Patasola

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La Patasola o "con un solo pie" es un personaje imaginario, uno de los muchos mitos del folclor de Colombia relacionado con mujeres monstruos. Su aspecto es aterrador: cabellera enmarañada, grandes ojos de tigresa, boca grande, colmillos enormes. Según la leyenda, es el alma en pena de una mujer infiel que deshonró a sus hijos y nunca supo valorar a su esposo. pero esto es solo un mito, ya que dicen que la mayoría de gente de Colombia la ha visto.


Se dice que su naturaleza verdadera es la de una especie de vampiro feroz con un gran apetito de carne y sangre humana, capaz de atacar y devorar la carne o chupar la sangre de sus víctimas. Son comunes en el folclor de Colombia, son similar a la Sayona de Venezuela, la Tunda de la zona colombiana del Océano Pacífico, y la Madre monte de Colombia. A menudo se las representa como protectoras de la naturaleza y de los animales del bosque y no perdonan a los seres humanos que osan penetrar en sus dominios para alterarlos o destruirlos.

En Colombia, se dice que tiene que ver con una traición amorosa pues cuentan que una bella mujer estaba casada con un campesino muy trabajador que se la pasaba vendiendo las cosechas de su patrón, pues la esposa del arrendatario tenía 3 hijos. Aprovechando las ausencias del campesino, el patrón le coqueteaba a la bella mujer y ella no le era indiferente a sus piropos y regalos; los vecinos se dieron cuenta, y un buen día le contaron todo al marido.

A la mañana siguiente el campesino decidió hacer como si saliera a vender la cosecha fuera del pueblo pero espero escondido cerca de la casa. Al anochecer entró súbitamente y encontró a los amantes abrazados en la cama. Lleno de ira, el campesino desenvainó su machete con furia, se arrojó sobre ellos y le cortó la cabeza de un solo machetazo al patrón. La mujer, entre sorprendida y horrorizada, quiso salir huyendo pero el enfurecido marido, de un sólo machetazo le cortó una de sus piernas ocasionándole la muerte.

El patrón y la esposa del arrendatario murieron a la misma hora, el vaquero, sin pensarlo 2 veces, le prendió fuego al rancho en donde vivía y fue arrestado. Fue sentenciado por 2 años, pero después, se llevó a sus hijos y se fueron de la región entristecidos para no regresar jamás.

Al atardecer, el anima de Patasola se dirigió al rancho saltando con dificultad en una sola pata, y viendo los frutos de su engaño sentio una mezcla de dolor, arrepentimiento y furia.

Las personas aseguran haber visto su ánima saltando en una sola pata, por sierras, cañadas y caminos, destilando sangre y dando gritos lastimeros.

Última edición hace 17 díauno de muchos mitos del folclor de Colombia relacionado con mujeres monstruos. Su aspecto es aterrador: cabellera enmarañada, grandes ojos de tigresa, boca grande, colmillos enormes. Según la leyenda, es el alma en pena de una mujer infiel que deshonró a sus hijos y nunca supo valorar a su esposo.

Patasola

Se dice que su naturaleza verdadera, es la de una especie de vampiro feroz con un gran apetito de carne y sangre humana, capaz de atacar y devorar la carne o chupar la sangre de sus víctimas. Son comunes en el folclor de Colombia, son similar a la Sayona de Venezuela, la Tunda de la zona colombiana del Océano Pacífico, y la Madre monte de Colombia. A menudo se las representa como protectoras de la naturaleza y de los animales del bosque y no perdonan a los seres humanos que osan penetrar en sus dominios para alterarlos o destruirlos.

En Colombia, se dice que tiene que ver con una traición amorosa pues cuentan que una bella mujer estaba casada con un campesino muy trabajador que se la pasaba vendiendo las cosechas de su patrón, pues la esposa del arrendatario tenía 3 hijos. Aprovechando las ausencias del campesino, el patrón le coqueteaba a la bella mujer y ella no le era indiferente a sus piropos y regalos; los vecinos se dieron cuenta, y un buen día le contaron todo al marido.

A la mañana siguiente el campesino decidió hacer como si saliera a vender la cosecha fuera del pueblo pero espero escondido cerca de la casa. Al anochecer entró súbitamente y encontró a los amantes abrazados en la cama. Lleno de ira, el campesino desenvainó su machete con furia, se arrojó sobre ellos y le cortó la cabeza de un solo machetazo al patrón. La mujer, entre sorprendida y horrorizada, quiso salir huyendo pero el enfurecido marido, de un sólo machetazo le cortó una de sus piernas ocasionándole la muerte.

El patrón y la esposa del arrendatario murieron a la misma hora, el vaquero, sin pensarlo 2 veces, le prendió fuego al rancho en donde vivía y fue arrestado. Fue sentenciado por 2 años, pero después, se llevó a sus hijos y se fueron de la región entristecidos para no regresar jamás.

Al atardecer, su ánima se dirigió al rancho saltando con dificultad en una sola pata, y viendo los frutos de su engaño. En una mezcla de dolor, arrepentimiento y furia, se convierte de una hermosa mujer en un rostro malvado y horroroso que lanza tenebrosos gritos.