Movimiento médico en México de 1964-1965

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El movimiento médico en México de 1964-1965 fue un movimiento social que involucró cuatro paros de labores ocurridos entre el 26 de noviembre de 1964 y octubre de 1965, promovidos por médicos de las instituciones públicas de salud en México, en demanda de mejoras salariales y en las condiciones de trabajo. El de los médicos fue el primer movimiento que enfrentó el recién iniciado sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, que tomó posesión del cargo el 1 de diciembre de 1964.[1]

Antecedentes[editar]

De acuerdo con Cabello-López y colaboradores (2015), el movimiento médico tuvo uno de sus antecedentes en las 740 huelgas que organizaron los movimientos de cuatro sectores laborales al servicio del Estado mexicano, acontecidos entre 1958 y 1959.[2]​ Loyo Brambila (1975) detalla que los sexenios de 1940 a 1958 —Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán Valdés y Adolfo Ruiz Cortines— tuvieron el «objetivo primordial» de desarrollar la industria que, sin embargo, se sustentaba en una clase obrera «sometida a bajos salarios, disciplinada en el trabajo y controlada políticamente».[3]​ A partir de 1958, diversos grupos —trabajadores del magisterio, petroleros, telegrafistas y ferrocarrileros— se movilizaron debido al «descontento acumulado» producto de un extendido periodo de «compresión» salarial, limitaciones en las prestaciones de seguridad social y las imposiciones en los sindicatos.[4]

Las presiones dieron como resultado cambios en las políticas laborales, con incrementos en las prestaciones y la consolidación del gobierno como «fuente principal de atención médica y seguridad social».[2]​ Estas políticas se reflejaron en el actuar de la administración de Adolfo López Mateos (1958-1964) y consistieron en mantener bajos los gastos operativos y de mantenimiento, incluido el pago de sueldos, y elevados los destinados a la construcción de infraestructura. El 7 de diciembre de 1959, el presidente envió al Congreso de la Unión una iniciativa para la creación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).[4]

La ley se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 30 de diciembre siguiente[5]​ y a partir de ese momento se fusionaron y reorganizaron los servicios preexistentes.[2]​ El ISSSTE se sumó a la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA) y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), creados en 1943, como los organismos encargados de los servicios públicos de salud.[4][6]​ Pozas Horcasitas (1977) detalla que debido a que se comprimió «al máximo» el pago de salarios para ampliar la partida de inversiones, en 1964 había profesionales médicos al interior del país que recibían 400 pesos mensuales de sueldo, mientras que 1500 era el tope máximo para un residente de último año. Por otra parte, las jornadas de trabajo llegaban a las 36 horas por doce de descanso.[4]

Desarrollo[editar]

Primer paro de labores[editar]

El movimiento comenzó el 26 de noviembre de 1964, cuando el director del Hospital 20 de Noviembre de la Ciudad de México —perteneciente al ISSSTE—, José Ángel Gutiérrez, confirmó que residentes e internos no recibirían aguinaldo —tres meses de sueldo— como en los tres años previos. Gutiérrez argumentó que al ser becarios percibían becas y no sueldos como los trabajadores del instituto. De acuerdo con Pozas Horcasitas (1993), el conflicto involucró inicialmente a 67 estudiantes y cien médicos titulados —un total de 206 según otras fuentes— que laboraban en el centro médico y que buscaron reunirse con las autoridades del hospital y el instituto, pero no se les recibió. Ante la negativa, optaron por suspender sus actividades —aunque mantuvieron la atención de emergencias y casos graves— y se declararon en sesión permanente.[7][8]

En una reacción «drástica y no meditada» por parte de las autoridades, horas más tarde se comunicó el despido de 206 internos y residentes del hospital.[7]​ Poco después se sumaron al paro los médicos de los hospitales Juárez —SSA—, San Fernando —IMSS—, Colonia —servicios médicos de los ferrocarrileros— y el General —SSA—, todos declarados también en sesión permanente. También conformaron la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos (AMMRI), ajena a otros organismos sindicales y con la que dieron «cohesión» al naciente movimiento.[9][10]

El AMMRI se encargó de elaborar un pliego petitorio con cinco demandas: restitución, sin represalías, de los médicos cesados; revisión legal y cambios en los términos del contrato-beca firmado por los médicos, con la intención de «lograr contratos anuales, renovables y progresivos», así como la «determinación de sueldos base»; prioridad para ocupar plazas laborales para los médicos egresados de los propios institutos; activa participación de los residentes en la elaboración de los planes de enseñanza, y «resolución satisfactoria de los problemas de cada hospital».[2][11]​ En palabras de Javier de la Riva, subdirector del ISSSTE, las suspensión de los internos y residentes, que «no son médicos de la institución», estaba justificada puesto que «no se puede permitir que esos practicantes traten de producir desajustes ni desórdenes [...]». El 29 de noviembre, Gutiérrez dio a conocer que «hubo necesidad de llamar a médicos de otros sanatorios» para evitar la paralización de los servicios.[12]

El 1 de diciembre, Gustavo Díaz Ordaz tomó posesión como nuevo presidente de México. Dos días después, sumaban veintitrés hospitales de la capital en paro y veinte al interior del país. Asimismo, en una primera entrevista el nuevo secretario de Salud, Rafael Moreno Valle, les expresó su «gran deseo de ayudarlos».[13]​ En un comunicado y una carta dirigida a Díaz Ordaz, la AMMRI informó que Guillermo Calderón Rodríguez, Abel Archundia García, Roberto Pedroza Montes de Oca, Fernando Herrera, Roberto Sepúlveda y Oralia León eran sus dirigentes. Luego de algunas reuniones con Joaquín Cisneros Molina, secretario particular del presidente, se acordó el 8 de diciembre una primera entrevista con el mandatario.[7][10]

Ese día, los dirigentes médicos se reunieron con el secretario privado del presidente, Joaquín Cisneros, a quien le entregaron un documento en el que expusieron sus problemas y demandas.[14]​ Al reunirse con Díaz Ordaz, el mandatario les señaló que no resolvería personalmente el conflicto, sino que debían atenderlo las autoridades de las instituciones sanitarias.[7]​ Por la tarde, en una asamblea los representantes de la AMMRI determinaron continuar con los paros, no desatender las emergencias y entregar los pliegos petitorios a las autoridades de la Secretaría, el IMSS y el ISSSTE.[15]

Referencias[editar]

  1. Aziz Nassif, Alberto (1989). El estado mexicano y la CTM (Primera edición). Ciudad de México: Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social y Ediciones de la Casa Chata. p. 127. ISBN 968-496-149-9. 
  2. a b c d Cabello-López, Alejandro; Gopar-Nieto, Rodrigo; Aguilar-Madrid, Guadalupe; Juárez-Pérez, Cuauhtémoc Arturo; Haro-García, Luis Cuauhtémoc (2015). «Perspectiva histórica y social del Movimiento Médico de 1964-1965 en México». Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (Instituto Mexicano del Seguro Social) 53 (4): 466-471. PMID 26177434. Consultado el 26 de agosto de 2018. 
  3. Loyo Brambila, Aurora (1975). «El marco socio-económico de la crisis política de 1958-1959 en México». Revista Mexicana de Sociología (Universidad Nacional Autónoma de México) 37 (2): 349-362. doi:10.2307/3539387. 
  4. a b c d Pozas Horcasitas, Ricardo (1977). «El movimiento médico en México 1964-1965». Cuadernos Políticos (Ciudad de México: Editorial Era) (11): 57-69. Consultado el 31 de agosto de 2018. 
  5. «LEY del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado». Diario Oficial de la Federación (Ciudad de México: Secretaría de Gobernación). Tomo CCXXXVII (49): 41-55. 30 de diciembre de 1959. Consultado el 31 de agosto de 2018. 
  6. Frenk Mora, Julio; Robledo Vera, Cecilia; Nigenda López, Gustavo; Ramírez Cuadra, Catalina; Galván Martínes, Oscar; Ramírez Avila, Julio (1990). «Políticas de formación y empleo de médicos en México 1917-1988». Salud Pública de México (Instituto Nacional de Salud Pública) 32 (4): 440-448. Consultado el 1 de septiembre de 2018. 
  7. a b c d Gutiérrez-Samperio, César (2016). «El Movimiento Médico en México (1964-1965). ¿Qué pasa medio siglo después?». Gaceta Médica de México (Academia Nacional de Medicina de México) 152 (1): 124-134. PMID 26927654. Consultado el 19 de agosto de 2018. 
  8. Pozas Horcasitas, 1993, pp. 81
  9. Pozas Horcasitas, 1993, pp. 82
  10. a b Casas-Patiño, Donovan; Reséndiz-Rivera, Sergio; Casas, Isaac (2009). «Reseña cronológica del movimiento médico 1964-1965». Boletín Mexicano de Historia y Filosofía de la Medicina 12 (1): 9-13. Consultado el 24 de agosto de 2018. 
  11. Pozas Horcasitas, 1993, pp. 83
  12. Pozas Horcasitas, 1993, pp. 85
  13. Pozas Horcasitas, 1993, pp. 87
  14. Pozas Horcasitas, 1993, pp. 93
  15. Pozas Horcasitas, 1993, pp. 99

Bibliografía[editar]