Pan y sal

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Ofrecimiento de pan y sal como símbolo de saludo.

El pan y sal es considerado como una tradición eslava mostrando una ceremonia de salutación. Existe una tradición similar en Lituania, el (duona ir druska) y en Rumania, el (pâine şi sare). Cuando un invitado importante llega a casa o a un país se le ofrece pan y sal en un rushnik (toalla con bordado popular). En Rusia, es costumbre que en las recepciones oficiales el pan y la sal sean ofrecidos por una mujer con los vestidos populares (como, por ejemplo, el sarafán y el kokóshnik).

Denominaciones[editar]

Es conocido por sus denominaciones locales como:

Tradiciones Eslavas[editar]

La combinación de pan y la sal, en muchas culturas, juega el papel de una fuerte simbología: el pan, representa la riqueza y el bienestar, y la sal, protege de las fuerzas y magias enemigas. En la cultura rusa, en el principio y al final de la comida, se recomendaba comerse, para la buena suerte y el bienestar, un trozo de pan con una pizca de sal. El regalo de ofrecerle al invitado pan y sal, representa la instalación de una amistad y relación de confianza entre el invitado y el amo de la casa; el rechazo del regalo se toma como un gesto ofensivo. En algunas zonas de la Rusia, se recomendaba dar al enemigo de beber y de comer pan con sal, para que en vez de enemistad haya paz y amistad. "Jlebosolie" hoy en día también se le llama a la cálida y amistosa bienvenida por parte de los amos de la casa.

La frase, "jleb da sol", antiguamente incluía un significado mágico. Como escribía J. Reitenfels, si los rusos le ven a alguien comiendo, entonces le dirán las sagradas palabras "jleb da sol", por las cuales de acuerdo con su convicción, son expulsados los espíritus malignos. Según el mensaje de A. Posevino, las palabras jleb da sol, las pronuncian al final de la comida, para concluirla. Los moscovitas, también piensas que con estas palabras se expulsan distintos males.

El 8 de febrero de 1987, llegaron a la Soyuz TM-2, Yuri Romarenko y Aleksandr Laveikin, ingeniero de vuelo, realizando su primer viaje espacial. Al entrar en la estación encontraron pan y sal, símbolo de bienvenida que les dejaron sus antecesores.

Véase también[editar]