Operación Anorí

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Operación Anorí
Conflicto armado en Colombia
Fecha 7 de agosto - 18 de octubre de 1973
Lugar Anorí, Antioquia
Bandera de Colombia Colombia
Casus belli Incursión del ELN al Bajo Cauca antioqueño
Resultado Victoria del Ejército de Colombia.
Beligerantes
Flag of Colombia.svg Ejército de Colombia
Flag of Colombia.svg IV Brigada
Flag of Colombia.svg Comando Operativo N° 10
Flag of ELN.svg ELN
Comandantes
Flag of Colombia.svg General Álvaro Herrera Calderón
Flag of Colombia.svg Coronel Ramon Arturo Rincón Quiñones
Flag of Colombia.svg Coronel Alvaro Riveros Abella
Flag of Colombia.svg Coronel Hernán Hurtado Vallejo
Flag of ELN.svg Fabio Vásquez Castaño
Flag of ELN.svg Manuel Vásquez Castaño 
Flag of ELN.svg Antonio Vásquez Castaño 
Fuerzas en combate
2000 - 3500 militares 70 - 80 guerrilleros
Bajas
1 muerto en acción, 14 caídos fuera de combate[1] 33 muertos
30 capturados
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La Operación Anorí fue una operación militar llevada a cabo por la V Brigada del Ejército de Colombia contra guerrilleros del autodenominado Ejército de Liberación Nacional (ELN) entre el 7 de agosto y el 18 de octubre de 1973 en zona rural de la población de Anorí, en el departamento de Antioquia, Colombia.[2]​ Tras la operación, el gobierno del presidente Misael Pastrana Borrero, dio un parte de victoria que confirmaba el desmantelamiento del ELN.[3]

La Operación Anorí contra el Eln, considerada la mas brillante maniobra táctico-estratégica de contraguerrillas en Colombia y en el continente, fue conducida con extraordinaria habilidad y admirable liderazgo por el entonces coronel de artillería Hernán Hurtado Vallejo.

Los registros escritos y fotográficos, así como los testimonios de los oficiales, suboficiales y soldados que participaron en ella, corroboran la maestría operacional del fogoso comandante, su don de gentes, sus aquilatadas virtudes militares, su caballerosidad frente al enemigo derrotado y su ferviente amor por Colombia.

Gracias a la concepción articulada de dispositivos flexibles, confianza en la habilidad táctica de los comandantes de patrulla y la clara dirección del coronel Hurtado Vallejo, Colombia y su Ejercito, registraron en las páginas de la historia patria, todos los elementos de una operación militar que por su concepto estructural, es modelo universal de conducción de tropas en ambientes de guerra de guerrillas.

Colombia adeuda un reconocimiento especial a la memoria de Hernán Hurtado Vallejo, un ser humano de grandes cualidades, caracterizado por un entusiasmo laboral contagioso, una actitud mental positiva irradiante y una claridad mental digna de emular.[4]

Lea mas acerca de General Hernán Hurtado Vallejo: Semblanza de un gran líder por Luis Alberto Villamarin Pulido

Antecedentes[editar]

En junio de 1972, el Ejército decomiso en una operación ofensiva efectuada en la vereda Los Canelos (sur de Bolívar), valiosos documentos pertenecientes a Fabio Vásquez Castaño; con base en esta información los militares pudieron capturar a unos 210 miembros de las milicias urbanas en Aguachica, Charta, Bucaramanga, Socorro, Bogotá, Medellín, San Vicente de Chucurí y Barrancabermeja. La V Brigada con sede en Bucaramanga y bajo el mando del Coronel Rincón Quiñones, también arrecio las operaciones en los primeros meses de 1973, obligando a los subversivos a concentrar sus hombres en la margen occidental del río Magdalena, dejando solo un pequeño destacamento en Santander.

Así que a finales de 1972, dos columnas del ELN (al mando Manuel Vásquez y ricardo Lara) se encontraban al noreste del departamento de Antioquia, donde ya la organización venia ejecutando acciones armadas desde hacia unos cuantos meses (Toma de Remedios). Fue entonces que la columna de Manuel Vásquez, con 40 hombres, decidió desplazarse un poco más al oeste de su radio de acción habitual. En enero de 1973, el ELN creó un campamento para adoctrinamiento que constituyó un nuevo foco de rebelión entre los municipios de Amalfi y Anorí. En el mes de abril, empezaron a actuar en las poblaciones de El Banco, Tenche, Santiago y Santa Inés.[2]

El propósito de la guerrilla era cruzar los ríos Porce, Nechí y Cauca, y la carretera Medellín-La Costa y establecer presencia en las regiones del Nudo de Paramillo sobre la Cordillera Occidental, considerada para ese entonces como una posición estratégica.[5]

Operación[editar]

La columna de Manuel Vásquez que había duplicado sus efectivos de 40 a cerca de 80, pronto lanzo ataques tipo guerrilla, con golpes de mano y emboscadas contra patrullas del Ejército. El 23 de junio los rebeldes secuestraron a dos soldados que vestidos de civil efectuaban labores de inteligencia. Ambos fueron vilmente torturados y posteriormente ejecutados. Dos días más tarde otra patrulla fue emboscada cerca de Amalfi y tres soldados fueron asesinados.[6]

Dos coroneles, Alvaro Riveros Abella, comandante de la IV Brigada y Calixto Cascante, su Jefe de Estado Mayor, apoyan en mando la operación de búsqueda del foco guerrillero, el martes 7 de agosto. Pero fue el Heróe de Anori, el Cerebro de la operación y merecedor de todo reconocimiento el entonces Coronel de Artillería Hernan Hurtado Vallejo.

La operación fue ejecutada por fuerzas combinadas de las brigadas IV, con jurisdicción sobre la región del Porce– Nus y el nordeste antioqueño, y V, con mando sobre el Magdalena medio. En la dirección de las operaciones conjuntas se encontraba el Comando Operativo N° 10 del Ejército, cuyo Comandante era el Coronel Hernán Hurtado Vallejo, (CO10), unidad que contaba con varios batallones de Ejército, unidades de la Fuerza Aérea, y de la Infantería de Marina.[7]​ Durante las primeras semanas la acción del Ejército se centra en tender un cerco, cerrar las vías de escape y saturar de patrullas el área, forzando la constante movilización de los guerrilleros, que empiezan a agotar sus bastimentos. Pese a las dificultades, estos continúan desplegados en dos columnas entre los corregimientos de Charcón y Madre Seca: una, en vanguardia más reducida y que abre la marcha; la otra en retaguardia con el grueso de los hombres, que son en total alrededor de 70 u 80.

No obstante, es solo a principios de septiembre cuando desertan 2 rebeldes, que los militares obtienen información confiable de donde se hallan las unidades del ELN. El día 2 de septiembre se pone en marcha la ofensiva a gran escala, aunque esa jornada el hundimiento de una lancha cerca de Zaragoza (Antioquia) termina con la muerte de 14 soldados del Batallón Rook.[1]​ Pero la arremetida no se detiene y hay un detalle que será crucial para el éxito de la operación: los campesinos no colaboran con los subversivos y en cambio facilitan el trabajo del Ejército.[8]​ Las tropas son movilizadas rápidamente, utilizando la carretera que une a Medellín con Yarumal, el ferrocarril a Puerto Berrío, el río Nechí, y la vía aérea, habilitando el aeropuerto de Amalfi y unos helipuertos construidos en Anorí, Zaragoza, Tamí, Cedeño y Pato. Además se establece un estricto control sobre la población campesina y se expiden salvoconductos para registrar el movimiento de los civiles.[8]

La ofensiva se profundiza. Con todos los medios helicoportados disponibles, y el apoyo de unidades de la Infantería de Marina que bloquean con patrulleras fluviales los ríos Nechi y Porce, las tropas contraguerrilla de los batallones Colombia, Rook, Rifles, Bombona, Pichincha, Ayacucho, Ricaurte y Bogotá logran cercar a la columna guerrillera. Son alrededor de 80 rebeldes que quedan atrapados en medio de los ríos ya citados, de aguas muy caudalosas. Y en plena época invernal necesitan la colaboración de los campesinos para cruzar por los pasos conocidos; estos se muestran reticentes a ayudarlos.

El 11 de septiembre las tropas les asestan el primer golpe de importancia, cuando logran sorprender a una partida que acampaba a orillas de una quebrada. Pero es después del 21 de ese mismo mes, cuando mueren 6 insurgentes y 10 más son capturados, que la fuerza guerrillera empieza a disolverse aceleradamente; en las jornadas posteriores se entregan varios militantes recién enrolados.[8]​ Uno a uno, en los hostigamientos que siguen, van cayendo los cuadros más importantes. Tras un mes de constantes hostigamientos, para mediados de octubre las bajas alcanzan las 60 (30 muertos e igual número de detenidos o rendidos). Solo sobreviven con 4 acompañantes, los hermanos Manuel y Antonio Vásquez Castaño, que dirigían la guerrilla. Logran cruzar el rió Nechi, pero un día después, el 18 de octubre, ambos cabecillas son abatidos a orillas del río Porce, en la finca el Astillero.[2]​ Un sargento del Batallón Rook, Miguel Angel Saavedra cae también en la batalla final.[9]

Desenlace[editar]

RADIO: "CONDOR EN EL AIRE”… La voz metálica con algo de interferencia que dejo escapar el radio militar URC64 sustrajo al entonces Coronel Hernan Hurtado Vallejo de sus cavilaciones..

RADIO: “RECIBIDO… ESTE ES GARIBALDI 6” …. Contesto presurosamente el Oficial de Artilleria, usando el indicativo que lo identificaba como Comandadnte del Comando Operativo No. 10

Siendo las 13.00 hrs. del 19 de Octubre de 1973 cuando se escucho la clave que el mismo habia ideado en el transcurso de la operación. La frase equivalía a la orden de silencio total de radios. Era seguro que una de las patrullas bajo su mando, había tenido contacto con el enemigo. Las demás debían aguardar ordenes para ubicarse en los puntos de cierre que el indicaría.

Supo entonces que este llamado solo podía tener un significado: El fin de la persecución que se había iniciado contra el ELN en la geografía de Anori meses atrás. Algo mas de 70 días de acecho vehemente en las montañas y selvas de ese poblado del nororiente Antioqueño bañado por los ríos Nechi y Porce. En fracción de segundos, la voz que al otro lado de la radio confirmaba los pensamientos del Coronel lo transporto mentalmente a la primera semana de agosto de ese año. Recordó que en ese entonces su objetivo era dar con el paradero de Ricardo Lara Parada, uno de los cabecillas del ELN. Según la Inteligencia Militar, el bandolero andaba con 80 hombres en inmediaciones de los puntos La Caída y el Toro, sobre el río Porce. Un mes después, El entonces Coronel Hurtado se entero por inteligencia militar directa en el área de operaciones que no se enfrentaba a Lara Parada ni a sus lugartenientes sino a las cuadrillas de Noé y de los hermanos Antonio y Manuel Vasquez Castaño, alias Emiliano y Jeronimo quedando claro para el oficial que el ELN había dejado su centro natural de acción en el sur de Bolivar, el nordeste Antioqueño y el Noroeste de Santander, en pleno corazón del Magdalena Medio. Del mismo modo, que había iniciado una travesía oriente-occidente para incursionar en Cordoba, desde Caucasia, luego pasar por Amalfi, El Bagre y Anori. La Gente de Anori fue pieza clave en la obtención de información de inteligencia. Para ello, los soldados habían recibido la orden de tratar muy bien a la gente, hacerse amigos de los campesinos y colaborarles cuando lo requirieran. El propio Comandante del CO-10 instalaba carpas en las veredas los días domingo e invitaba a campesinos a contarle lo que habían visto, o bien les hablaba desde el pulpito de la iglesia.

La astucia también jugo un papel determinante. En algunos casos se habían instalado cerca a las casas, puestos de observación ocultos y en otros se puso en marcha el plan Hogar, procedimiento que consistió en tener soldados vestidos de civil en las fincas, con consentimiento de los dueños. Las casas amigas eran marcadas con trapos blancos en el techo, de forma tal que se podían distinguir desde el helicóptero Bell 205 UH-1H Huey, de comando y control.

En el transcurso del mes de Agosto, se habían presentado contactos con el enemigo que permitieron la captura de guerrilleros. Otros se habían empezado a entregar luego de desertar de las cuadrillas de Antonio y Manuel lo que permitió obtener información valiosa sobre la ubicación, desplazamiento y demás información relevante que permitió al Coronel Hurtado Vallejo, organizar una persecución en caliente sin perder el rastro del grupo.

Para la fecha, todos los efectivos del Comando Operativo 10 estaban concentrados entre los rios Porce y Nechi. Sin embargo, el grupo de bandoleros se habia logrado zafar de los persecusores y huían por el área comprendida entre los rios Nechi y Anori. Era necesario cambiar el operativo.

Como quien pasa la hoja de un libro, el Coronel Hurtado Vallejo movilizo a 840 hombres de un teatro de operaciones a otro. Doce horas duro el traslado que se realizo a pie y en tres helicópteros.

El 5 de Septiembre soldados orgánicos del batallón Colombia capturaron en el casco urbano de Anori Gabriel y Nobor Sepulveda. La pareja de hermanos había desertado del grupo de los Vasquez castaño y confirmaron que iban en dirección a la quebrada Usura y desde ahí, las tropas del CO-10 no volvieron a perder su rastro.

Tres disparos de Fusil G-3 y carabina M-1 sacaron al Coronel Hurtado Vallejo de su regresión. Segundos antes de abordar el helicóptero Huey, El Coronel realizo contacto radial con los hombres del batallón Pichincha que habían ubicado las huellas frescas de los tres fugitivos en la quebrada el barcino.

-No son simples bandidos. Se trata de Emiliano y Jeronimo, y la mujer es Lucia- le dijo con vehemencia a los soldados de l compañía que efectuaba el cierre – Los Acabamos!

En aquel momento solamente quedaban vivos tres guerrilleros de los 80 del grupo madre que habían iniciado la empresa cuyo objetivo final era llegar a Cordoba. Plenamente reconocidos, los hermanos Manuel y Antonio Vasquez Castaño, y Lucia Gonzalez no tenían salida. “El final de la operación esta cerca” pensó el Coronel Hurtado Vallejo. Mientras sobrevolaba la quebrada y reflexionaba sobre esto, vino a su memoria un tropel de recuerdos sobre los sucesos del ultimo mes.

El 1 de Octubre, unos campesino dieron aviso a tropas del Batallón Bombona sobre la presencia de un extraño en una de las fincas quien luego de un combate,murió “Tito” quien fungía como estafeta de los cabecillas en fuga y a quien incautaron un fusil G-3, una granada de fragmentación, proveedores, municion y dotación.

A las 14:30 hrs. Del dia siguiente, campesinos de la vereda Santa Inés confirmaron el paso de “Emiliano” y “Jeronimo”. El 8 de Octubre se registraron otros nueve contactos armados que revelaban que el esfuerzo del comando operativo iba por buen camino.

Trece dias después, dos guerrilleros cayeron en poder de la Compañía Arpón y fueron identificados como alias “Faber” y alias “Wilson”. Durante la entrevista de inteligencia aseguraron que únicamente quedaban vivos los hermanos Vasquez Castaño, “Lucia”, “Rocío”, “Heriberto” y “El tío Efren”.

El 16 de Octubre fue dado de baja en pleno combate “Heriberto”. Veinticuatro horas mas tarde “Rocío” decidido entregarse y “El tío Efrén” fue dado de baja en combate con un pelotón dela Compañía Búfalo del Batallón Pichincha.

Mientras la desmoralización de los hermanos Vasquez Castaño era total, en el CO-10 los ánimos habían alcanzado el punto mas alto. Entonces los soldados de los Batallones Bombona y Pichincha apretaron el cerco y la presión y fue así como hambrientos, cansados y totalmente desorientados los soldados de la compañía Hiena Dos del Batallón Pichincha los sorprendió mientras la clave retumbaba en los oídos del Coronel Hurtado Vallejo quien minutos antes aterrizaba en la zona de combate. Tres fusiles Galil dejaron escapar su aliento y en medio del combate, los cuerpos de los fugitivos se desplomaron sellando con broche de oro La OPERACIÓN ANORI que aunque suene paradójico, nunca exisitio como tal ya que el Comando del Ejercito nunca puso en ejecución una ORDOP con el nombre de Anori, como tampoco lo hizo el CO-10. Tal como lo explicaba el Señor Mayor General Hernan Hurtado Vallejo bajo ese nombre se reunió una serie de operaciones ordenadas por el Comando del Ejercito entre Julio y Octubre de 1973. Estas fueron ejecutadas en el contexto de una situación continuada por las tropas bajo su mando.

El Ejército elimino una columna de 80 guerrilleros, lo que en su momento equivalía a una tercio del total de la fuerza encuadrillada del ELN. Los comandantes Manuel y Antonio eran además dos de los cabecillas más prominentes de la cúpula de esa organización.[5]​ Sus cadáveres fueron expuestos ante la prensa, en el campo de fútbol de la IV Brigada en Medellín para que fueran reconocidos. Días después, otro miembro importante de este grupo, el sacerdote Domingo Laín, también es abatido por el Ejército.[10]

Fabio Vásquez logró escapar de la encerrona del Ejército y huyó a Cuba, tras ser amenazado por sus propios hombres que querían aplicarle un juicio revolucionario.[2]​ El ELN quedó diezmado después de la derrota y no pudo reorganizarse sino hasta después de 1983, bajo el mando del "Cura Pérez".

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b [1]
  2. a b c d El Tiempo: Clave 1973 Operacion Anori
  3. Colombia.com: La historia del ELN
  4. pulido, coornel luis alberto villamarin. «General Hernán Hurtado Vallejo: Semblanza de un gran líder». www.luisvillamarin.com. Consultado el 25 de septiembre de 2017. 
  5. a b Indymedia: Entrevista al Primer Comandante del ELN, Nicolás Rodríguez Bautista
  6. [2]
  7. [3]
  8. a b c [4]
  9. [5]
  10. Honor y Valor -crónicas inéditas por Mario Montoya