Lorenzo de Ávila

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Maestro de Pozuelo»)
Saltar a: navegación, búsqueda
San Pedro, Santiago el Mayor y San Juan Evangelista, Toro (Zamora), Real convento de Sancti Spiritu.

Lorenzo de Ávila (ca. 1473[1] -1570) fue un pintor renacentista español, tradicionalmente considerado seguidor de Juan de Borgoña,[2] activo en Toledo, donde se le documenta por primera vez en 1507, Ávila, Valladolid y León, antes de establecerse en los últimos años de su vida al frente de un activo taller de pintura en Toro.

Datos biográficos[editar]

De posible origen abulense,[3] sus primeros ámbitos de trabajo están en Toledo y Ávila. Después se le documenta en León y Valladolid, antes de establecerse definitivamente en Toro en 1529, donde creó un taller de pintura en el que trabajarán o con el que colaborarán otros pintores activos en la zona, como Juan de Borgoña el Joven, (o II o de Toro), Blas de Oña, Alonso de Aguilar o Luis del Castillo.[4] Falleció en 1570 siendo enterrado en el convento de San Francisco para el que había pintado su retablo mayor.[5]

Estuvo casado primero con Mencía de Vergara (muerta en 1524) y posteriormente con Antonia Rodríguez.[6] Uno de sus hijos,[7] Hernando de Ávila, fue pintor de Felipe II.

Obra[editar]

Historiografía de las atribuciones

Los primeros datos sobre Lorenzo de Ávila los aportó Demetrio de los Ríos en 1895: su participación en pinturas en la Catedral de León en 1521. Por otro lado, la ausencia de documentación, hasta fechas recientes, para un importante número de pinturas de carácter cuatrocentista en la zona de Toro, en las que era acusada la influencia de Juan de Borgoña junto con algunos rasgos superficiales tomados de Alonso Berruguete y de Rafael, llevó a Manuel Gómez-Moreno a crear la denominación Maestro de Toro para el autor de varias obras en esa ciudad, destacando el retablo de San Martín, en Pinilla de Toro, que Casaseca más tarde documentó a nombre de Juan de Borgoña el Joven y de Lorenzo de Ávila. Más tarde Chandler R. Post,[8] creó la figura del Maestro de Pozuelo, autor de un grupo de retablos entre los que destacaría el de Pozuelo de la Orden, en el que luego se documentó la intervención de Lorenzo de Ávila junto a los vallisoletanos Antonio Vázquez y Andrés de Melgar.[9] En 1954 Diego Angulo Íñiguez en Ars Hispaniae (t. XII, p. 109) englobó en la denominación Maestro de Pozuelo las obras que Post le había atribuido más las que Gómez Moreno refería al Maestro de Toro, vueltos a separar en Summa Artis (vol XXIV, pp. 216 y 266) por José Camón Aznar que relacionaba con el Maestro de Toro el retablo de Santo Tomás Cantuariense, posible obra de Juan de Borgoña el Joven.[10] Pero ha sido fundamental la labor de investigación de José Navarro Talegón para documentar obras de Lorenzo de Ávila en Toro y su entorno, en buena parte las reconocidas por los estudios anteriores pero sin unirlas a su nombre. Emergió así un pintor, documentado progresivamente en Toledo[11] , Ávila, León y Valladolid, que terminó creando un taller en Toro.[12] Recientemente ha sido fundamental la publicación del pleito de Abezames por parte de Luis Vasallo e Irune Fiz, donde, según argumentó Juan Carlos Pascual de Cruz, queda definitivamente zanjada la cuestión de la superioridad artística de Lorenzo de Ávila sobre los miembros de su taller.[13] La monografía de Juan Carlos Pascual de 2012 es la revisión y actualización más completa sobre el pintor hasta la fecha.


Antes de instalarse en Toro - obras documentadas

La primera noticia documental a él referida lo sitúa en 1507 en Toledo, cobrando de la catedral por los dibujos de tres historias que habían de servir de modelos para los bordadores de la manga o velo que cubre la vara de la cruz procesional de Corpus Christi.[14] En 1508 se documenta que se encargó de restaurar unas pinturas del zaguán de la Capilla del Sagrario de la Catedral de Toledo.[15] En 1521 cobró en León por una tabla para el trascoro de la catedral y por la pintura mural del claustro (prácticamente desaparecida) de la Disputa de Jesús con los doctores.[16] Se le documenta por 1528 en Valladolid, donde pintó para el retablo de Pozuelo de la Orden.[9]

Retablo mayor de la capilla del Hospital de la Asunción y dos santos Juanes, con pinturas de Lorenzo de Ávila (ahora en la Colegiata de Toro) (Zamora)
Periodo toresano - obras documentadas

Están documentados a su nombre en Toro el retablo de la Capilla del Hospital de la Asunción y los Santos Juanes,[17] [18] el retablo mayor de la iglesia del Monasterio de Sancti Spiritus,[19] el retablo mayor de la iglesia de Santa María de Arbás,[20] el retablo mayor de la iglesia de Santo Tomás Cantuariense,[21] y allí también cuatro tablas del retablo de la Virgen de la Leche en la capilla de los Sedano[22] y el retablo de la iglesia en ruinas de San Esteban en Pinilla de Toro.[23] Fuera de Toro, el retablo de la Capilla de las Cuevas en el claustro de la Catedral de Ávila,[24] cinco tablas del retablo de San Salvador de Abezames[25] y el retablo mayor de Venialbo, que ejecutó entre 1550 y 1553 encargándose de la policromía y de sus dieciséis tablas de pintura.[26] .

Desaparecidos pero documentados están el retablo de la capilla de los Deza en el claustro del Monasterio de san Ildefonso de Toro,[27] el retablo de la iglesia y una tabla para el refectorio del Monasterio de Santa María la Real de San Cebrián de Mazote[28] y un retablo que encargó el cardenal Juan Pardo de Tavera para la Colegiata de Toro.[29] El retablo principal y dos menores de sepulcros para la capilla de doña María de Mújica en la iglesia de san Francisco de Villalpando se hallan en paradero desconocido.[30] También constan los pagos que se le hicieron para la pintura de unos escudos de armas en la Audiencia Pública y Casa Consistorial de Toro, que se perdieron.[31] No tenemos referencia cronológica sobre el perdido retablo del Credo, que Pablo Pfinzing testó a Felipe II en 1570.[32]


Atribuciones

Por razones estilísticas Pascual le atribuye, con influencias de Pedro Berruguete, varias tablas del retablo mayor de la Capilla de Santa Catalina de la iglesia de El Salvador de Toledo y las puertas de sarga que protegían el retablo[33] , conservadas actualmente en el MNAC (donde se atribuyen a Berruguete).[34] También dentro del periodo de juventud del pintor, le atribuye dos pinturas murales de la Capilla de san Pedro de la Catedral de Toledo,[35] las tablas de san Juan Evangelista y la Virgen del Velo en la iglesia de san Pedro de Ávila y una tabla con san Andrés, la Asunción y Ánimas en Valderas (León).[36] De esa época serían las tablas, ahora en el Museo del Prado, de San Pantaleón con una pareja de donantes (en el Catálogo como de autor anónimo[37] ) y San Gregorio, san Sebastián y san Tirso (catalogada en el Museo como de Juan de Borgoña el Joven),[38] y una de santa Catalina discutiendo con Majencio (colección privada de Montpellier).[39]

Del periodo entre 1504 y 1531[40] serían suyas la tabla de la Piedad de la parroquia de Illescas (Toledo), el retablo de la Concepción en la Capilla de don Juan de Salcedo y el de la Epifanía en la Capilla de don Luis de Daza en la Catedral de Toledo, ambos atribuidos también a Francisco de Amberes y a Juan de Borgoña,[41] la tabla de la Lamentación sobre Cristo muerto del Hospital de la Piedad de Benavente, el retablo mayor de Villárdiga (Zamora), un retablo de Pedrosa del Rey,[42] el retablo mayor de Belver de los Montes (Zamora), el de la iglesia de la Natividad de San Agustín del Pozo (Zamora), las del antiguo retablo mayor de San Esteban de Pinilla de Toro (que, junto a un lienzo con San Juan Evangelista, san Pedro y Santiago se hallan ahora en el Museo del Monasterio de Sancti Spiritus de Toro) y el retablo mayor de la ermita de Nuestra Señora del Templo en Pajares de la Lampreana (Zamora), además de otras tablas dispersas.[43]

Del periodo de Toro, el retablo mayor de la capilla del Hospital de la Asunción y Dos Santos Juanes, el retablo de la Asunción de María y el antiguo retablo mayor (actualmente en la Iglesia de la Santísima Trinidad) de la iglesia del Real Monasterio de Sancti Spiritus, cuatro tablas[44] del retablo de la Virgen de la Leche de la Capilla de los Sedano en la iglesia de santo Tomás Cantuariense, la tabla de la Virgen de la Rosa,[45] la tabla de la Anunciación con la Visitación y el Nacimiento del Museo Lázaro Galdiano,[46] las siete tablas del antiguo retablo mayor de la iglesia de Santa María de Arbás, el retablo de la capilla del Arcediano don Pedro Daza del Espinar en la Catedral de Ávila,[47] la tabla de San Miguel venciendo al demonio,[48] varias del antiguo retablo mayor de la iglesia de san Salvador de Abezames[49] el retablo mayor de santo Tomás Cantuariense de Toro, la tabla de la Lamentación sobre Cristo muerto ahora en la Colegiata de Toro, una de la Magdalena Penitente y otra de la Lamentación sobre Cristo muerto (Colección de los Marqueses de Arucas en Las Palmas de Gran Canaria), el retablo de la iglesia de la Asunción de Venialbo,[50] y el retablo de San Sebastián en la iglesia de santa María de la Horta de Zamora. En ese periodo final de Toro, las obras últimas y de peor calidad serían el retablo mayor de la Asunción de Losilla de Alba (Zamora), y cuatro tablas sueltas.[51] Claramente de su taller serían el retablo mayor de la Capilla de la Visitación en Salas de Barrios (León) y el de la iglesia de San Antolín de Zamora, el actual retablo mayor de la iglesia de san Miguel en Castrogonzalo (Zamora) y las figuras bordadas en una casulla de la iglesia de san Juan Bautista de la Bóveda de Toro (Zamora).


Rasgos destacados y fama contemporánea

Destaca como extraordinario dibujante y pintor excelente. En palabras de Juan Carlos Pascual, sus pinturas están magníficamente compuestas, dibujadas y pintadas, con especial atención a la armonía de los espacios (tanto arquitectónicos como naturales), la luz y las sombras, la expresividad contenida de los rostros y la profundidad melancólica de las lejanías y celajes. En su estilo sobresale la soltura y precisión del dibujo, la composición espaciosa y equilibrada y un cuidadoso coloreado en el que destacan la intensidad de los tonos y el dominio de la luz y de las sombras. Califica su realismo de naturalismo idealizado. Las figuras están bien proporcionadas, aunque de piernas algo cortas, salvo en el caso de Cristo, que a veces tiene piernas demasiado largas. Característica suya es la rodilla flexionada, no simple contraposto, que a veces da sensación de cierta renquera. Conoce bien la anatomía, pero la pinta con sobriedad, con detalles sacados del natural. También es sobrio al pintar heridas o sangre. Los rostros tienden a un gesto severo. Los paisajes, con espacios abiertos, tienen cielos en simetría con la tierra. En general es muy partidario, en los elementos compositivos, de los paralelismos, simetrías y contraposiciones, especialmente en el caso de las miradas de los personajes, para contribuir todos a la atmósfera de la narración. Muchos elementos físicos tienen lecturas simbólicas. Las arquitecturas tienden a las formas rectas o semicirculares, reducidas a lo mínimo, de modelos renacentistas, aunque con detalles localistas (también en los paisajes y los muebles). Los personajes representados muchas veces traslucen retratos de individuos reales (es significativa la presencia repetida de Carlos V).[52]

Sobre su fama contemporánea, destaca lo que dice Pablo Pfintzing[53] , Secretario de Estado para asuntos de Alemania de Felipe II, en su testamento de 1570, al legarle al rey un retablo suyo: «a mi parescer no estar mal pintado». El testarlo al rey, por parte de alguien conocido como buen coleccionista, es señal de que el uso de la lítotes (Atenuación (retórica)) es una forma discreta de elogio.

Hernando de Ávila, su hijo, lo incluía en la lista de los mejores pintores españoles, junto a Fernando del Rincón, Gaspar Becerra, Luis de Morales, Juan Fernández de Navarrete (El Mudo), Fernando Yáñez de la Almedina, Juan Correa de Vivar, Pedro Berruguete y su hijo Alonso Berruguete, Diego de Urbina, Luis de Carvajal(pintor), Miguel Barroso, Alonso Sánchez Coello y el propio Hernando de Ávila[54] .

Referencias[editar]

  1. Discusión sobre la posible fecha de nacimiento en Pascual (2012), pp. 23-26
  2. Navarro Talegon (2005), p. 220. Lo discute Pascual (2012), pp. 127-143.
  3. Al menos tenemos el dato de que su primera mujer dictó testamento en Ávila en 1524: Pascual (2012), pp. 30-33, siguiendo a M. Gómez Moreno (Catálogo monumental de la provincia de Ávila, Ávila (1983), p. 111.
  4. Navarro Talegon (2005), p. 220. Acerca de Juan de Borgoña el Joven, a quien Matías Díaz Padrón atribuyó una tabla con San Gregorio, San Sebastián y San Tirso en el Museo del Prado, tenido por hijo y discípulo del maestro homónimo (voz «Borgoña el Joven, Juan» en la Enciclopedia del Museo del Prado), Fiz Fuertes y Vasallo Toranzo (2003, p. 313) dieron a conocer un documento relativo a un pleito sobre el retablo de Abezames en el que se decía que llegó a España «de fuera», lo que imposibilitaría seguir defendiendo que fuese hijo de Juan de Borgoña. En 2005 Pascual (pp. 20 y 27) propuso, para evitar confusiones, denominarlo «Juan de Borgoña de Toro».
  5. ' 'Las edades del hombre' ' (1988), p. 236
  6. Pascual (2012), pp. 30 y 35.
  7. Pascual (2012), p. 31 y 43, citando los testamentos de las dos: con Mencía de Vergara tiene a Pedro; con Antonia Rodríguez a Antonio, Rafael, Hernando, Juan, Pedro, María, Águeda y Ana.
  8. Post, Chandler, A history of Spanish Painting, t. IX, Cambridge, Massachussets, 1947, pp. 570 y ss.
  9. a b Parrado, p. 259: los pintores residían en Valladolid en 1529 y en las cuentas de 1531 consta el traslado de las tablas desde Valladolid. El retablo fue traspasado a comienzos del siglo XX a la Colegiata de San Isidoro de León. Pascual (2012), p. 101-102 tiene dificultades para identificar su estilo en el retablo, por diferencias con sus otras obras en técnica y estilo.
  10. Alonso Blázquez (1988), p. 327.
  11. Romero Ortega (1988).
  12. Parrado, pp. 255-256.
  13. Vasallo y Fiz (2003); Pascual (2012), p. 74-85.
  14. Romero Ortega, pp. 132-133: de las cuatro escenas de que consta, la Asunción de la Virgen se le paga al bordador Martín Ruiz; las restantes son suyas: Adoración de los Reyes Magos, Degollación de san Eugenio y san Ildefonso cortando el velo de santa Leocadia.
  15. Viver-Sánchez Merino-Pérez, Jesusa, Documentos sobre arte y artistas en el Archivo de Obra y Fábrica de la Catedral de Toledo, 1500-1549, Madrid, Universidad Complutense, 1990., p. 1015.
  16. Alonso Blázquez, p. 326. De la tabla del trascoro no queda constancia. También en 1521 se documenta el cobro por la tasación de una custodia-relicario en la iglesia de la Asunción de Villavieja del Cerro (Valladolid): C. Ara Gil y J. M. Parrado del Olmo, Catálogo monumental de la provincia de Valladolid. Partido judicial de Tordesillas, t. XI, Valladolid, 1980, pp. 440 y 446.
  17. Lista completa y detallada de obras bien documentadas en Pascual (2012), pp. 95-102.
  18. Navarro Talegón (1980), p. 117: son las cuentas del Hospital de 1534-35. Ese retablo se conserva ahora en la Colegiata.
  19. J. Navarro Talegón, «Manifestaciones artísticas de la Edad Moderna», ' 'Historia de Zamora' ' II, Zamora, IEZ Florián de Ocampo, 1995, p. 265. Se encuentra ahora en la iglesia de la Santísima Trinidad.
  20. Navarro Talegón (1985), p. 12. Actualmente las tablas dispersas se conservan en la Colegiata.
  21. Fiz Fuertes (2003), p. 172-3.
  22. Navarro Talegón (1985), p. 10 (en un testamento de 1540). Las tablas están ahora en la Colegiata.
  23. Las edades del hombre (1988), p. 236. Primera atribución en Casaseca, Antonio, «El hijo de Juan de Borgoña y la pintura renacentista en Zamora», A introduçao da Arte da Renascença na Peninsula Ibérica, IV Centenàrio de João de Ruão, 26 a 30 marzo de 1980, Coimbra, 1980, pp. 201 y ss. Está ahora en el Museo del convento de dominicas de Sancti Spiritu el Real
  24. Fiz Fuertes (2009) II, p. 726,
  25. Vasallo Toranzo y Fiz Fuertes, p. 313.
  26. Navarro Talegón (2005), p.218.
  27. Navarro Talegón (1985), p. 10.
  28. La documentación en L. Vasallo Toranzo, Sebastián Ducete y Esteban de Rueda. Escultores entre el manierismo y el barroco, Zamora, IEZ Florián de Ocampo, 2004, p. 60. Lo contrata junto con Juan de Borgoña de Toro.
  29. El documento en E. García Chico, ' 'Catálogo documental de la provincia de Valladolid. Medina de Rioseco' ', Valladolid, Diputación, 1959-60, p. 156.
  30. Navarro Talegón (1985),. p. 12 y Fiz Fuertes (2009), II, 726.
  31. Navarro Talegón (1985), p. 12.
  32. Aterido Fernández, Ángel y Zolle Betegón, Luis, «Pintura y letras: Hernando de Ávila, su biblioteca y su herencia», Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte 11, 1999, p. 145
  33. Pascual (2012), 203-209. Son las tablas del Nacimiento, Epifanía, Huida a Egipto y Lamentación y del banco, las de Santiago, San Juan Bautista, San Pedro y San Juan Evangelista.
  34. Dos sargas del revestimiento de las puertas de un retablo con escenas de la vida de Santa Catalina, MNAC.
  35. La discusión sobre atribuciones previas y los motivos para ver en ellas la mano de un Lorenzo de Ávila todavía sin definir del todo su estilo en Pascual (2012), pp. 209-210.
  36. Pascual (2012), pp. 210-213.
  37. «Santo degollado y dos donantes», Museo del Prado, Ficha técnica. Ya antes de Pascual, Fiz Fuertes (2003, p. 80) había atribuido la tabla a Lorenzo de Ávila.
  38. «San Gregorio, san Sebastián y san Tirso», Museo del Prado, Ficha técnica. Antes de Pascual, Fiz Fuertes (2003, p. 79-80) habían propuesto la atribución a Lorenzo de Ávila.
  39. Pascual (2012), pp. 214-218.
  40. Datos detallados y discusión de la historia de las atribuciones en Pascual (2012), pp. 231-263.
  41. Chueca Goitia, Fernando, La catedral de Toledo, Everest, 1975, ISBN 84-2414-719-7, pp. 57-58.
  42. Pascual (2012). pp. 213-214. Solo está restaurada la tabla de la Expulsión del Paraíso, para la edición de Las Edades del Hombre de Arévalo en 2013. Imagen en Pascual (2016).
  43. San Pablo en la Colección del Abad Thuelin en París, Santa Ana con la Virgen y el Niño de la Galería Caylus de Madrid, Presentación del Niño en el Templo de la Colección Simonsen de Sao Paulo, las dispersas del retablo de Barrio del Puente (León), tres tablas del retablo mayor de Gallegos del Río (Zamora), una tabla de la Negación de san Pedro (en colección particular desconocida), una de la Epifanía (colección particular de Alicante), una de la Huida a Egipto en el North Carolina Museum of Art, donde se atribuye a Juan de Borgoña (Ficha en NCMA) las que quedan del antiguo retablo mayor de la Natividad de María de Villardondiego (Zamora), una tabla de la Lamentación sobre Cristo muerto de la iglesia del convento de Santa Sofía en Toro y otra de la Oración en el Huerto de la iglesia del Convento de la Purísima Concepción y san Cayetano de Toro.
  44. La Virgen de la Leche, Cristo despidiéndose de su madre, El Nacimiento de la Virgen y la Huida a Egipto.
  45. Díaz Padrón y Padrón Mérida, p. 399.
  46. Alonso Blázquez, p. 327. Ávila, Lorenzo de en Red Digital de Colecciones de Museos de España.
  47. Fiz Fuertes (2003), p. 81 y documentado en Fiz Fuertes (2009), vol. II, p. 726.
  48. Fiz Fuertes (2003), p.83: la tabla estaba en la antigua colección Eugenio Toral de Madrid.
  49. Post, Chandler, A History of Spanish Painting, t. XIV, Cambridge, Massachussets, 1966, p. 47 y Fiz Fuertes (2003), pp. 107-109. Para Pascual (2012), pp. 270-271 son del autor las tablas del Nacimiento, la Disputa con los doctores, el Prendimiento, la Salida de Jerusalén y Cristo clavado a la Cruz.
  50. Navarro Talegón (2005).
  51. El abrazo de san Joaquín y santa Ana ante la Puerta Dorada en la ermita de Nuestra Señora de la Antigua de Fuentesaúco (Zamora), Adoración de los magos en la colección Rodolfo Gerstenmaier de San Sebastián, la Adoración de los Magos en la antigua colección Herzig de Viena, la Adoración de los pastores (subasta de Christie's de Nueva York, 2003.
  52. Pascual (2012), p. 102 y 116-125.
  53. Aterido Fernández, Ángel y Zolle Betegón, Luis, «Pintura y letras: Hernando de Ávila, su biblioteca y su herencia», Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte 11, 1999, p. 145.
  54. Texto completo de la referencia conservada gracias a Diego de Villalta en Pascual (2012), p. 106.

Bibliografía[editar]

  • Alonso Blázquez, Inmaculada, «Dos tablas de Lorenzo de Ávila y de Juan de Borgoña el Joven en el Museo Lázaro Galdiano», Goya, 204 (1988), págs. 326-329.
  • Las edades del hombre. El arte en la iglesia de Castilla y León, Valladolid, 1988, catálogo de la exposición, pág. 236 (ficha de Navarro Talegón), ISBN 84-505-7998-8.
  • Díaz Padrón, Matías y Aída Padrón Mérida, «Cuatro versiones de la Virgen con Niño por cuatro maestros castellanos del siglo XVI», BSAA, 54 (1988), págs. 394-402.
  • Fiz Fuertes, Irune, Lorenzo de Ávila, Juan de Borgoña II y su escuela. La recepción del Renacimiento en tierras de Zamora y León, Benavente, Centro de Estudios Benaventanos «Ledo del Pozo», 2003.
  • Fiz Fuertes, Irune, Pintura sobre tabla en el siglo XVI en la antigua Diócesis de Zamora, Tesis Doctoral, Universidad de Valladolid, 2009.
  • Navarro Talegón, José, Catálogo monumental de Toro y su alfoz, Valladolid, Caja de Ahorros Provincial de Zamora, 1980, ISBN 84—500-3586-4.
  • Navarro Talegón, José, «Pintores de Toro en el siglo XVI», Pintura en Toro. Obras restauradas, Zamora, Caja de Ahorros Provincial de Zamora, 1985, págs. 7-28.
  • Navarro Talegón, José, «Sobre la iglesia de Venialbo y su retablo mayor», Studia Zamorensia, nº 7 (2005), págs. 187-288.
  • Parrado del Olmo, Jesús María, «Andrés de Melgar en el retablo de Pozuelo de la Orden. Las relaciones entre pintores en el medio castellano del primer tercio del siglo XVI», BSAA, tomo 64 (1998), págs. 255-276.
  • Pascual de Cruz, Juan Carlos, «Panorama de la pintura renacentista en Salamanca», Tres tablas de un retablo. El antiguo retablo del convento de las Úrsulas, Salamanca, Museo de Salamanca, 2005, págs. 13-31.
  • Pascual de Cruz, Juan Carlos, Lorenzo de Ávila. Una ilusión renacentista, Zamora, Instituto de Estudios Zamoranos 'Florián de Ocampo', 2012.
  • Pascual de Cruz, Juan Carlos, «En Zamora, 'donde hay buenos pintores», La opinión de Zamora, 24.04.2016.
  • Romero Ortega, Francisco, «La manga bordada del Corpus de la catedral de Toledo», Arte, Individuo y Sociedad, nº 2 (1988), Editorial de la Universidad Complutense, págs. 132-133.
  • Vasallo Toranzo, Luis y Fiz Fuertes, Irune, «Organización y método de trabajo de un taller de pintura a medidados del siglo XVI: el caso toresano», Boletín del Museo e Instituto Camón Aznar, 91 (2003), págs. 313-326.