Manuel Girón

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Manuel Girón Bazán (1910-1951), alias Girón, al que también llamaban el león de Salas, a quien no le fieren las balas, fue un guerrillero antifranquista leonés. Actuó principalmente en León y Galicia.[1]

A lo largo de los años se ha creado una leyenda en torno a su figura. Para algunos fue un héroe luchador contra la dictadura del Ejército, para otros un simple bandolero y otros opinan que empezó luchando contra la dictadura y terminó siendo un bandolero.

El Pico de La Guiana ( así lo dice el pueblo <lat.serra aquilana, como agua<lat.acqua) y a su falda Montes de Valdueza, en los Montes Aquilanos, lugares donde "operaba" la partida de Girón.

Biografía[editar]

Nacimiento y comienzo en el Maquis[editar]

Nació en la localidad de Salas de los Barrios, en la Valdueza (El Bierzo). De familia campesina, él mismo fue campesino.

En 1937, tras ser avisado de que una partida de falangistas, que había matado a una persona en un pueblo cercano se dirigía a buscarlo a él y a su hermano, decide escaparse, precipitadamente al monte. En el monte permanece un tiempo hasta que decide unirse al ejército republicano en el frente de Asturias. El frente de Asturias cae 40 días más tarde por lo que Manuel Girón y su hermano se integran en las partidas de huidos, con tan sólo 26 años. Era miembro del sindicato Unión General de Trabajadores[2]​ y, de haber sido detenido, le hubiese esperado el mismo destino de muchos de sus compañeros del sindicato, que fueron fusilados. Acabarían por refugiarse en sierra Calva, en los límites entre la provincia de León y Galicia. Jefe de partida, actuaría en los concejos orensanos de O Bolo, La Vega, Carballeda de Valdeorras y Viana do Bolo, y también en la comarca zamorana de Sanabria, y también en El Bierzo y La Cabrera, en la provincia de León.

El hombre que murió varias veces[editar]

La primera vez que se le da por muerto es en la localidad de Castropodame, comarca de Boeza (El Bierzo) en la cual, tras intentar asaltar la vivienda de un médico de la localidad, cae muerto por éste un de los miembros de esa partida, que es confundido con Girón. La Guardia Civil trae a su hermana, Emilia Girón, a identificarlo, ésta, pícaramente, lo identifica aun sabiendo que no es él, para así ganar unos meses de tranquilidad.

Aparte de esta vez, otras dos veces fue dado por muerto, registrada su muerte en el juzgado y publicada en los medios de comunicación. Se da por buena la anécdota de que tras haber sido dado por muerto cerca de Vega de Espinareda (El Bierzo), él leyó la noticia de su muerte en un bar de la localidad de Encinedo (La Cabrera). En esta ocasión la Guardia Civil al no fiarse ya de los testimonios de la familia de Girón para identificarle, llevo a un vecino de Salas de Los Barrios que no era sospechoso de ser "colaborador" a identificar el cuerpo, pero después de tantos años en el monte lo confundió, al parecer de buena fe, con otro guerrillero.

La persecución[editar]

Todos estos sucesos, más otras escapadas de distintas emboscadas y distintos rumores dan lugar a que se cree una "leyenda" sobre la figura de Girón, su supuesta "inmunidad" a las balas y el que se encuentre en todas partes. Esta leyenda hace que el gobierno decida acabar de una vez con la última resistencia antifranquista, nombrando un mando nuevo en Ponferrada destinado a acabar con Manuel Girón y su partida, llevándose a cabo una campaña para acabar con sus "enlaces" entre el pueblo a base de "premios y castigo" para sus delatores y colaboradores respectivamente.

Traición y muerte de Manuel Girón[editar]

La partida de Girón fue reduciéndose a lo largo de los años. Muerto su hermano por una bala perdida en 1946, en 1951, año de su muerte, solo le acompañan unos pocos guerrilleros y su compañera, Alida, viuda de un amigo que también fue guerrillero.

El último miembro en formar parte de su partida es un tal Cañueto, que entra a formar parte de ella tras protagonizar un extraño incidente en un pueblo de La Cabrera en el que da muerte de una manera salvaje y torturadora a dos personas a las que acusa de confidentes. Este hecho hace que se gane la confianza de Girón y sus compañeros, permitiéndole integrarse en la partida. Un grave error, ya que tras marchar el resto de la partida a Villablino para preparar el exilio a Francia (exilio que habían decidido llevar a cabo ante las nulas perspectivas de supervivencia), quedan solos Cañueto, Girón y su compañera. Acampados cerca de Las Puentes de Malpaso (así lo dice el pueblo, porque en latín 'puente' era femenino: Ponferrada < lat. ponte ferrata, Pontevedra (lat.pntevétera), que son dos puentes por donde pasaba la calzada romana de Astúrica (Astorga) a Lucus (Lugo); son dos puentes -uno pequeño y otro más grande- sobre sendos hoy riachuelos. Están cerca de Molinaseca, en El Bierzo, Cañueto aprovecha para dar muerte a Girón y apresar a su compañera.

Posteriormente la Guardia Civil muestra los cuerpos de dos personas a las que identifica como Girón y Cañueto, asegurando, en la versión oficial del Consejo de Guerra que se realizó contra su compañera, que Girón y Cañueto fueron muertos en un enfrentamiento con la Guardia Civil. La compañera de Girón certifica esta versión, pero parece probable que fuese debido a la necesidad de colaborar para evitar "males mayores" delatando a varios colaboradores que ya estaban muertos en esas fechas. La compañera de Girón, Alida, fue acusada largo tiempo de haber traicionado a Girón, versión esta desmontada por lo averiguado posteriormente.

El cuerpo que se muestra junto al de Girón parece que fue el de un prisionero republicano que estaba "purgando" su pena trabajando en las minas de Wolfram en la localidad de Casaio (Orense). No se sabe como murió esta persona pero sí que le habían volado la cabeza, por lo cual era irreconocible.

El dato principal por el que se desmonta la versión oficial es porque Cañueto aparece muerto oficialmente (existe el certificado de defunción) en 1966 en un accidente de tráfico en Sevilla. Todos los indicios muestran que dicho accidente fue casual, por lo que se desmonta otra de las leyendas en torno a este suceso: que había sido asesinado por la Guardia Civil para que callara; o por los compañeros de Girón, como venganza.

Últimas vicisitudes. Su entierro[editar]

Los cuerpos de Girón y el de la persona que hacen pasar por Cañueto son "exhibidos" varios días en la ermita del antiguo cementerio de Ponferrada, el Cementerio del Carmen, habilitada como sala de autopsias. Parece ser que se pretendían dos objetivos con este acto, por un lado que la población certificará que Girón efectivamente estaba muerto y por otro intentar capturar al resto de su partida si se acercaban a comprobar la muerte de Girón, lo cual no sucedió.

Girón fue enterrado junto con el otro cuerpo en una esquina del cementerio municipal que estaba habilitado como cementerio civil. En 1979, tras la monda de este cementerio y del adyacente religioso y su traslado al nuevo cementerio, sus restos son guardados y años más tarde enterrados en el nuevo cementerio de Ponferrada, el Cementerio del Montearenas donde reposan actualmente.

En las calles de Ponferrada aún se pueden encontrar pintadas con la leyenda: "GIRÓN VIVE".

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Santiago Macías, El monte o la muerte. Madrid: Temas de Hoy 2005 ISBN 84-8460-454-3
  • Carlos G. Reigosa, La agonía del león. Alianza Editorial. 1995 ISBN 84-206-9435-5
  • Carlos G. Reigosa, El regreso de los maquis. Ediciones Júcar. 1992 ISBN 84-334-8108-8
  • Secundino Serrano, Maquis - Historia de la guerrilla antifranquista. Madrid: Temas de Hoy 2001 ISBN 84-8460-103-X
  • Secundino Serrano, Crónica de los últimos guerrilleros leoneses 1947-1951. Ámbito 1989 ISBN 84-86770-13-0
  • Secundino Serrano, La guerrilla antifranquista en León 1936-1951. Siglo XXI 1986 ISBN 84-323-0627-4
  • Gabriel Ferreras Estrada, Memorias del Sargento Ferreras. D. Prov. de León 2002 ISBN 84-95702-15-0