Lucio del Valle

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Retrato de Lucio del Valle, hacia 1860.

Lucio del Valle y Arana (Madrid, 2 de marzo de 1815 - Madrid, 17 de julio de 1874),[1] fue un ingeniero y arquitecto español, de los más influyentes y brillantes del siglo XIX. Proyectó y dirigió importantes obras públicas como la carretera Madrid-Valencia, por las Cabrillas; el abastecimiento de aguas a Madrid, conocido como canal de Isabel II;[2] la gran reforma de la Puerta del Sol (Ensanche de la Puerta del Sol), o los faros metálicos del delta del Ebro. Toda su carrera profesional la realizó para el Estado; empleando presidiarios en las grandes obras, con el fin de abaratar costos. Su labor fue recompensada en vida con distinciones y reconocimientos. Es de destacar el uso que hizo de la fotografía de obras públicas como documento didáctico y de difusión. Falleció ocupando el cargo de director de la Escuela de Ingenieros de Caminos.

Biografía[editar]

Realizó sus estudios en la capital, y ya a los dieciséis años mostró gran capacidad intelectual. Se le dedica una plaza de profesor de Matemáticas por la "Inspección General de Instrucción Pública". Al poco tiempo, el 26 de junio de 1834, ingresó en la Escuela de Caminos graduándose en cinco años, en el año 1839, siendo el número dos de su promoción.[3] Durante este tiempo de formación universitaria simultaneó los estudios de Caminos con los de Arquitectura, carrera que terminó en el año 1840.

En 1856 contrajo matrimonio con Luisa de la Vega Inclán y Palma. En ese mismo año, ambos esposos realizaron inventarios de sus bienes, pero especialmente interesante es el titulado: "carta de capital de Lucio del Valle y Arana",[4] fechado el 14 de abril de 1856, donde se detallan todos sus bienes en ese momento, incluyendo una casa en la calle de San Roque, número 8, de Madrid, y un piano con su banqueta. Entre otros bienes muebles se citan tres grandes cuadros de vistas del Cabriel, pintados al óleo; otros tres cuadros con dibujos de locomotoras, y ocho cuadros pequeños con vistas al daguerrotipo, estos últimos valorados entonces en 360 reales.

Carretera Madrid-Valencia por las Cabrillas[editar]

Puente del Cabriel, en la carretera Madrid-Valencia, por las Cabrillas. José Martínez Sánchez (fotógrafo). Hacia 1866. Copia a la albúmina.

A finales de 1840, apenas acabada la carrera, fue destinado a Valencia. En los diez años que duró en este destino, ejecutó sus primeros trabajos de relevancia, consolidándose como uno de los ingenieros más notables del momento. En el trazado de la carretera de Madrid a Valencia, proyectó y ejecutó el gran puente sobre el río Cabriel en las cuestas de Contreras. Este tramo salvaba un gran desnivel de terreno hasta llegar al fondo del valle donde se cruza el citado río. El puente de 86,80 metros de longitud, fue apodado el "ciempiés", debido a sus numerosos pilares a modo de patas. Fue considerado en su día como un modelo de proyecto y ejecución. Y para dar fe de ello se colocó una placa conmemorativa en el pretil izquierdo que aún se conserva. En este proyecto Lucio del Valle utilizó por primera vez en su carrera más de 1000 presidiarios como empleados de construcción, obteniendo óptimos resultados, lo que le llevó a repetir este método en varios de sus proyectos.

Hacia 1850, se preocupó personalmente de que se fotografiasen las construcciones del trazado, dando muestras de una gran visión de futuro. De esta forma podemos disfrutar de una serie de ocho daguerrotipos de los trabajos realizados, que debieron ser el primer reportaje fotográfico español de una obra pública.

Años después, hacia 1866, el fotógrafo José Martínez Sánchez tomó vistas del mismo puente, con motivo de preparar unos álbumes sobre obras públicas de España, conjuntamente con J. Laurent, para ser exhibidos en París, en la Exposición Universal de 1867, con supervisión del propio Lucio del Valle.[5]

Obras hidráulicas del canal de Isabel II[editar]

Canal de Isabel II, Puente-acueducto de la Sima. Fotografía de Charles Clifford, hacia el año 1856.

En 1851 comenzó las obras del canal de Isabel II.[6] Justo en esa época es nombrado subdirector de la empresa madrileña, y regresa a Madrid. Sus trabajos toman como partida los proyectos sobre la conducción de aguas a Madrid elaborados por los ingenieros Juan Rafo y Juan de Ribera. Los comienzos de las obras hidráulicas del canal indican que va a prepararse una gran obra; una de las más importantes del siglo XIX. Durante unos seis años se emplearon cerca de un par de millares de presos (y un millar y medio de obreros libres) en las obras. Todos ellos ayudados, de forma novedosa, por máquinas de vapor. Algunas de las obras diseñadas por él fueron importantes como el Pontón de la Oliva, en Patones, obra de gran monumentalidad. Al igual que el acueducto de la Sima (cuyo diseño fue realizado por Lucio en el reverso de un sobre), o el afamado acueducto de Las Cuevas. Tras muchas complicaciones en el mes de junio de 1858, la reina Isabel II inauguraba el abastecimiento de agua de Madrid con la apertura de una gran fuente provisional en la calle de San Bernardo. La fuente ofrecía un potente chorro de agua que se elevaba cerca de una treintena de metros.[2] En este caso, para dejar constancia del proyecto, contrató al fotógrafo inglés Charles Clifford, que realizó -durante varios periodos de tiempo- vistas fotográficas de las obras más importantes del trazado.[7]

Obras urbanísticas del Ensanche de la Puerta del Sol[editar]

En 1857 fue nombrado Director facultativo de las obras de reforma de la Puerta del Sol. Una vez más se le encomendó un proyecto importante y polémico, al que supo aportar toda su experiencia y su doble faceta como Arquitecto. En ese momento la Puerta del Sol no era una plaza al uso, sino solo una calle ancha a la que confluían numerosas calles y callejuelas que formaban un cuello de botella, difícil de transitar. Esta situación era impropia para una ciudad cosmopolita como Madrid. Tras varios polémicos proyectos, que ninguno se llegó a ejecutar, Lucio del Valle -en unión de Ribera y Moret- presentaron un nuevo proyecto que zanjó la cuestión y fue el que se realizó y el que ha llegado hasta nuestros días. Se ampliaba la superficie de 5.069 m2 hasta 12.320 m2, dándole una forma semicircular enfrente de la Casa de Correos, rematando el conjunto con una gran fuente central. Esta fuente fue la misma que había proyectado para la inauguración del Canal de Isabel II, y que instaló en la calle San Bernardo. Las obras fueron a buen ritmo y en 1862 estaban concluidas. Siguiendo su costumbre, Lucio del Valle encargó de nuevo al fotógrafo inglés Charles Clifford que hiciera varias fotografías de la situación de la plaza antes y después de la reforma, donde podemos apreciar las mejoras obtenidas. Tras el ensanche de la Puerta del Sol, el ayuntamiento solicitó sus servicios para las obras de alineamiento de las casas de Madrid.

Faros marítimos[editar]

Fotografía del faro de Buda aparecida en la Revista de Obras Públicas.[8]

Entre sus obras más representativas hay que recordar los faros metálicos del delta del Ebro, en especial el faro de la isla de Buda, obra que durante muchos años fue la obra emblemática para los ingenieros de caminos del siglo XIX. Para mejorar su conocimiento sobre el tema, el Estado le encomienda visitar faros del extranjero, en Francia, y en Inglaterra, para poder analizar de esta forma sus características técnicas, redactar reglamentos sobre la escuelas de faros, o estudiar el estado de nuestras señales marítimas y analizar posibles reformas. Los faros construidos fueron tres: la Baña (19 metros), el Fangar (8 metros), y el faro de Buda (50 metros de altura), que se convirtió en el más alto del mundo en su género. El 1 de noviembre del año 1864 los tres faros entraron en servicio. La torre metálica de Buda funcionó ofreciendo un servicio perfecto hasta que fue incendiada a finales de la guerra civil, reparándose posteriormente.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. SÁENZ RIDRUEJO, Fernando (1990), Ingenieros de Caminos del siglo XIX, Madrid, Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. ISBN 84-505-9242-9
  2. a b Pedro Montoliú Camps, (1996), «Madrid, villa y corte: historia de una ciudad», Madrid,
  3. Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, (1889), «La España del siglo XIX: colección de conferencias históricas», Volumen 2, pp:189
  4. Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, signatura tomo 26611, folio inicio 474 R (recto), folio final 483 V (vuelto), fecha 14 de abril de 1856.
  5. Teresa García Ballesteros / Juan A. Fernández Rivero (2 de julio de 2014). «“Obras públicas de España”, dos nuevos álbumes». Colección Fernández Rivero de Fotografía Histórica. Consultado el Julio de 2016. 
  6. Díaz Aguado y Martínez, César (2001). «La fotografía de obras públicas en el periodo isabelino». Revista de Obras Públicas (Madrid: Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos) (3414): 57-58. ISSN 0034-8619. Consultado el 16 de agosto de 2010. 
  7. Vistas de las obras del Canal de Isabel II fotografiadas por Clifford; Ed. Canal de Isabel II, 1988; ISBN 978-84-404-3452-4
  8. Valle Arana, Lucio del (1897). «Faro de Buda.». Revista de Obras Públicas (44, tomo I (1124)): 361. 

Enlaces externos[editar]