Mohán

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Un muñeco de Mohán.

El Mohán es un personaje perteneciente a los mitos folclóricos de Colombia.[1]​ Se le describe como un ser humanoide, muy corpulento, con una abundante y descuidada cabellera con la que cubre gran parte de su cuerpo. Se le ve en las montañas, peñascos, playas de los ríos, rocas, mora en cavernas cercanas a quebradas, ríos o lagunas; a veces es descrito como un ser musgoso, cubierto todo de pelo, con larga y abundante cabellera, ojos brillantes y uñas largas y afiladas. Las leyendas describen a los mohanes como varones que fuman tabaco y se roban a las mujeres que más les gustan cuando lavan la ropa en la quebrada, razón por la cual las debe acompañar un varón. Su cara tosca y de fiero aspecto, sus frecuentes griterías y risotadas, hacen del mohán el terror de los que trabajan cerca de los ríos o en barcos, como pescadores, bogas y las lavanderas.

Características regionales[editar]

Las características del Mohán varían según las regiones:

Córdoba[editar]

En un cerro ubicado en el municipio de Momil (Colombia), a la ciénaga grande (en la era precolombina sus orillas estaban pobladas por sinúes) la tradición le atribuye vida, personalidad propia y poderes sobrenaturales, de ahí frases como: "pero el gran Mohán no me deja".

Cundinamarca[editar]

En esta región El Mohán es descrito como un hechicero que tuvo una visión de la llegada de los españoles y se refugió en un monte y le creció una abundante cabellera, y se volvió El Mohán pero, sin embargo en algunos aspectos, su apariencia es diferente.

En Cundinamarca, es descrito como un hombre gigantesco, de ojos brillantes y rojizos con apariencia de llamas de fuego, boca grande, dientes de oro y tez quemada. Al momento de su aparición es juguetón, enamorado y serenatero, y se dedica a perseguir las jóvenes lavanderas. Algunos campesinos de la región dicen haberlo visto por el río Magdalena tocando guitarra o flauta.[2]​ Describen al Mohán con barba espesa y larga como la de un patriarca terrible que infunde autoridad y a la vez una sensación de malicia diabólica; afirman que para el Mohán las cuevas de oro son sagradas porque las considera su hogar y refugio.

En el municipio de La Mesa, el Mohán es conocido como el mismo Juan Díaz (inicial propietario de las tierras), y es considerado una deidad de las aguas, ríos, quebradas y riachuelos.

Tolima[editar]

En esta región el Mohán es descrito como un hombre de piel y cabellera oscura siempre abundante. A causa de esta última característica algunos habitantes se refieren a este como un oso negro. En algunos municipios se dice que es de baja estatura, musculoso y de ojos y mirada vivaz. En cuanto a su temperamento es tenido por huraño, huidizo, traicionero y bastante celoso con las sardinas de esta región .

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Mitos y leyendas indígenas de Colombia. Javier Ocampo Lopez (2013). ISBN-10: 9581414169, ISBN-13: 978-9581414161
  2. PARDO, Aristóbulo. Los Maestros y el Folklore. En: Revista Colombiana de Folklore. Bogotá. No.2. 1953.

Enlaces externos[editar]