los criminales de guerra serbios de las guerras en Croacia y Bosnia.[7]

Referencias[editar]

General[editar]

Notas[editar]

Enlaces externos[editar]