Loxodonta africana pharaoensis
| Elefante cartaginés | ||
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| Rango temporal: Holoceno | ||
|
Aníbal cruzando los Alpes. Nótese el tamaño del elefante | ||
| Estado de conservación | ||
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Extinto desde c. 100[1] (UICN 3.1)[2] | ||
| Taxonomía | ||
| Reino: | Animalia | |
| Filo: | Chordata | |
| Clase: | Mammalia | |
| Orden: | Proboscídeos | |
| Familia: | Elephantidae | |
| Género: | Loxodonta | |
| Especie: | L. africana | |
| Subespecie: |
L. a. pharaonensis Deraniyagala, 1948 | |
| Distribución | ||
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Mapa del Norte de África | ||
El elefante cartaginés (Loxodonta africana pharaonensis), también denominado elefante norteafricano, elefante del bosque norteafricano o elefante del Atlas es una posible subespecie del Elefante africano, que existió en el norte de África hasta su extinción en tiempos de los antiguos romanos. Aunque la subespecie ha sido formalmente descrita,[3][4] no ha sido ampliamente reconocida por los taxonomistas.
Esta forma de elefante es famosa por ser la que usó el cartaginés Aníbal para cruzar los Pirineos y los Alpes durante la segunda guerra púnica.[5] Tras la conquista del norte de África y de Sicilia en el 242 a. C., los romanos capturaron durante las décadas siguientes (durante el siglo segundo antes de Cristo) los pocos ejemplares que quedaban para que lucharan en el Coliseo de la capital o los circos romanos en los espectáculos denominados Venatio. Aunque algunos suponen, que ejemplares de esta especie continuaron habitando áreas de Sudán y Eritrea hasta mediados del siglo XIX.
Distribución geográfica
[editar]Originalmente, su área de distribución natural probablemente se extendió por el Magreb y el resto del norte de África, desde Mauritania hasta el Sudán, las costas de Eritrea y la desembocadura del río Nilo.
Descripción
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Frescos cartagineses,[6] y las monedas acuñadas por sociedades del norte de África en varias ocasiones muestran elefantes muy pequeños (tal vez 2,5 metros en el hombro) que poseían las orejas grandes y cóncavas típicas del Loxodonta moderno. Tenía un tamaño menor que el elefante africano de sabana, probablemente similar al del elefante africano de bosque. También es posible que fuera más dócil, quizás por eso pudo ser domesticado por los cartagineses con algún método desconocido.
El elefante norteafricano era un animal significativo para la cultura nubia. Ellos lo representaron en los muros de los templos y en las lámparas meroíticas. Los reyes kushitas también usaban elefantes de guerra, los cuales se cree que eran mantenidos y entrenados en el "Gran Encerramiento" en Musawwarat al-Sufa. El reino de Kush proporcionaba estos elefantes de guerra a los egipcios, ptolemaicos y sirios.[7]
Tras su conquista de Sicilia en el año 242 antes de Cristo, los romanos trataron de capturar algunos especímenes que habían sido dejados atrás en el medio de la isla por los cartaginenses, pero fallaron en este empeño. Los elefantes con los cuales Aníbal Barca cruzó los Pirineos y los Alpes a fin de invadir Italia durante la segunda guerra púnica (218–201 a. C.) pertenecían a este grupo, con la posible excepción del animal personal de Aníbal, Surus (nombre que significa "el sirio", o posiblemente "con un colmillo").[8] Se especula que este individuo, de acuerdo con su nombre y gran tamaño documentados, habría sido un elefante sirio (Elephas maximus asurus), el cual era una subespecie del elefante asiático que se extinguió poco después de que Aníbal invadiera Italia, pero antes de la desaparición del elefante norteafricano.[9] Sin embargo, hay poca evidencia directa que sugiera que ese individuo fuera necesariamente un elefante asiático.[10]
Además de ser utilizados por Aníbal,[11][12] no se tiene constancia de que fueran utilizados por otra potencia que no fuera Cartago o Numidia, pues los elefantes de guerra de otros imperios como Grecia, Macedonia o Persia eran todos asiáticos. La erudición moderna ha puesto en duda si los elefantes cartagineses fueron equipados con torretas de combate debido a su tamaño pequeño; a pesar de que las afirmaciones dicen lo contrario, la evidencia indica que los elefantes africanos del bosque podían y de hecho llevan torretas en ciertos contextos militares.[13] Es muy posible que fueran de esta raza los elefantes utilizados por Roma en su largo asedio a Numancia, dado el apoyo del entonces joven rey Yugurta
El elefante norteafricano también fue entrenado y usado por la dinastía ptolemaica de Egipto. Escrito en el segundo siglo antes de Cristo, Polibio (Las historias; 5,83) describió su inferioridad en la batalla contra los elefantes indios más grandes usados por los reyes seléucidas. Una inscripción sobreviviente del ptolemaico enumera tres tipos de elefantes de guerra, el "troglodita" (probablemente de Libia), el "etíope", y el "indio". El rey Ptolomeo I se enorgullecía de ser el primero en domar a los elefantes de Etiopía, una población que podría ser idéntica a una de las dos especies africanas existentes.[14]
Incertidumbre taxonómica
[editar]Ansell (1971) clasificó a L. a. pharaohensis como un taxón separado de elefante africano cercanamente emparentado con el elefante africano de bosque.[15][16] Sin embargo, esto no ha sido aceptado universalmente.[17] Si no es una especie o subespecie diferente, el reducido tamaño del elefante norteafricano podría ser explicado por el hecho de ser una población de elefantes de sabana pequeños,[18] una población de elefantes africanos de bosque,[10] o por la captura y uso de individuos jóvenes de elefantes de sabana.[16]
Dada la fecha relativamente reciente de su desaparición, el estado de esta población probablemente se pueda resolver a través de análisis de la secuencia del ADN antiguo, si los especímenes de origen definitivamente norteafricano son localizados y examinados. Algunos restos datados de la época de la República Romana de Tetuán, en Marruecos, identificados como de elefante gracias a su firma de colágeno, probablemente pertenecen a este taxón.[19]
Galería
[editar]- Un fresco de 1510 en el Palacio Capitalino de Roma que ilustra Aníbal cruzando los Alpes junto al elefante cartaginés.
- Mosaico romano de Ostia Antica, Italia.
- Aníbal cruzando el Ródano a la altura de Caderousse.
- Travesía por los Alpes.
- Batalla de Zama.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ Pritisk, Yuri (November 2019). «North African or Carthaginian elephant (Loxodonta africana pharaohensis)». Smithsonian Magazine. Consultado el 5 de enero de 2023.
- ↑ Blanc, J. (2008). «'». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2012.2 (en inglés). ISSN 2307-8235.
- ↑ Nowak, Ronald M. (1999), Walker's Mammals of the World, 6th edition, Baltimore y Londres: [[The Johns Hopkins University Press]], pp 1002.
- ↑ Yalden, D.W., M.J. Largen and D. Kock (1986), Catalogue of the Mammals of Ethiopia. 6. Perissodactyla, Proboscidea, Hyracoidea, Lagomorpha, Tubulidentata, Sirenia, and Cetacea, Italian J. Zool., Suppl., n.s., 21:31-103.
- ↑ Polibio Historias T.I L.I Cap.V Archivado el 30 de agosto de 2007 en Wayback Machine.
- ↑ tunisie : Tunisie, Carthage, la ville disparue
- ↑ Fisher, Marjorie M.; Lacovara, Peter; Ikram, Salima; D'Auria, Sue; Yellin, Janice W.; Knoblauch, Christian (2012). Ancient Nubia: African Kingdoms on the Nile. Cairo, Egypt: American University in Cairo Press. pp. 216-217. ISBN 978-977-416-478-1.
- ↑ Scullard, H. H. (1953). «Ennius, Cato, and Surus». The Classical Review 3 (3/4): 140-142. JSTOR 703426. S2CID 162984205. doi:10.1017/S0009840X00995805.
- ↑ Wilford, John Noble (18 de septiembre de 1984). «The mystery of Hannibal's elephants». The New York Times.
- 1 2 Charles, Michael B. (2014). «Carthage and the Indian Elephant». L'Antiquité Classique 83: 115-127. doi:10.3406/antiq.2014.3850.
- ↑ Polibio, Historias iii.46.1-11.
- ↑ Polibio, Historias iii.73-74.
- ↑ Rance, P. (2009). «Hannibal, Elephants and Turrets in Suda Θ 438 [Polybius Fr. 162B] – An Unidentified Fragment of Diodorus». Classical Quarterly 59 (1): 91-111. doi:10.1017/S000983880900007X.
- ↑ «Chronicle concerning the Invasion of Ptolemy III». Livius. BCHP 11, the Ptolemy III Chronicle (Invasion of Ptolemy III Chronicle).
- ↑ Laursen, Larry; Beckoff, Marc (6 de enero de 1978). «Loxodonta africana». Mammalian Species (92): 1-8. JSTOR 3503889. doi:10.2307/3503889.
- 1 2 Sukumar, Raman (14 de agosto de 2003). The Living Elephants: Evolutionary Ecology, Behavior, and Conservation. Oxford University Press. ISBN 0-19-510778-0.
- ↑ Shoshani, J. (2005). «Order Proboscidea». En Wilson, D.E.; Reeder, D.M, eds. Mammal Species of the World: A Taxonomic and Geographic Reference (3rd edición). Johns Hopkins University Press. pp. 90-91. ISBN 978-0-8018-8221-0. OCLC 62265494.
- ↑ Charles, Michael B. (2016). «Elephant Size in Antiquity: DNA Evidence and the Battle of Raphia». Historia: Zeitschrift für Alte Geschichte 65: 53-65. doi:10.25162/historia-2016-0004.
- ↑ Rodrigues, Ana S. L.; Charpentier, Anne; Bernal-Casasola, Darío; Gardeisen, Armelle; Nores, Carlos; Pis Millán, José Antonio; McGrath, Krista; Speller, Camilla F. (11 de julio de 2018). «Forgotten Mediterranean calving grounds of grey and North Atlantic right whales: evidence from Roman archaeological records». Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences (en inglés) 285 (1882). ISSN 0962-8452. PMC 6053924. PMID 30051821. doi:10.1098/rspb.2018.0961.
Enlaces externos
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