Katharsis

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Katharsis (Detalle)
Palacio de Bellas Artes - Mural Katharsis Orozco 1.jpg
Autor José Clemente Orozco, 19341935
Técnica Fresco sobre bastidor metálico transportable
Estilo muralismo
Tamaño 11,46 metros × 4,46 metros
Localización Museo del Palacio de Bellas Artes, México, D. F., Flag of Mexico.svg México
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Katharsis es un mural realizado por Jose Clemente Orozco, fue creado entre los años 1934 y 1935. Actualmente se encuentra resguardado como obra en exhibición permanente del Museo del Palacio de Bellas Artes.[1]

Historia[editar]

En 1934, después de concluir los murales de la Biblioteca Baker, en el Dartmouth College de New Hampshire, en los Estados Unidos, José Clemente Orozco regresó a México. El 5 de agosto de 1934, Orozco firmó con Antonio Castro Leal en ese entonces jefe del Departamento de Bellas Artes de la Secretaria de Educación Pública, un acuerdo para realizar una pintura la fresco en el muro oriente del Palacio de Bellas Artes, en el piso que entonces se denominaba "de galerías". Debido a los problemas de hundimiento que sufría el Palacio de Bellas Artes, Orozco decide, no pintar directamente en el muro sino sobre un bastidor de acero, revestido de alambre y metal desplegado, capaz de sostener firmemente el aplanado de cemento, cal, arena y polvo de mármol, que recibiría los pigmentos.[2]

El historiador Justino Fernández amigo del pintor anotó en un una primera publicación que el mural del pintor no servía que era desagradable y no refleja nada realmente de valor[3]​ para el pero después al redactar su ensayo titulado "Orozco". Forma e idea, que el fuego de la parte superior simboliza la catarsis, y lo cito así: “una posibilidad de salvación por medio de la renovación, de la destrucción”: una visión única del que fue uno de los momentos históricos más fecundos del arte mexicano. A partir de esta interpretación crítica, el mural llegó a ser conocido como Katharsis (o La Katharsis).[4]

Descripción[editar]

La obra de Orozco, como lo podemos ver en el mural del Palacio de Bellas Artes, habla de la historia (de México y del mundo) y de los conflictos universales, su centro es siempre el individuo, no la sociedad . Esta alegoría sobre la guerra es una crítica a la sociedad de masas y denuncia los peligros del desarrollo tecnológico; muestra la anarquía general y la degradación social. Orozco plantea que la redención es posible a cambio de una destrucción renovadora. Esto se muestra cuando se amalgama el hombre y la máquina: armados con cuchillos armas añadiendo engranajes sin cabeza, la carne acerada está integrada con pernos y restos óseos que se moldean en dinamismos fantásticos.

Confronta al espectador con una imagen del purgatorio de los conflictos humanos, destrucción mecánica y moral. El rostro como una máscara de “La Chata” direcciones de la mirada como un centro plegado pornográfico extendidos sobre una cama metálica contra un telón de fondo de las multitudes agitadas orgiástico, liderazgo corrupto, y las herramientas de trabajo industrializado y la guerra. La viga de acero del rascacielos construcción que yace aplastado debajo de un montón de basura de retorcidos ruedas dentadas, auto-acoplados armamentos, y los hombres que participan en protesta y el combate mano a mano. Esta pesadilla-visión de la humanidad determinado por la tecnología de espirales hacia afuera de una lucha un poco fuera del centro entre dos hombres anónimos, uno con camisa de cuello blanco del empresario burgués, desnudos sí, pero postula una fuerza bruta física que sugiere la fuerza primordial de lo reprimido de las clases populares.

Orozco realza el dinamismo inherente de sus cuerpos se inclinan con sobresaliendo dos culatazos en primer plano extrema violencia que unirá la composición, se establece un vórtice centrípeto: un centro que no puede sostener. Lo que es una imagen distópica de hombre-máquina en la que se ha reducido a la acción humana el deseo sexual y la base de un testamento al poder primitivo no está marcada por el intelecto o el corazón. Además de los retratos oscurecidos de los ideólogos políticos a lo largo de el lado derecho del mural, las únicas cifras individualizadas son lo demoníacas prostitutas cuyos rostros distorsionados evocar la histeria de Charcot. Su joyería llamativa, mucho maquillaje y tono de piel gangrenada al seducir y repeler a los encantos de la belleza no auténticos mercantilizado. Como cifras de artificio estos vampiros sugerir lo extraño del autómata y con ello la amenaza diabólica del triunfo de la tecnología sobre la naturaleza.[5]

Orozco decidió representar entonces una alegoría sobre la guerra y la desintegración. Para ello empleó diversos motivos, recurrentes en su obra: la lucha, el caos, la prostitución y las máquinas, Fernández anotó asimismo que es a través de la catarsis, representada por el fuego en la parte superior, que el hombre, enfrentado a la civilización mecanicista, puede llegar a purificarse.

La composición caótica, el dramatismo de la escena y los colores brillantes contrastan con las figuras serenas que Rivera tiene en el otro extremo del edificio.

La naturaleza expresionista de la obra está implícita en el dramatismo y la fuerza de la representación. Obra maestra del pintor mexicano, quien consideraba la pintura mural “la más alta, la más lógica, la más pura, porque es para el pueblo. Es para todos”.[6]

Referencias[editar]

  1. «Museo del Palacio de Bellas Artes». Archivado desde el original el 16 de noviembre de 2015. Consultado el 22 de septiembre de 2012. 
  2. Tibol Raquel, "Jóse Clemente Orozco: una vida para el arte, Breve historia documental", Tercera Edición, Fondo de Cultura Económica, p.163-164 ISBN 978-607-16-0160-5
  3. Renato Gonzáles Mello, "La Máquina de Pintar" Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, 2008
  4. «Museo del Palacio de Bellas Artes - colecciones». Consultado el 22 de septiembre de 2012. 
  5. Mary Coffey. «Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas» (en inglés). Archivado desde el original el 16 de noviembre de 2015. Consultado el 22 de septiembre de 2012. 
  6. «Museo del Palacio de Bellas Artes». Consultado el 22 de septiembre de 2012. 

Enlaces externos[editar]