Lenguaje extraterrestre
El lenguaje extraterrestre es un término genérico utilizado para describir formas hipotéticas de comunicación entre alienígenas inteligentes. El estudio de tales lenguas hipotéticas se ha denominado xenolingüística, aunque la terminología alternativa, como exolingüística y astrolingüística se ha empleado también, en novelas y películas de ciencia ficción.[1] En sentido lato, el término xenolingüística puede también aplicarse al estudio de la comunicación entre y con animales, del mismo modo que el término xenotrasplante se aplica a los trasplantes entre distintas especies.
Teorización
[editar]Aunque la naturaleza y la forma de estas lenguas o formas de comunicación siguen siendo puramente especulativas, la posibilidad de futuros contactos con vida extraterrestre inteligente hace que la cuestión de una lengua extraterrestre sea digna de especulación científica y filosófica y tenga aplicaciones diversas en etología, criptología e informática. Con todo, el SETI ha creado sus propios estudios acerca de ello.[2] Recientemente el Dr. Laurance Doyle, del proyecto SETI ha afirmado que algo como el silbo gomero, podría ser un sistema plausible para desentrañar posibles xenolenguas.[3] Pero también es importante la zooglosia o estudio del lenguaje animal y la comunicación con ellos.
Además de crear debate, la posible naturaleza de un lenguaje extraterrestre también ha sido abordada en textos académicos y por escritores de ficción científica / ciencia ficción. El planteamiento resulta diferente de si se trata de una reconstrucción arqueológica, con referentes constatables y comprobables sobre el terreno, o una reconstrucción a larga distancia en el espacio y el tiempo que hace imposible un diálogo bilateral.
Existe un cierto consenso en que la reconstrucción de una lengua exótica cualquiera debe partir de un enfoque semiótico para averiguar la tipología de signos o notaciones, sonoras, visuales o de otra cualquiera percepción señalizada que emplee tal lenguaje (escritura -pictogramas, ideogramas, logogramas, sistemas mixtos) y su número de articulaciones o divisiones sucesivas hasta llegar a la invariancia. Seguidamente deben buscarse los elementos comunes inevitables que en el triángulo de Ogden y Richards son denominados referentes, en primer lugar del léxico científico, ya que este suele ser común en las culturas avanzadas al emplear un significado monosémico unívoco y objetivo y, por tanto, menos susceptible de error en su reconstrucción a causa de tener el mismo elemento referente y el mismo significado.
Por ejemplo, los manuales de física y química en las culturas emparejadas deben decir más o menos lo mismo, y una piedra Rosetta podría ser, por caso, la Tabla periódica de los elementos. O cualquier ciencia objetiva con principios únicos, inmutables y universales, como las matemáticas y la lógica; un intento en este sentido fue el lenguaje lincos, creado por Hans Freudenthal (1905-1990).
En segundo lugar, si los testimonios son abundantes, deben buscarse los mensajes simples y didácticos, descriptivos e indicativos, en sistemas de signos distintos o complementarios, como los que pueden aparecer en las señales, los letreros, los infogramas, y en los textos pedagógicos de una cultura o lengua. Y descubrirse la cronología y evolución de los signos operando desde lo más simple a lo más complejo, y reconstruir el sistema de significantes a partir del sistema físico de expresión de la fisiología alienígena. Por otra parte, todas las lenguas humanas se someten a un conjunto de ecuaciones cuantificatorias que podría ser extrapolable o adaptable, según su grado de antropomorfia, a una lengua alienígena, para identificar y clasificar los signos:
También se ha recurrido a comparaciones con lenguas artificiales creadas para los personajes literarios alienígenas a utilizar, y otros eludiendo el problema de escritura en dispositivos de traducción o mediante la creación de un lenguaje universal que todas las razas pueden hablar. En algunos casos, el problema de comunicación con extraterrestres ha desempeñado una gran parte de auge en una zona de la ciencia ficción.
El caso chileno
[editar]En el año 2000, en el programa de televisión chileno "OVNI", se llevó a cabo un experimento único en su tipo. En la temporada 2, capítulos 1 y 2, titulado "Caso Pastén: Contacto con el misterio", el sujeto Claudio Pastén se sometió a hipnosis para acceder a sus recuerdos y relatar su experiencia de abducción.[4]
Lo que sucedió a continuación es algo que ha generado gran interés y debate. Durante la hipnosis, Claudio Pastén comenzó a hablar en un idioma desconocido, que según él, era el idioma de un ser de otra dimensión llamado Irenko. Este ser utilizó a Claudio Pastén como canal de comunicación y le enseñó un idioma que llamó "Korania".[4]
Lo que es aún más fascinante es que este evento es considerado como la primera vez que se ha documentado una lengua extraterrestre. El idioma Korania es un lenguaje complejo y estructurado, que ha sido objeto de estudio y análisis por parte de lingüistas y expertos en el campo.
Este evento ha generado un gran interés y debate en la comunidad científica y ufológica, y sigue siendo un tema de investigación y estudio en la actualidad.
Literatura sobre textos alienígentas
[editar]Sobre este tema Stanisław Lem escribió La voz de su amo (1968), una novela de ciencia ficción, que especula con la epistemología sobre un lenguaje alienígena.
En 1961 y 1962, inspirados por uno de los primeros proyectos dedicados a la busca de vida extraterrestre inteligente, el Proyecto Ozma, de 1960, Fred Hoyle y John Elliot escribieron el guion de una serie de televisión e inmediatamente después la novela titulada A for Andromeda / A de Andrómeda. En esta historia, un mensaje de otro mundo muestra a la humanidad la manera de obtener criaturas orgánicas más complejas.
En 1971 se trata este tema en El oro al final del arco estelar / The Gold at the Starbow's End, una novela corta de Frederik Pohl.
En 1985, la novela Contacto / Contact de Carl Sagan, llevada luego al cine, desarrolla muchas ideas ya tratadas en La voz de su amo y propone la hipótesis de que un mensaje interestelar pueda estar concebido como un palimpsesto.
En 1986 se publicó otra novela, El texto de Hércules / The Hercules Text, de Jack McDevitt. Se recibe el mensaje con el enorme radiotelescopio Hércules instalado en la cara oculta de la Luna proveniente de lo que parece ser un pulsar. Un día, algunos pulsos no se producen, y su ausencia parece corresponder a un patrón reconocible: primero falta un pulso, después faltan dos, después faltan cuatro, y continúa así la sucesión con las potencias de 2 durante un par de días, al término de los cuales se interrumpe la transmisión. Semanas después, al reanudarse, ya no se trata de una simple sucesión, sino de un ingente cúmulo de datos en codificación binaria enviados desde un lugar muy próximo al púlsar artificial. Al principio se trata de fórmulas matemáticas y físicas y de gráficas sencillas, pero más adelante comienzan a llegar partes del genoma de los emisores, esquemas de ingenios técnicos mucho más avanzados que los de la Tierra, y, también, lo que pueden ser poemas y textos filosóficos. Jack McDevitt puso al día la novela el año 2000 con los acontecimientos posteriores a la Guerra Fría, el telescopio Hubble e Internet, junto con Un talento para la guerra / A Talent for War en el libro Hello Out There.
Lenguas extraterrestres ficticias
[editar]- Idioma klingon
- Idioma na'vi
- Idioma hutt
- Idioma wookie
- Patrón exolingüístico a inspirado en el silbo gomero
- Patrón exolinguístico b inspirado en el silbo gomero
- Patrón exolinguïstico c inspirado en el silbo gomero
Referencias
[editar]- ↑ Definición en un traductor inglés-italiano Fuente: Google
- ↑ Traducción (by google) de un ensayo del SETI sobre los problemas lingüísticos ante un encuentro con una civilización alienígena Fuente: SETI
- ↑ Silbo gomero y lenguajes extraterrestres Archivado el 16 de mayo de 2006 en Wayback Machine. Fuente: SETI
- 1 2 TVN Chile (18 de febrero de 2018), Caso Pastén - Contacto con el misterio | Ovni - T2E1 - Parte 1, consultado el 18 de diciembre de 2024.