Kuchisake-onna

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Kuchisake-onna (口裂け女: mujer con la boca cortada) es una leyenda urbana muy popular del folclore japonés y coreano. Trata sobre una mujer que fue asesinada y mutilada por su esposo y se convirtió en un Yōkai (espíritu demoníaco) o Gwishin (alma en pena), regresando para vengarse preguntándole a sus víctimas si es hermosa, las cuales al responder son posteriormente asesinadas por ella.

Kuchisake-onna
Información

Leyenda[editar]

La leyenda remonta a hechos del período Heian que se popularizaron durante la época Edo. La leyenda dice que hace mucho tiempo había una preciosa pero vanidosa mujer que fue la esposa o la concubina de un samurai. La bellísima mujer era pretendida por muchos hombres y acostumbraba a engañar a su marido o consorte. El samurai sabía de las infidelidades de su esposa o concubina por lo que un día en un ataque de celos y furia le cortó la boca de un lado a otro mientras gritaba: ¿Piensas que eres hermosa?.

Otra versión cuenta que fue la esposa de un jardinero; que era demasiado hermosa pero también muy vanidosa y egoísta y engañaba a su esposo con muchos hombres. Un día el jardinero la descubrió y entonces le dio un ataque de furia y celos, por lo que la atacó con unas tijeras de jardinería y le cortó la boca de lado a lado mientras gritaba: ¿Aún piensas que eres hermosa?.

En ambas versiones, el final tiene tres variantes de como termina el final, la primera dice que la mujer murió por la profunda herida, en la segunda dice que murió a manos de su esposo o consorte; y en la tercera versión cuenta que se suicidó por sentirse humillada. Y después de su muerte, el hombre se suicidó después al no soportar la culpa de sus actos. Tras los pecados de la mujer, fue condenada al inframundo, pero consiguió regresar al mundo terrenal convertida en un Yokai. La Kuchisake-onna regresó como un espíritu malicioso y vengativo, enfocado en cometer los mismos actos que causaron su deformidad.

Aunque, a diferencia de la Llorona, la Siguanaba o un Pontianak, la Kuchisake-onna se ha adaptado al Japón ultramoderno y de vanguardia del día de hoy. La historia actual tiene múltiples variaciones, desde un accidente ocasionado por un cirujano plástico sin licencia a una maldición tras un uso excesivo del poder de un inugami familiar. La Kuchisake-onna a veces es descrita como la conductora de un auto deportivo de color rojo, portadora de un abrigo y sombrilla, o que se viste a la moda. Usualmente, el espectro cubre su boca con la manga de su kimono o, en los relatos más modernos, con un cubrebocas plástico. La leyenda urbana actual habla de que la Kuchisake-Onna aparece como una mujer que vaga en la noche y es más común hallarla en días con neblina, con el rostro oculto tras un tapabocas, algo común en Japón.

Si se encuentra con algún joven, -normalmente estudiantes de secundaria o universitarios- le pregunta: "¿Soy hermosa?" ("Watashi wa utsukushī nda?") ("私は 美しいんだ?"). Si el joven le responde que sí, ella se quitará la máscara y le preguntará: "¿Y ahora soy hermosa?" ("¿Konkai wa nani nano?") ("今度は何なの?"). Lo más probable es que la víctima grite o diga que no. Entonces la mujer le cortará la boca de un lado a otro con unas tijeras. Si la víctima responde de nuevo que sí, la mujer, feliz por su respuesta, le cortara la boca al igual que ella. Otras versiones dicen si se le responde sí a la pregunta, la mujer lo seguirá hasta la puerta del hogar y lo asesinará igualmente, ya que la palabra kirei (きれい), que significa 'hermosa' o 'linda' es casi como decir kiru (着る), que significa 'cortar'; también es como decir Watashi o kiru (私を切る), que significa 'para cortarme' o, simplemente, 'córtame'.

En la mayoría de versiones es imposible de escapársele, pues puede aparecer frente a su objetivo sin importar a dónde se mueva, e incluso tiene capacidad de velocidad suprahumana para alcanzar a su víctima; puede salir corriendo pero aparecerá frente a ella de nuevo.

Hechos reales[editar]

En la primavera y verano de 1979, hubo reportes a lo largo de Japón sobre encuentros con la Kuchisake-Onna, en particular perturbadoras historias en las cuales la mujer perseguía niños al caer la noche en calles oscuras. En octubre de 2007, un médico forense encontró los registros de los finales de los años 70 en los cuales se reportó a una mujer que perseguía niños en noches oscuras y fue atropellada por un automóvil poco después; curiosamente, aquella mujer tenía una cicatriz igual a la Kuchisake-onna. Aunque no fueron los únicos reportes, ya que hubo más reportes sobre mutilaciones y asesinatos por dicho espíritu durante los años 70. En el año 2000 hubo quienes dijeron haber visto de nuevo a la Kuchisake-Onna caminando por las calles en medio de una noche de neblina.

Versión coreana[editar]

En el 2004, esta leyenda había llegado incluso extendiéndose en Corea del Sur, donde el espectro japonés utiliza una máscara de color rojo de la sangre que mana de las heridas. Se le conoce como Ppalgan Maseukeu Yeoja (빨간 마스크 여자: mujer del cubre bocas rojo); y en tanto, es frecuente mencionar en las historias no una, sino varias.

Según la versión coreana, el origen del fantasma vendría de una mujer que vivía en la ciudad de Seúl, quien se hizo varias cirugías plásticas para lucir bella y para encantarle a algún hombre. Y se las hizo con un doctor o cirujano a quien había contactado para que le hiciera las cirugías. Al principio la mujer no se animaba porque no estaba segura, por el miedo a que pasara un accidente durante la cirugía; pero, viendo aquellas mujeres que se hicieron las cirugías, que les había quedado genial, se animó. Viendo los buenos resultados, se volvió a someter hasta a cuatro. Todo estaba perfecto en su rostro, pero vio que le faltaba algo: una boca perfecta (la cual sería la cuarta y última cirugía que hizo). Pero el cirujano enfermó y lo reemplazó su aprendiz, entonces la mujer, sin dudarlo u pensarlo dos veces, se sometió a otra intervención. Después de la cirugía, el novato le recomendó que tuviera puesto el cubrebocas hasta tres días; la mujer se fue a su casa emocionada y pasados los tres días se quitó el cubre bocas. Pero para cuando se lo quitó, ya no tenía una boca perfecta: sino que tenía la boca cortada de oreja a oreja. Todo por el fallido intento del aprendiz. La mujer se suicidó, y su cuerpo nunca fue encontrado.

Desde entonces, se dice que una mujer con la cara tapada por un cubre bocas de color rojo, como los que usan los cirujanos (que no es nada raro allí, ya que muchos coreanos y japoneses las usan desde los años 1980 para prevenir el contagio cuando sufren enfermedades respiratorias), recorre las calles de Corea del Sur. Cuando se encuentra a alguien -normalmente hombres o niños- ella preguntará: "¿Soy hermosa?" ("¿Naneun aleumdabda?") ("나는 아름답다?").

Y claro la respuesta puede tener dos variables… los pocos que responden que no (ya que cuesta decir esto ante una bonita joven aparentemente) suelen sufrir la ira del fantasma que al no escuchar la respuesta que ella quiere, coge unas tijeras (o un bisturí, según otras versiones) y las clava en el cuerpo de la víctima hasta que muere agonizando.

Por el contrario y lo que comúnmente se contesta a la pregunta con un rotundo sí, la chica para saber que está diciendo la verdad, moverá su mano hasta su boca y quitará la mascarilla lentamente hasta mostrar su verdadero rostro.

Y entonces volverá a preguntar: "¿Y ahora, soy hermosa?" ("¿Geuligo jigeum naneun kkwae yeppeuni?") ("그리고 지금 나는 꽤 예쁘니?"). Si contesta que no, otra vez se enfadará y matará con las tijeras al incauto clavándosela en el cuerpo varias veces hasta morir.

Sin embargo, si contesta nuevamente que sí, la chica al ver el éxito de su belleza, le querrá regalar algo bonito también por lo que tomará sus tijeras y rajará su boca de tal manera que le dejará una sonrisa parecida a la de ella, para que también el desafortunado se sienta hermoso como ella.

Aunque ella en Corea no es única, ya que se dice que en el mismo año 2004 se reportaron varias mujeres con la cara mutilada y que tenían tijeras, debido a que, posiblemente, fueron provocadas por algún accidente trágico y por ende buscan vengarse de sus victimarios. En otras versiones, el fantasma no es una mujer sino una niña que se sienta en un columpio esperando a su víctima.

Métodos[editar]

Sin embargo, hay métodos para evitar el fatal desenlace. Según las fuentes, llevar dulces y ofrecérselos puede apaciguarla; en otra versión se dice que si el aludido le contesta con la misma pregunta (¿Soy hermosa?), la Kuchisake-onna quedará confundida y ello le dará tiempo para escapar; tampoco atacará a quien le ofrezcan curitas; no sabe utilizar escaleras, por lo que sería un poco fácil de escapar de ella tras subir escaleras. También se dice que hay que mostrarle sangre y huye, pues lo japoneses son muy supersticiosos con el tipo de sangre. Y por último, si cuando ella pregunta se le dice que uno tiene prisa y debe atender un asunto muy importante, la mujer se disculpará y le dejará marchar debido a los modales japoneses, marchándose ella también. Otra forma es decirle tres veces la palabra: pomada. La palabra funciona siendo cantada, debido a que no le gusta la pomada. Además de las anteriores, se conoce otra manera según la cual, supuestamente la Kuchisake-onna desaparece: consiste en contestarle "No, eres fea y no quiero ser como tú".

Aún se desconoce lo que Kuchisake-onna hace cuando la primera pregunta es respondida con un no, ya que la mayoría responden con un sí. Y en Corea del Sur todavía no se ha sabido una respuesta con la que uno pueda salvarse, aunque, según las fuentes, es mejor no hacer contacto visual con ella.

Kuchisake-onna en la cultura popular[editar]

Películas[editar]

Hay varias películas basadas en la Kuchisake-onna:

Series[editar]

En el continente Americano se comenzó a agregar a la Kuchisake-onna:

Anime[editar]

En el manga[editar]

Apariciones en videojuegos[editar]

Referencias[editar]