Neurodiversidad

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

La neurodiversidad es un concepto relacionado con la promoción de la idea de que la diversidad en las características humanas aparece como resultado de variaciones normales en el campo neurológico.[1][2][3]​ El término fue concebido por la comunidad autista para referirse a la neurología atípica del autismo, y se utiliza de manera distinta a términos tales como desorden o trastorno o enfermedad mental. Su aplicación va más allá del autismo, ya que se lo puede utilizar para describir el TDAH, la dislexia y otros.[cita requerida]

Terminología alternativa[editar]

Basándose en el hecho de que no hay un tipo o modelo humano único del cual cada una de las personas es una versión o caso particular, sino que la especie está formada por todos los individuos que la componen en toda su diversidad, que es la suma de todos los individuos lo que constituye el modelo humano, evolucionando colectivamente como especie, y que el modelo humano está formado por todos sus miembros con sus distintas cualidades,[4]​ no se puede determinar un individuo que corresponda a ese modelo, y el resto son variantes o aproximaciones de este modelo.[cita requerida]

Estadísticamente, hay comportamientos o modelos más repetidos que otros. Desde el punto de vista neuronal, se denomina neurotípico el tipo más abundante o aquél del que hay mayor número de individuos,[5]​ mientras que neurodivergente alfue a las tipologías distintas de las más abundantes, en cualquiera de los sentidos.[cita requerida]

El término neurodivergente fue concebido en la comunidad autista para referirse a personas cuya neurología es atípica. Se lo aplica más comúnmente a personas autistas, pero también se lo puede aplicar a quienes presentan otras formas de funcionar como, por ejemplo, el TDAH, la esquizofrenia y la bipolaridad. Las teorías queer apoyan la idea de que cada persona pueda definirse a sí misma tal y como se percibe, lo cual indica que las personas neurodivergentes no son portadoras de ninguna enfermedad ni trastorno mental.[cita requerida]

Razones para su uso[editar]

La comunidad autista empezó a utilizar el término, debido a lo que, según sus miembros afirman, son prejuicios por parte de la comunidad médica y del público en general. Por ejemplo:

  • Referencias a las diferencias neuroanatómicas del autismo, en el sentido de que son "anormalidades" o "daño cerebral".[cita requerida]
  • Creencias infundadas, en el sentido de que el autismo es causado por factores ambientales, a pesar de que se sabe que es sumamente heredable.[cita requerida]
  • Actitudes, en el sentido de que el comportamiento autista es inferior o no válido.[cita requerida]
  • El hecho de que los investigadores se centran, casi exclusivamente, en los aspectos negativos del autismo.[cita requerida]

Argumentos a favor[editar]

Algunos profesionales han comenzado a adoptar el término. Por ejemplo, Thomas Anderson ha cuestionado el hecho de que se considere y clasifique al TDAH como un desorden o trastorno.[6]

Por su parte, Simon Baron-Cohen, reconocido investigador del autismo, sin utilizar el término explícitamente, ha sugerido la posibilidad de que el autismo de alto funcionamiento puede generar una "diferencia", en lugar de generar una "discapacidad".[7]

Los argumentos a favor de considerar el autismo (y otras "condiciones") una forma de neurodiversidad en lugar de verdaderos desórdenes o trastorno son los siguientes:

  • No se ha demostrado que el autismo sea el resultado de un factor patológico (virus, tumor, lesión, etcétera) en una generalidad de los casos. De hecho, no se conocen las causas.[cita requerida]
  • El autismo es sumamente heredable, tanto como la personalidad.[cita requerida]
  • Un gran número de personas que pueden expresar sus opiniones acerca de su autismo rechazan la posibilidad de una cura. Esto no es común en personas que tiene una "verdadera" enfermedad.[cita requerida]
  • Muchas personas con autismo aseguran que éste les ofrece una manera especial de entender el mundo o que les da un don extraordinario. Algunos dicen que el autismo es "algo bonito".[cita requerida]
  • Existe evidencia de que las personas con autismo tienen ciertas capacidades cognitivas en mayor grado que la población general.[8]
  • El autismo no parece afectar la esperanza de vida de una persona.[cita requerida]
  • El término neurodiversidad es mucho mejor que desorden o trastorno en cuanto a lo que se refiere a la autoestima de las personas afectadas.[cita requerida]

Argumentos en contra[editar]

En realidad no se ha cuestionado la realidad de la neurodiversidad. Es decir, nadie ha sugerido seriamente que todos los cerebros humanos deben ser idénticos. Sin embargo, debido a los déficits y problemas que resultan de situaciones como el autismo, muchas personas creen que sí son desórdenes reales para los cuales se debe encontrar una cura.[cita requerida]

Los argumentos a favor de que se siga considerando al autismo y a otras condiciones como trastornos médicos y no como ejemplo de neurodiversidad son los siguientes:

  • Se han encontrado diferencias neuroanatómicas en los cerebros de los autistas. Los investigadores opinan que estas diferencias son lo suficientemente pronunciadas como para considerarlas ejemplo de diferencias individuales, al menos en algunos casos.[cita requerida]
  • El comportamiento autista muchas veces presenta dificultades significativas para los familiares de la persona afectada.[cita requerida]
  • El comportamiento autista hace que sea difícil integrar a la persona afectada a las actividades de la comunidad.[cita requerida]
  • El comportamiento agresivo y autodañino de algunos autistas puede resultar muy perjudicial tanto para la persona afectada como para quienes la rodean.[cita requerida]
  • Hay muchos autistas que no pueden expresar sus opiniones acerca del autismo. Dada la naturaleza del mismo, no se pueden hacer generalizaciones sólo por lo que piensa una minoría de quienes presentan autismo.[cita requerida]

Referencias[editar]

  1. "But in a new kind of disabilities movement, many of those who deviate from the shrinking subset of neurologically normal want tolerance, not just of their diagnoses, but of their behavioral quirks. They say brain differences, like body differences, should be embraced, and argue for an acceptance of neurodiversity. "Neurodiversity Forever; The Disability Movement Turns to Brains" por Amy Harmon. New York Times, mayo 9, 2004.
  2. "'We don't need to be cured,' say autistics 'Neurodiversity' activists use science to fight against autism stereotypes" por Gillian Woodford. National Review of Medicine, 3(8), 2006-04-30
  3. "Neurodiversity On the neurological underpinnings of geekdom." By Harvey Blume
  4. "In his recent book, Mind Wide Open: Your Brain and the Neuroscience of Everyday Life (Scribner), Steven Johnson undergoes a barrage of neurological tests to learn more about his own quirks. ´For a long time when scientists talked about the brain it was, 'the human brain functions this way,´ Mr. Johnson said. ´But the great promise of this moment is that we can begin to understand what makes us different as well as what makes us all alike. Enough about the human race -- I want to hear about me´." "Neurodiversity Forever; The Disability Movement Turns to Brains", de Amy Harmon. New York Times, 9 de mayo del 2004.
  5. "Neurodiversity Forever; The Disability Movement Turns to Brains", de Amy Harmon. New York Times, 9 de mayo del 2004.]
  6. Sobre la opinión de Thomas Anderson acerca del TDAH
  7. Sobre la opinión de Simon Baron-Cohen acerca del autismo
  8. Véase, por ejemplo, la serie Dark Web, Netflix.

Véase también[editar]